La reseña improbable: Rammstein – Mutter

Ficha técnica

Publicado el 2 de abril de 2001
Discográfica: Motor Music / Universal Music Group
 
Componentes:
Till Lindemann - Voz
Richard Kruspe - Guitarra
Paul Landers - Guitarra
Oliver Riedel - Bajo
Christoph "Doom" Schneider - Batería
Christian "Flake" Lorenz - Teclados

Temas

1. Mein Herz Brennt (4:39)
2. Links 2 3 4 (3:36)
3. Sonne (4:32)
4. Ich Will (3:37)
5. Feuer Frei! (3:11)
6. Mutter (4:32)
7. Spieluhr (4:46)
8. Zwitter (4:17)
9. Rein Raus (3:09)
10. Adios (3:49)
11. Nebel (4:54)

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Realmente hay pocos géneros musicales que me provoquen algún tipo de rechazo o mas bien que aborrezca, pero uno de ellos, sin duda es el metal industrial, y aquí en Science of Noise han tardado nada y menos a ponerme contra las cuerdas con la reseña improbable.

Es cierto que no hay que cerrarse a la hora de escuchar nuevas bandas y demás, puesto que hay muy buen material y mucho talento en todo tipo de géneros, pero este… Es sin duda el que menos ilusión me hace y el que más aburrido me resulta, ya que, por lo general, suele sonarme monótono, simple y plano, con mucho espectáculo, para al final ofrecer algo que tampoco destaca tanto, más allá del espectáculo propiamente, que es donde reside la potencia de este género, algún riff potente y quizás la adición de música electrónica de vez en cuando. Me da la sensación de que está producido en masa.

Y aquí viene cuando me lincháis. En esta reseña, os traigo el disco Mutter (2001) de Rammstein, y esto es un poco una banda de doble filo, por que es el viejo conocido de este género, y todo el mundo conoce sus temazos (porque los tiene; que a rasgos generales sea un género que no me guste, no significa que no pueda reconocer un temazo como “Sonne” o “Mein Herz Brennt”, que más adelante veremos).

Sin embargo, pertenece al género al que pertenece, y exceptuando ciertos cortes, el LP puede llegar a hacerse bastante repetitivo, o carecer un poco de sentimiento, llegando a ser algo descafeinado a veces. No lo vamos a negar, es un género que se caracteriza por ser comercial, por el espectáculo, la música como tal es más bien un vehículo para todo el show; una sin la otra pierde bastante, y esto es algo que podemos ver desde Rammstein hasta Marilyn Manson.

En fin, basta ya de cháchara y vamos al tajo con lo importante, empezamos con Mutter.

La canción que abre el álbum es “Mein Herz Brennt”, que empieza con una pequeña introducción con un airecillo lo-fi, en el que podemos escuchar a Lindemann empezar a recitar. La suavidad no va a durar mucho, y allá por el segundo 58 empezará toda la tralla, con unos arreglos sinfónicos goth de cojones y un riff que hará que te partas el cuello te guste el metal industrial o no, al César lo que es del César. Sin embargo, esta va a ser la dinámica de la canción; Riff potentorro + baterías a medio tiempo seguido de Lindemann cantando junto con la misma batería y vuelta a empezar. No me parece un mal tema, pero si es bastante simple y directo.

El siguiente track del disco es “Links 2 3 4”, que empieza con otro riff machacón muy en la dinámica del anterior, que rápidamente es interrumpido con unos susurros que suenan a goth total, y básicamente este es el esquema que se sigue, una, y otra, y otra, y otra vez durante los 3:36 minutos que dura el tema, exceptuando un pequeño bridge que hay sobre el minuto 1:50, y que se vuelve a hacer presente al final de la canción. A mi parecer, soso y descafeinado de narices.

Seguimos con “Sonne”, quizás el tema más aclamado y más reconocido del álbum. Esta canción tiene un toque más siniestro que las anteriores, y creo que eso es lo que más me convence de este corte. El riff principal tampoco es que destaque mucho sobre los demás, pero igual que con la primera pista, hará que inevitablemente empieces a mover la cabeza inconscientemente. El trabajo de sintetizador está muy bien conseguido, y la atmósfera es mal rollera, incluso con algunos toques épicos. Nada mal, el mejor tema del álbum.

“Ich Will” entra en acción, uno de los temas también más conocidos y más icónicos de la banda, pero a estas alturas, el disco ya empieza a sonarme a machaque continuo sin ningún tipo de variación. Las baterías llevan exactamente el mismo ritmo que en las 3 anteriores canciones, y los riffs no es que varíen mucho tampoco. Sin embargo, lo mejor del tema es el final, ya que se enfatizan mogollón las baterías y sintetizadores, y eso sienta genial, pues le agrega una potencia al track como pocas cosas harían.

Y vamos con “Feuer Frei!”, que ahora sí, aporta algo más de variedad a la propuesta de los alemanes, aunque solo sea en el ritmo algo más acelerado, y en general un poco más de “sangre”, agresividad y sentimiento (tampoco creáis que mucho eh, sólo digo que a rasgos generales, la canción suena más trallera y más animada, pero seguimos en la tónica de riffeo monótono en bucle).

Empieza “Mutter”, la canción homónima del disco, y he de decir que me ha sorprendido gratamente; Una especie de balada, en la que por lo menos, se varía un poco el papel de los instrumentos, y se puede sentir una atmósfera distinta a todo lo que llevamos escuchado hasta ahora.

Los tres siguientes temas, “Spieluhr”, “Zwitter” y “Rein Raus” vuelven con la dinámica de Riffbridgeriff y quizás con algún chorus de por medio, y algún arreglo más melódico, pero nada destacable por encima de todo lo que llevamos hasta ahora. De hecho, las dos primeras canciones mencionadas, me han sonado prácticamente igual, y estos tres temas en concreto ya se me están haciendo un tostón terrible.

Por el contrario, el penúltimo tema me ha sorprendido gratamente, y es que “Adios” tiene un riffeo thrasher que le sienta de puta madre, y me recuerda a los temas más cañeros de Ministry. La Virgen, ha costado… ¡pero al fin un poco de innovación y aire fresco! Por lo menos, esto no suena igual que las 9 canciones anteriores.

Finalmente, “Nebel” despide el LP a modo de balada mas bien mal rollera, siniestra, que va aumentando intensidad a medida que avanza el tema, en una creciente constante durante casi 5 minutos.

A ver, como tal no es un mal álbum, no suena mal, y tiene canciones / riffs pegadizos y bastante pesados, que siempre mola. Aunque sinceramente no me parece nada del otro mundo, y lo catalogaría como bastante del montón, a mi parecer tiene pocos aspectos destacables, y encima explotan los recursos hasta la saciedad de principio a fin. Como dije al principio, suena a producido en masa, y la verdad es que después de un par de temas, prácticamente has escuchado el disco entero.

Reitero mi opinión sobre que el industrial es un género que ni fu ni fa. Pero bueno, en la variedad está la diversión, que se dice, ¿no?

Bueno, hora de nominar. Pilla cacho mi compañero Xavi Prat. Deléitate con Kostogher, el álbum de 1997 de Arckanum, una de las bandas más influyentes y populares de la escena black sueca.

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Sobre David Polo 30 Artículos
¡Gracias por tomarte el tiempo de llegar hasta el final del artículo! Me apasiona el metal extremo en la gran mayoría de sus vertientes, así que me veréis por aquí escribiendo a menudo sobre Black, Death, Grind y algún que otro proyecto underground de la escena local, a la que también aporto mi granito de arena de forma activa como músico.