Entrevista a Nad Sylvan, vocalista de Steve Hackett: ‘He visto a Genesis sin Steve Hackett y no me ha llegado a convencer, especialmente el material de los 70’

Si has visto alguna vez a Steve Hackett es imposible que no caigas rendido ante el ampuloso y teatral cantante que lleva en directo: Nad Sylvan. Es todo un personaje… Todo lo teatral lo lleva él y consigue meterte de lleno en el material más exigente de Genesis con una pasmosa facilidad. Es un tipo teatral y exquisito en voz y formas, capaz de recrear el legado primigenio de Peter Gabriel, pero siendo él mismo. Obviamente si había posibilidad de hablar con él no la íbamos a desaprovechar.

Nad Sylvan es la constatación de que se puede ser un rock star pasados los 50 años. Es un caso sumamente atípico, pero repito: si lo ves en directo sólo hay ojos hacia él. Tenía bandas en los 80 y peleó y peleó hasta conseguirlo. En su currículum hay cosas tan estrambóticas como “ser descubierto” por un ingeniero de sonido de ABBA o de participar en el súper single techno de Rednex “Cotton Eyed Joe”. Amante de los animales, enamorado del campo, místico, hijo de una leyenda del tenis americano… ¡y lo más difícil! Le arranqué una sonrisa.

Hola Nad. Antes que nada, tengo que decirte que asistí al show de Steve Hackett en el Be Prog! de Barcelona en 2018. Me impresionó mucho el show y especialmente el cantante, así que comencé a buscar material hasta el punto de llegar a hacer la crítica de tu anterior disco The Regal Bastard, así que… aquí estoy. Esta es la razón principal por la que quería esta entrevista. Así que, gracias por tu tiempo. ¿Estás en Suecia ahora mismo?

Sí, llevo un año entero en casa, así que sí, estoy en Suecia…

Enhorabuena por tu nuevo disco Spiritus Mundi, parece que una vez que has cerrado tu trilogía de discos querías hacer algo diferente. Me sorprendió Spiritus Mundi ya que es un disco principalmente acústico, fácil de escuchar, fácil de meterte dentro de su atmósfera, con voces complejas… ¿Por qué este cambio a sonidos más suaves esta vez?

Una vez ya estaba completada la trilogía estaba muy entusiasmado con la idea de hacer algo diferente para enfatizar en el cambio de registro y también en el hecho de que me enganché trabajando con Andrew Laitres, quien ha tocado todas las guitarras en el disco (o la mayoría de ellas). La verdad que realizar este disco no fue pan comido precisamente… Quería un cambio y escribimos las canciones juntos, la música fue escrita por ambos y es por esta razón que ha terminado sonando como se aprecia en el disco. No tiene el sonido de mis discos anteriores y no debía sonar como aquellos. Estamos hablando de un proyecto diferente a pesar de que vaya bajo mi nombre. Eso es debido a que estoy contratado como Nad Sylvan por el sello discográfico. Así es como saco mis discos.

Lo que más me ha sorprendido es la mezcla de voces, la tuya y la de Andrew. Parece que esta vez le has dado más importancia a las voces y a las letras. ¿Tuviste la oportunidad de cantar junto a Andrew o debido a la crisis del Coronavirus fue imposible?

Bueno… la verdad es que lo grabamos ambos en Estados Unidos si bien yo grabé mis partes en Suecia. La mezcla del disco también se hizo aquí, en mi estudio.

Esta vez profundizarás en los poemas de William Butler Yeats, un poeta irlandés. En el título de las canciones hay islas, sirenas, pescadores, barcos… ¿Es el mar una parte importante en los poemas de Butler o de Nad Sylvan?

Yeats era irlandés y todos sabemos que ese país es una isla rodeada de agua… De verdad que me parece una coincidencia ya que mis anteriores discos estaban basados especialmente en barcos y agua. Pero creo que es más una cosa puntual y coincidente el que haya optado por paisajes marinos. Y repito, creo que es algo absolutamente fortuito. Añadiría también que soy una persona muy de mar y vivo al lado de un lago. Me encanta el agua así que tiene cierto sentido que haya salido reflejado en mis letras.

