Entrevista a Sebastian «Seeb» Levermann, vocalista y guitarrista de Orden Ogan: «Nos suelen meter en el saco del power metal, pero a mi lo que realmente me gusta es el death metal británico de los 90»

Cuando vimos la posibilidad de entrevistar a Orden Ogan hubo más de una petición por parte del equipo de Science of Noise, pero amablemente me cedieron la experiencia. Orden Ogan me parecen un grupo con un tremendo futuro y sus elementos van bastante más allá del power metal. La sorpresa es que Sebastian, vocalista, compositor y líder del grupo alemán está bastante hartito de que asocien al grupo con el power metal de Gamma Ray, Blind Guardian o Running Wild.

Él es un fanático del death metal y el doom inglés, pero quiero hacerle entender, que, aunque no se power metal, Orden Ogan si que están gustando a fans de los grupos anteriormente citados. La faceta de “Seeb” como productor parece que va cada vez a más así que en unos años estoy más que seguro que va a ser uno de los más afamados productores europeos. Y Final Days es un gran disco, aunque lo que habían grabado antes también posee un nivel que enamora.

Hola Seeb, ¿Cómo estás? ¿Marcha todo bien en Alemania?

Hola, estoy justo en el medio de Alemania, rodeado de bosques. Es un lugar en el que la gente viene mucho a esquiar y a pasar sus vacaciones… un gran sitio para vivir, de verdad.

¿Te tengo que llamar Seb o Sib?

Viene de Sebastian pero la gente lo pronuncia como “Zip”, pero puedes llamarme como prefieras.

Enhorabuena por Final Days. Parece que el disco tenía que salir en octubre, pero debido a la crisis del Coronavirus habéis tenido algunos retrasos, y, finalmente, estará disponible el próximo mes. ¿Tantos problemas os ha dado el virus?

¡Al fin! Tengo que decirte que todas estas demoras no han tenido nada que ver con la crisis sanitaria. Este virus ha sido la guinda que culmina del pastel de desastres varios. Empezamos grabando la batería y los coros en diciembre de 2019. También empezamos con la producción del disco a principios de 2020 y empezaron a sucederse problemas de todo tipo y en todas las vertientes que puedas llegar a imaginarte. Todo lo que podía ir mal fue a peor. Y grabando las baterías tuve que ir cinco días seguidos al estudio porque algo se rompía. Desde micrófonos, cables que no tenían recambio… Cosas que nunca se suelen romper se rompían, y la batería es la base. Ya empezó todo aquello como un símbolo de que no iba a ser una grabación fácil.

Esta tónica fue constante durante el proceso de grabación y al final todas las sesiones de mezclas se perdieron hasta el punto que tuve que volver a empezar desde cero. Y todo eran problemas importantes. Ha sido como si hubiera alguien que deseara que no finalizásemos este disco. Y cuando el Coronavirus golpeó al mundo era en plan: “mira, ahora una pandemia azota la humanidad entera, no está mal con la que cae…” Con lo que teníamos encima nos lo tomamos con resignación, otro obstáculo más… Así que esto no afectó directamente a pesar de que, claro, también nos afectó y mucho. Nos comportó otros problemas a la hora de sacar los vídeos como singles o con el poder reunir a todo el equipo, no poder ir al sitio que necesitábamos ir… toda esta clase de cosas. Ha sido todo un suplicio el conseguir editar este disco. Ahora que ya está hecho estoy más que contento con todo.

¿Es entonces vuestro disco más difícil hasta la fecha?

Sí, y mira que he trabajado en discos en mi estudio, pero como este ninguno. De largo.

Parece que en este álbum Orden Ogan ha tomado como inspiración el espacio. ¿Estamos frente a un disco conceptual o es solo un tema principal que aparece en algunas canciones como en vuestro anterior disco Gunmen?

