Hasta siempre, Rocksound: un homenaje de la escena barcelonesa a nuestro templo del rock ‘n’ roll

Todos sabíamos que iba a ocurrir más pronto que tarde, pero el cierre de Rocksound supone un jarro de agua fría que deja aún más tocado de muerte el circuito de conciertos rockeros barelonés, que entre la especulación urbanística, las decisiones guvernamentales y las medidas para paliar los efectos del Covid se está quedando en un estado realmente alarmante. En tan solo doce años de vida, la ya mítica sala situada en la esquina entre Almogàvers y Pamplona, se ha erigido como la gran referencia en la escena de la ciudad, con infinidad de conciertos de todos los estilos y momentos que quedarán en nuestras retinas para siempre. Será una verdadera pena no podernos despedir de él con un buen fiestón, pero por lo menos, vamos a recordarlo con la opinión de casi setenta músicos, promotores, periodistas y aficionados que se contaban entre su clientela habitual. Gracias a tod@s por participar y ¡Larga Vida a Rocksound!

Pol Abran (Branca Studio)

No hay otra Rocksound en Barcelona. Las otras salas de su tamaño no suenan igual de bien y las que suenan igual o mejor son mas grandes y no tienen ese rollo de BAR, escenario pequeño cara a cara con la banda… Era donde veías a los grupos antes de petarlo. Y sobretodo, el trato de Antonio, Sandro… working class rockers que han creado una familia de grupos de gente que se conocía por los conciertos…

Para nosotros ha sido clave. En Rocksound empezamos a hacer los primeros posters y contactos con bandas, promotores… sin ellos Branca Studio no seria lo que es ahora.

Es imposible destacar un sólo concierto, han sido centenares de noches historicas: El de Kadavar que dieron tras abrir en Razz 3 para Baby Woodrose, el de Pilgrim que organizamos con Twin Souls, uno de los mejores conciertos de Doom que han pasado x Barcelona, el de Power Trip que me perdí por estar en el Azkena y Sandro dice que es de lo mas bestia que ha pasado por el bar… Bolzer, Okkultokrati, Horisont, Yawning Man, Master, Manilla Road, Church Of Misery

Gracias a Rocksound por la pasión y el trabajo duro por el Rock. Estamos en deuda eternamente.


David Alarcón (Four Noses)

Rocksound a parte de su faceta de sala de conciertos, creo que, en mi opinión, se debería destacar por ser un punto de encuentro.

Durante un montón de años todos los planes han comenzado allí, son innumerables las veces que Miquel Roura (Seek em all) y yo nos hemos citado allí para ver conciertos, ponernos al día de nuestras cosas y echar un buen rato.

También ha sido un lugar perfecto para entablar contacto y amistad con componentes de otras bandas, se puede decir que la Rocksound ha servido de red social para las bandas de Barcelona.

He tenido la suerte de actuar en dos ocasiones con Four Noses, pero la más especial fue la primera vez, en una fiesta Kararrocker junto a los Donuts Hole, fue una noche genial, y la parte del Kararrocker donde volvimos a subir al escenario para hacer el cafre fué bastante épica.

El concierto que más me marcó como público fue ver a los Deadyard, Miquel me insistó que fuere a verles que me encantarían y… Madre mía que bolazo se pegaron, pura energía. También recuerdo conciertos que me encantaron como ver a Guru (David Palau), Diablo Rising, Bellako..


Iván Allué (escritor, Metalcry.com)

Si os soy sincero, hace muchos años que no asisto a bares en los que se celebran conciertos. ¿La razón? Pues muy sencilla: el sonido, la iluminación, el escenario… no suelen estar a la altura, así que no disfruto demasiado del evento en esos lugares. Si me preguntáis por Rocksound, pues juraría que no he estado allí más de tres veces, siempre para tomar algo, nunca como asistente a un concierto. Lo que sí recuerdo son dos anécdotas sobre la sala; una buena y otra mala.

La mala es que, cierto día, tomando algo con un amigo, me quedé casi sordo, debido al elevado volumen de la música, y desde entonces acarreo un tinnitus que para mí se queda. En cuanto a la buena, pues resulta que en Rocksound conocí a Ktulu en persona por primera vez. Ellos acababan de sacar el homónimo, de 1999, con lo cual gozaban todavía de cierta popularidad. Mi colega Sergi conocía a Willy, el vocalista, y fue gracias a él que los conocí esa noche. Recuerdo que también me presentó a Lara, el bajista de por entonces, a un guitarra que estuvo poco tiempo, llamado Jordi… y para mí fue mágico. En cierto modo, era como si las fotos que tenía de ellos en las revistas cobraran vida. Fue una sensación muy chula que recuerdo con mucho cariño.

Rocksound ha significado mucho para el rock and roll barcelonés en los últimos años, evidentemente, imagino que por ser una sala asequible para los grupos que quieren tocar en directo, ya sean jóvenes o veteranos. Incluso los propios Ktulu tocaron allí no hace mucho. Además, está ubicada en una posición inmejorable, justo al lado de las Razzmatazz, y eso hace que mucha gente se acerque allí a tomar algo después de los conciertos.


Ricard Altadill (Metalcat Fest, CMF Can Mercader, Science of Noise)

En un futuro muy próximo habrá en el 116 del carrer de Almogàvers una lápida tallada en madera que pondrá ‘Rocksound  sucumbió asesinado por Barcelona’.

‘Barcelona ha mort’ dicen Ratpenat, pero no, no morirá jamás. Ya vi morir a Magic, Zeleste, Metal, Rainbow, Barna Heavy, Quirófano, Relics, Vértigo… Es cierto que hoy enterramos uno de los lugares mas emblemáticos y más auténticos de estos 12 últimos años, pero estos capullos que son los mismos que hace 40 años que gobiernan en esta Barcelona de cartón piedra no ganarán, o sí…

Rocksound ha sido la visibilidad internacional de cualquier banda, sin importar en algunas ocasiones la calidad ni el tamaño del artista, ha sido el salvavidas de bandas, promotores y transeúntes de otros conciertos de salas adyacentes. Ha sido la charla infinita y el mantenimiento de vaso o birra infinita en mano.

El 4 de octubre pasará a ser el dia internacional en que desapareció Rocksound. Como viejuno del lugar desgraciadamente es una esquela más para mi colección.

¡¡Rocksound ha sido cultura!!


David Aresté (Metal Symphony)

Es una pena que un sitio como la Rocksound acabe cerrando sus puertas ya que transmitía perfectamente como tenía que ser el garito para escuchar rock o cualquier música con garra: tenía la actitud, su público fiel, la apariencia y sonaba muy bien. Para mí tuvo momentos especiales desde lo más personal hasta descubrir como decía una sala/garito/antro que si estuviera en América seguro que sería un lugar de culto del estilo CBGB de Nueva York o algo por el estilo… Siempre había concierto, de lo que fuese, y siempre había entrando y saliendo, o fuera en la puerta.

De los conciertos que he ido siempre me acordaré de los conciertos macarras, sudorosos y con actitud que dieron ahí Los Zigarros antes de llegar donde están. Pero el que me impactó sin duda fue el de Maggot Brain de hace 7 años, una lección de maestría y elegancia de como tocar buen rock sureño, con una sublime y orgásmica “Birds in the head”, diría que está el vídeo en Youtube por si alguien quiere investigar.

Sin duda un lugar entrañable donde todo el que haya ido seguro que se acaba guardando un recuerdo en su memoria. Larga vida a la Rocksound.


Rafa Arjona (Blavk Orb, Maghmata)

Una terrible noticia para el rock y metal en Barcelona, quizás suavizada por la promesa de la organización de volver a hacer ruido cuando sea posible. Personalmente, tengo un sentimiento agridulce de la sala porque he disfrutado de muchos conciertos como público pero como músico nunca he pisado su escenario. Espero algún día cerrar el círculo y dar una baqueta como yo la recibí del batería de Emmure en un concierto que difícilmente olvidaré.

 

 


Manel Artigues (Fracaso Escolar, Hang the DJ! Records)

¿Cuántas salas de Barcelona os vienen ahora mismo a la cabeza que estén programando semanalmente grupos de rock underground? (me refiero a antes de la pandemia, claro…y con lo de “grupos rock” ya me entendéis, no?, que los aquí presentes sabéis de sobra los grupos que pasaban por la Rocksound) ¿Y que luego te puedas quedar a tomar unas birras y seguir escuchando buena música? ¿Y que solo al entrar ya te sientas acogido por el buen rollo que hay, porque siempre ves alguna cara conocida, y por la camaradería que se crea entorno a la música?

Pues eso, la Rocksound no era solo una sala de conciertos, ni tampoco era solo un pub donde se ponía buena música, era un sitio auténtico, para muchos un sitio especial, de los que cada vez escasean más por Barcelona, y este es el legado que dejará.

Lo digo por las anécdotas y recuerdos que han ido apareciendo desde el primer minuto del anuncio del cierre, tanto de clientes habituales, como de esporádicos, como miembros de bandas que pasaron por ese pequeño escenario.

La mía…pues tengo 3 o 4 potentes (y alguna algo borrosa), pero creo que me quedo con las visitas del Sr. Nick Oliveri.

Cuando vino con su Death Acoustic, él solo, con su guitarra, birra y botella de whisky, repasando y berreando temas de Kyuss a Dwarves, y subir al escenario con la mayoría del (poco) público para cantar «Feel good hit of the summer»!!

Año y medio después volvió con sus Mondo Generator y, al acabar el concierto, en la calle, se formó un corrillo rodeándolo para que contara batallitas…esperamos pacientemente para saludarlo y hacernos una foto con él, a lo que accedió amablemente!!!

En fin, que encima yo lo tenía a 15 minutos de casa, así que podéis entender mi frustración y que ahora mismo me sienta un poco huérfano!!


Sergio Bermúdez (Lyra Mortem)

Vivir en Barcelona significa muchas cosas, algunas buenas y otras no tanto, pero la verdad es que me considero una persona con suerte de poder vivir aquí. Con respecto a la música ,hay variedad , hay tiendas especializadas (cada vez menos también) y tenemos la suerte (o teníamos…) , de contar con un circuito de salas de pequeño/mediano aforo bastante grande.

