The Rolling Stones – Sticky Fingers: 50 años sin Brian Jones

Ficha técnica

Publicado el 23 de abril de 1971
Discográfica: Rolling Stones Records / Virgin Records
 
Componentes:
Mick Jagger - Voz, guitarra, percusión
Keith Richards - Guitarras, coros
Bill Wyman - Bajo
Charlie Watts - Batería, percusión

Músicos adicionales:
Mick Taylor - Guitarra
Ian Stewart - Piano
Nicky Hopkins - Piano
Billy Preston - Hammond, teclados
Bobby Keys - Saxo
Ry Cooder - Guitarra slide

Temas

1. Brown Sugar (3:50)
2. Sway (3:45)
3. Wild Horses (5:41)
4. Can't You Hear Me Knocking (7:17)
5. You Gotta Move (2:32)
6. Bitch (3:42)
7. I Got the Blues (4:00)
8. Sister Morphine (5:34)
9. Dead Flowers (4:05)
10. Moonlight Mile (5:56)

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Hoy celebramos el 50 aniversario del mítico Sticky Fingers de The Rolling Stones, el DISCO. Si alguien ajeno al rock quiere saber como debe sonar y cual tiene que ser la actitud, yo le aconsejaría un par de escuchas a este disco. Aunque cualquier disco de los Stones comprendido entre Beggars Banquet (1968) y Exile on Main St. (1972) podría ser igual de útil en esta empresa. Pero Sticky Fingers es el más rockero de todos ellos.

Brian Jones

Comento en el título del artículo que estamos frente al “50 años sin Brian Jones”. Éste es quizás uno de los hechos más importantes e impactantes de la longeva carrera de los británicos por no decir que el más importante. Brian Jones, de espíritu libre y vida de excesos fue invitado a abandonar la formación en 1969. Fue miembro fundador, junto con el cantante Mick Jagger, el guitarrista Keith Richards y el pianista Ian Stewart. Durante los primeros años de la agrupación fue su líder y principal instrumentista, destacando principalmente su influencia en los álbumes Aftermath (1966), Between the Buttons (1967) y Their Satanic Majesties Request (1967).

Su comportamiento errático, la fricción con sus compañeros, en especial con Richards por relacionarse con su expareja Anita Pallenberg; y el presunto poco aporte en los álbumes de la agrupación lo llevaron a ser despedido de The Rolling Stones.

Durante la grabación de Let It Bleed en 1969, el grupo decidió pedirle que se fuera y él no se mostró en desacuerdo. Al fin y al cabo, cuando empezaron las sesiones del disco estaba internado en una clínica, con un cuadro de depresión. Su trabajo en el disco, como lo demuestra la ficha técnica, fue por lo demás escaso. Antes de echarlo, el grupo empezó directamente a trabajar con Mick Taylor.

Los abandonó el 10 de junio de 1969 y poco después se retiró a su granja de Sussex. Un mes más tarde fue hallado muerto en la piscina de su casa, los informes de la policía indicaron que el músico murió a causa de un ataque de asma, enfermedad que sufría desde hacía tiempo, que se le presentó mientras se encontraba nadando, aunque otras teorías respecto a su muerte se desarrollaron poco después.

Brian Jones forma parte del conocido Grupo de los 27, un fenómeno cultural que incluye un extenso grupo de músicos populares, artistas, actores y atletas que fallecieron a la edad de 27 años, a menudo como resultado del abuso de alcohol y drogas o incluso causas violentas tales como homicidios, suicidio o accidentes. Brian Jones, Jimi Hendrix, Janis Joplin, Jim Morrison y más recientemente Kurt Cobain y Amy Winehouse son algunos de los “ilustres” abonados al club.