El tema espacial es el que aparece en todos los temas. En Gunmen ocurrió que escribimos las dos primeras canciones y un poco marcaron la temática. Sonaban a melodías del Oeste americano, así que nos dijimos: “Vamos a inspirarnos en un western oscuro”. En el caso de Final Days ha sido un poco diferente. Estuvimos en un encuentro con fans, una convención, y quisimos hablar y estar muy cerca de ellos y ellas. A nosotros nos encanta lo de bajar del escenario, pasarnos por la zona de merchandising, firmar autógrafos y charlar con la gente, tomarte unas fotos con ellos… Eso es algo muy gratificante pues los fans suelen contarte historias alucinantes relacionadas con tu música.

Y esta vez era un poco como que los fans te decían que ya habíamos hecho en disco casi todas las temáticas: postapocalípticas, mundos helados, hemos estado en ciénagas, pistoleros fantasmas… “¿qué toca ahora? ¿Irse al espacio, o qué?” Y la verdad es que esa frase nos inspiró un poco pues mucha gente nos sugería que quizá debíamos viajar al espacio. Aquella frase se tornó como una reveladora profecía. No había otro sitio al que ir así que nos dijimos a nosotros mismos: “Vale, toca irnos al espacio exterior”.

“Inferno” es uno de los sencillos y tiene un videoclip muy interesante. La canción tiene también un estribillo pop muy pegadizo. ¿Está el videoclip inspirado en películas como Independence Day o War of Worlds?

Curiosamente su origen es algo diferente de lo que puedas pensar… Una de las cosas sobre las que quería escribir como tema principal era sobre mundos que no estaban conectados. Eso por ejemplo lo puedes ver en la letra y título de “Black Hole”. Puedes pensar que se refiere a ese concepto de ciencia ficción, pues usamos esas palabras, pero la mayoría de veces estoy jugando con metáforas. Un agujero negro lo asocio también a la depresión y a ese peso interior que te atenaza. Ese sentimiento te lleva a caer en un agujero negro. Otro ejemplo es la canción “Inferno” en la que el infierno del que se habla es algo totalmente diferente a lo que uno puede suponer. No sé como será tu caso, pero a mi me está dando la impresión de que desde hace unos pocos años atrás la gente está teniendo opiniones mucho más radicales. Es como si ahora sólo se fuera o muy de derechas o muy de izquierdas y no supieran muy bien cómo discutir las cosas de una forma normal. La gente parece que no sabe hablarse de unos a otros… Es como si cada uno tuviese una opinión y no aceptase la de los otros, creyese que la del otro es la de un idiota, o que le miente… Es como si ahora ya no se pudiera debatir y se etiquetase al otro.

Creí que como idea podía ser muy divertida el hacer una canción sobre todo esto y el hablar sobre este tipo de personas que solo aceptan su punto de vista sobre las cosas. La solución a este problema podría ser reducirlo todo a cenizas, matarlos a todos (risas). Lo más divertido de todo es que estaríamos haciendo el mismo error que ellos, pues sería lo mismo si no aceptas las opiniones de los otros, por muy polarizadas que sean. De esto trata el tema. Pero debido al coronavirus sentíamos que mucha gente estaba bastante deprimida. Las depresiones avanzan, la gente tiene miedo del futuro, no saben si van a perder sus trabajos o cómo irá todo. La economía colapsa así que quisimos hacer un vídeo que fuera divertido y no tan oscuro como la letra.

Salirnos de los tópicos habituales que podrían darse por la temática. Así que en el estribillo “lo quemamos todo” y pensamos que podría ser muy divertido el pensar qué pasaría si una civilización alienígena viniese a la Tierra. Eso lo contamos en la primera línea del verso. Un poco pervertimos la idea de la letra para visualmente hacer algo completamente diferente. Así que preferimos basarnos para el vídeo más en la música y menos en las letras. En el fondo la canción está para disfrutarla…

Justo ahora acabo de recordar que Gamma Ray también tuvieron su disco inspirado en el espacio: Somewhere Out in Space. ¿Es un disco que te guste especialmente?