Toca hablar de los invitados: Tony Levin, Steve Hackett, Jonas Reingold, Neil Whitford, Mirkko De Maio. Una alineación realmente interesante… ¿Querías a alguien más y se quedó para el próximo álbum?

Bien… Si tú le echas un vistazo a la lista de invitados de mis anteriores discos verás que he mantenido algunos de ellos. También hay gente nueva. El caso es que una vez ya estableces contacto con estos músicos tan fabulosos, y luego llegas a ser amigo de varios de ellos, pues lo de las colaboraciones llega a ser algo muy natural. Por ejemplo, piensas: “quizá Tony Levin puede ser la mejor solución para lo que determina esta canción”, y ya que había tocado en mis anteriores discos, pues no era un problema eso de planteárselo o de preguntarle si quería participar. Lo genial es que con la mayoría de ellos ya he podido trabajar antes y eso lo hace todo mucho más fácil. Sabes que cumplirán y que te entregarán las cosas a tiempo, así que puedes contar con ellos. Andrew Laitres aportó algunos músicos americanos que participan en este álbum como pueden ser Neil Whitford o Steve Piggot, que participan en una canción. Eso lo consiguió él. Yo estoy encantado con lo que ha aportado cada invitado.

Una de mis canciones favoritas es “Caps and Bells” con los pájaros cantando y tú empezando a capela. Me recordó algunos de los momentos más hermosos de la música de Genesis. ¿Es Genesis la principal influencia en tu música?

Si te soy sincero yo en esta canción veo mucho más la influencia de Cat Stevens que la de Genesis. De verdad que no encuentro ningún rastro de Genesis en esta composición. (NDE: esa entrada a capela es algo que ha utilizado muchas veces Genesis, pero es su autor quien conoce mejor su obra, ¡faltaría más!)

Otra canción que me encanta es «The Stolen Child» con la guitarra acústica y los arreglos a piano. ¿Es otro poema de Butler? ¿Qué nos dice la letra de la canción?

Esta es la típica canción que versa sobre los mitos y leyendas de los que suele escribir Yeats. En el fondo este es una temática muy típica y clásica en el rock progresivo. Te diría que es un cuento de hadas y su mística y es algo en lo que solía creer la gente en Irlanda. Van a salvar un niño pequeño del cruel y horrible mundo y se lo llevan a un sitio mejor. Un cuento de hadas en toda regla.

Tocas la guitarra, el bajo, la batería y los samplers en este álbum. Pero si tuvieras que definirte como músico, ¿prefieres que te consideren compositor, cantante o pianista?

Oh, esta es una muy buena pregunta porque yo empecé a tocar el piano a los cinco años. Ese es mi inicio en el mundo de la música. Empecé a componer también muy temprano, de muy joven, o si más no a escribir… Hacía mi propia música ya a muy temprana edad. Pero tampoco fui un estudioso del piano. Casi todo lo que sé es de forma autodidacta. Básicamente te diría que me veo principalmente como un performer y también como un cantante. Todo el mundo lo cree y lo sabe, o si más no, es por lo que soy mas conocido. Pero también compongo desde muy pequeño y cuando empecé en mi casa a hacer mis primeras grabaciones, hace ya más de 40 años, aprendí muchísimo. Utilicé muchos equipos diferentes, muchos ordenadores y secuenciadores. Fui actualizando mi propio estudio con material más actual. Así que me veo ante todo como cantante, pero también como productor, arreglista y compositor. También te diría que soy teclista. Con el resto de instrumentos me defiendo, pero no soy un experto. En los discos puedo hacer varias tomas de cada uno hasta estar satisfecho. Pero a nivel instrumental te diría que soy pianista.

Yo la vez que te vi me encantó el hecho de verte vistiendo capa, ropas negras y siendo dramático y teatral. Entiendo que hay aquí un bagaje de actor…

Sí que hice algunas clases de teatro en la escuela, pero nunca he estudiado teatro. Lo que ves es totalmente natural. Puedo ser teatral, pero es porque me gusta ser un performer. Me encanta darle algo más a la canción… En el fondo soy un tipo extravagante en los directos. Me encanta hacerlo y lo siento. Si estás en un escenario creo que tienes que darle algo más al público, hacer un esfuerzo para entretener a la gente. Y espero conseguirlo, espero que esto se note ya que es lo que quiere Steve Hackett que haga cuando actuamos.