Una a una parece que están cayendo todas, y ahora , tristemente, le ha tocado a una de las más queridas y respetadas de la escena rockera, la ROCKSOUND.
He vivido muchas noches conociendo a grupos como Striker o The Wizards, que fueron todo un hallazgo para mi o con amigos como las veces que fui a alguna de las muchísimas jam sesions que allí se organizaban…

Mención especial a algo que era vox-populi dentro de la escena de músicos de la ciudad y es que Rocksound, a diferencia de otras, sonaba espectacular a pesar de lo pequeña que era!! Una lástima, porque se notaba que era de rockeros a rockeros… con alma.. y por eso confío que puedan resurgir de sus cenizas.. porque un rockero, nunca deja de serlo!!! Ojalá volváis pronto!!


Silvia Beltrán (Producciones Acaraperro)

Rocksound ha sido vital para el rock and rock en Barcelona, se la va a echar terriblemente de menos ya que no hay otra sala que ofrezca programación diaria y menos de este estilo. En realidad creo que todavía no nos hemos hecho a la idea de lo huérfanos que nos quedamos, porque no sólo son los conciertos, Rocksound ha sido el punto de encuentro de todas esas personas que comparten una forma de entender la música, de vivirla, de disfrutarla.

A nivel personal me ha descubierto a un montón de bandas que ahora son muy importantes en mi vida y a personas que son imprescindibles. Además es donde conocí a mis socios y nació Producciones Acaraperro, hemos organizado allí más de 100 conciertos y es nuestra casa. Si tuviera que destacar un concierto es probable que te dijera Ha Ha Tonka o DeWolff, dos bandas que me dejaron sin palabras y que nunca me cansaré de ver. Ojalá seamos capaces de mantener vivo el legado de Rocksound, tenemos mucho que agradecerle a la sala.


Aleix Besolí (Liver Killer, Oopart, Science of Noise)

Siempre es una pena cuando una sala como Rocksound cierra. Ha sido uno de los reductos del underground durante muchos años, un sitio acogedor donde hemos podido ver desde bandas locales que están empezando hasta grupos internacionales cuando pasan de gira.

Personalmente habré ido a unos diez o doce conciertos en Rocksound, y es una de las mejores salas de pequeño formato de la ciudad en cuanto a sonido y ambientación; siempre llena de carteles de bolos y todo tipo de objetos autografiados por músicos que han pasado por ahí. Seguramente la mejor fue la primera vez, cuando unos jóvenes Lost Society vinieron a presentar su segundo disco. Mola mucho ver la trayectoria de grupos como este desde que tocan en bares y salas pequeñas hasta que logran entrar en carteles de grandes festivales. También vi a Savage Messiah ahí, y un tiempo después estaban al otro lado de la calle, abriendo en Razz 1 para Amon Amarth.

No solo he tenido la oportunidad de asistir como público, sino que en un par de ocasiones he tenido el placer de subirme al escenario, la última hace solo unas semanas. Tocamos en dos sesiones con el público sentado y separado, pero igualmente fue una gozada, así que me quedo con este recuerdo. Espero que la gente de Rocksound pueda encontrar otro local adecuado para seguir organizando sus diferentes conciertos, mini-festivales y noches de Kararocker, ¡o simplemente para ir a tomar unas cañas!


Billy (Dekta)

Mi recuerdo de la sala Rocksound, como músico es imborrable. Recuerdo perfectamente el concierto y estar tocando en una sala cálida, con un sonido contundente y muy cercana al público. Como currículum musical, siempre me gusta tocar en salas por donde han pasado grandes bandas y músicos, tanto internacionales como nacionales. Toda una experiencia y una gozada haber tenido la posibilidad de actuar allí.

 

 


José Black (público y amigo)

Estaremos de acuerdo en que disfrutar de la MÚSICA ROCK no es una AFICIÓN sino un «MODO de VIDA» y que ROCKSOUND no es una sala de CONCIERTOS sino una gran FAMILIA, un punto de encuentro donde se REUNEN todos los LOCOS de Barcelona que encuentran entre esas 4 benditas paredes TODO lo necesario para tirar adelante con su PASIÓN. Por esa RAZÓN su inminente cierre es una TRAGEDIA que nos desconsuela a todos, nos deja HUERFANOS y solo el tiempo dirá la importancia de lo vivido allí estos 12 AÑOS.

Escoger algún BOLO entre tantas actuaciones allí vividas no es fácil, DAN BAIRD & HOMEMADE SIN toda una LECCIÓN, LANGFINGER nos VOLARON la cabeza, the KLEEJOSS band con una actuación de 3 horas cargadas de EMOCIÓN en homenaje a 3 de los NUESTROS, DEADYARD pateando culos en la celebración de la boda de Alba & Jaume o TH’ BOOTY HUNTERS empapando con su Grasiento ADN las tablas del ese ya MÍTICO ESCENARIO.

Donde tocaran ahora esas BANDAS escandinavas o americanas que se recorrían Europa con una vieja furgoneta??? (Recuerdo cuando me llamo Sandro para reparar la maravillosa DODGE del 87 de DYNAMITE para que pudieran continuar con la GIRA) o donde NOS volveremos a juntar para escuchar buena música y tomar unas cervezas??? Espero que las respuestas estén ya dando VUELTAS en la cabeza de los que han hecho posible que ROCKSOUND forme una parte importante de nuestras VIDAS.


Guillem Bosch (Malämmar, Santacreu)

Demasiados son los recuerdos que tengo del Rocksound. A parte de haber tenido el gusto de poder subirme al escenario en mas de una ocasión, me considero parte de la parroquia habitual de su clientela. Rocksound se ha ganado a pulso ser el punto de encuentro de la escena rockera de la última década y deja un vacio imposible de llenar. En mi opinión, muy mal tienen que estar las cosas en esta ciudad para que se deje morir a la sala referencia del rock barcelonés.

Es prácticamente imposible escojer un momento vivido en Rocksound para este artículo, pero si tengo que escojer, me quedo con la primera vez que me subí a su escenario. Fue con The Eyes, en un concierto sorpresa que dimos para presentar el single del que sería el nuevo disco allà por 2010 si no recuerdo mal… LARGA VIDA AL ROCKSOUND Y A ANTONIO.


Jordi Bosch (Negra Nit distro)

All-focus

Tengo que decir que la Sala Rocksound apareció en un momento de muchos cambios en mi vida y no he bajado, los de los pueblos de Girona bajamos a Barcelona, todo lo que me hubiera gustado.  Mi último recuerdo allí fué un mercadillo un sábado por la mañana de esa semana en que las calles ardieron en Barcelona con todas las dudas que nos surgieron de si se podría llegar a hacer o si tendríamos problemas para acercarnos a la zona.

Creo que lo que ha sido para muchos la Rocksound es lo que fué para mi los últimos años de Wawanco, cuándo aún no tenía tantas obligaciones y mis escapadas a Barceona eran mucho más frecuentes. Conciertos, fiestas y muchas horas en un espacio del tamaño ideal para el Underground.

Espero que la ciudad recupere pronto otro local con el mismo espíritu.


Quim Brugada (TNT Radio Rock)

Cuando uno se entera que la sala Rocksound va a cerrar no puede menos que entristecerse y preocuparse a la vez. Entristecerse porque se pierde una de las salas de pequeño formato icónicas de Barcelona que ha representado un apoyo incondicional para las bandas emergentes y preocuparse porque, tal como están las cosas ahora mismo, esta será la primera de muchas salas que se van a perder definitivamente. La situación a la que nos está llevando la nefasta gestión del Covid 19 amenaza con dejar nuestras ciudades como un páramo desierto sin ninguna sala donde las bandas pequeñas puedan tocar y darse a conocer de alguna manera y esto amenaza con acabar definitivamente con la escena metal en nuestro país.

La sala Rocksound era única tanto por su extrema sensibilidad para programar conciertos de bandas pequeñas como por la comodidad que ofrecía al público para ver este tipo de conciertos de buena forma. Yo me quedaría con el gran concierto que ofrecieron los californianos Night Demon, justo después de telonear a Accept en la sala Razzmatazz el día 26 de Enero del 2018 donde pudieron desarrollarse al completo después de insinuar solamente su potencial teloneando a los germanos. A la prensa siempre nos dieron facilidades mil para hacer nuestro trabajo y era un placer ir a disfrutar de la música en vivo allí.

Para mí es una pérdida irreparable que vamos a notar y mucho. Gracias Rocksound por todo lo que nos has dado.


Jodie Cash

Creo que pensar en el Rock&Roll de este país y de esta ciudad en concreto y no relacionar directamente eso con Rocksound no tiene ningún sentido.

De las pocas salas que se han mantenido fieles a sus ideales, estilo y público, pero que además ha abarcado todo tipo de buenísima música de una calidad desbordante.

La verdad es que yo fui de las que la descubrió tarde, quizás allá por el 2014 cuando toqué con The Sparkles.

Este año nos está dejando huérfanos de muchas cosas y personas necesarias en este mundo ya más que olvidado como es el del Rock.

Para mi Rocksound ha significado mucho, sólo con echar la vista atrás y recordar el momento en el que Jamie Lynn de The Hillbilly Gypsies esperó hasta que llegara a su concierto para subir y cantar juntas ese ‘Bring me a rose’ que nos habíamos prometido vía online el día que nos conociéramos o posteriormente cuando organicé junto a un buen puñado de amig@s el benéfico para el tratamiento de su cáncer o yéndome a algo más actual el estreno de mi último proyecto con banda ‘Jodie Cash‘ al abrir el concierto de Santi Campillo, se me estremece el alma.

Demasiados buenos momentos como para borrarlos fácilmente y no entristecerse al ver cómo algo tan bonito se muere sin ningún tipo de ayuda.

Por mi parte, muy decepcionada, enfurecida y triste con la noticia del cierre aunque esperanzada pues sé que volverán con fuerza y energía recargada para un nuevo comienzo.