La verdad es que tengo que decirte que no soy alguien al que le guste especialmente el power metal. Todos los proyectos que tengo en el estudio, producciones, y el estar con los grupos allí como pueden ser Rhapsody of Fire o Brainstorm, bandas de power metal, Orden Ogan mismo, podrían indicarlo, pero… de verdad que no es un estilo que me entusiasme. Sí que cuando era adolescente escuché material de los Gamma Ray y de Blind Guardian. También Iron Maiden y Judas Priest, claro, pero no he escuchado el estilo ni ese disco desde entonces, sólo cuando se editó en su día. A mi lo que me gusta de verdad es el death metal. Me encanta la vieja escuela de death metal británico como Bolt Thrower o Benediction. Eso es lo que sí me apasiona.

Pues vaya, como siempre os ponen la etiqueta de power metal tenía varias preguntas sobre el estilo…

Tú pregúntame todo lo que quieras a ver si puedo contestarte…

Pues la siguiente te encantará: En temas como “Hollow” o “In the Dawn of the Al” las guitarras me recordaron bastante al melodeath o el sonido de Gotemburgo, algo que podemos encontrar en bandas como In Flames, Amorphis o Dark Tranquility. ¿Voy bien?

Vale, el tema es que no puedo decirte que yo sea un gran fan de los grupos que me citas. Como músico, y personalmente, siempre intento hacer lo que siento y me gusta hacerlo sin copiar a nadie. Especialmente si hablamos de Orden Ogan. Nosotros, como grupo, nunca hemos buscado un éxito comercial. De verdad que nunca intenté llegar a ganar dinero con el grupo. Sencillamente la cosa empezó a funcionar y la verdad es que ha llegado a ser mi proyecto personal juntamente con mis trabajos en el estudio. Actualmente no podemos girar y me centro en mi trabajo en los controles a pesar de que está todo un poco parado desde hace un año. En Orden Ogan lo que intento es expresarme de un modo artístico y hago la música que a mi me gusta hacer. Si algo de lo que hago te recuerda a determinadas bandas, está muy bien, pero no hago las cosas tratando de sonar a un grupo determinado.

En «Interstellar» podemos encontrar algún enfoque más folk. ¿Podríamos definir tu música como una mezcla de progresivo, power metal y folk metal?

Obviamente me parece bien. Puedes hacerlo… (muchas risas). De verdad que no puedo ver los elementos folk que me dices y sé que mucha gente nos ha llegado a etiquetar como una banda de folk. Sí que hay algunas canciones con guitarra acústica y violín, o lo que sea, pero de verdad, que no llego a entenderlo… Y te lo repito: no veo a Orden Ogan como a un grupo que tenga algo que ver con el power metal, pero es lo que pasa… Los periodistas se ven obligados a etiquetarte para que la gente pueda llegar a entender a qué suena un determinado grupo.

Si lo que hacemos estamos muy próximos a lo que es el power, pues bueno, digamos que Orden Ogan es una banda de power metal. En las entrevistas que estoy teniendo los periodistas me contáis cómo veis el sonido del grupo y muchos me dicen que es power metal, si bien vamos más allá de la etiqueta, así que es algo más que el estilo concreto. Creo que sonamos bastante más duros que la mayoría de bandas de power metal, con riffs más modernos y todo lo que has comentado antes. Tú mismo has tenido la impresión de que había algo de In Flames en determinadas canciones. El power metal está bien, pero quizá podríamos hablar de algo más actual o moderno que ese estilo.

Ya… pero el caso es que gustáis a gente que le gusta el power metal, aunque os situaría mucho más cerca de Sabaton o Powerwolf que no de Gamma Ray o Stratovarius.

Sí, en eso estoy muy de acuerdo.

Vale, pero te diré que me recordáis a una banda antigua que se asociaba con el power metal, también alemana y que es de mis favoritas: Rough Silk.

Sí, sé qué banda es por nombre, pero nunca la he escuchado.