En estos tiempos oscuros, necesitamos canciones y vídeos como «You Got to Find a Way». Es un bonus track y es un tema completamente escrito por Nad Sylvan. ¿Necesitamos cosas positivas en estos días de pandemia?

¿Has dicho positivo? ¡Es una canción de amor! Conocí a alguien estando en la carretera, concretamente en Estados Unidos. Me enamoré y creí que nos volveríamos a ver este verano, pero debido a la pandemia no hemos podido vernos y a día de hoy todavía no ha sucedido. Y ahora hemos decidido olvidarnos de ello puesto que no va a ser posible. No hay posibilidad real. Es una canción sobre la situación y sobre esa persona. Un poco habla sobre mantenerse positivo en tiempos de pandemia. Es muy duro para todos, pero me siento bendecido por el hecho de estar viviendo en el campo donde compongo mi propia música, puedo dedicarle tiempo a mi jardín y disfrutar de la compañía de mis vecinos, que son maravillosos. Por todo esto yo me siento bien. Pero “You Got to Find a Way” es básicamente una canción de amor en tiempos de pandemia. La empecé a hacer ya con el disco sobre Yeats empezado. Y me dije a mi mismo que debía entrar en el álbum a pesar de que la letra iba sobre otra cosa totalmente diferente. Era una canción aparte, mi canción. Así que lo mejor que vi para ella fue el que fuera un bonus track, por lo que no está en la edición en vinilo, pero sí está en la versión CD.

¿Tienes una banda con la que tocas en vivo regularmente tu material en solitario? Sería muy interesante verte a ti y a Andrew en el escenario tocando este material.

Yo no tengo ninguna banda… Ahora mismo es imposible tener a un grupo. Pero si tuviésemos que tocar este material en directo debería encontrar gente y ver si estarían disponibles para ello. A día de hoy veo muy poco posible que esta gira pudiera llevarse a cabo. Por un lado, está la pandemia y por el otro tengo muchos conciertos con Steve Hackett ya programados. A finales de 2021 y principios de 2022. Un poco están antes que nada las prioridades de uno mismo. Pero me ha encantado la pregunta de si podría tocar mi material en solitario. Si Hackett frenase un poco la cantidad de conciertos estaría muy bien llevarlo a cabo. Es muy complicado encontrar unas fechas puesto que me tiene muy ocupado y yo le prometí que estaría con él siempre que me necesitase.

¿Cómo conseguiste el puesto como cantante con Steve Hackett? Me refiero a que es uno de los puestos más importantes para un cantante de rock progresivo. Tienes que tocar frente a grandes audiencias y al lado de una leyenda como Hackett. Todos los conciertos tienen que ser perfectos. ¿Fue difícil para ti, fue un sueño?

Fue un sueño en lo que respecta a llegar a ser un artista profesional. Como la mayoría de la gente yo me dedicaba a un trabajo corriente desde hacía muchos años… Y fue en 2015, justo por estas fechas de primavera, antes de cumplir mis 56 años, en junio de ese año, tuve la noticia de que me comprometía a girar durante cuatro meses enteros. Antes de eso tenía que ausentarme de mi trabajo para poder tocar y no tenía mucho tiempo para poder salir de gira. Pero las posibilidades crecían y me tocaba decidir y… dejé mi trabajo. Pero volviendo a la pregunta: yo había sacado un disco en 2008 titulado Uniform. Era un tributo a Genesis con mi propia música junto a otro músico llamado Bonamici. No era un proyecto serio, era solo para disfrutar de ello. Dijimos: “vamos a tratar de sonar como los Genesis tanto como nos sea posible”. Ambos somos unos grandes fans del grupo. Lo hicimos, pero nos costó cuatro años de trabajo. Una vez salió a la luz Roine Stolt de los Flower Kings lo escuchó y me dijo que quería trabajar conmigo. Unos años más tarde lo escuchó Steve Hackett y también quiso trabajar conmigo. Él iba a salir de gira tocando el material de Genesis y pensó en mi, creyó que era una buena elección el tenerme como cantante. Así es como conseguí el puesto.

