Heir Apparent – Graceful Inheritance (Remastered)

Nuestra Nota


7.25 / 10

Ficha técnica

Publicado el 21 de enero de 2022
Discográfica: Hammerheart Records
 
Componentes:
Paul Davidson - Voz
Terry Gorle - Guitarra
Derek Peace - Bajo
Ray Schwartz - Batería

Artista invitado:
Nathan McCoy - Teclados en "R.I.P." y "Hands of Destiny"

Temas

1. Entrance (0:38)
2. Another Candle (3:54)
3. The Servant (3:24)
4. Tear Down the Walls (4:34)
5. Running From the Thunder (2:59)
6. The Cloak (2:34)
7. R.I.p (4:57)
8. Hands of Destiny (3:27)
9. Keeper of the Reign (4:45)
10. Dragon’s Lair (3:28)
11. Masters of Invasion (5:08)
12. Nightmare (2:40)
13. A.N.D. … Dogro Lived on (3:42)

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Aunque Seattle sea una ciudad que siempre irá asociada al grunge, han surgido allí grandísimos nombres de la escena rock previos. Apuntad: Jimi Hendrix, las hermanas Wilson de Heart, Duff McKagan de Guns N’ Roses, los Sanctuary, Queensrÿche (primer y segundo disco) y… a principios de los 80: Heir Apparent. Llevaban por bandera lo que se llamaba power metal americano de los 80, con grupos como (los primeros) Savatage, Sanctuary, Virgin Steele de los 80 o Warlord como puntas de lanza. Un metal afilado, ampuloso y técnico con voces muy agudas.

Heir Apparent nunca saborearon la gloria, pararon en 1989, y posiblemente en un buen momento dejando una obra realmente espectacular y lograda que quedó sepultada por el paso del tiempo: Graceful Inheritance de 1986, que se ha remasterizado para la ocasión. Y a pesar de que todas las remasterizaciones son muy interesantes y aportan mucho… poco fan soy del sonido que han conseguido. Se han esmerado realmente con que todos los instrumentos sean audibles, pero queda todo como un exceso de reverb y sensación de limbo exagerado.

De entre lo mejor de la obra está esa “Tear Down the Walls” de entrada lluviosa y con campanas, muy atmosférica de inicio y que termina golpeando fuerte siendo un power metal de manual. Es impresionante el trabajo de guitarras de Terry Gorle y ese estribillo que se te queda de primeras en un himno para el grupo. La otra que enamora es ese “Hands of Destiny”, de bajo agudo y presente. Gran línea vocal y un inspirado Paul Davidson a la voz, tirando de esos agudos tan de la época y muy bien arropado por los coros.

El disco va armado con la típica intro que da paso a “Another Candle” en la que los efluvios de Queensrÿche son absolutamente claros. Eso implica clase y mucha musicalidad, pero la producción nunca les hizo justicia, y el sonido general menos… De todas formas, es una pieza muy definitoria de lo que era capaz el combo del estado de Washington. Los temas son directos y no se pierden en minutaje, y, además, eran totalmente permeables a lo que se cocinaba en el viejo continente pues “The Servant” es 100% Iron Maiden. Realmente la labor de Derek Peace es tan lograda como la de Harris, pero en composición no serían iguales, precisamente.

Es curioso como en poco menos de tres minutos el grupo consiga un tema tan hímnico y ampuloso como “Running from the Thunder”, en la que el trabajo de guitarras y bajo son tan rotundos que se pueden comparar (incluso) con esos Megadeth de la época. Hay esos dejes progresivos que acarician a Fates Warning y que eclosionan en un corte como es “The Cloak”. No escatiman en ningún momento en agudos ni potencia.

Marca el ecuador del disco un tema en directo instrumental: “R.I.P”. Toca decir que si no te dicen que es en directo… tampoco lo notas. Solemnes acústicas para dar inicio a “Keeper of the Reign” con una gran y sentida interpretación vocal de Davidson. Rompen el tema con electricidad y la contundencia de la batería de Raymond Black.

“Dragon’s Lair” es otra de esas píldoras de speed metal directas y certeras con cabalgada Maiden, un poco metiendo al grupo entre la NWOBHM europea y el power metal americano de la época. Otro buen momento es “Masters of Invasion”, reafirmando que las líneas vocales están muy conseguidas y que los detalles constantes de bajo y guitarra adornan los temas y los empujan hacia derroteros realmente técnicos.

En “Nightmare (Faces in the Dark)” nos encontramos en una pieza que podría ser de los Riot de la época, acercándose más a lo que sería una década más tarde el power metal europeo. Y es que los momentos Maiden se van sucediendo. El adiós viene de la mano de “A.N.D. … Dogro Lived On” con las guitarras replicando un riff a lo Purple y luego guitarras dobladas.

Definitivamente el disco es tremendo y es una de esas obras perdidas en el tiempo, pero no creo que la remasterización está a la altura de lo que fue esta obra. Básicamente prefiero el toque añejo de antaño y las limitaciones de presupuesto del original. Eso no quita que sea ampliamente disfrutable. Sólo por el hecho de haber vuelto a hablar de Heir Apparent creo que ya ha valido la pena esta reedición, pero hay cosas que no hace falta pulir.

Jordi Tàrrega
Sobre Jordi Tàrrega 940 Artículos
Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.