McCartney 3, 2, 1: Análisis de la serie documental

El pasado 25 de agosto la plataforma Disney+ puso a disposición vía streaming la docuserie McCartney 3, 2, 1 dirigida por Zachary Heinzerling. Se trata básicamente de una conversación íntima entre dos personas muy influyentes, Paul McCartney y el productor musical Rick Rubin (Johny Cash, Slayer, System of a Down o Red Hot Chili Peppers entre otros) sobre música en general y sobre el legado de McCartney en particular. Muy jugoso todo. Muy lleno de matices. Muy intenso. Como para verlo más de una vez y no perderse detalle de las expresiones, de las miradas, de las gesticulaciones. Una muy buena elección haberlo filmado en blanco y negro para realzar todos esos detalles y no despistarse con lo no verdaderamente importante. 

Esta docuserie consta de seis capítulos de una duración de media hora cada uno de ellos en los que Paul McCartney y Rick Rubin conversan en un único espacio, un estudio, rodeados de instrumentos, los cuales Paul utiliza cuando es necesario para apoyar sus argumentos. En el centro, una mesa de mezclas sirve para que ambos puedan jugar con las pistas de los temas analizados mientras la conversación fluye, dando saltos de aquí a allá, sin guion aparente como sucedería en una charla informal entre amigos. Cada episodio viene presentado bajo un título, un supuesto hilo conductor del mismo, aunque no dan la sensación de temas encorsetados, más bien parecen seis tramos de una larga y fructífera puesta en común de ideas entre dos personas.

Cap. 1 – These Things Bring You Together (Las cosas que nos unen)

Primer episodio de esta docuserie, incide sobre la relación personal entre los miembros de los Beatles, cómo se conocieron cuando eran prácticamente niños, la evolución de esa unión con el transcurrir del tiempo y cómo su música reflejó todos esos cambios. Se analizan particularidades de temas como “All My Loving”, “We Can Work It Out”, “Michelle”, “Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band / With a Little Help from My Friends” o “While My Guitar Gently Weeps”, que vienen a colación de esa evolución personal/musical que comentamos. Mientras que el núcleo duro de la banda a nivel compositivo se inició con Paul McCartney y John Lennon, las circunstancias hicieron que más tarde se incorporara George Harrison a dichas tareas, con temas tan legendarios como “While My Guitar Gently Weeps”, por ejemplo. Ringo Starr también tuvo su parcela de protagonismo en las voces, pues al tener muchísimos fans, siempre se intentaba dejar algún tema en el que él pudiera mostrar esa otra faceta (como sucede con “With a Little Help From My Friends”).

Se explican múltiples anécdotas personales sobre los orígenes de Paul y los Beatles. Tengo la gran suerte de haber vivido una temporada en la ciudad de Liverpool, por lo que me resulta muy fácil de imaginar sus vivencias allí, ya que, de alguna manera, me es familiar el ambiente que describen. El espíritu de la música de los Beatles sigue vivo en esa ciudad, tal ha sido su influencia, desde el famoso local The Cavern (que sigue en activo), hasta el Magical Mystery Tour, el bus turístico de la ciudad con temática exclusiva Beatle. Liverpool siempre ha sido una ciudad de acogida, mucha de la gente (especialmente irlandesa) que llegaba allí en el pasado para emigrar a Estados Unidos decidieron quedarse al descubrir una cantidad de trabajo ingente en la industria naval y portuaria. De ahí de la diversidad de los orígenes de sus habitantes y las múltiples influencias que trajeron consigo. Con semejantes ingredientes, es fácil entender el movimiento musical Merseybeat que surgió allí a principios de los años 60, cuya representación más importante fue los Beatles.

Cap. 2 – The Notes that Like Each Other (Las notas que nos gustan)

Episodio basado en la composición como eje principal. Da una idea de cómo a partir de patrones sencillos de acordes, se va añadiendo melodías y distintas capas, como en el tema “Let It Be”. Se habla de la influencia de Bach en la música de McCartney y de cómo se inspira en la música clásica para incluir nuevos instrumentos en algunos temas de los Beatles (octeto orquestal en “Eleonor Rigby”, trompeta piccolo en “Penny Lane”). Para la grabación del tema “Penny Lane” se contó con un reputado trompetista, David Mason, al cual se le escribió un solo acabado en una nota oficialmente “fuera de rango”, pero que pudo ejecutar gracias a su profesionalidad. Hacia el final del tema se puede oír un acople, el cual decidieron preservar. Muchos “accidentes” ocurridos durante las grabaciones fueron dejados a propósito, pues les parecía que las dotaba de frescura y espontaneidad.

