Screaming Lord Sutch: Jack el destripador se mete en política

David Sutch fue el primero en decir que lo suyo era más pantomima que drama real, su objetivo era más el de entretener y el de ser teatral” (Arthur Brown)

No es casualidad que el David Sutch llevara el apelativo de “Screaming” (gritón). Y es que Lord Sutch supo ser “listo” y recogió el testigo del bueno de (Screamin) Jay Hawkins, eso sí, adaptado a su versión británica. Las bandas de garage rock de la década pasada lo fueron reivindicando pues Sutch grabó grandes composiciones en sus días, pero también tocó otros palos realmente atrevidos para la época. El mejor de todos fue la creación de su propio partido político, pero también fue capaz de crear su propia radio pirata. Paseó el disfraz y el maquillaje sobre los escenarios y su célebre canción “Jack the Ripper” es lo más recordado de su legado. David Sutch encarnaba a Jack el Destripador y asustaba a su audiencia ávida de nuevas sensaciones. Lo suyo era teatral, enfocado al puro entretenimiento. Lo que muy pocos recuerdan es que fue capaz de tocar y grabar con los más grandes músicos de su época muy a pesar de que son muchas las voces críticas que consideran que esas grabaciones son más anecdóticas que otra cosa. Desgraciadamente sus demonios internos pudieron con él y terminaría abandonando este mundo suicidándose tras la muerte de su madre.

Inicios:

Nació en el año 1940 en Hampstead, Londres. No sería hasta la década de los 60 cuando empezaría a trabajar con el siempre poco reivindicado Joe Meek, productor y pionero del sonido que llegaría posteriormente a ser considerado como punk. Antes, en 1959, ya había saltado a escena de forma improvisada en un pub londinense, arrancando sus primeros aplausos, y se paseaba por las calles de Londres con ropas estrafalarias incluyendo anteojos sin cristal. Pronto se juntó con Carlo Little (baterista) y empezaron a darle forma a una banda. A pesar de sus limitadas dotes como cantante, su madera de frontman era incuestionable, y más vistiendo un abrigo de leopardo que tomó prestado de su abuela.

“¿Que cuál es el primer nombre que me viene a la cabeza cuando me hablas de Shock Rock?… Screaming Lord Sutch” (Bruce Dickinson)

El rock and rollcrudo norteamericano era la base, pero evidentemente el referente era Jay Hawkins. Podríamos llegar a afirmar que serían uno de los más claros precursores del psychobillypor sus altas revoluciones con las que jugaban. El contrapunto a la agresividad lo daba la sección de vientos. Abandonó su trabajo de fontanero para entrar en The Savages, música salvaje para un espectáculo salvaje. Se les ocurrió dar espectáculo entre canciones, y todos y cada uno de sus temas contaban con efectos más allá de lo musical. En “Blue Suede ShoesSutch aparecía con dos enormes botas del ejército pintadas de azul o en “Great Balls of Fire” aparecía sobre las tablas jugando con fuego. David tuvo la maravillosa ocurrencia de tomar la supuesta imagen de Jack el Destripador, y digo supuesta, pues nunca se ha podido saber a ciencia cierta quien fue el sanguinario asesino de Whitechapel.

Jack el destripador entra en escena:

Capa negra, un ataúd similar al de Jay, dagas, calaveras y atrezzo con fragmentos de cuerpos humanos. Los singles de los 60 eran editados bajo la batuta de Joe Meek, pero la BBC pronto les censuraría y prohibiría sus actuaciones en la pequeña pantalla. La prestigiosa cadena les llegó a catalogar como “basura nauseabunda”. Posiblemente Sutch fue paso más allá en lo desagradable que había predicado su homólogo americano Hawkins. A diferencia de Jay, nunca poseyó una gran potencia vocal, así que el aspecto visual debía de ser cuidado al milímetro. De hecho, todas sus canciones de los 60 poseían una deliciosa temática de horror y estaba muy bien arropado por su banda, The Savages. Practicaba un rock & roll muy estándar pero muy efectivo, unido a su presencia escénica.

