Crónica y fotos del concierto de Shining + AlithiA - Sala Boveda (Barcelona), 13 de noviembre de 2018

Barcelona se perdió un show apabullante de Shining

Datos del Concierto

Bandas:
Shining + AlithiA
 
Fecha: 13 de noviembre de 2018
Lugar: Sala Boveda (Barcelona)
Promotora: Madness Live!
Asistencia aproximada: 40 personas

Fotos

Fotos por Beto Lagarda

Nuestra Previa

Barcelona se perdió un show apabullante de Shining

Noche agradable en Barcelona para asistir a un concierto de Shining, la banda noruega que ha practicado una suerte de black metal, avantgarde y jazz hasta su último disco… Una apuesta decidida para ensanchar su base y acercarse a sonidos

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Shining – Animal

Cuando una banda es capaz de crear un sonido y un estilo como lo han hecho a lo largo de veinte años los noruegos Shining, nosotros como fans o seguidores de la banda tan solo podemos aplaudir y mostrar nuestro

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Noche agradable en Barcelona para asistir a un concierto de Shining, la banda noruega que ha practicado una suerte de black metal, avantgarde y jazz hasta su último disco… Una apuesta decidida para ensanchar su base y acercarse a sonidos mucho más rockeros, y para decirlo de alguna manera, más mainstream.

Aviso: en esta crónica puede haber reflexiones molestas, y ahí va la primera… Shining ha sido referencia de un sonido, una manera de hacer, de un movimiento, podríamos decir, apadrinado por Ishan (de Emperor) y Leprous como abanderados. Este cambio de estilo, aunque su líder Jørgen Mokeby diga que es lo que les apetecía hacer, y quiero creer que es honesto, llega demasiado pronto. A mí me parece que no tienen una base de fans tan sólida, ni un aparato de marketing tan potente, como para dar ese salto y una de las consecuencias (o explicaciones) es lo acontecido en la Sala Boveda de Barcelona el pasado martes 13 de noviembre (igual la fecha también tuvo algo que ver lagarto, lagarto).

Alithia

Ahí estábamos una nutrida representación de la redacción (tres redactores) para presenciar lo que a la postre fue un gran show de una buena banda. Llegamos en el mismo momento que saltaban al escenario, para abrir la velada, Alithia, sexteto aussie con una propuesta musical peculiar. En sus mismas palabras: Rock psicodélico progresivo tribal. La composición de la banda es voz, guitarra, bajo, batería y el añadido de la percusión. Venían para presentar su último disco The Moon has Fallen (2018) y salieron con muchas ganas de gustar… a una sala vacía. Sí noisers, esa noche veríamos un concierto con unas 35 personas (más o menos) en una sala con capacidad para unas 400… Y esa fue la máxima afluencia. El percusionista, Jeffrey Ortiz Raul Castro, se esforzaba en dirigirse en castellano a la docena de personas que en ese momento estábamos en la sala.  No conecté en absoluto con la banda, lo siento pero no, pero reconozco a buenos músicos y talento, no acabé de asimilar lo que estaba pasando en el escenario.

Segunda reflexión: ¿quien está más incómodo en una situación así (sala prácticamente vacía) la banda o el público? yo tuve una sensación incómoda. No estaba a gusto. Me sabía mal por las bandas, por la promotora y el público. ¿la banda lo daría todo? ¿el público valorará el esfuerzo de una banda en estas circunstancias? [NdR: quizás, lo más sencillo en una situación así es alegar una indisposición y no salir a tocar] ¿Saldrán a tocar? ¿qué ha fallado para un pinchazo así? Y así estuvimos dándole vueltas al asunto hasta que saltaron a tocar Shining.