Cubitus (Dekta)

La Rocksound ha sido una sala emblemática en Barcelona que ha dado la oportunidad a muchas bandas Underground de poder promocionar su música, como DEKTA no hemos tenido el placer de tocar allí pero sí que con mi banda anterior (Katabatika) dimos un concierto y disfrutamos mucho por la calidad del sonido pese a ser una sala pequeña y notar la calidez del público al estar tan cerca. También en esta sala descubrí a Quaoar un pedazo de banda junto con Moonloop (MUSICAZOS)

 

 


Alfonso Díaz (RafaBasa)

Cuando uno piensa en cualquier gran ciudad todas y cada una de ellas tienen su templo roquero. Ese lugar donde acuden los fieles devotos de las guitarras pesadas, la cerveza, y los licores de alta graduación. Pues bien, ese hogar para los roqueros en la Ciudad Condal es el Rocksound. Y sí, hablo en presente porque al escribir estas líneas se me hace casi imposible pensar que en tan solo unas días/horas, (el 4 de octubre), va a cerrar sus puertas definitivamente dejándonos huérfanos a todos los que amamos la música en directo.

Un servidor lleva muchos años asistiendo a conciertos y a lo largo de este tiempo ha visto como abrían y cerraban diferentes locales que centraban su actividad en la música en directo. Sin exprimirme la cabeza en exceso se me ocurren el Guitar Player, Garatge, K.G.B., Savannah, Music Hall, Metal Zone, Be Good, Mephisto, Monasterio, Communiqué, Camel…, pero debo de reconocer que en ninguna de estas salas me sentí tan a gusto como en el Rocksound. Acercarse  al Rocksound a un concierto, o simplemente a tomar algo, es acudir a un lugar donde uno se siente como en casa, acompañado de amigos, rodeado de gente con la que tienes en común el gusto por la buena música. Evidentemente que como local para ver música en directo tenía sus inconveniente, escenario bajo, en ocasiones la aglomeración de gente hacia que el aire fuera prácticamente irrespirable, pero lo cierto es que dentro de sus paredes y frente a su pequeño escenario  uno se sentía parte de ese selecto grupo de escogidos que tenía la oportunidad de ver a las bandas antes de que dieran el gran salto y cruzaran la acera para acabar tocando en Razzmatazz.

Y es que desde que Rocksound abriera sus puertas en 2008 muchas han sido las bandas que han desfilado por su escenario, tanto nacionales como internacionales, ofreciéndonos espectáculos absolutamente memorables y noches absolutamente inolvidables. A modo de recordatorio me gustaría recordar las descargas  de bandas internacionales como Skull Fist, Cauldron, Steelwing, Sister Sin, Vanderbuyst, Bliksem, Sign Of The Jackal, Bai Bang, Immolation, Broken Hope, Beasto Blanco, Night Demon, Black Tusk, Savage Messiah, Master…, amén de haber visto desfilar también a lo más granado y prometedor de la escena catalana y nacional, convirtiéndose en un referente para cualquier banda que quisiera darse a conocer dentro del circuito de la Ciudad Condal.

En definitiva que ver como Antonio y su equipo bajarán la persiana por última vez  el próximo 4 de octubre vez va a ser una perdida irreparable para cualquier aficionado al rock en el más amplio sentido de la palabra. Aunque siempre nos quedaran los recuerdos de unos grandes directos, los momentos vividos, y un montón de carteles y entradas que se encargaran de recordarnos que en el numero 116 de la calle Almogàvers estuvo uno de los locales de referencia en cuanto a música en directo se refiere, y que su nombre era ROCKSOUND.


Juan Pablo Dolz Bautista (Crimson Colt)

Yo creo que Rocksound ha sido un sitio clave para el desarrollo de la música metal underground de Barcelona. Por ahí han pasado grupos pequeños y grupos no tan pequeños.

En mi caso particular, he podido tocar una vez ahí con mi banda y estuvo genial el ambiente, a pesar de que no somos muy conocidos.

Si tuviera que escoger un concierto, a parte del que di yo, que es especial, escogería el de Born in Exile, porque son unos cracks y derrocharon calidad en el escenario, como sus teloneros Expel the Grace.

Es una lástima que cierren, pero el tratamiento de la cultura y la situación actual han puesto en jaque a los espacios donde podían llevarse a cabo actividades culturales.


Fiar (Foscor, Graveyard)

Tengo la suerte de haber tocado en casi la totalidad de salas que componen o han compuesto el circuito habitual para conciertos en la ciudad de Barcelona y sus aledaños. Grandes o pequeñas, y a pesar de haber repetido en varias, no siempre esos espacios han alcanzado el rango de «lugar».

No tengo duda de que ROCKSOUND, se erige como referente diferenciado de su entorno por la naturalidad y seguridad con las que sus visitantes se han podido expresar y sentir en cada una de las variadas citas que se han dado. Ello ha permitido crear una fuertísima carga de historia y memoria colectiva con la que no solo sentirse «como en casa» si no ser conscientes de que ese «lugar» era tu casa, cuyas puertas abrían noche tras noche Antonio y Sandro para suerte de muchos, autóctonos y visitantes lejanos.

Pienso que con la evolución y reducción de tipologías que ha sufrido el circuito de salas a lo largo de 20 años en Barcelona, ROCKSOUND no solo ha permitido que se pudiesen dar infinidad de conciertos que de otro modo no hubiesen encontrado un espacio y condiciones propicias, si no que ha ayudado a cambiar la mentalidad de muchos a favor de una vivencia musical en primera persona, mucho más fuerte y que ha acercado al creador y al oyente como pocas.

Me quedo con la sensación de entrar a un lugar seguro cada vez que entraba, y con la pena de no haber hecho aquél concierto que estuvimos a punto de programar con Foscor para presentar en pequeño comité «Les Irreals Visions» en el 2017. Por otro lado recuerdo la salvajada de noche que vivimos en el primer aniversario de la tienda de discos Tu Pa Tu Tu Pa Records con Teething, Dejadeath y Disgracer, o lo especial de disfrutar de Bölzer o Grave Pleasures como desde el salón de casa.

Me quité la espinita de pisar las tablas de ROCKSOUND en el verano del 2019, como bajista para BALMOG, y sigo recordando esa velada como muy especial.

Un marco incormparable. Un «lugar» único


Xavi Forné (Malämmar, Ulmus, Error! Design)

Es algo que veníamos sabiendo desde hace tiempo, pero no queríamos creer que llegaría el día. Lo que fue una pequeña sala más de la ciudad al principio y como terminó convirtiendo en un sitio de peregrinaje para cualquier amante de la buena música. He disfrutado tanto abajo como arriba del escenario. Como un espacio tan pequeño te puede dar algo tan grande. Y que decir de los que han hecho posible que todo funcionase bien. Si tengo que destacar lo que más me ha aportado este lugar, es el haber conocido a tantas personas.

Es imposible destacar un concierto entre los cientos que habré visto allí. Los que más recuerdo son los que he podido organizar: la sala reventada con los japoneses Church of Misery o cuando los australianos HEIRS echaron al 80% de los asistentes tras las primeras notas a un volumen que ni Matt Pike se atrevería a tocar (menos mal). Inolvidables los conciertos que hemos hecho con Malämmar en las noches de Reyes.

Barcelona pierde una de las salas con más personalidad de toda la ciudad. La vuelta de la pandemia será muy difícil sin ellos. ¡Hasta siempre amigos! Gracias por todo lo que nos habéis enseñado allí. Amunt Rocksound!!


Nuria Garcia (consumidora de música)

El Rocksound ha sido durante los últimos años como mi segunda residencia, el cobijo donde ir a descubrir nuevas bandas y deleitarme con otras no tan nuevas. En mi memoria guardo tantos recuerdos que no sabría ni por dónde empezar. Desde conciertos en los que apenas había 15 personas a otros en los que no había hueco ni para el oxígeno. ¡Si hasta he visto a una procesión llevar un busto de Lemmy hasta allí! Pero mi momento más preciado fue el concierto de Snot, un grupo que, a pesar de no poder disfrutar de su formación original, pensé que jamás podría ver en directo, ni mucho menos en un sitio con la magia del Rocksound. Sólo puedo decir, gracias por tanto.

 


Txus Garcia Roca (fotógrafo)

La Sala Rocksound nació para vencer a todos los elementos a golpe de tozudería y pasión por la música en directo. Pocas salas, han cobijado tanto durante tantos años, además, abriendo la sala a multitud de propuestas tanto amateurs como internacionales que han hecho las delicias de una parroquia que tan solo cruzar el ya icónico cartel de madera, ya tenía uno la sensación de estar entre amigos sin serlo estrictamente.

Personalmente he de admitir que, por cuestiones logísticas personales, no he estado en la sala todas las veces que me hubiera gustado estar. Son incontables la cantidad de veces que me he quedado en mi pequeña aldea de la Cataluña profunda cuidando de mi plebe mientras dentro de mi ardía un sentimiento de anhelo de saber con certeza que de nuevo me perdía algo grande, pero por suerte han sido unos cuantos los conciertos que he podido disfrutar en «nuestro» templo. También debo añadir que el respeto que la sala ha tenido por los fotógrafos ha sido excelente, y esto me ha permitido crecer a pasos agigantados como fotógrafo de conciertos cada vez que me he presentado con mi cámara y mis lentes en la sala.

Y si debo elegir un concierto, me quedo con la gran noche que nos brindaron The Steepwaterband un ya lejano septiembre de 2017 dónde, atónitos, asistimos a uno de los rituales de blues-rock mas brutales a los que uno ha tenido el gustazo de asistir.