Mick Taylor

Después de que Brian Jones fuera expulsado en junio de 1969, John Mayall recomendó a Mick Taylor a Mick Jagger. Taylor creyó que lo llamaban para ser un músico de la sesión en el estudio con los Rolling. Jagger y Richards, impresionados con el guitarrista, invitaron a Taylor a regresar al día siguiente para continuar ensayando y grabando con la banda. Dobló la guitarra de Richards en «Country Honk» y «Live With Me» para el álbum Let It Bleed, y en el sencillo Honky Tonk Women lanzado en julio de 1969.

El debut de Taylor como fue en el concierto gratuito en Hyde Park, Londres el 5 de julio de 1969. En aquel momento, el guitarrista tenía 20 años. Un cuarto de millón de personas asistieron a un espectáculo que se convirtió en un homenaje a Brian Jones, que había muerto dos días antes del concierto.

Pero es en este Sticky Fingers en el que Taylor actúa como miembro Stone al completo. Y lo hace de la mejor manera posible: solos memorables, guitarras acústicas deliciosas, arreglos y punteos de cajón.

Los temas «Sway» y «Moonlight Mile», incluídos en el disco, canciones que Taylor y Jagger habían completado en la ausencia de Richards por sus problemas con las drogas. Es el momento en que Jagger dijo:

«Hicimos temas con sólo Mick Taylor, que son muy buenos y todo el mundo ama, donde Keith no estaba allí por cualquier motivo… Somos yo y Mick Taylor interpretando el uno para el otro, sintiéndonos completamente, porque está siguiendo mis líneas vocales y luego improvisando sobre ellas durante los solos».

Sticky Fingers: contexto y artwork

Tras Let it Bleed, la banda se mudó a Francia para evitar problemas impositivos. Aprovecharon para fundar su propio sello, Rolling Stones Records. Firmaron un contrato de distribución con Atlantic para los Estados Unidos y con la compañía Kinney para el resto del mundo. Mick Jagger abandonó a su pareja Marianne Faithfull, por entonces adicta a la cocaína, e inició un idilio con la actriz nicaragüense Bianca Pérez Moreno.

Para entonces, Keith Richards no podía desengancharse de la heroína. Su ex esposa Anita Pallenberg, madre de su hijo Marlon y su hija Dandellion, recuerda de ese período:

«Keith y yo intentamos salir de la heroína antes de irnos de Inglaterra. Los dos nos sometimos a tratamiento, pero veinticuatro horas después de entrar en la villa estábamos inyectándonos porque ningún tratamiento funciona cuando vives entre adictos… Al año siguiente di a luz una niña. Debería haber sido un mundo de felicidad, pero era difícil tener niños y pertenecer al mundo de Keith. Él se iba a actuar y yo me quedaba sola tratando de conseguir mis dosis. Mientras Keith estaba afuera empecé a intentar salir de la heroína, pero cuando regresó, todo volvió a ser como antes.»

Y en palabras de Bill Wyman:

«En aquella época, prácticamente todos estaban metidos en la droga incluyendo a Keith y Anita, Mick Jagger y Mick Taylor, el productor Jimmy Miller, el músico de sesión Bobby Keys y el amigo de Keith, Graham Parsons. Yo sólo fumaba marihuana.»

En 1971 se publicó Sticky Fingers. De primeras, llama la atención la mítica portada, diseñada por Andy Warhol, compuesta por una entrepierna masculina en la que se adivinan ciertas formas bajo unos ceñidos vaqueros. En España, evidentemente, fue censurada fruto de la dictadura. La portada fue sustituida por una portada mucho más obscena: unos dedos femeninos emergían de una lata de conserva de melaza recién abierta, portada también diseñada por el gabinete de Warhol.

Sticky Fingers: el disco

Sticky Fingers es un enorme disco que agregó nuevos clásicos a la larga lista. Al igual que su predecesor Let It Bleed, las letras siguen siendo oscuras en este disco. Las alusiones a las drogas, el sexo y la desesperación existencial son comunes a lo largo de este trabajo.