Se empiezan a analizar temas post Beatles, como “Band on the Run” de los Wings (de la época que McCartney pasó en Lagos y de la que se cuentan múltiples anécdotas), y “Waterfalls” del disco en solitario McCartney II (1980). El episodio concluye con una frase que resume el estilo compositivo de McCartney: «I write the notes that like each other» («Escribo las notas que se gustan»). En definitiva, las notas que nos gustan, origen del título de este episodio.

Cap. 3 – The People We Loved Were Loving Us (La gente que queríamos nos quería)

Muchas fueron las influencias musicales de los Beatles y en este episodio se profundiza en este tema. McCartney desvela su fascinación por el blues y el rock ’n’ roll provenientes de Estados Unidos y destaca nombres como Elvis, The Everly Brothers o Little Richard. No fueron conscientes de la popularidad que los Beatles estaban alcanzando hasta que no consiguieron un número 1 en América con el tema “I Want to Hold Your Hand”. 

Roy Orbison y The Kinks fueron dos bandas con las que compartieron giras y de las que pudieron aprender muchos trucos. Otras influencias de la época fueron Jimmy Hendrix y Bob Dylan. Con muchos de los artistas mencionados acaban por profesarse admiración mutua. 

McCartney hace una reflexión sobre la popularidad, de cómo los Beatles fueron escalando poco a poco y lo contrapone a los programas de talentos de hoy en día, en que se catapulta a los artistas hacia la fama de forma súbita cuando aún no están preparados para ello.

No obstante, McCartney nos explica cómo debido al peso de la fama, ellos también cayeron en un período oscuro dominado por las drogas. Ante tal deriva, decidieron ir a buscar inspiración espiritual a la India en el año 1968. El tema “Dear Prudence” surgió de aquella época, inspirándose en Prudence Farrow, hermana de Mia Farrow, con la que compartieron las enseñanzas de Maharishi Mahesh Yogi en cuestiones de meditación.

Cap. 4 – Like Professors in a Laboratory (Como científicos en un laboratorio)

Episodio basado en la experimentación musical como eje principal y su evolución en el seno de la banda. A medida que su éxito se afianza, George Martin, su productor, les deja libertad para ir probando cosas nuevas, siendo él mismo el instigador en muchas ocasiones. Se mencionan varios de estos experimentos escuchándolos en sus correspondientes temas, como por ejemplo la Incorporación del sintetizador Moog (inventado en los estudios de Abbey Road) en el tema “Maxwell’s Silver Hammer”, las grabaciones hacia atrás que aparecen en “Tomorrow Never Knows” o la ejecución de acordes extraños como el que da inicio al tema “A Hard Day’s Night” (pensado en clave cinematográfica).

Paul rememora que durante la grabación de uno de los trabajos de los Wings en los estudios Abbey Road, Pink Floyd se encontraban haciendo lo propio con Dark Side of the Moon (1973). Muchos de los experimentos surgidos en aquellas sesiones fueron compartidos, pues los ingenieros iban de una sala a la otra indistintamente.

Un tema final del que se habla es el de la incorporación de Ringo Starr a la banda, al que conocieron en su etapa en Hamburgo. Él era más mayor y por aquel entonces ya contaba con cierta reputación. Un día el batería de los Beatles se ausentó y fue Ringo quien asumió el papel. Para ellos fue como una especie de revelación, les pareció que encajaba de una manera extraordinaria. Finalmente consiguieron que se uniera a la banda y el resto ya es historia. Rubin comenta que la aportación de Ringo es muy importante pues consigue dar un enfoque no habitual a los temas con su manera de tocar, y pone el ejemplo del tema “Get Back”.

Cap. 5 – Couldn’t You Play it Straighter? (¿No puedes tocarlo más fácil?)

