La reseña improbable: The Clash – Sandinista!

Ficha técnica

Publicado el 12 de diciembre de 1980
Discográfica: CBS Records / Epic Records
 
Componentes:
Joe Strummer - Voz, segundas voces, guitarras
Mick Jones - Voz, segundas voces, guitarras
Paul Simonon - Bajo, segundas voces, voz principal en "The Crooked Beat"
Topper Headon - Batería, voz principal en "Ivan Meets G.I. Joe"

Temas

Disco 1:
1. The Magnificent Seven (5:34)
2. Hitsville UK (4:22)
3. Junco Partner (4:52)
4. Ivan Meets G.I. Joe (3:05)
5. The Leader (1:42)
6. Something About England (3:43)
7. Rebel Waltz (3:26)
8. Look Here (2:45)
9. The Crooked Beat (5:28)
10. Somebody Got Murdered (3:34)
11. One More Time (3:32)
12. One More Dub (3:38)

Disco 2:
1. Lightning Strikes (Not One but Twice) (4:52)
2. Up in Heaven (4:32)
3. Corner Soul (2:42)
4. Let's Go Crazy (4:24)
5. If Music Could Talk (4:63)
6. The Sound of Sinners (4:02)
7. Police on My Back (3:17)
8. Midnight Log (2:10)
9. The Equaliser (5:47)
10. The Call Up (5:28)
11. Washington Bullets (3:52)
12. Broadway (5:50)

Disco 3:
1. Lose This Skin (5:09)
2. Charlie Don't Surf (4:54)
3. Mensforth Hill (3:42)
4. Junkie Slip (2:49)
5. Kingston Advice (2:37)
6. The Street Parade (3:27)
7. Version City (4:23)
8. Living in Fame (4:53)
9. Silicone on Sapphire (4:14)
10. Version Pardner (5:23)
11. Career Opportunities (2:30)
12. Shepherds Delight (3:30)

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Tras unos dires y diretes intentos, la cosa ha acabado así, en un grupo de WhatsApp:

Xavi, te nomino a que hagas la improbable de Sandinista! (1980) de The Clash. Es punk con toques funky y reggae.

A priori suena mejor que cualquier mierda extrema que me hubiese enchufado cualquier otro de mis compañeros de redacción. Además, según algunas mentes privilegiadas, The Clash es una de esas bandas que trasciende la música y/o el estilo y que, por narices, tienes que escuchar aunque sea una vez en tu vida. Lo mismo que, por ejemplo, podríamos decir de Queen¸The Beetles o, yo que sé, el señor Cohen. ¿El problema? Es un disco triple, ¡TRIPLE!. 36 canciones y alrededor de 145 minutos de música. Si lo traducimos al idioma normal es un “o te gusta o estás jodido”, pues aguantar más de dos horas de algo que aborreces puede ser funesto.

Por esto último que acabo de decir me niego rotundamente a entrar a valorar cada uno de los temas, quiero que mis críticas serán leíbles, y no la biblia en verso, pero sí pondremos un poco de historia (absolutamente copiada de otras webs). Este Sandinista! Se trata del cuarto álbum de la banda, y es el primero totalmente auto-producido, con lo que entiendo que la discográfica en cuestión les dio total libertad para crear lo que les saliese de la punta de la nariz. Hombre, conseguir eso no es moco de pavo, así que lo primero es el reconocimiento sine qua non hacia los ingleses. Por lo que he leído, la cosa se les fue un poco de las manos y la discográfica tuvo que sacar una versión reducida a 12 temas llamada Sandinista Now!, y me parece lógico. Si en un disco al uso suele haber mucha paja, y uno doble tiene que estar muy bien hecho para no aburrir, lo más normal en uno triple es que haya muchos altibajos, y en general es lo que me ha parecido.

El disco es largo, muy largo, y no me refiero (exclusivamente) al número de temas o duración del mismo, sino a lo cansino que se puede hacer. Seguramente me pasaría lo mismo si tuviera que escucharme tres discos seguidos de alguna de mis bandas preferidas, y para mi eso resta puntos. Una vez dicho esto, las primeras cosas que me vienen a la cabeza son:

  • Esto no es lo que yo entendía por punk, aunque claro, seguramente sea cosa mía.
  • El bajo es bestial, como suele ocurrir en la música funk.
  • En general, o en demasiados momentos, para ser precisos, he sentido que estaba viendo la tele en época navideña, cogiendo varios anuncios de por medio.

¿Es eso bueno o malo? Pues ni una cosa ni la otra, simplemente es. Personalmente siento que falta mala leche y A dentro de círculos, más Sex Pistols y menos “vuelve a casa por Navidad”. Esto es muy visible/escuchable, por ejemplo, en el segundo corte, “Hitsville U.K.”. Sí, mientras sonaba, ha entrado mi mujer y se ha puesto a bailar… Otros títulos (absolutamente ridículos) como “Ivan meets G.I. Joe” son a mar de escuchables, pero me choca verlos en una revista de rock y metal.

“Police on my Back” es uno de los títulos, en mi opinión, destacados, como “Somebody Got Murdered” o la absolutamente funky “Lightning Strikes (Not Once but Twice)”, que trae a coalición el punto dos de los arriba mencionados. Curioso, también, es el primer corte, “The Magnificent Seven”, con una línea vocal cercana al rap (y un bajo estratosférico) o “Look Here”, jazz puro y duro. Si nos vamos al CD 2, nos encontramos con algo muy similar al gospel en “The Sound of Sinners” (si por alguna casualidad mi ex compañera de trabajo Simi me está leyendo, un saludo. Gran cantante del estilo). Incluso encontramos toques folk/country, o algo por el estilo, en “Lose This Skin”.

En definitiva, lo que mata al álbum es su duración. Como dije, por ejemplo, en el aniversario del Finisterra (2000) de Mägo de Oz, hubiesen hecho una selección (como hizo su discográfica, a posteriori) y lo hubiesen dejado en una decena de canciones, sería un álbum interesante, con muchos detalles y estilos dentro de él mismo. Los 145 minutos me han matado, y no me lo he escuchado solo una vez o dos, no. Enterito y de seguido han sido cuatro y, luego, canciones para resaltar. Recomendado para estudiosos de la música.

Para dentro de 15 días nomino a uno de nuestros jovenzuelos, con un clásico que debe ser más viejo que él y que merece ser rescatado, el Livin’ in Hysteria (1991) de los Heaven’s Gate. ¡Discazo!

Xavi Prat
Sobre Xavi Prat 239 Artículos
Llevo en esto del heavy más de media vida. Helloween y Rhapsody dieron paso a Whitesnake y Eclipse, pero Kiske sigue siendo Dios. Como no sólo de música vive el hombre, la literatura, Juego de Tronos y los tatuajes cierran el círculo. Algunas personas dicen que soy el puto amo, pero habrá que preguntarles por qué.