Xavi Garriga (El 9 Nou Vallès Oriental, Science of Noise)

Detesto las despedidas definitivas, aunque no sean imprevistas. Generalmente no se desarrollan según lo planeado e irremediablemente te dejan con un sabor amargo. Por consiguiente, no entraba en mi agenda una posible última visita al Rocksound tras el anunciado, de manera oficial pese a que era un secreto a voces, cese absoluto de su actividad. Además, un servidor nunca había sido un cliente asiduo del local, principalmente por una extensa incompatibilidad de horarios laborales. Un reciente fin de año, algunas fiestas particulares y varios bolos de bandas autóctonas conformarían el global de mis asistencias, eso sí, todas muy satisfactorias. Pero como uno no es de piedra, el pasado sábado 26 de septiembre decidí acompañar a mi pareja y a un par de buenas amigas al recital de tarde del peculiar bluesman e imaginativo luthier rubinense Sergi Estella en el citado garito, dentro de la programación del Rootsound Fest 2020 Redux Edition. Sin lugar a dudas, tengo que reconocer que fue un sorpresivo y estupendo acierto a nivel musical y, a pesar de las reticencias antes expuestas, un deleitoso paréntesis emocional. Terminé la sesión dichosamente achispado y, como en anteriores ocasiones, empapado de la atrayente calidez que desprende este auténtico templo y, por supuesto, agradecido del cordial trato dispensado por sus incombustibles gestores y su valioso equipo.

¡Espero que no sea un adiós, sino un hasta luego!

Por cierto, si tengo que escoger un único concierto de los innumerables que se han celebrado en el bajito y pequeño escenario de esta ya añorada sala me quedo con uno al que, por desgracia, no pude acudir. Concretamente el que ofrecieron los vitorianos The Soulbreaker Company en febrero de 2015, donde interpretaron al completo el majestuoso álbum «Animals» de Pink Floyd.


Alfredo M. Geisse (fotógrafo)

Es una lástima, toda la zona de locales de Pueblo Nuevo perderá quizá la sala más acogedora de todas ellas, era de los pocos sitios donde casi todo lo que programaban te gustaba: metal, rock, blues, … La Rocksound era la viva imagen del rock’n’roll, el mejor lugar donde poder disfrutar de la plena comunión entre público y músicos. Salas como ésta o Monasterio eran las columnas donde bandas y promotores podían apoyarse teniendo siempre un espacio adecuado para pequeñas producciones.

Personalmente disfrutaba mucho disparando en Rocksound, la cercanía y todo lo que se puede exprimir allí el angular me encantaba. Tenías que ir rápido, con el espacio justo para intentar molestar lo menos posible. Recuerdo vivamente un bolazo de Jolly Joker a finales de 2018, inmensos. Pero es que estos tíos no dan un concierto malo, y aunque siempre convencen, aquella noche se salieron, yo creo que aquella noche Antonio agotó las existencias de Jackie, ¡menuda brutalidad! Rocksound Forever.


Rafa Gómez (Popular 1)

Las primeras veces que pisé Rocksound automáticamente me trajo recuerdos que casi tenía olvidados, avatares remotos de nuestra juventud, había heredado lo mejor del espíritu de salas ya extintas en las que pase grandes momentos, Garatge, KGB, Texaco, etc… Así, como no podía ser de otra forma, quedé preso, atrapado por esa fascinación. Durante los últimos años han lucido la mejor programación musical de la ciudad condal. Una sala pequeña que poco a poco iba tejiendo una aureola de calidad alrededor de su nombre. David se comía nuevamente a Goliat. Levantaron un complejo andamiaje que era soportado por la credibilidad. Por eso la noticia de su cierre definitivo, ha roto los diques de todos los que amamos la música en directo.

No recuerdo ni un solo concierto en el que el sonido fuese deficiente. Cuidaban los detalles y eso los hacía especiales. Además fueron una privilegiada antena de todo lo que ha confluido en estos doce años a nivel musical. Ese placer secreto de asistir al milagro detenido entre acordes. Allí viví conciertos que van a quedar en mi retina hasta el día que le entregue el equipaje a la parca. Dan Baird, Luke Winslow King, Steepwater Band o Robert Jon & The Wreck entre otros muchos, colmaron de felicidad de los que tuvimos la suerte de estar allí.

Existe un punto de llegada, pero ningún camino. Rocksound desaparece y con él desaparece el último bastión de los asiduos a la música en directo. Esta vez los irreductibles galos no resistieron al invasor


Jose Luis González (Kanya!!! Fest, Cultum Mortis, Desafiant)

La posibilidad de que bandas que por motivos diferentes no pueden actuar en salas de mayor aforamiento por riesgo de no cubrir gastos etc puedan haber actuado en Barcelona centro gracias a Rocksound. Además, sin miramientos del estilo de las bandas que han pasado por allí. Me da la sensación que han pasado todos los estilos posibles dentro del Rock y Metal. También ha sido la lanzadera de productoras que comenzaban o simplemente les gusta este formato de conciertos más intimistas.

Lo cierto es que como Kanya!!! Fest. no organizamos ningún evento en Rocksound (no por nada. Simplemente porque ya teníamos nuestra ubicación y cuando hicimos algo en Barcelona centro necesitábamos más aforamiento) Personalmente me parece lo que anteriormente comentaba… Una gran oportunidad para hacer conciertos más intimistas y sin tantas presiones (y sin que nadie censure tu estilo musical etc)

De los que he asistido como público me quedo con el del 1 de mayo de 2014 con Thundermother. Venía de tener muchos problemas emocionales desde hacía una buena época y la verdad es que disfruté mucho. Y eso que no es mi estilo que digamos, que siempre anda por los filos más extremos, pero son de esos conciertos que recuerdo de allí con mucho cariño (tanto por las bandas que actuaron como por las amistades con las que compartí esa velada)

Y con alguna banda con la que he tocado sólo lo hice con Setge. Fué en 2011 con la presentación de nuestro primer trabajo «Cecs de Ràbia, Cecs de dolor» (Xtrem Music Rec.) junto a la banda Streaks. Fue lo que esperábamos… Un concierto donde podíamos probar sonido sin problemas, sin prisas… 100 personas que estaban agusto en la sala y cuando hicimos números con los propietarios de Rocksound, todo perfecto.

Sólo espero que encuentren otra sala donde poder continuar esta labor y para lo que necesiten nos tienen a Kanya!!! Fest y a las dos bandas con las que estoy (Cultum Mortis y Desafiant) para echar una mano si hace falta. Mucha suerte y gracias por contar con nuestro comentario a vosotros (Science Of Noise)


Philip Graves (Redshark, Inverted Cross)

Rocksound sin lugar a dudas ha significado, como se va comentando por ahí, un oasis en medio de una ciudad donde la cultura del Rock’n’Roll está siendo castigada desde hace muchos años, y como dice mi colega Javi (cantante de Avern) era el CBGB de Barcelona, sin duda el pequeño gran templo donde acogían toda propuesta de Rock, Metal, Blues, Country o Punk más underground, no solo alejados de cobrar un alquiler desorbitado, si no de además entender el concepto como tal de lo que significa el mismo underground. Sin duda Rocksound es una gran parte de mi, era entrar por esa puerta con el pomo de un mástil de guitarra y sentir la magia, desde su decoración “rústica” hasta ese ambiente acogedor de los parroquianos de siempre. Para Redshark, por ejemplo, fue nuestra segunda casa.

A nivel de haber tocado, me quedo con aquel 21 de Abril de 2018 en el que Redshark actuamos junto a Witchtower y Streamer. Nada podía salir mal ese día, se hizo entre tres bandas que somos colegas, creo que dimos una actuación digna, con un ambiente espectacular de camaradería entre las tres, un público inmejorable, colgando el cartel de Sold Out y como no, en el mejor lugar para dicho evento. Luego como espectador, el concierto que recuerdo con más magia fue en 2016 cuando vi a Manilla Road por primera vez, menuda pasada de show de una banda que me encanta y que pensaba que no vendrían jamás a Barcelona. En lo que es el final de la sala, he de destacar el concierto de Redimoni junto a Hwæder del pasado mes de agosto. En cuanto vi la calle Almogavers en obras, y ya sabiendo la situación a la que la sala se enfrentaba, algo me decía que ese sería el último concierto en el que asistiría, y así ha sido.

Miles de gracias a Antonio, Miki y al resto del personal por haberme hecho feliz ahí dentro tantas veces, no será fácil volver pero de una forma u otra se conseguirá!


Ernest Guitart (aficionado)

Vivimos en unos tiempos difíciles y extraños.

Hace casi un año estaba disfrutando de una noche increible con el directo de Garrett T Capps en el Rocksound, y ahora mismo, para empezar no hay conciertos, y además, nuestra sala queridisima bajará la persiana por última vez el proximo dia 04 de octubre.

Sin duda la noticia del cierre y de su derribo inminente es un durisimo golpe para los amantes de la música en directo.

Se pierde el ultimo bastión underground de Barcelona donde tenian cabida cualquier tipo de genero, estilo musical, tanto hard rock, punk garajero, country, rock, etc.

Todas las familias del rock tenian su particular santuario en el local de la calle Almogavers 116.

Han resistido contra viento y marea durante 12 años, pero al final la desmesurada especulación urbanística de unos políticos que no tiene piedad ni compasión respecto a la cultura y a la música en directo, ha podido con ellos.

Es la misma lucha que tienen que afrontar tantas salas de actuaciones en directo que no cuentan con ningún tipo de ayuda, y solo trabas y problemas burocraticos en vez de soluciones. Sobrevivir es la palabra.

He visto grupos y músicos increïbles, que no habrian tocado nunca en Barcelona sino hubiese existido el Rocksound.

He conocido y nos hemos hecho amigos con mucha gente que hemos coincidido esperando que se abriesen las puertas, y tambien después de los conciertos, las charlas y coloquios posteriores eran todo un zoco musical de información, nuevos conciertos, grupos, discos etc,.

Personalmente, solo puedo dar las gracias a Antonio, Sandro, Miki y todo su equipo, por haber conseguido que en este local uno se sintiera como en nuestra própia casa.

Como siempre un recuerdo especial para Javi, quien con su promotora, marco la senda a seguir trayendo grupos desconocidos por primera vez a Barcelona y que ahora llenan teatros y espacios mayores.

A Silvia, Manel y Edu, que retomaron la visión y el trabajo de Javi con su própia promotora “Producciones Acaraperro”.