Sutch a la conquista de América en Rolls Royce:

En 1968 Lord Sutch se embrancó en una gira americana en la que se desplazaba en un Rolls Royce con la Union Jack (bandera de Gran Bretaña) dibujada en lo alto del coche. Sabía que el impacto visual debía de estar tanto dentro como fuera del escenario. Para él la publicidad lo era todo, y es todo un referente en las campañas de marketing y en el saber vender un producto de forma brillante. Hay una leyenda urbana que cuenta que contaba con un trailer repleto de amplificadores Marshall y, se dice, Lord Sutch los iba vendiendo a los que se acercaban. Su ropa de directo era gentileza de la tienda de Malcom McLaren, siendo Vivienne Westwoody el propio McLaren los diseñadores antes de volcarse con los Sex Pistols. El propio Sutch se los llevaría de gira hasta que les echó debido a las numerosas destrozas que causaban a su equipo. Sus giras eran todo un acontecimiento pues las hacía temáticas. Una de las más célebres fue en la dedicada al Imperio Romano en 1967, con la banda vestida de centuriones romanos. Hay fotos de la época en las que podemos llegar a ver a Ritchie Blackmore (que llegó a tocar con él) ataviado de soldado del Imperio del César.

Disco nefasto con músicos de primerísimo nivel:

Su disco debut discográfico, Lord Sutch and Heavy Friends de 1970, fue considerado por la BBC como el peor disco de la historia. Curiosamente, en él aparece un excepcional elenco de artistas que no sólo tocan, sino que también ayudaron a componer. Atención, porque estamos hablando de gente como Ritchie Blackmore, Noel Redding, Keith Moon, Jeff Beck o Mattew Fisher. La verdad es que el varapalo que supuso para todos estos músicos grabar ese disco fue más que notorio. El mismo Rolls con la “Union Jack” de la gira americana que aparece en la portada del disco, y sigue siendo una de las estampas más clásicas de Sutch. En 1972 consiguió tocar en el Estadio de Wembley con Little Richard, Jerry Lee Lewis, Bo Diddley y los MC5. Posiblemente, fue el punto más álgido en su carrera.

Sutch el político:

Se metió en política en 1963, y participó en elecciones hasta 1997, consiguiendo destacables resultados siendo miembro de los partidos National Teenage, Young Ideas, Go to Blazes y Official Monster Raving Loony. Sus partidos luchaban para que los pubs cerraran más tarde, para que la gente de 18 años tuviera derecho a voto y por la legalización de la radio comercial. Siempre fue una cara conocida dentro del mundo de la política gracias a sus extravagantes ropas. Su final fue trágico. Lord Sutch padecía fuertes episodios de depresión, y la muerte de su madre en 1998 agravó sus dolencias. La acompañaría en 1999, justamente un año después. Decidió colgarse en la intimidad de su casa poniendo punto final a uno de los personajes más entrañables de la historia del rock. Sigue siendo todavía un gran desconocido para el gran público.

Conocí a David Sutch en el segundo piso de un autobús londinense, y la verdad es que tuvimos una animada y amena conversación. Por entonces era un tipo muy modesto. Le pregunté, entre otras muchas cosas, a qué atribuía él el hecho de continuar su carrera de forma exitosa más allá de la influencia de las modas cambiantes. Él me contestó que todo consistía en tener muy en cuenta la publicidad. Eso es por lo que empezó con su partido político. Estaba impresionado por la habilidad que tenía de verse a si mismo de forma objetiva y de ser capaz de evaluar su propia valía sin sobrevalorarse o infravalorarse. Le pillé en un buen momento, porque, evidentemente, su posterior depresión le nublaría el juicio” (Arthur Brown)

Jordi Tàrrega
Sobre Jordi Tàrrega 295 Artículos
Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.