Una de las canciones más hermosas del álbum es «Alone in the Dark» con Ylva Eriksson. En Gunmen encontramos a Liv Kristine, así que supongo que las baladas son algo importante para Orden Ogan y parecen las canciones perfectas para un dúo. ¿Con qué cantantes femeninas te gustaría cantar en tus próximos lanzamientos?

(Se parte de risa). Yo quería cantar una canción con Ylva… ¡A ver!, como ya te he dicho antes, yo hago en Orden Ogan lo que me gusta hacer, es mi música, es mi bebé… Cuando pensamos en tener invitados en el disco lo hacemos solo desde un punto de vista artístico. Es simplemente buscar qué artista puede mejorar lo que tenemos.

No hay una búsqueda concreta de grandes nombres. Nunca buscamos un nombre famoso, buscamos a alguien que encaje, sea chico o chica. Cuando compusimos “Alone in the Dark” nos pareció que encajarían bien una voz femenina en el segundo verso y en el estribillo, pues está escrita desde dos perspectivas diferentes. Es como una conversación entre dos personas. Había muchos nombres sobre la mesa, muchas vocalistas femeninas propuestas, y la gente de AFM mencionaron a Ylva de Brothers of Metal.

La escuché y bueno, la conocía y la había visto en directo. Me dije que ella podía poner ese toque frágil y esa voz melancólica y triste y me pareció perfecto. Así es cómo se gestó todo. Cuando me envió de vuelta sus partes cantadas quedé alucinado con el resultado. Dudo que nadie pudiese hacerlo hecho mejor que ella. Quizá diferente, pero no mejor. Y de verdad te digo que no hay ninguna idea de querer cantar con alguien en concreto. Esto no es algo que pensemos ni planeemos antes. Nosotros componemos, y si vemos que algo puede funcionar, lo hacemos. No hay pensada una balada para el próximo disco con una vocalista femenina. Veremos qué sale en el próximo trabajo.

Parece que “We Are Pirates” es la canción que más tocáis en vuestros conciertos. Es un clásico y una canción especial para Orden Ogan, entiendo… ¿Es esta canción un tributo al juego de PC Monkey Island o fue un tributo a Running Wild? ¿O ambas cosas?

(Carcajada) Sí, es un tributo al Monkey Island, ¡claro que sí! Pero te diré que no creo que sea la canción que más toquemos. El tema más popular es de hecho “Things We Believe in” del disco To the End de 2012. Y si miras en Spotify la más exitosa es “Gunman” de Gunmen. Pero claro, “We Are Pirates” es un tema que la gente quiere escuchar sí o sí en los conciertos que damos. Y sí, es un pequeño tributo que hicimos al Monkey Island. Es algo muy divertido para aquellos que han jugado y ven la relación directa. Provoca una sonrisa en ellos.

Pues voy a ser malo y te diré que hay algo de folk metal en este tema…

Bueno, un poco es cómo lo veas ya que he hablado con gente que me ha dicho que no ve elementos folk en esa canción. Pero si los ves y tienes esa impresión… me parece bien. Si tu los ves, adelante, puede ser un tema de folk metal.

La prensa dijo en su día que Orden Ogan son los próximos Blind Guardian. En mi opinión, ambas bandas son realmente muy diferentes, pero es bonito escuchar que Orden Ogan se puede comparar con una de las mejores bandas de heavy metal. ¿Qué sientes cuando escuchas esta comparación?