Hay una reunificación de Genesis, pero sin Steve Hackett y Peter Gabriel. No será lo mismo, pero… yo espero comprar para comprar tickets para verles. Supongo que tú también querrás verlos en un escenario. ¿No es así?

A pesar de que me encanta Genesis te diría que me quedo con la etapa en la que Steve Hackett estaba en el grupo. Yo soy un fan del grupo en los 70. A pesar de ello hay temas de otras décadas que creo que son muy buenos. Un ejemplo de ello es “Mamma”. Me encanta, y también hay otros temas muy buenos. Pero he visto a Genesis sin Steve Hackett y no me ha llegado a convencer, especialmente el material de los 70…

Tu padre fue un importante tenista estadounidense. Sé que empezaste muy pronto en la música y siempre quisiste ser una estrella de rock, pero… ¿Nunca quisiste de jugar a tenis como tu padre?

Jugué a tenis cuando era un niño y se me daba bastante bien, pero yo estaba mucho más interesado en los animales. Llegué a ser un experto equino y jinete de caballos. Lo he sido durante 50 años. Soy un amante de los animales. Tengo un gato, tres perros y un caballo, así que los animales me interesaban bastante más que el tenis. El tenis estaba bien, pero bueno, tampoco viví nunca con mi padre… No fue una influencia decisiva en mi.

Tu padre era de Estados Unidos, tu madre de Suecia, pero… ¿Por qué decidiste vivir en Suecia y no en California?

Cuando fui a vivir a Suecia tenía solo cinco meses, así que no pude opinar mucho sobre ello. Nací en California y mis progenitores querían ir a Suecia a vivir ya que mi padre creía que Europa, en esos tiempos, era un lugar mucho más interesante en el que vivir. A mi madre vivir en California no le terminaba de convencer. Ese clima era demasiado soleado para ella. Me tuvo con sólo 19 años mientras que mi padre tenía 31. De hecho, sigue vivo y cumple 93 el mes que viene. Desgraciadamente mi madre murió hace 12 años. Nunca me vio triunfar, algo que me duele que no viera, pero tampoco me puedo lamentar. El caso es que decidieron mudarse a Suecia, pero el matrimonio no terminó de funcionar bien. Mi padre se volvió para Norte América y mi madre decidió quedarse en Suecia. Allí nos quedamos con ella, yo y me hermana Bettina. Así es como terminé viviendo yo el resto de mi vida, en Suecia.

Mirando hacia atrás, empezaste en los 70 como músico, pero tu primer álbum se publicó en 1995… ¿Qué hizo Nad Sylvan en los 80 y principios de los 90?

En 1997 concretamente cambié mi nombre artístico al de Nad Sylvan. Antes tenía el apellido de mi padre (Stewart) y el de mi madre (Sylvan). Mi nombre real es Christopher. Nad es un mote que me puse. Durante muchos años fui Chris Sylvan Stewart, de hecho, fui Chris Stewart hasta 1995. Tuve mi primera banda entre 1981 y 1983 y llevaba por nombre Chris Stewart Band. Es divertido porque los Genesis tuvieron un batería que se llamaba Chris Stewart en sus primeros pasos. El caso es que con este grupo estábamos más orientados hacia el jazz. Un poco de fusión, allí yo tocaba los teclados. También estuve en una banda de acompañamiento para una de las estrellas pop suecas de la época. Tuvieron que buscar un reemplazo porque se les fue un músico. Cuando terminó esa gira en 1984 decidí de continuar con esos chicos y formamos la banda Unifaun. Sacamos dos singles, trabajamos en un disco, pero el sello cayó en bancarrota, así que no pudimos continuar. Pero estuvimos con la banda hasta 1987, luego nos separamos, aunque tampoco recuerdo la razón exacta. Luego estuve en solitario todo ese año 1987 hasta que empecé a colaborar de vez en cuando con una banda llamada Rednex ya a mediados de los 90. Son los de “Cotton Eyed Joe”, todo el mundo conoce el “Cotton Eye Joe”. Hice algunas harmonías vocales para el tema y algunos arreglos. La mayoría de arreglos de la voz y los coros. Entonces me “descubrió” Micheal B. Tretow que había trabajado de ingeniero de sonido en todos los discos de ABBA. Trabajamos juntos en un material que nunca vio la luz. Nada destacable pasó hasta que empecé a trabajar con Unifaun ya en 2004. Ese fue mi despegue real a mi carrera.

