La reseña improbable: Emperor – Emperor / Wrath of the Tyrant

Ficha técnica

Publicado el 28 de septiembre de 1998
Discográfica: Candlelight Records
 
Componentes:
Ihsahn - Voz, guitarra
Samoth - Guitarra (canciones 1 a 4) y batería (canciones 5 a 13)
Mortiis - Bajo
Faust - Batería (canciones 1 a 4)

Temas

1. I Am the Black Wizards (06:16)
2. Wrath of the Tyrant (04:14)
3. Night of the Graveless Souls (03:10)
4. Cosmic Keys to My Creations & Times (06:22)
5. Introduction (01:09)
6. Ancient Queen (03:15)
7. My Empire's Doom (04:31)
8. Forgotten Centuries (02:49)
9. Night of the Graveless Souls (02:54)
10. Moon over Kara-Shehr (04:23)
11. Witches Sabbath (05:40)
12. Lord of the Storms (02:08)
13. Wrath of the Tyrant (03:56)

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¿Pero esto qué es? ¿PERO ESTO QUÉ ES? ¿Qué coño me mandan reseñar? Mira que hace poco vi Lords of Chaos (2018) y me gustó, con lo que ya soy un super experto en black metal noruego, pero la madre que me parió, esto es pasarse de madre. Y no, no podían encargarme cualquiera de los dos EP’s, tenían que encargarme la edición de 1998 que contiene los dos, Emperor (originalmente de 1993) y Wrath of the Tyrant (1992). No quieres caldo, pues dos tazas.

Los más trves dicen que el movimiento del black metal noruego es más que música, y estoy de acuerdo. Es eso, el movimiento de brazo, muñeca y bofetada que les faltó a las madres de los músicos al ver por dónde iban. Pero por el amor de Dios, escuchando estos berridos, ¿a alguien le sorprende que empezasen a quemar iglesias o que se mataran los unos a otros? Hay que estar muy enfermo para componer semejante locura mental. Dicho esto, digo que me ha gustado más que el Reign in Blood de Slayer que empezó esta sección de la crónica improbable, aunque tampoco era muy difícil. Para entender el contexto de estos EP’s y del movimiento en sí, nada mejor que ir a la Wikipedia. Como os digo, chalaos hasta límites insospechados.

Si tomamos los dos EP’s como un disco, estamos hablando de 13 temas (cuatro de Emperor y el resto de Wrath of the Tyrant), 50 minutos de una brutalidad tan desquiciante que da miedo. Pero lo siento, amigos, no lo veo oscuro. Tal y como yo entiendo ese concepto, oscuro sería algo más cercano, quizá, al doom (pongámosle los adjetivos que queramos), sin tanta tralla pero mucho más ambiental. Esto es bestialidad pura y dura, como con una base thrash o death para subir por la montaña de la demencia. La voz parece la de mi tía abuela tras haberse fumado un par de paquetes de ducados, y en ciertos arreglos (sonidos estridentes de fondo, básicamente), parece que tuviese la misma intención que el director de The Exorcist (1975) cuando movía la cámara arriba y abajo muy rápido pero de forma casi imperceptible, para poner nervioso al espectador.

La gente habla maravillas del primer corte, “I am the Black Wizard”. La verdad es que no estoy en disposición de diferenciarla demasiado del resto de temas, pero al ser uno de los más largos es de los que más daño me ha hecho. Los cambios de ritmo, principalmente de batería, sí son destacables, aunque debo decir que esa manía que tienen tantos grupos extremos de tener una caja que golpea a diez mil millones de bpm no me convence y empeora la música. No es el caso de esta canción. Seguimos con “Wrath of the Tyrant”, y lo hacemos igual que en el tema anterior. Ambos temas podrían estar unidos y yo no notaría la diferencia entre ambos. Y por la misma vía, aunque más trallera, llega “Night of the Graveless Souls”. Debían acabar los conciertos reventaos, esta pobre gente. Y llegamos al final del primer EP con “Cosmic Keys to My Creation”, otra de las largas. Pero de verdad… Que no se me olvide decir que, quizá (sólo quizá), con otra producción y un sonido más logrado la cosa mejoraría.

La segunda parte empieza con la intro “Introduction” (creatividad al poder, oiga), y eso SÍ es oscuro. El mejor minuto y pico de los 50 minutos que tiene el disco. “Ancient Queen” suena peor que lo escuchado anteriormente (sonar de sonido, eh?! No de que el tema sea peor, que no lo es), supongo que por tema de dinero y producción. Yo sí veo un cambio entre los temas de Emperor y esto. Aquí veo más (y mejores) ideas, no tanta tralla, o al menos no tan desbocada y más oscuridad (que para eso es black, ¡coño!). La cosa no dura mucho, pues “My Empire’s Doom”, aun sin llegar a lo del párrafo anterior, vuelve a abusar de ese estilo de batería que, en mi opinión, estropea el tema. Eso sí, se siguen viendo ideas que, con otra producción y metiendo más pasta, seguro que sonaría mejor. Por favor, volvemos a la locura caótica con “Forgotten Centuries”. Gracias a los dioses noruegos dura solo 2:49 minutos. Y, sorpresa, volvemos a encontrarnos con la ya escuchada “Night of the Gravelss Souls”, aunque en una versión algo más corta. No se me ocurre decir nada más que lo ya mencionado. Los primeros segundos de “Moon Over Kara –Shehr” son de lo mejor del disco. Por los primeros segundos me refiero al redoble de batería inicial, porque luego volvemos a la tía abuela fumadora.

Venga va, empujón final, que no se diga. ¿Recordáis eso que he dicho dos o tres veces de la velocidad de la caja”, pues a “Witches Sabbath” creo que le vendría bien un poco más de rapidez… al principio, porque luego vaya si la tiene. La batería del penúltimo tema, “Lords of the Storms” es lo mejor, mola. El resto, no. Y acabamos con otra vieja conocida, again. “Wrath of the Tyrant” en versión algo más corta pero sin aportar demasiado.

En fin, que lo extremo ni es lo mío ni quiero que lo sea. Se ven buenas ideas que no se han podido desarrollar, supongo, por temas de presupuesto. El sonido es tremendamente prehistórico, lo que no sé es si es algo buscado o por la razón que he dicho. Crudeza, cuerdas vocales que necesitan mimos y brutalidad. No entiendo esta música. Todo para vosotros, que yo me voy con mis Whitesake.

En 15 días podréis leer la reseña del pedazo de primer disco (serio) de rock de, según algunos, la banda más internacional que tenemos por aquí. Sí, me refiero a Jesús de Chamberí (1996) de Mägo de Oz. La hará Albert Vila, y me juego una birra a que si lo escucha con atención, se fija en la letra e historia (esto es muy importante en este disco) y es honesto, le molará.

Para que no os enfadéis, os dejo aquí la crítica de la peli Lords of Chaos de nuestro compañero Rubén de Haro ¡Apa Déu!

Xavi Prat
Sobre Xavi Prat 156 Artículos
Llevo en esto del heavy más de media vida. Helloween y Rhapsody dieron paso a Whitesnake y Eclipse, pero Kiske sigue siendo Dios. Como no sólo de música vive el hombre, la literatura, Juego de Tronos y los tatuajes cierran el círculo. Algunas personas dicen que soy el puto amo, pero habrá que preguntarles por qué.