Tenemos la esperanza que estos locos por la música volveran y por ahora es lo único que nos queda, porque todos somos “Prisoners of rocknroll”

Aprovecho estas cuatro palabras para hacer una propuesta, a todo aquel que tenga ganas de buscar en el baul de los recuerdos, que publique una lista con los 10 o 5 mejores conciertos, que han disfrutado en Rocksound, en cualquiera red social. Y que nomine a varios amigos y colegas.

Ya se que es un trabajo muy difícil, pero asi matendremos el espiritu del Rocksound eternamente, nuestra pasión por la música y por una forma de ser y de vivir.

Somos outlaws de esta sociedad convencional que no pueda entender, el motivo de conducir casi 200 kms con mi amigo Marius para ver un concierto y volver a casa.

Y a la mañana cuando sonaba el despertador pese a las pocas horas de haber dormido, te levantabas con una cara de satisfacción que no tiene precio aun con les recuerdos frescos de otra noche memorable.

Es la chispa que nos mantiene vivos, es el combustible necesario para afrontar el dia a dia, la realidad dura y actualmente más jodida que nos toca vivir.

Pero esta forma de vivir y sentir jamás podran con nosotros, no la van a derribar como las paredes del Rocksound.

Long live to Rocknroll.


Joan Hernandez (Metal Friends)

¿Qué decir de la Sala Rocksound? Pues, no puedo decir otra cosa que es nuestro pequeño templo del ROCK de Barcelona. Creo que no ha habido ni habrá una sala en toda la ciudad condal donde se respire tanto Rock. Presentarte en la calle Almogàvers número 116 y alzar tu cabeza hacia arriba y ver las grandes letras de la Rocksound, no tiene precio. Subir ese peldaño y quedar atrapado entre puerta y puerta, muchas de las veces con dos personas entrañables; el gran Antonio y Miki y, si después habías pasado la prueba, ya podías abrir las dos puertas del anfiteatro de la mejor música.

Una vez dentro, no era una simple sala, era algo más, para mí era el monumento del Rock. Entrando a la derecha, tienes su pequeño escenario, donde han pasado miles de bandas de todos los estilos. Un escenario pequeño pero entrañable, como aquellas “jams sessions” que se hacían en la Nueva York de los años 60. Pararte y quedarte perplejo con todas las figuras del rock que había colgadas en sus paredes, en un espacio tan reducido y a la vez tan familiar. Gente como Lemmy Kilmister podía entablar una pequeña conversación contigo a través de su mirada y, por qué no, también un Jack Daniels. Y por último, detrás de la barra estaba el gran capo: Antonio. Un hombre fiel a sus costumbres y siempre dispuesto a que no faltara nada a su clientela y que se sintieran como en casa. ¡Joder tío, pues lo has conseguido! ¡Enhorabuena maestro, has sabido que nos sintiéramos como en casa en tu propio hogar!

He ido a muchos bolos como la mayoría, tanto cubriendo reportajes como de público, ya he perdido la cuenta y todo. A veces, íbamos a otras salas como Ceferino, Monasterio, Bóveda o Razzmatazz y nos pasábamos a ver si todavía había algún concierto para hacer un doblete, a veces, sin haber concierto nos quedábamos para disfrutar de la música que pinchaban o del KARAROCKER. Han sido tantos conciertos, historias, batallas, juergas, risas… que no será fácil olvidarlas. Es como cuando aprendes a ir en bicicleta, nunca se olvida, pues lo mismo nos pasará con la Rocksound, nunca la olvidaremos.

¡¡¡LONG LIVE TO ROCKSOUND!!!


Rove Hernando (Atlas Artist Agency)

Es triste escribir estas líneas ya que son la despedida a una de las salas más míticas de Barcelona, que ha significado mucho para la escena en todos los niveles.

Son muchos recuerdos y es difícil quedarse con un solo concierto de tantos, o con una noche, pero si tuviera que elegir solo uno por carácter sentimental, me quedaría con el de los italianos Ultra-Violence en 2013. Yo había estado viviendo seis meses en Holanda y en ese bolo celebré el reencuentro con mis amigos, luego nos quedamos de fiesta en la sala y fue una noche de las que quedan para el recuerdo.

¡Larga vida a Rocksound!


Ipanema Leaks

Pienso que las escenas musicales de una ciudad se valoran mejor con la perspectiva que da el paso del tiempo. Muchas veces, recordamos con nostalgia épocas pasadas, pero, sinceramente, creo que en estos últimos años ha habido en Barcelona una actividad musical sin parangón. Y uno de los actores principales ha sido, sin duda, la sala RockSound. Luego ya se puede analizar con detalle si esa escena estaba cohesionada, si era mejorable, si tenía ciertos prejuicios etc…

No me considero una persona que esté encasillada a solo un estilo musical. Tampoco a una sala o un promotor determinado. Y ahí es donde mi relación con la RockSound ha ido cobrando protagonismo con el paso de los meses.

He asistido a conciertos de diferentes propuestas musicales en ese pequeño y oscuro local situado en la calle Almogavers. Su principal cualidad, bajo mi punto de vista, ha sido la diversidad cultural a la que ha expuesto a su público.

Apostaría que una amplía mayoría de asiduos a Rocksound tendrían muy difícil la elección de un solo bolo que les ha dejado huella, porque han sido tantos. Pero bueno, si tengo que seleccionar alguno me quedaría con el último de Sworn Enemy, que si no recuerdo mal tocaron junto a Eight Ounces aquella noche. Más que nada, porque la banda americana me marcó mucho en cierto período de mi vida y siempre que la veo, me emociono. Un honor el poder disfrutar de Sal Lococo en un estado de forma óptimo, acompañado de una nueva formación, que, si bien no llega al nivel excelso de los años del ´As Real As Its Gets ´, sí que se defiende en las tablas y da una continuación digna al legado de Lorenzo Antonucci y compañía.


Eduardo Izquierdo (Producciones Acaraperro, Ruta 66, Mondo Sonoro)

Hablar de Rocksound para mí es complicado. Allí he conocido a mis mejores amigos, he reído, he llorado, he disfrutado, he sufrido…Mixed Up Confussion que decía Dylan. Por eso solo puedo tener palabras de agradecimiento para lo que Rocksound ha significado en mi vida. Un segundo hogar. Y esa es una sensación que creo que muchos y muchas tenemos. Porque Rocksound no era simplemente – que jodido hablar en pasado-un garito de rock. Era el lugar donde podías ir, incluso solo, y encontrar siempre a alguien conocido. Alguien con quien tomar una cerveza y ver un concierto. Algo que no es muy habitual en Barcelona, donde las pequeñas salas de conciertos empiezan a brillar por su ausencia. Y nadie parece darse cuenta, pero son necesarias. El tejido musical de una ciudad se hilvana en ellas, no en los grandes recintos. Ahí es donde los grupos nacionales se curten y donde los internacionales dan sus primeros pasos en nuestra escena (si es que la hay) antes del siempre deseado salto a otros niveles.

Rocksound era nuestro Cheers. Con Antonio siempre detrás de la barra, cual Ted Danson. Con sus habituales y sus no tan habituales. Con sus freaks y con aquellos que optaban por pasar discretamente por allí. Con sus personas y sus personajes. Rocksound era una manera de vida. O, mejor dicho, una forma de entenderla. La que se explica a través de la pasión por algo. Y ese algo se llama rock and roll. Y nos gusta. Y por eso nos gustaba Rocksound. Por eso, de hecho, adorábamos sus cuatro cochambrosas paredes, su estrecho lavabo de hombres, la esquina de la gotera, la zona de debajo del aire acondicionado o la mancha en el suelo en la que Margo Price creyó ver un perro. He tenido la suerte, y más que eso, el honor, de que me dejaran entrar a formar parte de la familia. Aunque eso tiene poco mérito, porque si algo había en Rocksound era cordialidad, afectuosidad y esa sensación de comunidad que solo se produce cuando unas cuantas almas se saben comunes y se sienten cómodas desde la honestidad. Y quizá no hay palabra que defina mejor nuestro, y perdón por la apropiación, pequeño reducto que esa.

Antonio, y estoy seguro que Xavi y sobre todo Sandro me perdonarán esta personificación, ha sido el tipo que ha llevado su amor por el rock hasta que no le han dejado seguir. El problema es que no lo conocen. Y para él un disco, una canción, y sobre todo un concierto es algo tan importante que seguro que volverá. Quizá no ahora, porque no es el momento y también hay que renovar fuerzas tras doce años al pie del cañón. Pero volverá. Rocksound como lo conocíamos quizá no, pero algo volverá. Y entonces yo estaré ahí para tenderle mi mano el primero, para darle las gracias por lo que hicimos y lo que haremos, y para ponernos manos a la obra. Larga vida al Rocksound.


Emre Kam (Human Carnage)

Con los pocos espacios dedicados a nuestra música, Rocksound se ha convertido en nuestro segundo hogar. A veces se entiende mejor el valor de las cosas cuando estás a punto de perderlas; mirando el panorama, casi no hay otro espacio de la calidad que ofrecía Rocksound en toda Barcelona.

Si tuviese que escoger un par de conciertos de entre las muchas otras veces que hemos pisado su escenario, diría que uno de ellos fue el último, el 10 de Agosto 2020. Tuvimos la oportunidad de tocar 2 veces en misma noche, después de una larga espera y un jodido encierro de meses. Fue una noche para celebrar y disfrutar todos juntos de dos sesiones. Otro bolo especial fue el que puede tocar con mis amigos de Estambul, Burial Invocation, junto con otros buenos amigos de aquí, Morbid Flesh.

Esperemos que pronto volvamos a estar tocando en nuestro hogar con los amigos y compañeros de otras grandes bandas de Barcelona y de fuera. Espero también que nos quede muy claro el tema de cuidar de lo que tenemos antes de perderlo para poder disfrutar una larga vida. Gracias.


Lucas Korneyá (fotógrafo)

Rocksound ha sido un local pequeño pero matón.

Por su escenario han desfilado los más variopintos grupos musicales, aquellos que, bajo mi humilde entender, representan la esencia y la autenticidad de la música en vivo.

