5 canciones de despedida según… Xavi Prat

Escribo esto un ratito después de despedirme de mi amigo peludo. Ya viejito, 12 años (mucho, para un perro de su tamaño), el deterioro en los últimos días era grande, y existiendo la posibilidad, mejor dejarlo ir con dignidad y sin más sufrimiento.

Si uno no ha tenido eso que la gente llama “mascotas”, es difícil de entender el amor que te dan y que les das. A mí mismo, si me lo hubiesen preguntado hace 13 años, hubiese contestado “si solo es un perro”, sin saber quan equivocado estaba. Son 12 años de amor incondicional, de juegos, de mimos, de paseos y de una amistad y lealtad sincera. Desde aquí mi tributo, en forma de canciones de despedida, a una parte irreparable de mi vida. Descansa en paz, Baquete, y roba muchas pechugas de pollo allá arriba.

«Watching Over Me» (Iced Earth)

Álbum: Something Wicked This Way Comes (1998)
Autores: Jon Schaffer

Sin duda la primera canción que me viene a la cabeza es este monumento esculpido en melodías. Mi canción preferida de Iced Earth, “Watching Over Me” es el homenaje de Schaffer a un amigo de su juventud que perdió la vida. Desde el otro lado, ahora, le cuida, como todos esperamos (aunque no lo creamos), que aquellos que se nos han ido nos vigilen desde ese más allá.

El estribillo lo dice todo.

I feel it once again (lo vuelvo a sentir)

It’s overwhelming me (me abruma)

His spirit’s like the wind (su espíritu es como el viento)

The angel guarding me (un ángel guardándome)

Oh, I know, oh, I know (oh, lo sé, oh, lo sé)

He’s watching over me (me está cuidando)

Oh, I know, oh, I know (oh, lo sé, oh, lo sé)

He’s watching over me (me está cuidando)


«Es Hora de Marchar» (Mägo de Öz)

Álbum: Finisterra (2000)
Autores: Ritchie Blackmore, Ronnie James Dio, Ronald Padavona. Adaptada por Txus di Fellation

Las versiones se pueden hacer de muchas maneras, y en esta, el señor di Fellatio la clavó. Más allá de las filias y fobias contra el grupo y/o personaje, la adaptación que hace de la espléndida “Rainbiow Eyes” es, sencillamente, magistral.

En esta ocasión la voz se sitúa en la boca del que parte, dando esperanzas a su amad@, diciéndole que le esperará en el otro lado. Y lo hace de forma delicada, suave, amorosa. Como una caricia, un susurro al oído. Un te esperaré donde sea y cuanto haga falta. Aunque a veces me lo cargue, aquí hay que decirle chapeu a Txus.


«Another Day» (Dream Theater)

Álbum: Images and Words (1992)
Autores: John Petrucci

Su padre se moría, un cáncer se lo llevaba. John Petrucci le gritaba, con este pedazo de canción, que resistiese, que luchase, que su hora aún no había llegado. Pero a veces es mejor dejar ir, que retenerlos de forma egoísta. Un poquito de empatía y, luego, paz en el corazón.

Podría decir muchas cosas de este tema, pero creo que será mejor dejaros este link y que lo leáis en su artículo original.


 «Dreamer Deceiver» (Judas Priest)

Álbum: Sad Wings of Destiny (1976)
Autores: Alan Atkin, Glenn Tipton, Kenneth Downing, Robert Halford

Más veja, incluso, que yo, este temón de Judas Priest nos narra el viaje de una persona, acompañada por una entidad etérea, a un mundo espiritual (un cielo) del cual nuestro protagonista no querrá volver. Y es que, claro, viendo como está el mundo, ¿Quién querría volver del paraíso?

La suavidad del tema puede contrastar con la imagen, neta y puramente metalera, del grupo. Todo ese cuero y tachuelas da paso a una suavidad in crescendo en forma de power ballad con un Halford espléndido, como no puede ser de otra manera.

Sentir eso, una vez te has ido de este mundo, me parece lo mejor que se pueda sentir jamás.


«Carry on… Jon» (Blackmore’s Night)

Álbum: Dancer and the Moon (2013)
Autores: Ritchie Blackmore

La muerte es parte intrínseca de la vida, lo único seguro que tenemos al nacer. Le ha pasado y nos ha pasará a todos, sin importar raza. También a mitos como Jon Lord.

Cuando el enorme teclista pasó, su ex compañero en Deep Purple dijo lo siguiente. Yo me despido aquí, con las palabras del mítico guitarrista.

Lo escribí de improviso. Tenía una melodía muy melancólica. Luego comencé a pensar en Jon. Pensé que tal vez deberíamos hacer una parte de órgano al final, como una punta del sombrero para Jon. Pat Regan es un organista consumado. Ponemos el sonido del órgano y él se fue. Lo guie en algunas cosas, como los riffs y cómo Jon tocaba la síncopa con su mano derecha.

Fue una idea desechable que se convirtió en algo. Fue algo para Jon, una forma de agradecer los años. Es difícil hablar de eso cuando alguien dice: ‘¿Qué pensaste de Jon?’ Prefiero tocar una melodía. No la habríamos puesto si no nos hubieran nevado. Quizás Jon causó la ventisca.

Xavi Prat
Sobre Xavi Prat 238 Artículos
Llevo en esto del heavy más de media vida. Helloween y Rhapsody dieron paso a Whitesnake y Eclipse, pero Kiske sigue siendo Dios. Como no sólo de música vive el hombre, la literatura, Juego de Tronos y los tatuajes cierran el círculo. Algunas personas dicen que soy el puto amo, pero habrá que preguntarles por qué.