Slægt – Goddess

Nuestra Nota


9 / 10

Ficha técnica

Publicado el 18 de marzo de 2022
Discográfica: Century Media Records
 
Componentes:
Oskar J. Frederiksen – Voz, guitarra, órgano
Olle Bergholz – Bajo, coros
Anders M. Jørgensen – Guitarra, órgano, saxofón, sintetizadores
Adam CCsquele – Batería

Temas

1. Deceived by an Amethyst (6:26)
2. Kiss From a Knife (5:52)
3. Hunt Again (7:47)
4. Fealty, Thunder Whip (7:16)
5. Stabat Bloody Stabat (1:49)
6. Goddess (11:00)

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Hace muy poquito salió el cuarto larga duración de los daneses Slægt, tres años y medio después del notable The Wheel (2018). Primer disco con Century Media Records, con los que deberían de ganar más proyección internacional.

Para quien no los haya oído nunca, he de decir que la primera vez los pude oír me recordaron a Tribulation, en el aspecto de coger elementos extremos y mezclarlos con estilos más accesibles, salvando que en Tribulation queda poco de death metal hoy en día salvo las voces, mientras que Slægt no han perdido del todo las raíces black, tanto que en algunos momentos toman las riendas de parte de las composiciones.

Teniendo en cuenta que ya tuvieron un marcado cambio de estilo entre su primer disco Ildsvanger (2015) y el resto de su discografía a partir del EP Beautiful and Damned (2015), pasando de un black metal más ortodoxo directamente a un híbrido entre heavy metal clásico y black metal donde primaba casi mas el heavy que el black, tenía la duda de a que podía sonar este nuevo trabajo. Después de muchas escuchas, puedo decir que Goddess continua el estilo heavy/black a grandes rasgos, con una producción más cruda que hace que el disco suene un poco más black, pero manteniendo el peso principal en el heavy metal.

Goddess es un disco breve, de poco más de 40 minutos, que va ganando mucho con las escuchas y que recomiendo escuchar con detenimiento y a ser posible con cascos.

El estilo de las cuatro primeras canciones (más la ya mencionada producción) puede engañar, pues parecen temas directos, muy orientados a unos riffs, estrofa y estribillo en apariencia sencillos, pero con una cantidad de detalles, capas y matices que se pueden perder si no nos detenemos en profundidad.

El nivel instrumental es superior, tanto que en ocasiones se les podría tildar de progresivos (con todo lo que el termino conlleva), con cambios de ritmo, variaciones, solos muy de estilo clásico, guitarras dobladas… todo ello junto hace que las canciones, que no son cortas, pasen como un auténtico vendaval que no deja respiro y ni un solo atisbo de monotonía que pueda dar lugar al aburrimiento. La labor de Adam a la batería es muy destacable porque pese a que el estilo podría pedir una batería que solo acompañe las composiciones, tiene una cantidad de detalles, fills y arreglos que dan muchísima calidad y variedad a las canciones. El hecho de tener muchas guitarras dobladas hace que el trabajo de Olle al bajo sirva destaque en el apoyo la base rítmica, especialmente en los momentos en los que coge el peso de los riffs.

Después del vendaval de los cuatro primeros cortes, queda lugar para “Stabat Bloody Stabat”, que no es mas que una intro para la épica e inmensa “Goddess”, donde el acelerador se levanta casi por primera vez en todo el disco. 11 minutos muchos con un tempo más calmado, más solemne, casi ceremonial, que sirve de fenomenal remate a este disco, que supera en mi opinión el anterior, quedándose un poco por debajo de para el que para mi es su mejor trabajo hasta la fecha, Domus Mysterium (2017).

Un disco sobresaliente, con unos músicos con un talento excepcional, que puede gustar tanto a los seguidores de sonidos más extremos como a otros más clásicos, siempre y cuando no tengamos alergia a las guturales.

Pude verlos en 2018 en directo y espero poder repetir, porque en ese aspecto también sobresalen.

Fotografía: Peter Troest