No lo había vuelto a escuchar desde hace años… Te diré que eso se dijo en nuestro primer disco de 2007 Vale. Eso lo escribieron en la Rock Hard y la Metal Hammer alemanas. Un poco es como si hablan de ti Microsoft y Apple… Son las dos grandes de Alemania. Rock Hard dijo que éramos los nuevos Blind Guardian y Metal Hammer que éramos los nuevos Running Wild (risas). De entrada, te digo que es muy difícil sonar a los dos grupos al mismo tiempo. Ambas bandas tienen un sonido muy diferente… Pero claro, nuestro sello, encantado con eso, lo puso en la promoción: “Para algunos son los nuevos Blind Guardian y para otros los nuevos Running Wild”. Solo queríamos tener nuestro sonido propio. No sonamos para nada como Blind Guardian y los mismos Blind Guardian dicen que no sonamos como ellos. Me lo dijeron en persona. Pero si hay gente que nos quiere comparar con ellos, adelante… Hay muchas otras bandas menores con las que nos podrían comparar. Ellos siguen siendo muy grandes, grandes personas, así que todo perfecto. De esas críticas surge la comparación, cosas de la prensa… Lo bueno es cuando estamos con los fans y nos dicen: “No sonáis a Blind Guardian ni de coña, ¿por qué la prensa escribe esto?”. ¡Eso es lo importante! lo que dicen los fans.

Orden Ogan tiene una mascota, un Eddie llamado Alister Vale. ¿Querías tener un Eddie para Orden Ogan?

Nuestro primer disco se llamaba Vale y había un chico que se encargaba de la portada y del artwork del álbum. De hecho, no estaba planeado para nada el llegar a tener una mascota propia como es Alister Vale, pero cuando empezamos a hacer los primeros diseños de camisetas, cuando girábamos… la idea de hacer algo así se nos presentó de repente viendo la portada en las camisetas. El imaginar al personaje en diferentes posiciones… Y un poco te diría que la cosa se fue desarrollando de forma natural. El personaje de Vale está en todas las camisetas y los fans empezaron a requerirlo: “Dónde está Alister Vale en la camiseta? Me gustaría tenerlo allí”. Así que nos habituamos a él. Nunca nos llegamos a sentar y planear el tener a nuestro propio Eddie. Fue más un desarrollo natural.

Has trabajado como productor de Asphyx, Rhapsody of Fire o Brainstorm. ¿Cuándo y cómo empezaste detrás de la mesa de mezclas?

Empecé con el disco de Orden Ogan Easton Hope en 2010. Cuando lo sacamos se habló mucho sobre quién había producido el disco ya que sonaba muy y muy bien. Escuché muchas opiniones favorables al respecto. Así que de repente me encontré con muchísimas bandas llamando a mi puerta para producir sus discos. “Tío, he escuchado el disco y suena genial. ¿podrías trabajar con nosotros?”. Antes de 2010 ya había hecho alguna cosilla en el estudio por lo que no era una experiencia nueva eso de sentarme detrás de los controles. Sabía cómo funcionaba todo. Ese fue el primero que produje yo mismo y mezclé. Cuando vinieron todas esas bandas me senté con ellas y empecé a decirme a mi mismo en plan: “¿A ver qué es lo que quiero? ¿Quiero trabajar con bandas pequeñas de la ciudad de al lado o quiero llegar a trabajar con artistas de renombre?”

La cosa estaba clara, el camino despejado y quería trabajar en grandes discos, así que yo quiero hacerlo siempre todo a un nivel muy profesional. Me tuve que sentar y trabajar dando lo mejor de mis habilidades, mejorar e intentar sacar lo mejor en cada cosa que hacía. Es un viaje muy largo, de hecho… es lo que yo llamo “el valle de las lágrimas” (risas). Me refiero a ello de esta forma porque cuando me comparo con el trabajo de otros grandes productores siempre salgo perdiendo. Siempre lo ya editado y que te gusta sonará mejor que lo que tú estás haciendo. Es un largo trayecto hasta llegar al punto en el que realmente quiero llegar. Tengo que confiar en mis habilidades y eso me ha llevado a trabajar con grupos del nivel de Rhapsody of Fire, Brainstorm, Asphyx, o lo que venga… Quiero hacer producciones a bandas importantes que están en la escena, así que me gustaría decir que sí estoy muy seguro de mi mismo, especialmente en los últimos cinco años.

Pues yo estoy más que seguro que vas a ser un tío importante en cuanto a temas de producción…

(Risas). Muchísimas gracias.

Los teclados son muy importantes en tu música, pero no tienes a nadie tocando los teclados en directo.

