Crónica y fotos del concierto de Monstrosity + The Devil + Silence Equals Death - Sala Boveda (Barcelona), 31 de mayo de 2019

Monstrosity aprueban pero no acaban de brillar como es debido en Barcelona

Datos del Concierto

Bandas:
Monstrosity + The Devil + Silence Equals Death
 
Fecha: 31 de mayo de 2019
Lugar: Sala Boveda (Barcelona)
Promotora: Madness Live!
Asistencia aproximada: 70 personas

Fotos

Fotos por Marta Carreras

Como dije en la previa siempre es un placer poder disfrutar de grupos con una dilatada carrera siendo pioneros de un sonido y de una escena que aún hoy día nos regala algún buen grupo pero fue en los 90 donde realmente salieron las formaciones más interesantes. Con una coherente carrera aunque con idas y venidas continúas en la formación han conseguido que se les tenga en consideración todavía. Así que nos fuimos para la Sala Boveda para ver que se estaba cociendo allí. Dato curioso fue que al entrar me encontré con Marta, nuestra fotógrafa especialista en metal extremo, que estaba conversando con Lee Harrison al cual pude saludar e intercambié algunas palabras. Un tipo sencillo y humilde que andaba con su portátil configurando alguna movida.

Silence Equals Death

Los cabeza de cartel eran suficiente motivo para no perderse el concierto pero a mi me interesaba mucho ver en acción de nuevo a Silence Equals Death ya que las otras ocasiones en las que pude disfrutar de su música y puesta en escena me parecieron geniales. Con la sala bastante vacía y con algunos minutos de retraso sobre la hora marcada subieron a las tablas para presentarnos su más reciente trabajo y con «El Pitjor de Mi» empezaron. Potentes y concisos aunque con un sonido algo difuso nos atacaron sin piedad con su explosiva mezcla de death, thrash, hardcore todo aderezado con bastante groove. Me encantaron las partes más contundentes y lentas donde el bajo de Jordi sonaba atronador. Pero no hay que pasar por alto la guitarra de Imanol el cual tenía que hacer malabares con los pedales en más de una ocasión. Brutal también a la batería MiguelXènia a la voz, que fue de menos a más, ofreciendo unos registros vocales corrosivos y agresivos.

Continuaron con «Fix», canción que abría su disco de 2014 (muy recomendable). Ya un poco más calientes, los pocos allí presentes empezamos a mover las cabezas al ritmo que ellos nos ofrecían con uno geniales cambios. «Vacío» fue la siguiente con unas guitarras muy años 90 con esos riffs machacones recordando a Napalm y aquí Xènia ya se desató un poco más, ya que en varias ocasiones acabó en el suelo del escenario gritando con toda su rabia y hasta se paseó por la barra siendo recompensada con un chupito cortesía de la casa.

Para no perder el hilo de su Espectres (2019) tocaron las dos que faltaban: «Space Vertigo» y «Obaga». La primera otra vez con ese regusto de la vieja escuela que me recuerda a esas épocas pasadas. Directos, dinámicos y divertidos nos ofrecieron una buena dosis de metal. Lástima que eramos muy pocos aunque lentamente se fue llenando la sala. Con la segunda nos trasladaron al fatídico día 1 de octubre de 2017 criticando fuertemente la represión policial con una canción potente y sin fisuras.

Encaramos la recta final de su corta actuación con «Wrath of Gods» de su primera y lejana demo del año 2012. Mucho más punky y movida en su principio hizo que se animara la gente siendo la respuesta del público muy positiva. Escogieron «Nacht der Untoten» para cerrar con aires épicos y a todo trapo. La verdad que fue un lujo y aunque no se prodiguen mucho en directo no lo pareció para nada. Esperemos que la próxima ocasión sea en breve.

Setlist Silence Equals Death:

El Pitjor de Mi
Fix
Vacío
Space Vertigo
Obaga
Wrath of Gods
Nacht der untoten

The Devil

No me voy a extender mucho para hablar de un grupo que personalmente encontré insulso y que basaron toda su actuación en una puesta en escena y un atrezzo pero descuidando totalmente la parte musical que, bajo mi punto de vista, ha de ser la más importante. Si además lo aderezas con un buen vestuario, actores, imágenes, etc. pues bien, pero si el espectáculo se basa en eso solamente, apaga y vamonos.

Todos con trajes iguales, máscaras típicas del carnaval de Venecia con un semblante burlesco, un par de pantallas a los laterales y un personaje con una tablet en la cara que solamente apareció al principio y al final. Un grupo que hacen metal gótico atmosférico con toques industriales y que guardan similitudes con Rammstein o Samael pero que están a años luz de ellos.

Fue de tal magnitud lo que ofrecieron que tras la primera canción no hubo ni un triste aplauso. Como siempre digo, recibes lo que das. Luego ya la gente pareció animarse un poco y aplaudieron algo más pero sin exagerar.

