Leaves’ Eyes – The Last Viking

Nuestra Nota


8.25 / 10

Ficha técnica

Publicado el 23 de octubre de 2020
Discográfica: AFM Records
 
Componentes:
Alexander Krull - Voz
Elina Siirala - Voz
Peter Strait - Guitarra
Thorsten Bauer - Guitarra, bajo
Joris Nihenjuis - Batería

Temas

1. Death of A King (2:34)
2. Chain of The Golden Horn (4:00)
3. War of Kings (4:18)
4. Black Butterfly (4:25)
5. Serpents and Dragons (4:30)
6. Dark Love Empress (4:44)
7. Two Kings One Realm (2:39)
8. For Victory (3:59)
9. Varangians (3:56)
10. Serkland (4:20)
11. Night of The Ravens (4:36)
12. Flames in the Sky (4:48)
13. Break into the Sky of Aeon (5:01)
14. The Last Viking (10:05)

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Aunque nos duela que Alex y Liv partieran peras y decidieran separarse no podemos decir que en lo musical Leaves’ Eyes hayan perdido. Es más, lo que son las cosas… han ganado muchos enteros. Ambos eran matrimonio y armaron este proyecto desde la practicidad de ser pareja y tener a todos los chicos de Atrocity dispuestos para apoyar el proyecto. No les fue nada mal. Yo mismo pude estar con los dos charlando durante dos horas largas sobre música y la vida en general.

Su hijo era fanático de Messi y le habían comprado una camiseta del ídolo. La vida sigue y Krull buscó una vocalista exquisita en Elina Siirala, cambiando el sonido del grupo e incluso la orientación. Sign of the Dragonhead ya fue toda una sorpresa y este The Last Viking (2020) vuelve a confirmar que el proyecto tiene muchísimas cosas que aportar, más allá de lo recurrente de los vikingos. Alex vino de telonero de teloneros a Barcelona y ya me dijo que había preparado algo especial: un ejército vikingo subió al escenario. Nada mal para un veterano como él. A ello súmale la orientación Nightwish de los primeros discos y la presencia de sus guturales. A pesar de que el nombre del grupo nació como un guiño a la vocalista noruega el grupo continua, en los escenarios y en los juzgados.

El disco es en gran parte una ópera rock, basada en la batalla decisiva en Stamford Bridge en el año 1066. Luego hay la muerte del rey Harald III y con él mueren los tiempos de gloria de los vikingos. Un poco sigue las otras partes de las sagas vikingas de otros discos y la historia llega a su final. A Alexander Krull le gusta reivindicar sus letras y su ímpetu y conciencia a la hora de ser respetuoso con la historia vikinga.

Nada que ver con muchas de las series de moda en las que se toman sus licencias de guion. Han añadido arpas, cuernos celtas y demás instrumentos de época para dar consistencia y veracidad a esta epopeya. Hay mucho trabajo, y en cuanto a composición Alex Krull y Thorsten Bauer sacan a relucir lo mejor de si mismos. Esta obra y la anterior brillan a un nivel muy alto.

The Last Viking es un disco muy sólido, muy deudor del anterior, recorriendo un camino ya visto e incluso cansino por eso del metal sinfónico liderado por voz operística femenina, pero hay guiños al folk de Gary Moore, la tremenda fuerza de Atrocity y una vocalista excepcional. Amén de los guturales de su líder. Intro grandilocuente y norteña que parece que entres en la serie Vikings para luego golpearte certeramente con «Chain of the Golden Horn». Caballo a trote y guitarras folkies con coros arropando el galope. Single de calidad marcando terreno y reminiscencias a Tarja Turunen con el añadido de las guturalidades del maestro.

La gente lo ha olvidado, pero Nightwish tenían voces guturales en Oceanborn (1998). Elina no es Tarja, pero se acerca por momentos en lo vocal. Batería y bajo atruenan y la calidad no decae en «War of Kings», otra buena muestra de que a nivel compositivo hay material de primera. Aquí la sombra de Nightwish se hace más que evidente, pero siempre en terrenos vikingos. Gran culpa de ello la tienen los coros.

La primera sorpresa viene con el dueto femenino con Clementine Delauney de Visions of Atlantis en la folkie «Black Butterfly». Accesible y sinfónica, dotada de acústicas, pero sin olvidar las eléctricas de Thorsten Bauer ni a Alex, que va metiendo baza en los coros. Juegos con acentos volviendo otra vez a terrenos Nightwish en «Serpents and Dragons», aunque siempre con su sello tan propio y tirando de contundencia. Son mucho más duros que los finlandeses por mucho que tiendan puentes con ellos. Es una de las grandes canciones del disco con ese galope a doble bombo por parte de Joris Nihenjuis.

Otra de las más logradas es «Dark Love Empress», melódica y a medio tiempo, con un aura especial creada por teclados y efectos y acercándose, quizá un poco, a la era de Liv Kristine. A pesar de haber hasta 14 temas estaríamos hablando de un balance realmente logrado y de una calidad compositiva más que reseñable. Si buscas un himno de puño en alto para alzar el cuerno está la tremenda «For Victory». Aquí sí que la unión de ambas voces y los coros arropan a un tema que en directo puede sonar a gloria. Lo posee todo para quedar como nuevo himno, especialmente por el gran trabajo de las guitarras, otra vez gentileza de Peter Starit y Thorsten Bauer. Power metal sinfónico del que se añoraba, con ese añadido folk.

«Varangian» es la más felizona y accesible de todas las canciones con esos ecos celtas de Gary Moore y con un Alexander en primera línea, aunque no me corto en deciros que este tema está más próximo a Freedom Call que a cualquier banda de las aquí mencionadas. Es un poco «Far Away», de hecho, lo que no es malo para nada. El bello riff de “Serkland” sobre el que amurallan el tema funciona en otro tema que no baja la calidad y que complementa al resto. Nightwish por la vena en «Night of the Ravens», incluso con teclados puramente Holopainen. Conseguido ambiente bélico en «Flames in the Sky» dotada de un buen estribillo y mucha fuerza de guitarras, jugando con pasajes limpios y con contramelodías potentes.

Bajando pulsaciones está «Break into the Sky of Aeon», para lucimiento de su vocalista combinando con Krull en tiempos más doom pero con mucha luminosidad. Termina el disco con un tour de forcé en la extensa «The Last Viking» con sus casi 10 minutos. Inspirado tema que aglutina y resume lo ofrecido en todo el disco con momentos para todo, desde ese inicio con cuernos de guerra. Potencia y melodía a destajo para un gran final como epílogo.

Gran disco y gran trabajo general cuidado al detalle que va más allá de lo musical. Parece que el señor Krul lestá entonado y motivado con esta nueva etapa pues los dos últimos discos con Elina están a un nivel excepcional, siempre y cuando degustes platos como el metal sinfónico con voz operística. Me harté hace tiempo de este estilo, así que es toda una noticia, para mí, que este proyecto me entusiasme, y más cuando siempre he sido un gran admirador de Liv Kristine y que no le veía especial interés a que Leaves’ Eyes siguiera como grupo.

Hay muchas ediciones especiales con vinilos coloreados, CD’s instrumentales y demás chucherías orientadas al fan más completista. También hay Delain, Visions of Atlantis y demás grupos, pero me quedo con Leaves’ Eyes. Y repito, me cansa tanto el estilo como la temática vikinga y prefiero a Liv, pero si algo es bueno… hay que decirlo.

Jordi Tàrrega
Sobre Jordi Tàrrega 498 Artículos
Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.