Exacto, no tenemos a nadie en los teclados cuando tocamos en directo.

Por otro lado, ahora tienes dos guitarras: Patrick Sperling y Nils Löffen. De hecho, Nils ha cambiado el bajo por la guitarra. ¿No es así?

Sí, el tema es que me rompí el dedo gordo en 2019 y no podía tocar la guitarra por lo que me centré en cantar. Nils es un gran guitarrista y ha pasado del bajo a las seis cuerdas. Era el paso lógico. Así que nos tocó buscar a un bajista especialista para el puesto y lo bueno es que cubrimos la baja de una forma muy rápida. Fichamos a Steven Wussow de la banda Xandria. Son una banda de metal sinfónico con una chica de vocalista. ¿Les conoces?

Sí, de hecho, os descubrí a vosotros en un single de cuatro temas donde estaban Xandria, Civil War, Orden Ogan y PowerWolf.

Ah sí, el CD de la gira. El caso es que habíamos girado juntos y era el fichaje más obvio para nosotros. Gran bajista, mejor persona y también una bestia escénica. Cuando nos dio el sí lo hizo entre risas diciendo: “es lo que estaba esperando de vosotros”. Xandria están parados y parece que no tienen planes para girar. Era lo mejor para todos.

¿Habéis llegado a tocar con esta formación en directo?

La verdad es que no todavía. Sí que hemos tocado juntos para un single con algunos de los nuevos. Nuestro último concierto fue en 2019 presentando Gunmen. Ese sí lo hicimos con Steven si bien nuestro anterior guitarra Toby todavía estaba con nosotros. Así que no ha ocurrido todavía con la formación actual.

En 2022 saldréis de gira con Brothers of Metal y Wind Rose en lugar de la planeada con Rage y Grave Digger… Si girarais con Rage y Grave Digger… a día de hoy… ¿quién sería el cabeza de cartel?

Esa gira no se pudo dar, pero ya te digo que sería Orden Ogan el cabeza de cartel. Aunque técnicamente Rage y Grave Digger serían los invitados especiales, por lo que no habría entonces nadie como cabeza de cartel…

Interesante…

(Se parte el pecho de risa) ¡Interesante dices!

A ver… lo digo porque conozco a mucha gente en Barcelona que sé que consideraría como una afrenta que tocaseis vosotros como cabezas sobre bandas que tienen mucho más recorrido.

Sí, son más viejos que nosotros y llevan muchos más años en el negocio. Eso es cierto. Pero seguramente para la mayoría de los asistentes al concierto y el nivel de ventas de discos indicaría lo contrario…

Eso ya pasó en Barcelona con Sabaton con Accept de teloneros.

Sí, pero es algo que ya hablamos en su día con Rage y Grave Digger. Ya te digo que para ambos la decisión era cristalina y bien clara. Ellos aceptaban el ser los invitados en la gira. Ni lo cuestionaron si quiera, era para ambos una buena idea hacerlo así. No era un problema para las bandas. Sí que te digo que nos sorprendió leer mensajes en Internet que iban en la dirección que apuntas, en plan: “Oh, Grave Digger tienen que ser los cabezas de cartel sí o sí”, o del palo de: “¡Esas bandas tienen que tocar ANTES que Rage!”. Peavy, Chris y yo contestábamos en plan: “A ver tíos, ¿cuál es el problema? Asistid al concierto, escuchad la música y disfrutad, no hay problema alguno…”. No hay una competición allí. Hay más gente que viene por Orden Ogan, ¿así que cuál es el problema? Si no te gusta la banda déjalos en paz. Este es un fenómeno interesante que ocurre a veces con los fans heavies. A veces el metalhead puede ser un ignorante debido al amor absoluto hacia sus bandas favoritas. Eso mismo les pasa a Sabaton y a PowerWolf. Hay gente que no puede entender que estos grupos estén por encima de sus favoritos. Ambas están haciendo un gran trabajo, no hace falta que te gusten, sencillamente hay que dejar que hagan su show… ¿No pueden entender que se hagan grandes?

