Himnos del rock: «Purple Haze» de The Jimi Hendrix Experience

Origen de la tonada

Tras ver la luz su primer single, es decir, una particularísima versión eléctrica del tema “Hey Joe” (folk original de Billy Roberts), allí estaba un jovencísimo Jimi Hendrix en Diciembre de 1966, tal vez consumiendo LSD, (según su batería Mitch Mitchell), mientras leía una apasionante novela de ciencia-ficción que se acababa de publicar en aquel mismo año 66. Se trataba de Noche de luz, del aclamado autor especializado en dicho género literario Philip José Farmer.

Esta misma obra literaria mencionaba la religión y también hablaba de dos soles cercanos entre sí que emitían una “bruma púrpura”, la cual provocaba desorientación en los personajes de un planeta ficticio. Así que, tras varias horas completamente inmerso en dicha lectura sci-fi, el propio Hendrix se quedó profundamente dormido y comenzó a soñar como ese violáceo e irreal efecto climático le rodeó y le apresó, mientras él mismo se hundía en el mar y entonces, fue cuando Jesucristo acudió a rescatar al músico de aquella enigmática amenaza.

Es ésta la teoría más extendida sobre el origen del tema “Purple Haze” e incluso Hendrix reconoció, en una entrevista, que todo aquello se inició a causa de una ensoñación nocturna de su inconsciente. Sin embargo y como acontece en muchas ocasiones, asomaron otras inevitables especulaciones como que, por ejemplo, Jimi:

1) Se inspiró en un cómic donde una mujer disparaba, con una pistola, un rayo de color magenta sobre el cerebro de un hombre.

2) Se aludió a la neblina artificial de tonalidad morada que utilizan los paracaidistas militares para marcar su zona de aterrizaje y es que, resulta que el propio Hendrix tuvo justo esta misma formación cuando estuvo enrolado en la Armada de Estados Unidos, en 1961.

3) El astro norteamericano, supuestamente, se basó en una noticia, aparecida en un diario estadounidense, acerca de una camarera con extrema fijación por uno de sus clientes, al cual ella le colocó ácido lisérgico en su bebida sin que éste tuviera constancia, para después mantenerlo secuestrado en casa de la propia fémina; entre otras vueltas de tuerca interpretativas del asunto, recalcamos.

Composición

Tras aquella penetrante experiencia mística y onírica, apresuradamente, Jimi comenzó a dar a forma a la idea y tocó, en su casa, un primer boceto con su guitarra.  Pocos días después, el guitarrista de Seattle interpretó una parte improvisada de “Purple Haze” durante el 26 de Diciembre de 1966, en el camerino de un club de Londres, justo antes de un concierto con su banda en la propia capital británica; la cual era el lugar donde aquel malabarista de las seis cuerdas estaba intentando despuntar. En aquel instante, al escuchar al genio, su productor y ex-bajista de The Animals, Chas Chandler, quedó absolutamente atónito, le animó a Jimi a terminar de bruñir tan prometedora maqueta e incluso el mismo Chandler ya se imaginó aquello como el segundo sencillo de Hendrix.

En principio, el intérprete del Noroeste americano plasmó una surrealista y lírica letra que contenía unas 1.000 palabras, como si de un extenso poema se tratase; donde aquella canción aún por definir, quizás, durase entre 10 y 20 minutos, ¿quién sabe?. Sin embargo, alguien de su entorno con una visión más fría del negocio de la música, le pasó el filtro a todo eso y presionó al intérprete para reducir aquel vasto proyecto a algo más breve y, sobre todo, que encajase en las radio-fórmulas de 3 minutos. El compositor de Seattle, quizás sin todavía mucha experiencia, accedió a este “recorte” pero no de muy buena gana.

Compleja e innovadora grabación

Entonces, la Jimi Hendrix Experience se metió en un estudio de la propia capital de Inglaterra y grabó una primera versión más consistente del corte, en enero de 1967. Sin embargo, el batería Mitch Mitchell y el bajista Noel Redding no participaron en los siguientes y más complejos procesos adicionales de febrero de ese año 67 por decisión del propio productor Chas Chandler, el cual quiso agilizar el ritmo de trabajo. Entonces, éste último y el mismo Hendrix comenzaron a hacer decenas de probaturas con una considerable cantidad de efectos, sonidos extraños, ecos, distorsiones, disonancias y ralentizaciones de las cintas originales de “Purple Haze”.

A toda esta fascinante exploración de lo desconocido también ayudaron, decisivamente, dos ingenieros de altura: uno fue un intrépido y entusiasta muchacho llamado Eddie Kramer, además de otro excéntrico técnico que había trabajado en el ejército con sub-sistemas de sonda, de nombre Roger Mayer; el cual, aplicado a la propia canción, manejó un sistema llamado Octavia para duplicar frecuencias sonoras y ofrecer inéditas vías a los pedales de guitarra.

Todas esas empíricas fases posteriores fueron supervisadas y aprobadas por el propio Jimi Hendrix, por descontado, el cual deseaba hacer sonar su instrumento como si éste proviniese de otra galaxia distinta a la nuestra. Efectivamente, el cuarteto Hendrix/Chandler/Kramer/Meyer no se pusieron, absolutamente, ningún límite a la hora de trabajar en “Purple Haze”, durante el considerado “Año de la Psicodelia”, es decir, 1967.

Como matiz divertido de todo ésto, cuando el mismo Hendrix, desde Gran Bretaña, mandó dicha tonada a Reprise Records, su discográfica en Estados Unidos, les adjuntó a éstos una nota de aviso que ponía: “DISTORSIÓN DELIBERADA, NO CORREGIR”… ¡y es que nadie de ninguna disquera americana había escuchado nada parecido nunca! Dicha corporación aceptó aquel reto de seguir adelante con aquella estrafalaria publicación musical, por suerte para millones de melómanos rockeros de todo el mundo.

