Tako – No son horas de pescar: 30 años del auge del rock urbano maño en España

Ficha técnica

Publicado el Algún día de marzo de 1991
Discográfica: Grabaciones Interferencias S.L.
 
Componentes:
Mariano Gil “Rones” – Voz, guitarra
Félix “Charro” Tolosa - Guitarra
José Ignacio Miana – Bajo
Pedro Segura – Batería
José Ignacio Giménez Arrese – Teclados

Temas

1. A ras de viento (3:26)
2. Defiéndete (3:03)
3. De espaldas y de frente (5:34)
4. Cómo un hurón (3:18)
5. Viviré solo (3:58)
6. Confundió la locura (3:07)
7. Solo rocanrol (2:30)
8. Víctima del amanecer (3:36)
9. Completo desorden (3:41)
10. Corazón de barro (4:29)
11. No son horas de pescar (3:27)

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Hubo un momento en España a finales de los 80 y principios de los 90 que el rock tenía como epicentro Zaragoza con los Héroes del silencio, Las Novias, los festivos Ixo Rai o Tako, y es injusto… que un poco parece que les hayamos olvidado más allá de los “silenciosos”. Toca recordar esos tiempos en los que el rock siempre estaba presente en las fiestas del Pilar y que la mayoría de bandas de esas latitudes hacían sus giras peninsulares. Fueron tiempos en los que el rock urbano ocuparía el espacio del heavy metal en cuanto a popularidad con letras sociales y comprometidas.

Cercanos a Barricada y Leize en muchas cosas y con Rosendo de referente, el cual participa en este disco por partida triple. Tako habían despegado con su anterior A las puertas del deseo y su nombre ya era referente en la piel de toro. La portada que ha envejecido mal (sus portadas no son lo mejor que hicieron, la verdad) y título peor, pero es innegable que este material es una foto fija del momento y uno de los discos importantes del rock urbano hispano, si bien no sería el mejor. La base es rock básico, y con cierta actitud punk, aunque aquí tampoco dan tanto protagonismo a los teclados como en su anterior obra. Temas directos, pegadizos y rockeros que no pasan en su mayoría de los cuatro minutos.

El disco

El inicio del disco es potente con esa clásica “A ras de viento” con una batería simple y marcada, cargada con mucho reverb. Mariano Gil posee una voz expresiva y la letra es buena. Destaca especialmente el gran trabajo de Carlos Tejero con la incesante guitarra que marca terreno. Siguen los buenos temas con ese rock n’ roll directo que es “Defiéndete”. Es tan a lo Leño que encontramos al gran Rosendo participando con su voz en unos versos. Interesantes letras, mostrando en lo musical algo básico aun siendo efectivo. Aquí ya tocaban el tema de que la justicia machista absuelve a depredadores sexuales… No hemos cambiado tanto desde 1991.

Entre lo mejor del disco destacaría esa “De espaldas y de frente” que abre a piano. Posiblemente es lo más cercano a una power ballad de Tako. De lo mejor de su carrera. Pero si quieres un himno de rock urbano hay que rendirse ante “Como un hurón” con ese acelerón en el estribillo y ese tratamiento hímnico. Siguiendo con el material anthémico está la divertida “Viviré solo”, un corte hecho adrede para el directo, con coros funcionales y las teclas de Jose Ignacio Giménez Arrese acompañando, si bien la producción, tosca, premia voz y guitarra especialmente.

“Confundió la locura” no es que sea la quintaesencia del estilo, pero funciona. “Sólo Rocanrol” es tan Barricada que aparece el malogrado y añorado Boni. Los invitados son los que tienen que ser y vuelvo a destacar la inmensa tarea de Gil a las letras. Todos los temas y producción son obra suya también, además de tocar la guitarra.  La producción y sonido de “Víctima del amanecer” cambia un poco subiendo incluso de volumen jugando con teclados y un riff trabajado de inspiración Thin Lizzy. Es de lo más complejo del disco.

Más Barricada en “Completo desorden” en un tema que no ha envejecido especialmente bien y que un poco es un refrito de los clichés de la época, también en las letras: “Trabajo de criminal”. El cine quinqui todavía estaba muy en boga en esos años… Mejoran las cosas en “Corazón de barro” aunque sin novedades en el frente. Pone el cierre “No son horas de pescar” con teclados verbeneros, aunque tenues, como el bajo a lo largo de todo el disco José Ignacio Miana. Es otro de los temas que más destacan en este plástico, volviendo a jugar con acelerones y pausas. Aquí pueden recordarte las combinaciones de rock directo de The Damned si bien los de Egea de los Caballeros nunca fueron tan punk.

Verdicto

El disco no es tan bueno como su anterior En las puertas del deseo, pero es un perfecto continuador y mantiene el nivel ya demostrado. Entre discos hubo antes de este un directo titulado Atakando. Ahhhh… cómo olvidar esas Ks que sustituían a las Cs en la Heavy Rock. Un poco el gran inicio se va diluyendo a medida que avanza el disco si bien tienes un puñado de temas que retratan perfectamente lo que era el rock hispano de la época. Tako merecen ser reivindicados como también lo merecen Leize. Sus directos de la época estaban a la altura de los grandes como Los Suaves. Presentaron el disco en una abarrotada plaza de toros de Zaragoza junto a Rosendo. Grandes años… que no volverán, pero que merece la pena recordar.

Jordi Tàrrega
Sobre Jordi Tàrrega 630 Artículos
Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.