Pese a su pobre iluminación, como afotografo solo puedo decir que siempre he disfrutado mucho afotando entre el público, compartiendo sudores, empujones y algún que otro desparrame líquido.

El día que más megachupi me lo pasé fue un Marzo del 2015, en el que a pesar de llegar un pelín tarde, goce como el enano que soy, afotando a Killus y Sister, gran bolo, vive Dios.

Lamento profundamente la desaparición de una sala tan emblemática de la escena barcelonesa, no vamos a entrar en debate alguno al respecto, mejor me callo.

Todo mi respeto para Antonio y todos los que han hecho posible Rocksound.


Natalia Kostenko (aficionada)

Me gustaría agradecer a la Familia de Rocksound BCN por crear un ambiente tan rockero y tan cercano, a donde siempre querías volver. Sin duda Rocksound es mi bar y sala de conciertos preferido. Conocí a gente preciosa, amable, alegre y unida por la música. ¡¡¡Cuantas noches de baile, cuantas charlas, cuantos descubrimientos!!! Mi corazón se parte por saber que ya no estarán abiertas las puertas de Rocksound. Espero que este momento amargo sea un inicio de la nueva etapa y nos veamos pronto donde sea. Mil gracias a Antonio por su gran trabajo, gracias a todas las bandas y promotoras que contaron con Rocksound, gracias a mis amigos rockeros por llenar mi vida de alegría en nuestra familia de Rocksound.

 


Marcos López (Keloidrop, Ratpenat)

Rocksound ha significado mucho para la escena underground de Barcelona. Se han visto conciertos memorables allí, bandas de todo tipo y de cualquier parte del mundo. Mucha gente de fuera pide venir a tocar a Rocksound expresamente. Y es que, realmente es «el garito de Barcelona», un sitio emblemático donde no los hay, donde se respira un ambiente muy auténtico.

No me quedaría con ningún concierto en particular, porque a todos los que he ido han tenido algo especial y han sido noches mágicas muchas de ellas, algunas muy locas, como los Porco Bravo que liaron una tremenda.

Y como experiencia personal, he actuado varias veces con grupos diferentes, la primera fue con la banda de metal Wis(h)key allá por el año 2012 creo… mas tarde con Sónida Vent (Funk Rock Experimental) y varias veces con las bandas actuales Ratpenat (punk rock) y Keloidrop (Grunge)

Como último recuerdo, hace pocos días Keloidrop presentamos nuestro nuevo disco allí, de una forma cuanto menos curiosa, con mesas y con distancias. Pero hubo un gran ambiente y sin duda fue un honor, sabiendo ademas que iba a ser nuestra última actuación en ese gran lugar llamado Rocksound.

Esperemos que con el tiempo regrese, ese nombre tiene que seguir estando en Barcelona, porque es todo un referente del rock de la ciudad.


Luis Lanero (My Disorder)

Malos días para la escena en Barcelona, imagino que en muchas ciudades de toda Europa esto del Covid está siendo una escabechina para promotoras, salas, bandas…. Personalmente me siento bastante frustrado viendo como caen algunos nombres insignes, primero fue Monasterio y ahora la Rocksound.

Para mi gusto la Rocksound desprendía ese olor de Poble Nou que tantos años hemos disfrutado los barceloneses, pocos metros, escenario bajo, barra fácil, cercanía. Esa sala tenía algo, me apuntaba sin pensarlo a cualquier concierto de banda que me motivara. Todos le tenemos una manía a alguna sala… pero a Rocksound jamás. Ese concierto cercano, es para el músico y el espectador la vida, adrenalina, todo eso que buscamos todos en un espectáculo. Ojalá en otro local, otra localización, al menos eso nos quedará.

Recuerdo no hace mucho un bolazo que tuvo lugar en la Rocksound, fui con un buen colega a ver Vola, Arch Echo y RendezVous Point. Que voy a contar, como sonó aquello… Bolazo sin más, éramos unos setenta de asistentes, como mucho y fue hace no muchos meses (y más teniendo en cuenta el Covid) mezclados con nada menos que Baard Kolstad al lado, tomándose algo antes de dejarnos con la boca abierta como siempre, y que contar de Vola, fue una gran noche de martes. Otro bolazo que recuerdo, para mí el mejor que he visto en la Rocksound fue el de Jared James Nichols hace poco más de 5 años, hablar con sus padres que estaban llevando el merchandising mientras el hijo nos dejaba alucinados durante más de una hora sobre el aquel escenario bajito. Luego se mezcló entre nosotros como si nada.

Así era la Rocksound, para mi algo más que una sala pequeñita. La sala pequeña de Almogavers. Hasta siempre!


Abel Marín (Science of Noise)

Rocksound, nombre enormemente popular que hasta hace relativamente poco era una sala totalmente desconocida para mí. También he de reconocer que pasaron bastantes años hasta que volví a la visitar la noche de Poble Nou.

Poco era consciente la primera vez que fuí, una visita rápida y fugaz después de un concierto en Razz 2, que ese lugar acabaría alojandose en un rinconcito de mí.

La proximidad con el escenario, el trato cercano con cualquiera de l@s que allí trabajan y su carta de cervezas han dado a horas y horas de acaloradas conversaciones en ocasiones enfatizadas por la ingesta de alcohol.

Es indudable que con el cierre de la emblemática sala y la urbanización de Poble Nou se pierde algo más que la esencia y el romanticismo de toda aquella zona de ocio nocturno. Los tiempos cambian, a la vez que nosotros, todo se deshumaniza convirtiendo cada metro cuadrado de aquella zona en un libro abierto que podría contarnos miles de historias ocurridas en sus calles.

Gracias a Rocksound el ROCK (en mayúsculas, pues aglutina a todos los estilos nacidos desde su esencia) se ha mantenido vivo. Cierto es que la oferta musical en la zona era variada, pero la personalidad que desborda Rocksound la hace realmente especial.

Si tuviera que escoger algún concierto de los vividos allí, ya avanzo que no han sido tantos como me hubiera gustado, me quedaría con el vivido con Massive además de la pequeña conversación, en un macarrónico inglés por mi parte, con dos de sus miembros antes de abrir las puertas, o la lección que dieron Kilmara, buenos músicos y mejores personas, abriendo para Aerodyne, noche en la que posiblemente los suecos no guarden demasiado buen recuerdo a causa de los problemas técnicos. Pero ya digo que mi tardío descubrimiento de la emblemática sala ha supuesto perderme grandes momentos, pero los disfrutados ahí han quedado.

Mucha suerte en futuros proyectos y ojalá una nueva Rocksound pueda inaugurarse en breve. Desde estas líneas brindo por tod@s l@s que han convertido la sala en parte de una gran familia.

¡Salud y heavy metal!


Pablo Mateu Gadea (aficionado)

Acordarnos del primer concierto al que fuimos en la Rocksound es un poco difícil, seguramente sería en su primer año de existencia. Es posible que fuera la matiné que organizó la revista Rockzone con Antiflag tocando versiones de los Clash. A pesar de este horario tan raro de las 2 de la tarde en cuanto entramos sentimos la magia. Vimos que la distribución de la sala era perfecta para disfrutar de los conciertos, barra cuadrada, escenario pequeño y bajo ideal para ver a los músicos tocar casi rozándolos. Ese mediodía nos dimos cuenta que Rocksound sería nuestro templo de peregrinación.

A partir de ese día ya no dejamos de ir casi por cualquier excusa. Su programación variada dentro de un género tan grande como el rock tenia cabida para saciarnos de hardcore y de punk sobre todo gracias a las promotoras HFMN y B-trade de Farting. Allí hemos visto el final show de Bane a reventar, los grandes Red city radio o grupos ya populares como Teenage Bottlerocket o Masked Intruder. Incluso a Joey Cape de Lagwagon en acústico emocionarse tocando una versión de Tony Sly. El plan era perfecto, previo en el Paqui, cervezas mediante, entrar al Rocksound con esas Ipas frías que te servía Antonio y a disfrutar de los conciertos. Si la cosa se alargaba te podías quedar luego que seguro que podías hablar con esa pequeña familia que se creó oyendo las pinchadas de Sandro. Y al salir despedirte del crestas, con la camiseta empapada de la sauna que era eso y una sonrisa de oreja a oreja.

Han sido casi 11 años desde esa matiné y muchísimos conciertos vividos. Lo hemos visto lleno, semivacío, pogos, cerveza, gente andando por el techo, resbalones, cerveza, risas, moratones, conocer gente nueva, cerveza y sobre todo, música. Una pena porque con esta desaparición se nos va una época muy intensa en nuestras vidas que esperamos que vuelva de alguna u otra forma. Les echaremos mucho de menos.


Toni Martínez Navarro (Sirius)

El cierre de la sala Rocksound ha dejado un poco vacio el movimiento rockero de Barcelona, ha sido una sala de las más importantes de la ciudad donde pasaron bandas emergentes e internacionales, yo personalmente debo destacar de unos de los conciertos que disfruté con las bandas locales de Redshark y Streamer. Esperemos que en un futuro vuelvan a abrir en otro lugar.

 

 


Xavier Mercadé (Enderrock)

Communiqué, KGB, Humedad Relativa, Garatge Club, Mephisto, La Tierra, el Zeleste d’Argenteria, Màgic, Studio 54, Monumental, Transformadors, Necronomicón, Otto Zutz, Diafragma 77, Apocalipse, El Sot, La Cova del Drac, Nick Havanna, Terrassa Amèrica, Costa Breve, Puerto Hurraco, Barçalles, Babel 13, Marquee, Koiton Club, Oh Dios Mio!, La Boîte, El Liguero de Marta, Estàndard, Ars, Be Good, Be Cool, Universal, Savannah, Via Fora!, Sutton, Chic Studio, Elegance, Por Huevos, El Sot, The Club, Arzobispo… Son decenas las salas que han ido abriendo y cerrando en Barcelona y alrededores, noches vividas al ritmo de la música, descubrimientos cada noche, vivencias que han quedado en la memoria, veladas inolvidables. Ahora, a la lista entra ya de manera casi mitológica la sala Rocksound. El derribo de la sala del Poblenou es inevitable y detrás suyo quedarán miles de recuerdos, amores nacidos en la barra, experiencias canallas vividas en los diminutos aseos, conciertos esenciales y otros para olvidar. No hace falta decir nombres, todos los fieles en la sala tienen su ranking particular de conciertos, su recuerdo imborrable, las amistades nacidas con una cerveza alzada o más de un morado aparecido en medio de un pogo. Instantes inolvidables que se convertirán en batallitas antes de lo que pensamos.