El disco abre con el increíble corte “Brown Sugar”, canción que no caerá prácticamente de ningún setlist de la banda hasta la actualidad. Richards llevaba un tiempo investigando las afinaciones abiertas, llevándolas al máximo nivel en este tema. Encontramos de nuevo a Bobby Keys al saxo y Jagger hablando de sexo interracial sin tabúes. La canción contiene un riff atemporal y, evidentemente, es una de las canciones preferidas por los fans de la banda.

El disco sigue con “Sway” es un medio tiempo con exquisitos arreglos, coros femeninos y un trabajo brutal de Mick Taylor con su guitarra Gibson SG. Es curioso que el tema haya pasado tan desapercibido estos 50 años, pues hay pocas canciones tan sentidas como esta en la discografía de los Stones. Investigando más sobre “Sway”, me sorprende que solamente ha sido interpretado en directo 25 veces mientras que “Brown Sugar” ha sido incluida en 1136 repertorios según datos de setlist.fm.

El tercer corte se titula “Wild Horses” y es una de las mejores baladas de la banda. Compuesta por Keith Richards aunque acreditada a Jagger/Richards, se nota el toque creativo del guitarrista. La suma de guitarras de Keith y Taylor fundidas entre clásica y eléctrica son sensacionales. Mientras que la interpretación de Mick es genial. Se trata sin duda de uno de los mejores temas de la banda.

Con sus 7:16 minutos, “Can’t You Hear Me Knocking” es la canción más rockera del disco. La canción arranca con uno de los riffs de Keith más suculentos hasta la fecha. La canción avanza sin tregua hasta que a la mitad cambia de tercio para sonar como una especie de improvisación de blues- jazz con un fenomenal solo de saxo de Bobby Keys momentos antes de que Mick Taylor se luzca con su guitarra una vez más.

“You Gotta Move” nos acerca a los Stones mas bluesy con un buen trabajo de guitarras. No se trata de una de mis canciones favoritas con lo que no voy a comentar mucho más. Tras ella nos topamos con el riff inicial de “Bitch”, otra de las canciones clave del disco. Una canción ligera y con un gran dinamismo con arreglos que la endulzan de maravilla.

“I Got The Blues “ es un tema lento con una melodías preciosa, cuenta con arreglos de viento de Bobby Keys y una clave fase en la que el hammond de Billy Preston toma el control con pulcritud. Una canción preciosa que únicamente ha sido interpretada ocho veces en directo.

Y entrando el los últimos compases del disco encontramos “Sister Morphine”, composición acústica de corte depresivo escrito en principio por Marianne Faithfull pero ejecutada finalmente por los Stones. “Dead Flowers” es una canción mucho más amena. Con un toque algo country y unas letras que siguen siendo las drogas y el amor, esta canción es una de las preferidas de los fans. Y como cierre “Moonlight Mile”, una canción bonita con poca participación de Keith y un buen trabajo de Mick Taylor.

Epílogo

Sticky Fingers es un disco clave en la evolución del rock y forma parte del patrimonio cultural de nuestros tiempos. Sin duda, es el disco donde encontramos a los Stones en estado puro: sexo, drogas y rock ‘n’ roll.

Un disco que recoge algunas de las mejores canciones de la banda tanto en su faceta rockera como en la versión más tranquila, las baladas. Lejos de lamentar la pérdida de una figura clave como era Brian Jones, los Stones contratan un guitarrista exquisito no solo para acompañar a Keith, sino para tener más poderío con dos guitarras líderes.

En Sticky Fingers encontramos una banda madura que sabe trabajar como nunca las melodías y mete mano a unos arreglos imprescindibles para el disco. Las letras son inteligentes, algo relevante para una banda que toca temas como las drogas y el sexo. Además, el disco tiene un corte tan ecléctico con multitud de estilos abordados con éxito que, sin duda, lo convierten en una de las piedras angulares de los Stones.

Beto Lagarda
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