20 años de un cartel impresionante e irrepetible encabezado por In Flames

El otro día me dio por repasar las viejas entradas que tengo guardadas en un álbum y de pronto me di cuenta que iba a hacer 20 años de un concierto que fue antológico. Exactamente hoy, día 8 de octubre, se cumplen dos décadas desde que In FlamesDark Tranquility, Children of BodomArch Enemy uniesen fuerzas para realizar una impresionante gira europea. Y bueno, no es para menos ya que todos ellos venían presentando nuevo trabajo y todavía no se habían pervertido musicalmente.

In Flames venían presentando su gran disco Colony (1999) que para mí se trata de un trabajo casi perfecto, con un grupo en estado de gracia que todavía hacía death metal, melódico pero en definitiva death metal y no el cambio estilístico que se produjo en ellos dos discos más adelante. Yo flipaba mucho con sus primeros trabajos como Lunar StrainJester Race y Whoracle y con este último no fue menos. Estuve enganchado a él hasta la saciedad y me sabía cada nota, cada frase, cada solo, cada ritmo… Crecí escuchando su música y todo lo que llevase la etiqueta Made in Sweden para casa que se venía.

Por su parte, Dark Tranquility si que habían cambiado un poco. Venían con su disco Projector, un trabajo que al principio descolocó a los fans más puristas de la formación ya que dejaron aparcada la velocidad a la que nos tenían acostumbrados sustituida por ritmos más sosegados y sobre todo por la inclusión de voces limpias. Pero la verdad sea dicha, Projector es un disco de una calidad indiscutible con un trabajo de producción sencillamente brillante y repleto de grandes canciones. Y bueno, la carrera de Dark Tranquility es mucho más coherente que no la de sus compañeros comentados más arriba.

Una de las nuevas sensaciones por aquel entonces eran los jóvenes Children of Bodom, un grupo que supo mezclar muy bien el heavy, el death, el black y el gótico ofreciendo un poco de aire fresco a una escena que parecía un poco oxidada y estancada. Hacía poco que habían sacado su segundo disco, el verde, llamado Hatebreeder al cual también estuve enganchado cosa mala, pero bueno, con el tiempo y la madurez me fui quitando.

Y los primeros de la noche, unos tal Arch Enemy, pues… no los había escuchado en mi vida, ni nombrarlos tan siquiera. Al ver el nombre en la entrada me hacía hasta gracia y sinceramente no sabía que me iba a encontrar. A los 10 segundos de empezar su concierto todos esos prejuicios se fueron y me dejé llevar por su genial música. Acababan de sacar su disco Burning Bridges, para mí uno de sus mejores trabajos y la verdad es que arrasaron con todo. Pero vamos a entrar en más detalle.

Arch Enemy

Al ser un grupo desconocido para mí y al no existir todavía esta locura llamada internet, pues ni idea qué músicos formaban Arch Enemy. Esto se solucionó cuando un colega que vino conmigo al concierto, a los pocos días, se compró su último disco Burning Bridges con el que alucinamos un montón. Al mirar los créditos del disco me quedé alucinado ya que, oh sorpresa, había visto al guitarrista de Carcass y yo sin saberlo. Si solo fuese eso… A la batería Daniel Erlandsson, hermano pequeño de Adrian Erlandsson (At the Gates, The Haunted, Cradle of Filth). A la voz el gran Johan Liiva de otras geniales formaciones como Carnage, Furbowl o Hearse. A las guitarras los hermanos Amott, vaya lujazo verles en acción. Y al bajo el mítico y gran maestro Sharlee D’Angelo de grupos como Spiritual Beggars, Witchery o los desaparecidos Synergy, así que fuimos testigos de un mega-grupo y nosotros sin saberlo, por lo menos mi amigo y yo.

Salieron a por todas, de riguroso negro y Liiva con una gabardina de cuero que le servía como capa para sus poses y movimientos. No he podido encontrar el repertorio que interpretaron esa noche pero estoy seguro que se basó casi en su totalidad en su último disco. Que un grupo que no conoces ni una canción te haga vibrar de esa manera es que algo bueno tenían por ese entonces. Luego ya sabemos la historia y lo que han crecido hasta el día de hoy pero bueno, que los compre otro. Canciones como «The Immortal», «Pilgrim», «Demonic Science» seguro que cayeron y nos volaron la cabeza. Death metal melódico de gran factura, lleno de calidad y buenos arreglos. Yo recuerdo que eso sonaba tremendo y bien, no sé si Garatge tenía un sonido muy nítido, tampoco tenía yo el nivel musical que tengo en la actualidad y supongo que no era ni exigente ni quisquilloso en estos aspectos, ni idea, hace 20 años, jejeje, raro que me acuerde de algo. Tremendo concierto y esto solo había hecho que empezar.

Children of Bodom

Acto seguido llegó el turno de Children of Bodom y recuerdo perfectamente ver como montaban y empezaban a calentar. Su teclista, con el instrumento casi en vertical empezó a probar y ver sus manos ir a la velocidad de la luz sobre las teclas me impresionó y se me quedó grabado a fuego. Salieron a escena con luces verdes y empezaron a desgranar su setlist con canciones de sus dos únicos discos hasta ese momento: Something Wild (1997) y Hatebreeder (1999).