Difusión y reacciones

Cuando se publicó en marzo de 1967, aquel inspirado, innovador y distorsionado rock blues psicodélico escandalizó a muchos puristas pero, en mi opinión, arriesgarse en aquel instante de los años 60 a exponer algo que sonara diferente a lo convencional, provocó que un titán imperecedero llamado Jimi Hendrix lograra un status y un prestigio que dura, merecidamente, hasta nuestros días.

Así pues, una canción de la envergadura de “Purple Haze” salió disparada hasta el nº3 en las listas de Gran Bretaña y aquella colosal pantera guitarrera le ganó aquella batalla a los más escépticos con respecto a su música; además de que un fascinado Paul McCartney le otorgó su bendición a aquella nueva y experimental estrella, la cual iba a hacer Historia.

Por su parte, todos los “dioses” ingleses de la guitarra, de aquel momento de 1967, como Eric Clapton, Jimmy Page, Jeff Beck o Pete Townsend quedaron completamente impresionados ante la irrupción, de golpe, de aquel tan sorprendente, indetenible y virtuoso norteamericano; el cual había aterrizado, como un ciclón, en pleno corazón de aquella tan trascendental corriente musical y cultural denominada como Swinging London.

Recordemos también que fue en ese año mismo año 67, cuando un crítico de rock aseguró que la música de Jimi Hendrix era “like heavy metal falling from the sky”, es decir, “como metal pesado cayendo desde el cielo”.

Letra traducida e interpretación de la misma

Estados Unidos reclamó entonces a su hijo pródigo y, por ejemplo, la contracultura hippie de California, entonces, elevó a los altares a aquel tan vanguardista artista y a ese hipnotizante acid hard rock, llamado “Purple Haze”; el cual fue interpretado como una defensa de los estupefacientes.

Por contra, el propio Hendrix aseguró que la tonada solo trataba acerca de una historia romántica con una chica neoyorquina de por medio, la cual le intentó lanzar un serio embrujo y hacer enfermar de amor a la mente del propio músico e incluso, su productor Chas Chandler niega que el tema se halle relacionado con los narcóticos. Como añadido y con el paso de los años, surgieron otra serie de interpretaciones adicionales pero la lista es tan extensa que, finalmente, es el oyente el que debe tomarse la canción como desee:

«Purple haze all in my brain / Bruma púrpura por todo mi cerebro
Lately things just don’t seem the same / Últimamente, las cosas no parecen las mismas
Actin’ funny but I don’t know why / Actúo de forma rara pero no sé por qué
Excuse me while I kiss the sky. / Discúlpame mientras beso el cielo.

Purple haze all around / Bruma púrpura por todas partes
Don’t know if I’m coming up or down / No sé si estoy subiendo o bajando
Am I happy or in misery? / ¿Soy feliz o desdichado?
Whatever it is, that girl put a spell on me / Sea lo que sea, esa chica me hechizó
Help me! Help me! / ¡Ayúdame, ayúdame!
Ah no, no. / Oh no, no.

Yeah, purple haze all in my eyes / Sí, bruma púrpura en mis ojos
Don’t know if it’s day or night / No sé si es de día o de noche
You’ve got me blowing, blowing my mind / Me has hecho perder, perder la cabeza
Is it tomorrow, or just the end of time? / ¿Llegará el mañana o se ha acabado el tiempo?

No, help me / No, ayúdame
No, yeah purple haze / No, sí bruma púrpura
Oh no, no / Oh no, no
Oh, help me / Oh, ayúdame
Tell me, tell me / Dime, dime
Can’t go on like this / No puedo continuar con ésto
You make me blow my mind / Me haces perder la cabeza
No, no, no / No, no, no
No, no, purple haze. / No, no, bruma púrpura.»

Curiosidades y reconocimientos

Un meses antes de alcanzar el óbito en 1970, Jimi Hendrix inauguró sus propios estudios denominados Electric Lady, en Nueva York y una de las salas de grabación fue bautizada, precisamente, como Purple Haze y en la cual llegaron a grabar gente de la talla mundial de Patti Smith, Alicia Keys o The Clash; entre otros muchos.

Con el paso de las décadas, revistas de la reputación internacional de Q, American Songwriter o Rolling Stone, por ejemplo, colocaron “Purple Haze” como una de las Mejores Canciones de Todos los Tiempos y el Rock and Roll Hall of Fame también la incluyo en su selecta nómina; entre otros reconocimientos por todo el Globo.

Versiones

Se han sucedido infinidad de adaptaciones de la tonada, entre las que despuntan las de Soft Cell (1983), Ozzy Osbourne (1989), Frank Zappa (1991), Jaco Pastorius (1991) The Cure (1993), Pat Travers (1998), Gary Moore (publicada su versión en 2012, aunque este artista ya falleció en 2011) o Red Hot Chili Peppers (en directo, en 2018); entre otros muchos artistas.

Conclusión

“Purple Haze” se constituyó, por lo tanto, como el primer gran pilar de composición propia que ayudó a elevar a Jimi Hendrix a la categoría de sempiterna leyenda y es que muchos, por ejemplo, le consideran (entre ellos el que aquí redacta) como el Mejor Guitarrista de la Historia; entre otros reinos sónicos conquistados por este indómito monarca del Rock con Mayúsculas.

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Sobre Txus Iglesias 10 Artículos
Albergo una inquebrantable fe en ese sacro, inmenso, lumínico e intemporal motor bautizado como “rock and roll”.