Las 5 mejores canciones de Toundra según… Albert Vila

Hacía tiempo que tenía ganas de dedicarle un top 5 a la que es no solo una de las grandes bandas nacionales, sino también una de las grandes bandas de post rock a nivel mundial (aunque a ellos no se sientan 100% identificados con la etiqueta), y ahora que vuelven a Barcelona para tocar en la sala BARTS en el contexto del Festival Mil·leni  me ha parecido una excusa perfecta. En su década larga de vida, el cuarteto madrileño se ha sacado de la manga cinco discazos como cinco soles llenos de temas emotivos, intensos y memorables (sin duda muchos más de los que menciono aquí) pero si tengo que quedarme con solo cinco, tengo bastante claro que deberían ser exactamente estos.

Zanzibar (II, 2010)

El tercer tema del segundo disco de la banda (para mí, quizás aún el mejor y el que definió su esencia como ningun otro), es capaz de empaquetar casi todo lo bueno que tiene Toundra en menos de cinco minutos. En vez de empezar despacito e ir creciendo poco a poco como es habitual en los cánones del post rock, aquí las partes más pausadas y las más intensas se van sucediendo y alternando para mantener tu atención en todo momento. La riqueza de sus capas es fascinante, los momentos potentes son sencillamente memorables, el aire inquietante que tiene es magnífico y el final apoteósico se sale por todos lados. Una pena que este tema no suela formar parte de sus repertorios actuales, porque es una auténtica delicia.


Bizancio (II, 2010)

Si en vez de gozar del margen de poder escoger cinco temas me tuviera que quedar con solo una de las composiciones de Toundra para escuchar en bucle el resto de mis días, tengo muy pocas dudas de que sería ésta. Porque «Bizancio» es una canción sencillamente perfecta. Es dulce y emotiva cuando debe serlo, es dura, cortante y poderosa cuando debe serlo, y es melancólica y emocionante desde el segundo uno hasta el 8:38. Todos los cambios me resultan totalmente naturales y todos los altibajos de intensidad parecen puestos en el lugar correcto para arrastrarte en un vendaval de sentimientos que llega a confundirte, con unos violines capaces de arrancarme unas lágrimas o de servir de banda sonora a la más dulce de las tragedias. Menudo temazo. A mi juicio, uno de los mejores de todo un género, sin nada que envidiar a cualquier hit post rockero de absolutamente nadie.


Cielo Negro (III, 2012)

Dejamos atrás II y saltamos a III, el disco que, a la postre, supuso la consagración definitiva del cuarteto madrileño dentro y fuera de nuestras fronteras. De todos los temas de este magnífico álbum, el oscuro y lluvioso «Cielo Negro» es probablemente mi favorito. Cogiendo el testigo allá donde lo deja la inicial «Ara Caeli», este tema fluye con un dinamismo inquietante y reflexivo y acaba convirtiéndose en una redonda amalgama de pasajes emotivos y cargados de sensibilidad que se suceden con una naturalidad admirable y prácticamente inesperada. Una de las grandes virtudes de la música de Toundra, y algo que vemos en algunas de las mejores canciones de la banda, es la impresionante capacidad que tienen de hacer para que parezca sencillo atraparte a través de una constante evolución de tempo, emoción e intensidad. Y este «Cielo Negro» es un ejemplo magnífico de ello.


Requiem (III, 2013)

Si Toundra es, en muchos casos, sinónimo de emotividad y melancolía, en «Requiem» se les vertió el saco. Se trata de un tema algo distinto de lo que nos tienen acostumbrados, dejando la distorsión en un relativo segundo plano y dando un protagonismo descarado a guitarras acústicas, violines, violas y otros intrumentos de cuerda rasgada que son capaces tanto de acariciarnos y erizarnos la piel mediante las más dulces melodías y arreglos, como nos pueden desgarrar el alma con la energía y el dramatismo que forman ese crescendo impresionante que ocupa la parte final del tema. Un tema sencillamente espectacular ante el que, a poco que tengas algo de sangre en tus venas o un corazón latiendo ahí dentro, te tiene que sacudir por fuerza.


Mojave (Vortex, 2018)

Viendo esta selección de temas ya os habréis dado cuenta que mis dos discos favoritos, como le pasa a la mayoría de la gente, son II III IV no me desagrada para nada, pero probablemente lo encontré un pequeño paso atrás a pesar de contenter un buen puñado de temas memorables. Su reciente Vortex es un poco más trallero, y si hay una canción que destaque por encima de todas, tanto que se merece incluso un lugar en este selecto top, es sin duda la más larga de todas: «Mojave».

Otra de las grandes virtudes de esta banda es la abracadabrante capacidad de transportarte a cualquier lugar del mundo sin la necesidad de decir ni una palabra. «Mojave» es calurosa, colonial, y en mi mente me cuenta una historia que vivo perfectamente de principio a fin. Desde la reflexiva máquina de escribir en la veranda hasta las prisas intensas que la suceden al cabo de un rato, se trata de un tema con tantos momentos y melodías memorables que sería absurdo intentar enumerarlas aquí. El paradigma cambia a cada nuevo pasaje, y todos ellos encajan a la perfección para acabar formando la última gran obra maestra que se han sacado de la manga los madrileños.

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Sobre Albert Vila 635 Artículos
Siempre me ha encantado escribir y siempre me ha encantado el rock, el metal y muchos más estilos. De hecho, me gustan tantos estilos y tantas bandas que he llegado a pensar que he perdido completamente el criterio, pero es que hay tanta buena música ahí fuera que es imposible no seguirse sorprendiendo día a día. Tengo una verborrea incontenible y, si habéis llegado aquí, seguro que ya os habéis dado cuenta. Como medio, formar parte de una escena tan enérgica y con tanta gente apasionada que vive lo que hace con tanto amor y sin esperar nada a cambio es un disfrute constante y auténtico privilegio. En Science of Noise queremos ayudar día a día a que esta escena crezca y se solidifique, sin rivalidades y con la máxima ilusión. Porque seremos pocos, pero somos poderosos.