Eso mismo les pasó a HammerFall en su día, pero es interesante ver que este mismo fenómeno no ocurre solo en España y que también se da en Alemania.

(Risas) De todas formas no lo calificaría de problema en si. Siempre habrá quien se queje, pero hay que pensar en la mayoría de la gente. Cuando anunciamos el cartel en Facebook la mayoría de la gente opinaba que era un gran cartel. Nadie se quejaba de esto. Hubo una preventa y sólo en Oberhausen ya se habían vendido 500 tickets en el primer mes desde el anuncio. Piensa que estaríamos hablando de unas 2500 personas en esa fecha. Hubiese sido una gran gira, pero el Covid-19 nos golpeó fuerte.

Hoy en día muchas bandas están tocando conciertos en streaming para promocionar sus nuevos discos. ¿Estás pensando en la posibilidad de hacer algo así?

Sí, estamos pensando en hacer algo así, pero también te diré que he estado viendo muchos conciertos en streaming durante este último año y me ponen un poquito más triste de cómo estaba antes de verlos. Si tienes una banda, eso de salir en una sala vacía… eso es lo más triste de todo. Y te lo dice alguien que ha estado durante años tocando en sitios casi vacíos (risas). Y no era debido a la pandemia, sencillamente porque nadie asistía a nuestro concierto. Si lo vamos a hacer tiene que ser algo diferente. Eso de tocar sin nadie allí me cuesta de imaginar. Quizá hagamos una especie de concierto-película y que sea muy largo. No sé si me estoy explicando… No quiero tocar en un escenario con nadie en platea. Tiene que ser algo diferente.

Sí, creo que hay que buscar algo diferente. Pues te iba a preguntar sobre bandas de power metal olvidadas como Chroming Rose, Scanner, Heavens Gate pero creo que mejor lo dejamos…

(Risas) Sí que me suenan de nombre, pero no las he escuchado. Deberías preguntarme por bandas de doom metal británico olvidadas como Prophecy of Doom, una banda de grind crust de los 90. Me encanta esa vieja escena… Todo eso me apasiona. Me encanta producir a bandas de power metal, pero ya te digo que no es mi música favorita y no la suelo escuchar. Yo prefiero a Incest, pero eso no me impide trabajar con bandas de otros estilos. Respeto muchísimo a todos estos grupos de power metal y es un estilo global, quiero que quede claro. Siempre es importante que toda banda se haga un hueco en la escena tocando y componiendo su música, más allá del estilo que sea, pero no es lo que a mi me va.

¡Fantástico! Eso es todo por mi parte Seb… De verdad que ha sido una gran entrevista. Quizá un poco larga (risas).

¿Antes de terminar me dejarías unas palabras para los fans de Orden Ogan?

¡Absolutamente!

La situación actual es muy mala, pero no es el peor virus que existe sobre la Tierra a pesar de que de verdad que no deseo para nada infectarme. Yo mismo he tenido conocidos que han muerto por Covid-19. Lo más importante que hay que decirle a la gente es que se cuide y conserve la salud. Sólo estarás feliz si estás sano. Y si legas a perder el empleo y te parezca que tu vida va cuesta abajo recuerda siempre que con eso no se termina todo. Que todas estas situaciones malas te afecten hasta la depresión. Sencillamente uso estas últimas palabras en estas entrevistas para decirle a la gente que no se rinda, que todo mejorará cuando toque. Yo tengo amigos que lo han perdido todo y viven de las ayudas sociales, pero no es el fin del mundo, las cosas se arreglas.

Pues nada, espero veros pronto sobre un escenario, a ver si es en Barcelona…

Ah, me gustaría también deciros que se ha publicado un primer tramo de la gira, son pocas fechas en ciudades cercanas en las que no sale España, pero no os preocupéis que en 2022 vendremos. Más adelante, espero, se anunciarán muchas más fechas.

Jordi Tàrrega
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Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.