Pero decía Jaume Sisa «rodainfinita la música», y la música seguirá girando por la ciudad de Barcelona. Quizás con más dificultades por culpa de la covid-19, ya que la lista de salas desaparecidas seguramente seguirá creciendo antes de fin de año. Pero la música resisitirà.

Capítulo de daños colaterales: el bar de al lado, el antiguamente conocido como Bocata Noche (también con la picota encima ya que está en el mismo solar de Rocksound) nació el amor con Maricruz en 1993 a la salida de un concierto de The Wonderstuff en Zeleste II, y que con los años se convertiría en matrimonio, dos hijos y una relación que dura firme hasta hoy. Memoria sentimental que también desaparecerá bajo los escombros el próximo 10 de octubre, la fecha fijada para poner en marcha la bola de demolición que convertirá en recuerdos partes esenciales de nuestra vida.


Robert Mills (RM Concert Promotions)

La única sala underground auténtica en Barcelona, donde lo único importante era la música y la amistad no el dinero, el trato de Antonio y su equipo fué siempre excelente en estos 12 años, fué todo con el corazón, normalmente los que trabajamos con el corazón nunca nos hacemos ricos, da igual, lo que amamos es la música. La pena que la mayoría de grupos que tocaron en Rocksound dónde podrán tocar en el futuro??

Tuve la suerte de hacer grandes conciertos como: Skinny Molly (2 veces), Joe King Carrasco, Mike Tramp, y Santi Campillo con Buddy Whittington, Gaby y Los gatos Salvajes, todas fueron noches inolvidables!!

Conciertos que me han encantado a parte de los mios: Stacey Collins, Widowbirds, y muchas otras bandas de mucha calidad!!

Gracias Rocksound!!! Hasta siempre.


Quimi Montañés (Deldrac)

Por desgracia parece que no podre tocar nunca en Rocksound , teníamos previsto un «concierto sorpresa» en esta sala y aunque pequeña tiene lo más importante , auténtica ; realmente me produjo una gran tristeza la noticia de su cierre , un lugar realmente imprescindible y genuino de la noche Rock barcelonesa.

 

 


Oscar Montero (Assot)

Hace unos días leí un articulo de Pau Navarra para Rockzone acerca del cierre de la Rocksound. Puedo suscribir casi al completo lo que decía en él. Relacionaba el modelo de ciudad y la incompatibilidad con oasis com la Rocksound. Por eso no voy a añadir nada más acerca de ello. Ciutat podrida!

Solo decir que como espectador/músico he disfrutado de noches memorables. Y si tengo que recordar alguna, seria la primera vez que pisé el escenario con Assot. Fue en enero del 2012 y pese a que no fue el primer concierto en Bcn con la banda (el primero fue en el Moog con Retox y 15 personas más) si que fue con el que nos “conoció” la escena underground metalera. Y es que el cartel de aquel dia no era para menos: Under the tree que se estrenaban, Tort que presentaban su album debut y Lords of Bukkake que cerraban el cartel seguido de Eduslayer DJ.

Apartir de entonces ha sido donde más veces hemos tocado. Y siempre me he sentido como en casa. Como Assot no hemos podido despedirnos pero si que lo ha hecho Moksha esta vez con el 75% de Assot en el line up…o sea que ha sido una despedida por ambas partes. El underground se queda sin uno de sus mejores espacios y la ciudad se vuleve más gris y vacía…


Eric Moya (Deldrac, Wardance)

Para mi Rocksound ha sido la sala underground por excelencia, ambiente inmejorable, un local donde siempre se apostado por la buena musica, desde el rock clasico, pasando por el blues, metal, metal extremo y todas sus vertientes, desde grupos locales hasta grupos internacionales de cualquier parte del mundo, sin duda un sitio muy autentico en todos sus aspectos.

Si tuviera que destacar un concierto en Rocksound, fue cuando actue con mi banda de covers de Anthrax (Wardance), junto a mis amigos de Halloween, covers de Helloween, concierto inolvidable, con un soldout en toda regla, y la peña pasandoselo como hacia años no veia en un bolo, destacar que fue uno de los bolos donde mejor me oido desde dentro de un escenario, absolutamente demoledor.


Marc Muñoz (Kararocker, Like a Stone, ThixSkind)

Hablar de Rocksound es hablar de la sala de rock de Barcelona por excelencia. Tener una sala de conciertos y programar en ella puede parecer fácil, pero conseguir una identidad propia es lo difícil y ellos lo consiguieron.  Realmente esta identidad la consiguieron porque apostaron por traer bandas que les gustaban, independientemente del éxito en taquilla que pudieran tener y eso no lo hace cualquiera cuando te puedes asegurar un buen puñado de asistentes con bandas locales todos los días. Eso es puro amor por la música.
A nivel personal qué podría decir, he estado 4 años realizando Kararocker en Rocksound, con inicios difíciles no nos vamos a engañar, pero con una continuidad que muy probablemente otra sala no me habría dado y gracias a ello el proyecto llegó a tener éxito. Eternamente agradecido por la oportunidad que me dieron y apenado por perder un sitio donde he conocido grandes personas y amigos a lo largo de este tiempo.
Marcar una noche como especial o un concierto es difícil pero recuerdo en nuestros inicios por la sala decir: » Imagínate traer unos Ktulu a tocar en una noche de Kararocker» de lo que nos reímos con Antonio y Sandro, ya que lo veíamos imposible. Quién me iba a decir que 4 años más tarde vendrían y podría hasta cantar una canción con ellos.

Toni Muñoz (Pycaya)

Rocksound ha sido siempre una sala clave dentro del Under de la cuidad. Por su tamaño y localización era perfecta para esos conciertos de bandas eternamente emergentes. Al igual que una sala asequible para bandas de fuera que tampoco mueven multitudes. Eso hacia que el movimiento fuera constante. Desde luego sera una gran perdida que sumada a otras ya conocidas nos van a dejara con el culo al aire y cada vez mas under si cabe. Como público he asistido multitud de veces a conciertos ,cuando se ponía bueno era una olla a presión de las que mola participar..y como músico solo toque una vez con mi antigua banda (Kosto and Full) el que a la postre fue el último bolo de esa banda así que el recuerdo es imborrable. Con Pycaya no he tenido la oportunidad de volver a tocar allí ,cosas del destino . Desde la banda le deseamos lo mejor a Antonio y animo, cuando pase esta locura de situación global esperamos tocar en el nuevo Rocksound..


Mario Olmos (fotógrafo)

Apostaron por la música de calidad y se metieron dentro de las giras europeas y españolas de bandas de nivel internacional, Rocksound a sido la sala donde sabias que ibas a ver y sentir música de calidad y alejada de los circuitos mas comerciales y de las grandes salas. Por otro lado era el vivero de muchas bandas de nivel local y nacional donde tenían a la sala como una referencia. En Barcelona no ha sido la única sala de música alternativa, pero podemos decir que ha sido la que ha realizado un trabajo mas constante y con mayor acierto.

Personalmente, se trataba de la meca del rock en Barcelona y donde me encontraba como en casa, con una de las mejores parroquias de Barcelona. Es muy difícil escoger uno solo de los conciertos que he visto ahí, pero me quedaría con la banda australiana EL COLOSSO, actitud, música y volumen elevados a la enésima potencia y ademas de tener muchísimo carisma


David Polo (Azok, Science of Noise)

El cierre de la mitiquísima sala Rocksound era algo que todos sabíamos que iba a llegar más temprano que tarde, un final fatídico que se iba posponiendo en el tiempo, como ha hecho durante más de una década a pesar de todo pronóstico. Sin embargo, como no podía ser de otra forma, la pandemia actual que otras tantas salas se ha adjudicado, favorecería el cierre definitivo de este espacio, donde multitud de bandas de todos los espectros del rock, metal y derivados encontraban un sitio al que siempre regresar.

Si bien hay un circuito de bandas internacionales y nacionales que guardaban en un rinconcito especial de sus corazones el local 116 de la calle Almogàvers, va a suponer un palo aún más gordo para la escena local, puesto que cada vez quedan menos salas pequeñas donde poder tocar, y por lo tanto, cada vez es menos accesibles para las bandas noveles hacer frente al coste de alquilar salas más grandes. El panorama local nos necesita más que nunca, apoyad a las bandas y salas pequeñas en la medida de lo posible de acuerdo con la situación actual asistiendo a conciertos, pasando por la mesa de merch y comprando material original. Support your local scene, hasta siempre, Rocksound.


Sergio Pozo (Lemmyssyou, Escola de Rock Festival y Record Store Day Spain)

Los que empezamos a cargar años en las espaldas, inevitablemente, vemos como la que creíamos que era nuestra Barcelona cambia. Lo hace sin piedad y sin tener en cuenta a los pequeños. Es un clásico ver desaparecer negocios familiares para ver grandes corporaciones adueñarse de los espacios. ¿Y qué hacemos nosotros? Escribir líneas como estas: el derecho a pataleta de toda la vida.
Garatge Club, KGB y ahora Rocksound. Una pena, pero una realidad que toca asumir. Allí nos trataron siempre bien y desde el minuto cero apostaron por el homenaje a Lemmy sin pensar en repercusiones económicas. Antonio siempre dijo «con Lemmy a muerte». Del mismo modo, nosotros también pensamos que el Rocksound era el lugar idóneo donde empezar nuestro homenaje al líder de Motörhead porque, si hubiera vivido en Barcelona, hubiera sido su Rainbow. Huérfanos de campamento base, cuesta imaginar dónde refugiarse en el futuro.