He visto que tienes un hermoso jardín y lo cuidas. ¿Es un jardín un buen lugar para inspirarte en tu música?

¡Sí! (risas) No te sabría decir si es algo importante a la hora de componer, pero sí que lo es toda la atmósfera que lo rodea. Siempre es un buen lugar cuando estás rodeado de campo. Es un sitio de paz, reposo y sin estrés alguno. También creo que el trabajar en el jardín tiene una función terapéutica para mi. Es una terapia eso de estar al aire libre y hacer las cosas lentamente, sin prisas. Cuando no hay estrés las ideas y la música vienen a la mente. La música aparece y te murmura, te da ritmos y los grabo en mi Smartphone. Capturo esas ideas que aparecen en mi mente… Cuando toca empezar disco nuevo escucho todas las ideas que ya he grabado y elijo las que más me gustan.

¿Y el hecho de cabalgar con tu caballo no te inspira también?

Me es difícil el decirte que me llegue a inspirar la equitación. Es otra parte de mi yo más que una inspiración. Tengo pasión por la música, pero también tengo esa fuerte pasión por los animales. Viéndolo así quizá sí que haya algo de toma de inspiración en ello. Puede que sí, pero el hecho es que llevo la música en mi ADN, el caso es que la música viene a mi.

Una canción que me encanta, y probablemente mi favorita del año 2019, es “I am the Sea”. Posiblemente sea mi canción favorita de mi Nad Sylvan. ¿Es una canción especial para ti?

Creo que es muy buena y eso es lo que puede tener de especial, algo que hice a medias con Anders Walbeck, otro gran compositor. Él vino con esa sucesión de acordes y yo puse la melodía y las letras. Luego le pedimos a Guthrie Govan si podía meter su guitarra en el tema. Me gusta ese contraste entre la oscuridad del verso y la felicidad que transmite el estribillo. Eso la hace muy misteriosa. Te diría que también es una de mis canciones favoritas de ese disco.

Estoy escribiendo un reportaje especial sobre «canciones perfectas» y quería preguntarte sobre una de estas canciones: Es «Dancing with the Moonlit Knight” de Genesis. ¿Crees que es una canción perfecta?

Es perfecta en el sentido de que es una canción clásica de rock progresivo y en la que no sabes a dónde va a llevarte la primera vez que la escuchas. Rompe todas las reglas habidas y por haber. No sé si podría decirte que sea una canción perfecta pero sí te diré que es una de las canciones más populares de Genesis, o una de ese disco. Y Genesis tiene muchísimas canciones conocidas. Es increíble lo que consiguieron y más a esa edad, eran muy jóvenes. Para mi es una canción excepcional para interpretar en directo y también te digo que es ideal para dar comienzo al concierto.

«Child in Time» (Deep Purple): ¡Oh! “Chlid in Time” es una canción muy exigente. Dudo mucho que Ian Gillan pueda llegar tan alto como cuando la grabó.

Sé que empezaste con Glam rock, así que quiero preguntarte sobre «Ballroom Blitz» de The Sweet.

¡Oh! Todavía recuerdo cuando me compré ese disco, yo era muy fan de The Sweet. También me encantaba Mark Bolan. En esos tiempos yo era muy jovencito, tendría unos 14 o 15 años cuando aparecían esas canciones y ese estilo. Y claro, esas canciones te llegan de una forma muy diferente a cuando ya eres más adulto. Te diría que soy muy fan de esos tiempos. Muchos de mis discos…

Jordi Tàrrega
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Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.