La reseña improbable: Mayhem – De Mysteriis Dom Sathanas

Ficha técnica

Publicado el 24 de mayo de 1994
Discográfica: Deathlike Silence Productions
 
Componentes:
Attila Csihar - Voz
Øystein "Euronymous" Aarseth - Guitarra
Varg "Count Grishnackh" Vikernes - Bajo
Jan Axel "Hellhammer" Blomberg - Batería
Per "Dead" Ohlin - Letras
Snorre "Blackthorn" Ruch - Autor de algunas letras y de algunos riffs de guitarra

Temas

1. Funeral Fog (5:47)
2. Freezing Moon (6:23)
3. Cursed in Eternity (5:10)
4. Pagan Fears (6:20)
5. Life Eternal (6:57)
6. From the Dark Past (5:26)
7. Buried by Time and Dust (3:34)
8. De Mysteriis Dom Sathanas (6:21)

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Curiosamente, una semana antes de saber que me tocaría semejante marrón, estuve viendo el documental realizado por Jon Sistiaga y Joe Pérez para Movistar + en el que se adentraban en las frías tierras noruegas para introducirse en los orígenes del black metal y lo que supuso para la sociedad de la época aquel movimiento antisistema y anticristiano. No puedo decir que descubrieran nada nuevo, pues se centraban bastante en la polémica que envolvía a las primigenias bandas de black, influenciadas por aquellos Venom de los 80, y las olas de quema de iglesias, suicidios y asesinatos protagonizados por Dead (RIP), Euronymous (RIP), miembros de MayhemVikernes (ex Mayhem) y alma mater de Burzum.

De todas formas, si queréis un estudio más detallado y metalero del movimiento y de la banda podéis disfrutar alguno de los documentales del antropólogo, director y headbanger Sam Dunn: Metal: A Headbanger Journey (2005) o Until the Light Takes Us (2009), dirigido por Audrey Ewell. También podéis esperar al próximo estreno de Lord Of Chaos, película basada en hechos reales (eso dicen) de lo ocurrido entre los protagonistas, que nuestro compañero Rubén ya se escapó a ver a Sitges el pasado mes de octubre.

Pero volvamos al reto planteado en esta serie de reseñas improbables que me ha tocado asumir. De Mysteriis Dom Sathanas (1994) es el debut discográfico de la banda noruega, después de haber realizado una demo y un EP, y obra póstuma de Euronymous, asesinado por Varg Vikernes en 1993 antes de la publicación del disco.

Tanta aura de desgracia y maldad se ha de ver reflejado de alguna forma y ya en la portada aparece la silueta azulada sobre fondo negro de la catedral de Nidaros, según la leyenda era el objetivo a incendiar por Euronymous y Vikernes, coronada con el enorme logo de la banda. En la contraportada, y a modo de homenaje póstumo, el difunto Euronymous con su corpsepaint y ataviado con capa, nos advierte que lo que tenemos entre manos va a ser de todo menos paz y amor.

En aquellos años 93 / 94 en los que yo llevaba apenas cinco años atormentando los oídos y el karma de mis queridos padres a base de metal, este tipo de bandas estaban totalmente alejadas de mis preferencias y gustos, aunque algunas de ellas -con el paso de los años- se han ido incorporando a mis reproductores musicales… pero no es el caso de Mayhem. Nunca me gustó su propuesta, en general el llamado trve black metal nunca ha sido de mi devoción. Mi relación con el black ha sido siempre con bandas que han mezclado -o en algún caso suavizado- su sonido con el folk, influencias góticas o con pomposidad y orquestación. Si hablamos de sonidos extremos, he decantado mi gusto por el death metal.

Lo primero que destaca al reproducir el disco es su pésima calidad de sonido y la saturación de instrumentos; puro caos. Aparte de los pocos medios de los que disponían para realizar la grabación, se ha de sumar la seña de identidad que seguramente andaban buscando, esa oscuridad en el sonido que los diferenciara de las otras ramas del metal de la época, sumándole una voz desgarrada y oscura. Si en años anteriores voces como las de Cronos o Lemmy sonaban sucias y poco agradables a los oídos de unos pocos, lo que nos encontramos aquí son desgarradores gritos de rabia y desesperación.

En lo que a los temas se refiere, nos encontramos con ocho canciones con una duración media de cinco minutos. En algún caso demasiado largo a base de monótonos blast beats. “Funeral Fog” te golpea directamente al estómago dejándote sin respiración. Rápida y sucia, te ametralla sin piedad. Los gruñidos de Attila en alguna ocasión quedan tan solapados por los instrumentos que son casi indescriptibles. Me gusta el inicio a medio tiempo de “Freezing Moon”, es el tipo de ritmo que me gusta de este estilo. La parte intermedia más “atmosférica” y agónica es mi favorita, pero el solo tan agudo me desconcierta. Aún así es uno de los temas que mejor me han entrado.

“Cursed in Eternity” parece cantado como si de un ritual se tratara, pero siempre acaba hundida en el caos musical. La melodía principal de guitarra es repetitiva y pegadiza, y reconozco que me me he sorprendido en alguna ocasión reproduciéndola mentalmente. Lástima de producción.

El inicio de “Pagan Fears” es potente y pegadizo. Me gusta la ejecución de la batería, pero tanta saturación de sonido en las partes rápidas hace que pronto pierda la atención. Destaca la melodía de bajo a media canción, son pequeños detalles que te enganchan. Lo mismo ocurre con el inicio de “Life Eternal”, empezando como una explosión, rápida y directa, que pronto se frena para ofrecernos un medio tiempo en que la letra es recitada entre susurros y gruñidos. La música es envolvente. Así sí señores, esta es la oscuridad que me gusta del black metal. Puedo afirmar que “Life Eternal” es una de mis favoritas.

Con “From the Dark Past” me ocurre como con la mayoría: muy buen inicio pero con la velocidad empieza a saturarse de tal manera que acabo perdiéndome.

“Buried Time” es el tema más corto y directo del disco ya que apenas supera los tres minutos. Blast beats a cascoporro y una guitarra afilada. Directa, rápida y sin concesiones.

El último tema, que da nombre al disco, es el que más me ha interesado a nivel vocal, pues la introducción de voces graves y limpias, y algunos versos en latín (para que luego digan que en el metal no hay cultura), aportan ese aura de misterio y oscuridad. Mesiática y ceremonial.

Así pues sintiendo mucho defraudar al respetable, no creo que Mayhem vaya a ser un habitual en mis listas de reproducción, pero aún así he encontrado, a base de darle contínuas y obligadas escuchas para este artículo, varios temas que merecen una oportunidad por mi parte. Posiblemente no todo esté perdido.

Y para seguir la línea, pasamos de la oscuridad a la laca. Reto al compañero Pau Rosell a reseñar uno de los imprescindibles del hard rock patrio, el disco Cuerpo a Cuerpo (1998) de Sangre Azul.

Abel Marín
Sobre Abel Marín 136 Artículos
Músico frustrado, escritor bloguero ocasional y amante del metal en su variedad de estilos. Vivo con la esperanza de poder llegar a viejo acudiendo a salas de conciertos y festivales. Si los rockeros van al infierno, que me guarden sitio y una cervecita. Salud y Heavy Metal.