Me pareció escuchar la misma canción unas seis o siete veces con una continua voz de contestador automático que nos explicaba vete a saber que, algo que para ellos tendría mucho sentido pero para el resto no. ¿No habíamos ido a un concierto de death metal? Entonces, ¿qué carajos hacían estos allí? Pues no lo sé, pagarían parte de la gira a lo mejor.

Todo músico merece un respeto por el hecho de subir a un escenario pero estos no encajaban ni con cola en un cartel de estas características y hasta hubo un momento que salí de la sala, cosa que no acostumbro a hacer, y allí había bastante gente con la misma opinión. En fin…

Monstrosity

Tras este mal trago de ver y sufrir a The Devil por fin llegó el plato fuerte. Activos desde el año 1990 solamente permanece en sus filas su incansable batería Lee Harrison que tira de las riendas de este proyecto y que por muchos años sea. Nos trajeron de nuevo esos años dorados donde el death metal se apoderó de los metaleros y eso siempre es de agradecer.

Tras una solemne intro empezaron el concierto con «Cosmic Pandemia» que abre su último disco The Passage of Existence (2018), que no es su mejor disco pero mantiene el nivel desplegado durante todos estos años. Su vocalista Matt Barnes demostró ser un buen frontman aunque siempre a espaldas de Harrison que es el verdadero líder de la formación. Buen sonido desde los primeros compases y a base de doble bombos y riffs endiablados animaron mucho al público. A destacar la labor de sus dos guitarristas con unos solos muy elaborados y con muy buen sonido.

Al igual que en el disco continuaron con «Kingdom of Fire» demostrando que creen en su nuevo material y no tiran de nostalgia como muchos otros hacen. Una canción mucho más directa y técnica que formó los primeros pogos de la noche demostrando que estos ritmos hacen enloquecer a cualquiera.

Mucho más melódica y «happy» fue «Radiated» que me pareció algo más floja que las anteriores. No sé si por la ejecución o porque me pareció una canción algo más plana. Pero con «Firestorm» se me pasó la tontería ya que con tal desfase de canción es imposible no emocionarse. Menuda contundencia, una brutalidad con esos toques épicos llenos de solos. Directos a más no poder y viendo como estaban disfrutando nos lo contagió a todos los presentes. En este momento ya se me había olvidado por completo el «espectáculo» del que fuimos testigos antes.

Continuaron repasando su disco Spiritual Apocalypse (2007) con la genial «Remnants of Divination», otra gran canción con esos mismos aire épicos con unas guitarras sencillamente exquisitas y sobre todo medios tiempos. La batería gozaba de un buen volumen y podíamos apreciar todos y cada uno de los múltiples detalles que nos ofrecía.

Breve repaso a su disco Rise to Power (2003) con «Abysmal Gods», canción corta, rápida y directa para luego transportarnos hasta el año 1992 con «Definitive Inquisition» y «Final Cremation» de su álbum debut que nos hizo enloquecer sin remedio. Tras estos dos trallazos todos ellos abandonaron el escenario menos Lee que con unas bases de teclados y otros instrumentos se quedó para «deleitarnos» de sus dotes a la batería. Cuando pasa algo así esperas que te dejen con la boca abierto y los ojos como platos pero… Bueno, no vi nada que pudiera destacar por encima de los mismos ritmos que ejecuta en sus canciones. Fueron unos cuantos minutos que los allí presentes nos mirábamos los unos a los otros sin comprender muy bien que ocurría.

Tras este pequeño impas fue momento de «Angels Venom» de su disco In Dark Purity (1999), que por cierto, ¿quién les engañó con la portada? Alguien muy cruel, seguro. Festival de doble bombo y esos riffs tan geniales que contiene esta canción con un desarrollo muy bueno, creando tensión en el ambiente.

Acto seguido otra bajada ánimos con «The Fall of Eden», una canción tipo interludio de su disco Rise to Power que sirvió para lucimiento de sus dos guitarristas que lo hicieron bastante bien pero la encontré un poco fuera de lugar. Empalmaron con «Suffering to the Conquered», una canción que no me acabó de convencer mucho aunque no estuvo mal.

Para terminar nos obsequiaron con la rápida y potente «Manic» de su disco Millennium (1996) que formó unos buenos pogos para dar por finalizada esta velada que podría haber sido bastante mejor con unos compañeros de gira más acordes con el cabeza de cartel y dejando de lado los lucimientos personales. En fin, misterios de la vida.

Setlist Monstrosity:

Cosmic Pandemia
Kingdom of Fire
Radiated
Firestorm
Remnants of Divination
Abysmal Gods
Definitive Inquisition
Final Cremation
Drum solo
Destroying Divinity
Angels Venom
The Fall of Eden
Suffering to the Conquered
Manic

Robert Garcia
Sobre Robert Garcia 254 Artículos
Death, thrash, djent, dark, progresivo, doom, black, experimental, jazz, clásica, electrónica... La música me mantiene vivo, es una droga que da sentido a este extraño sueño llamado vida. Músico autodidacta, guitarrista, cantante y enfermo de escuchar y escuchar música sin parar.