La reseña improbable: W.A.S.P. – The Crimson Idol

Ficha técnica

Publicado el 8 de junio de 1992
Discográfica: Capitol Records
 
Componentes:
Blackie Lawless - Voz, guitarra, teclados, bajo, arreglos
Bob Kulick - Guitarra
Doug Aldrich - Guitarra
Frankie Banali - Batería
Stet Howland - Batería

Temas

1. The Titanic Overture (3:31)
2. The Invisible Boy (5:14)
3. Arena of Pleasure (4:15)
4. Chainsaw Charlie (Murders in the New Morgue) (8:42)
5. The Gypsy Meets the Boy (4:15)
6. Doctor Rockter (3:54)
7. I Am One (5:24)
8. The Idol (8:40)
9. Hold On to My Heart (4;21)
10. The Great Misconceptions of Me (9:45)

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El camarada Xavi Prat en su última review improbable decidió nominarme… La verdad es que lo agradecí, pues llevo un tiempo largo de desconexión con esta vuestra web de heavy metal y rock duro de referencia, y me empezaba a apetecer a reengancharme a escribir. Pero la pandemia, las obligaciones, el trabajo, las crisis personales… en fin… que estás por lo que tienes que estar, y otras cosas pasan a un segundo plano. Aprovecho estas líneas para agradecer y reconocer el curro de la gente de la revista que la han mantenido en esta situación tan dura y complicada. Vienen tiempos complicados para el sector de la música en directo, y en consecuencia, también para nosotros.

En los últimos tiempos escucho poco metal clásico, por lo que además es un reto personal enfrentarse a un disco de hard rock americano de principios de los 90.

A principios de los 90 yo estaba inmerso en la oleada de comercialización del metal y el hard rock pensado para llenar estadios, Metallica, Megadeth, por un lado; Guns N’ Roses, por otro. Disfrutaba del último gran movimiento en el rock de masas, el grunge. Nirvana, Pearl Jam, Soundgarden y Alice in Chains empezaban a asomar su hocico en las listas de éxitos y ventas. Ahí estaba yo, en plena efervescencia olímpica y excitación de los primeros descubrimientos musicales.

Total, un disco de W.A.S.P. me quedaba (y me queda) a tres Vías Lácteas de distancia. Pero aquí estoy, inmerso en la tarea de intentar encontrarle la parte positiva a este álbum. Siempre intento valorar lo positivo, pues los creadores solo por el echo de crear, merecen mi respeto absoluto (aunque estés lleno de prejuicios, deberías enfrentarte a cualquier obra con espíritu abierto y receptivo). Y aquí estoy. Dándole al play a The Crimson Idol, que según palabras del amigo Xavi Prat es: «Tan rematadamente perfecto, que hay que prescindir de todo y, simplemente, disfrutarlo.»

Pues bien… [Caution! Spoiler!] En mi opinión, ni «rematadamente perfecto» ni «disfrutable» al 100%. Me he aburrido un poco, la verdad. Seguramente, se trate de su disco más serio, no he seguido nunca a W.A.S.P., pero, francamente, queda lejos de lo que entiendo yo por algo perfecto. En cambio, me ha gustado el esfuerzo por dotar de cierta coherencia a todo el disco musicalmente, aunque en algún momento me ha dado la sensación de cierta repetición.

Efectivamente, se trata de una historia, manida a día de hoy, sobre los pros y contras del éxito, intentando huir de la frivolidad y superficialidad que siempre había caracterizado el glam-hair-ponmemáspurpurina rock yankee. Como explica Xavi Prat en su review de 25º Aniversario (sin duda, si eres fan de W.A.S.P. no dudes ni un minuto y clicka en su artículo) que sirve como hilo conductor/argumental de esta Improbable, se trata su «disco serio» y quizás de madurez.

Supongo que mi opinión está muy marcada por una cosa nada baladí, no me gusta la voz de Blackie Lawless. Me carga. No sé, su tonalidad me empacha y va a la contra de los riffacos (eso sí, los hay) de «The Invisible Boy», «Chainsaw Charlie (Murders in the New Morgue)» esta última de una inspiración Maiden evidente en su cabalgar y progresión incansable de 8:43 minutazos o «Doctor Rockter» con su estribillo, también, de lo más catchy.

Pero es un disco que finalmente, no me ha gustado. No me han gustado los temas. No me gusta la voz. Y la producción no acaba de convencerme. Sí, podéis tirarme los tomates que queráis, pero prefiero escuchar cualquier otra cosa, Rosalía incluida.

Sin más dilación, y esperando que haya gustado este artículo, paso a la nominación. No ha sido tarea fácil. Ni elegir a la víctima propiciatoria ni el álbum, pero después de darle alguna vueltas, he decidido que Jordi Tàrrega merece reseñar un albumaco como Jane Doe (2001) de Converge. Creo que lo disfrutará.

See ya!

Joan Calderon
Sobre Joan Calderon 105 Artículos

Sant Boi-Barcelona. Padre y Metalhead. Desbordado por tanta música que escuchar y poco tiempo para disfrutarla. En el Universo solo hay dos cosas claras: In vino veritas y Metallica es la banda más grande de todos los tiempos (quizás solo una sea cierta, y no tenga que ver con la verdad). Death, black, doom, sludge, hardcore, thrash… y a veces electrónica, rock...  en resumen, la música es mi pasión