Aunque en los inicios de la banda los Beatles escucharon en muchas ocasiones que no llegarían lejos, enseguida se dieron cuenta de que eran diferentes y que era cuestión de tiempo y perseverancia que consiguieran el éxito. McCartney y Lennon empezaron tocando la guitarra, pero pronto Paul constató que en directo no conseguía ser bueno, por lo que se replanteó su rol en la banda. Coincidiendo con la partida del bajista y por mero descarte, no le quedó otra que asumir ese papel. En aquel momento, McCartney se dio cuenta de que no en todas las bandas el bajista asumía un papel secundario, sino que incluso podían liderarlas. Inspirándose en el bajista James Jamerson, hizo de este instrumento su bandera, aportándole mucha originalidad y personalidad a la banda gracias a él.

Rick Rubin lee a McCartney una cita de Lennon en la que alaba su papel como bajista con los Beatles:

«Paul is one of the most innovative bass players… half the stuff that’s going on now is directly ripped off from his Beatles period… He’s an egomaniac about everything else, but his bass playing he’d always been a bit coy about. / Paul es uno de los bajistas más innovadores… la mitad de las cosas que se hacen ahora han sido copiadas directamente de su etapa en los Beatles… él es egocéntrico sobre cualquier otra cosa, pero sobre su forma de tocar el bajo, siempre ha sido un poco modesto.»

McCartney menciona cómo le rompió el corazón la separación de los Beatles, pues después de 10 años juntos, pensó que iban a durar eternamente. Después de esta ruptura, él se marchó a vivir a una granja a Escocia, pero al poco tiempo no tardó en volver a componer. Allí disponía de la instrumentación básica, guitarra, bajo, piano y batería, y grabó su primer disco en solitario, llamado simplemente McCartney. “Maybe I’m Amazed” es uno de los temas más conocidos incluidos en este disco, dedicado a su mujer y que explica cómo ella le ayudó a superar la separación de su banda.

Cap. 6 – The Long and Winding Road (El largo y tortuoso camino)

Como el título sugiere, se hace un repaso al camino recorrido desde sus orígenes como banda de covers (tanto en Liverpool como en Hamburgo), hasta su evolución posterior hacia las composiciones propias, que surgieron como elemento distintivo del resto de bandas del momento.

Se aborda también el aspecto vocal de la banda, cómo desde los inicios McCartney y Lennon siempre quisieron cantar juntos ya que las composiciones siempre las hacían en común. Se calcula que ellos dos fueron los autores de unos 300 temas de los Beatles. Gracias a la química existente, les resultaba muy fácil llevar a buen puerto las composiciones, dejando rara vez algo inacabado.

McCartney y Lennon tuvieron infancias muy diferentes, casi contrapuestas. Paul creció en una familia tradicional, donde su padre era el músico de la familia y él simplemente “heredó” tal papel. En cambio, John vivió en el seno de una familia desestructurada debido al divorcio de sus padres. Esto generaba en muchas ocasiones que ambos tuvieran visiones distintas sobre la misma realidad, de ahí que se complementaran tan bien.

Como en todos los episodios anteriores, el análisis de algunos de sus temas nos ayuda a entender la dinámica de la banda en diferentes momentos de su historia. “Yesterday” es el tema que escogen para explicarnos cómo debían memorizar las melodías debido a, por un lado, su incapacidad para escribirlas y por otro, la inexistencia de aparatos domésticos para poder grabarlas. McCartney compuso este tema en solitario y una vez presentado al resto de los miembros de la banda, declinaron participar pues les parecía que debía ser exclusivamente suyo. Fue idea de su productor, George Martin, añadir una sección de cuerda y así fue como decidieron dejarlo entre todos. También se analiza el origen del tema “Here There and Everywhere”, originado durante las esperas de McCartney a Lennon en su domicilio y del cual se sienten especialmente orgullosos.

No hay duda de que los Beatles fueron el origen musical de muchas de las cosas que se han creado a posteriori. McCartney fue uno de sus protagonistas y su testimonio es vital para entender cómo sucedió aquello tan grande en el contexto de una época de efervescencia cultural, no tan solo en el ámbito musical. Esta serie nos acerca a aquel universo a través de las canciones que compusieron, sacando numerosas anécdotas a la luz que lo hacen muy interesante y ameno. Recomendable 100%.