Vaya nivelazo desplegaron todos y eso se vio reflejado en el público que no paró de liarla en ningún momento. Y es que con canciones tan cojonudas como «Warheart», «Silent Night, Bodom Night», «Towards Dead End» o la última «Downfall» no fue para menos. Sonido impecable, ejecución perfecta y unas tablas que ya querrían muchos en una formación con mucho nivel y sobre todo juventud.

Les seguí hasta el Hate Crew Deathroll (2003) pensando que su propuesta se iría oscureciendo con el tiempo pero lo de Follow the Reaper (2001) fue tan sólo un momento puntual de su carrera. Actualmente me aburren mucho y ni idea por donde va su estilo, supongo que seguirán igual.

Setlist Children of Bodom:

Warheart
Lake Bodom
Children of Bodom
Silent Night, Bodom Night
Red Light in My Eyes, Part 1
Hatebreeder
Towards Dead End
Touch Like Angel of Death
Downfall

Dark Tranquility

Los suecos Dark Tranquility era uno de los grupos que más me flipaban en esa época gracias a discos como Skydancer, The Gallery The Mind’s I y la verdad que tenía muchas ganas de verles por primera vez. Pero claro, basaron su concierto en su disco Projector y eso fue un poco mierda, la verdad sea dicha. Pero una cosa es que no te guste su propuesta actual y otra insultar a los músicos. Vale, habían cambiado un poco en imagen y en otras cosas pero seguían siendo los mismos musicazos, algo alejados del resto del cartel pero maestros en sus respectivos instrumentos. A día de hoy, bueno, ahora mismo me acabo de poner este disco y es maravilloso, sin fisuras.

«Freecard» dio inicio a su repertorio seguida de «Hedon» de su anterior disco The Mind’s I, una canción lenta que ya podía dar pistas por donde seguirían en un futuro. De ese mismo disco también tocaron «Insanity’s Crescendo». Pero destacarían «UnDo Control» que siempre me ha parecido sublime.

No se podían quedar tan anchos y no tocar ni una canción rápida o más agresiva y fue con «Lethe», única canción de The Gallery que nos puso un poco las pilas y supongo que calmó los ánimos de los capullos que estuvieron insultando durante casi todo el concierto. En fin.

Final apoteósico con la geniales «Dobermann» y «ThereIn» pero bueno, supongo que no lo acabé de disfrutar como es debido ya que me gustaba más su material antiguo que dejaron bastante de lado. Creo recordar que tocaron «Punish my Heaven» pero en la información que he encontrado no aparece. Vamos, creo que eso sí que hubiese sido un final como Satanás manda. No sé, los he visto tantas veces que me estaré confundiendo, vete a saber.

Setlist Dark Tranquility:

Freecard
Hedon
UnDo Control
The Sun Fired Blanks
Insanity’s Crescendo
To a Bitter Halt
Lethe
Dobermann
ThereIn

In Flames

Y por fin llegó el momento de los cabeza de cartel, de dejarnos llevar por sus sugerentes melodías y geniales ritmos. Empezaron a saco con «Embody the Invisible», pieza que abre su disco Colony y allí se desencadenó la locura absoluta. Todos ellos estaban en un estado de gracia absoluto y escuchando tal perfección la emoción recorría todo mi cuerpo. Recuerdo que estuve tanto rato marcando el ritmo con la pierna izquierda de todas y cada una de las canciones de todos los grupos que al finalizar la tenía entumecida y no la podía casi ni mover, gajes del oficio, bueno, mejor dicho de novato.

Tras el éxtasis de la primera canción nos pegaron en toda la cara con «Jotun» y «Gyroscope» del disco Whoracle, dos maravillosas piezas llenas de exquisitas melodías. Sorpresa que nos esperaba tras estos trallazos con «Stand Ablaze» de su Ep Subterranean. La verdad que aunque venían presentando nuevo disco hicieron un gran repaso a toda su carrera intercalando clásicos con las nuevas de una forma muy natural. Hasta cayó «Clad in Shadows» de su primer trabajo.

La preciosa «Moonshield» de, podría asegurar, su disco mejor parido hizo que la sala fuese una olla en ebullición con gente saltando por los aires, sudor y calor, mucho calor. Pero a partir de esta fase de su concierto si que se centraron en Colony a tope. «Zombie Inc.», «Coerced Coexistence», «Scorn», la revisión de su clásico «Behind Space» (una canción perfecta de principio a fin) y un final glorioso con «Colony», «Ordinary Story» (otra canción que me parece sublime y que me sigue erizando los pelos) y una enorme «Episode 666» para cerrar un concierto que me marcó mucho.

In Flames, después del Reroute to Remains (2002), dejaron de interesarme pero toda su etapa de los 90 (muy añorados por todos) me sigue pareciendo digna de estudio. Luego quisieron llegar a más público y no les importó para nada perder el que habían cosechado durante sus primeros años de carrera. Y oye, que cada uno haga lo que quiera, yo no los escucho y listo. Sed felices que el tiempo vuela.

Setlist In Flames:

Embody the Invisible
Jotun
Gyroscope
Stand Ablaze
Insipid 2000
Clad in Shadows
Moonshield
Zombie Inc.
Coerced Coexistence
Scorn
Behind Space
Colony
Ordinary Story
Episode 666

Robert Garcia
Sobre Robert Garcia 310 Artículos
Death, thrash, djent, dark, progresivo, doom, black, experimental, jazz, clásica, electrónica... La música me mantiene vivo, es una droga que da sentido a este extraño sueño llamado vida. Músico autodidacta, guitarrista, cantante y enfermo de escuchar y escuchar música sin parar.