Tercera reflexión: en Barcelona nos podemos pasar semanas, meses, con un bolo o dos a la semana y de repente en una semana, hay quince. Quizás la concentración de conciertos de esa semana jugó a la contra de este en concreto. Una semana en la que ese mismo teníamos a Beyond Creation, al día siguiente Diamond Head y Watain o el domingo el evento metálico del otoño: Slayer acompañados de Lamb of God, Anthrax y Obituary… y seguro que me dejo muchos más. Quizás el pastel es demasiado grande para la masa crítica que hay. Podemos elucubrar lo que queramos… No hay una única respuesta para la poca asistencia.

Shining

Y te estarás preguntando “¿Y al final, qué? ¿hubo concierto? ¿Se rajaron? ¿Os fuisteis?” Pues claro que hubo concierto, nos quedamos hasta el final y disfrutamos de un gran show de la mano de Jørgen Munkeby y su banda, con un juego de luces muy resultón dada la infraestructura de la sala y un sonido brutal. ¿Y ellos? Ellos lo dieron todo, como si la sala estuviera sold out. Un alarde de profesionalidad y grandes músicos. Como os decía al principio la apuesta más rockera es un hecho y en directo da mucho de sí, puesto que los temas son fácilmente coreables, Jørgen está hecho un frontman con oficio y el nuevo estilo permite más versatilidad en el escenario. Comenzaron repasando temas de su último LP, Animal (2018), “My Church”, “Last Day” y “Everything Dies”. Los fans quizás no, pero ellos están convencidos de este cambio de rumbo y se les ve cómodos y satisfechos tocando este tipo de temas. A mĺ me gusta el último álbum… Pero no es un álbum que te esperes de una banda como Shining.

Todo sonaba en su sitio, milimétrico y potente. Munkeby, decidió sacar a pasear su saxo y ahí es cuando vemos al verdadero animal (sic) que es Jørgen, yendo de un a lado otro del escenario, sin parar de moverse y deslizar unas notas que dan comienzo a “Healter Skelter” de su adorado Blackjazz (2010), donde dan rienda suelta a esa mezcla de metal extremo y jazz que tanto nos gusta. Seguiría otro de sus temas más característicos, el adrenalínico “My Dying Drive” de One One One (2013). Uno de los momentos álgidos de la noche. Seguirán la balada “Hole In the Sky” y el single “Fight Song”, para dar entrada a la segunda mitad del concierto…

…Y vaya segunda mitad de concierto… “I Want Forget” y “The One Inside” de One One One ya con el saxo a todo gas, y Munkeby tocando desde encima de la barra… “The Madness and the Damage Done” dio cierre a este tramo con unos Shining venidos arriba, destrozándonos por completo con una de las piezas más brutas de la noche. Y ahí llegaba el final, con el medio tiempo baladístico “When The Lights Go Out” y la antémica “Fisheye”, en la que antes de empezar, Jørgen nos pidió a los asistentes que la próxima vez lleváramos cada uno 10 amigos. Por lo menos lo encajó con deportividad.

Después, Munkeby bajó a hacerse fotos con los fans, firmar discos y sonreir. Un profesional. Gran show, lástima de la baja asistencia porqué Shining merecían más. Quizás burbuja de oferta esa semana, quizás la nueva propuesta musical de la banda no gusta, quizás… Lo que está claro es que ellos lo tienen clarísimo, por lo menos Jørgen… Quizás, algún día, podremos decir los que estábamos ahí, “pues yo vi a Shining con 30 personas más” y seremos la envidia del lugar. Quizás.

Joan Calderon
Sobre Joan Calderon 85 Artículos

Sant Boi-Sant Cugat-Barcelona. Padre y Metalhead. Desbordado por tanta música que escuchar y poco tiempo para disfrutarla. En el Universo solo hay dos cosas claras: In vino veritas y Metallica es la banda más grande de todos los tiempos (quizás solo una sea cierta, y no tenga que ver con la verdad). Death, black, thrash… y a veces electrónica, rock y “cabeza, hombros, rodillas y los pies” de Peppa Pig; en resumen, la música es mi pasión. También luchando por un mundo más justo… pero mejor centrarse en la música.