Y qué decir de lo que allí hemos vivido: PUP, Whores, Big Business, Masked Intruder, Viva Belgrado, The Wax… y grandes «Lluvia de Hachas» para recibir el año nuevo. Grandes momentos en los que se sudaba la gota gorda y se disfrutaba de la música a tope. Allí hemos hecho amigos y hemos entendido que TODOS estamos en el mismo barco, el de la música underground, siempre a la deriva pero nunca hundidos.

Gracias por todo Antonio, Sandro y demás trabajadores del local. Esperamos el bonustrack.


Randy (Dekta)

Para mi, la RockSound es sinónimo de buenos momentos. Buenos momentos que recuerdas de cosas tan sencillas como montar el equipo en el escenario con la ayuda de amigos y compañeros de grupo, las charlas y risas port-concierto en la barra, los nervios antes de salir a escena deseando que la gente disfrute tanto como tú. Con especial cariño guardo en la memoria el concierto de TAO asistiendo como público y la magia que se creó entre el grupo y el público. Un golpe más que se le da a la música rock en directo en Barcelona.

 

 


Antonio Rodríguez (fotógrafo)

La sala Rocksound ha sido un icono para grupos de Rock ya consagrados, a la misma vez que también ha sido una plataforma de lanzamiento para bandas nuevas de todo el país.

Personalmente, he disfrutado de infinidad de conciertos de todos los estilos, en un ambiente familiar y de gran calidad todos ellos. A destacar el concierto que nos ofreció la banda Skinny Molly, en el que se forjó una amistad entre nosotros.

 


Rosaura Ros (consumidora de música en directo)

Rocksound ha sido sin lugar a dudas una de las salas más importantes de la escena underground de Barcelona. Un local pequeño, muy especial y con estilo propio, dónde tanto podías ir un miércoles a ver un concierto de cualquier banda nacional o internacional, como a tomar unas cervezas con los colegas mientras escuchabas temazos del rock and roll de toda la vida, un sábado noche después de un bolo.

Me llevo en el recuerdo un montón de conciertos y fiestas postconcierto, como la que dieron los miembros de The Baboon Show hace un par de años (por citar alguna de tantas) y sobre todo, el calor y la hospitalidad de su gente. Espero que vuelvan pronto para poder continuar disfrutando de la música en vivo.


Miquel Roura (Seek ‘em All)

El cierre de la Rocksound nos deja huérfanos, no se me ocurre otra palabra. La pequeña sala más grande que ha habido en Barcelona. Para mí era un local único, el último con dirección artística que nos quedaba, y eso era sinónimo de que podías ir allí sin tener ni idea de quién tocaba, y sabías que ibas a ver un buen concierto, seguro. En una escena donde “me pagas el alquiler y tocas”, el Rocksound era una pequeña joya que cada día brillaba más. Y nos la quitan. Nos quitan la Monasterio, nos quitan la Rocksound, ambos cierres por motivos urbanísticos y no por el covid, y todo ello bajo el gobierno supuestamente más progresista que ha tenido esta ciudad…. Ya….

En fin, me quedaré con tantos buenos recuerdos vividos allí. Muchos conciertos, muchos kararockers, muchos amigos, muchos compañeros, mucho sudor, muchas cervezas y mucha música.

He tenido la gran suerte de pisar ese escenario con tres bandas: Uzi Incident, Seek ‘em All y Diablo Rising. Si tengo que elegir uno, me quedaría con el día que Diablo Rising abrimos para los suecos Bai Bang, fue mi último concierto en Rocksound y el último de la banda. Y como público, me quedo con los conciertazos que siempre han montado allí los Deadyard.

Gracias a la Rocksound, a Antonio, a Miki y a todo el personal, por darnos tanto estos años. Espero que cumplan la amenaza de volver, los necesitamos.


Rust (Dekta)

He tenido la oportunidad de actuar allí en dos ocasiones, con otros proyectos anteriores a DEKTA. Y recuerdo perfectamente la sensación de estar actuando en un lugar con un poso distinto a otras salas, se respira en el ambiente la cantidad de bandas y público que ha pasado por la sala, esa atmósfera que sólo la consiguen lugares especiales como lo es y será la Rocksound. Además, el trato siempre ha sido excelente. Como público, he asistido en varias ocasiones, y recuerdo especialmente ver a los CRISIX dándolo todo, la sala se venía literalmente abajo.

 

 


Yolanda Sabater (Maxmetal.net)

Sin duda creo que ha sido la única apuesta valiente por la escena más underground que ha habido en Barcelona, pero me atrevería a decir que de toda España también. Gracias a Antonio, Sandro y todo el equipo, hemos podido ver a muchísimas bandas que de otra forma habría sido impensable. En un entorno familiar, cercano y de calidad. Nos quedamos sin un gran pilar.

Guardo un grato recuerdo de todas las noches de conciertos, de post-conciertos en la Sala Razzmatazz o incluso en Bóveda, de las noches de fiesta. Cervezas, cubatas, chupitos… Charlas infinitas y gente a la que conocí con la que a día de hoy sigo manteniendo amistad. También alguna que otra borrachera de las que no fue fácil salir ilesa. Conciertos cercanos con compañeros, siempre encontrabas a alguien con quien conversar y compartir noches.

Difícil escoger sólo uno. Una de las cosas buenas que tiene trabajar para un medio es que a veces descubres bandas nuevas. En mi caso fue descubrir The Electric Alley allá por diciembre de 2017. Los gaditanos dieron un concierto de 10. No he podido volver a verles, pero lo espero con ganas.


Dani Sadurní (Hardcore Hits Cancer)

Rocksound, la mejor sala de conciertos de Barcelona, cierra.

Las malas noticias, no por esperadas, dejan de ser malas. Hacia tiempo que sabíamos del ansia de la nueva Barcelona por acabar con todo lo que huela a barrio, a underground y a cultura alternativa, todo lo que no cumpla con los requisitos de una ciudad diseñada para turistas y modernos, que parece destinada solo a ser observada y fotografiada y no vivida. Nos está quedando una preciosa Barcelona sin alma.

Los primeros años de andadura de la sala, coincidieron con una época bastante complicada de mi vida, que acabó derivando en la creación de Hardcore Hits Cancer.

No fué hasta el año 2012 una vez superada esta etapa, que por fin pude asistir al primero de una larga lista de conciertos en Rocksound.

Lo recuerdo como uno de los más intensos a los que he asistido allí. El cartel era perfecto, los australianos Deez Nuts y dos de los mejores grupos que han salido de Catalunya, Oblivion, más tarde conocidos como Wilderness, y Bellako. La asistencia de público más bien escasa, no creo que hubiera más de 30 o 40 personas, pero con toda la energía y intensidad de una sala repleta.

Después de este estreno, los conciertos fueron cayendo sin parar, a ritmo de 2 o 3 o incluso 4 al mes.

A veces entrabas sólo porque sabías que allí siempre encontrarías alguna cara conocida con la que compartir la noche.

Y grandes recuerdos también con el Kararocker del amigo Marc, buen rollo y risas aseguradas

Además de todo eso, gracias al apoyo y la colaboración de Sandro y Antonio, en 2016, HCXHC pudo celebrar su primer festival benéfico en la sala. Así que Hardcore Hits Cancer también tiene mucho que agradecer a la sala Rocksound. Y también The Monguer Twins, un proyecto a medias con mi amigo Manel Bello, para el que Antonio también nos cedió la sala.

Demasiados recuerdos y emociones para resumirlos en palabras.

Así que prefiero no perder la esperanza y aferrarme a las últimas líneas del comunicado de la sala «no sabemos cómo ni cuando, ni mucho menos de que manera, pero volveremos, os aseguramos que lo haremos» y quién soy yo para contradecirles…


Vic Salda (Satan Arise)

Es una pena que un lugar tan emblemático en la ciudad condal cierre. La verdad es que es un sitio que ha dado una oportunidad económicamente viable a grandes bandas que por el motivo que fuera han arrastrado un número de público más modesto, a tocar en una ciudad referente, darse a conocer y promocionar la banda con un éxito notable.

Personalmente me ha resultado siempre un sitio cercano con las bandas que han tocado, donde fácilmente puedes interactuar con ellas y hacerte una idea sin trampa ni cartón de lo que son capaces, y conseguir un feeling difícil de conseguir en otros sitios. Nacionales e internacionales…todas han tenido cabida!

Recuerdo especialmente un concierto de Infamia con Flying Renos y Icestorm allá en el ya no tan reciente 2013. Fue un ejemplo perfecto de descubrimiento de una banda como la riojana y a partir de ese momento, establecimos una gran relación que aún dura a día de hoy.

Es una pena que cada vez están cerrando más salas, consecuencia, coronavirus aparte, de la pereza y la falta de interés de la gente por asistir a directos, en especial no multitudinarios…no saben lo que se pierden y lo que nos vamos a perder todos!!!


Carla Santacreu (The Lizards)

La sala Rocksound es un oasis rockero en esta ciudad, en la que ha ido desapareciendo la escena a lo largo de los años. Rocksound es “casa” para much@s de nosotr@s y sin ella nos sentimos huérfan@s.

Barcelona necesita salas de conciertos de pequeño formato asequibles para las bandas y locales musicales que primen la música a la imagen y el turismo.

El concierto que recuerdo con más cariño fue the Hangmen, ya que es una de mis bandas preferidas y tuve el placer de telonearl@s con The Lizards hace años.

 


Jordi Tàrrega (Science of Noise)

Supongo que era la crónica de una muerte anunciada. La Barcelona para el turisteo avanza implacable y está más pensada para los de fuera que para los que vivimos en ella. Se sabía que el barrio de Poble Nou lleva años de transformación y uno de los emplazamientos más queridos para los rockeros desaparecerá como lo hiciera la sala Garatge hace algunos lustros. El Rocksound ha aguantado a base de batallar contra viento y marea y sus habituales agradeceremos siempre tantos momentos vividos, ya sea como punto de encuentro o como recinto de conciertos. La infinidad de horas vividas allí son incontables y la cantidad de grupos descubiertos es ingente. Recuerdo especialmente aquellas noches que salías del Razz y los amigos y amigas te convencían para hacer doblete y dar con tus huesos en el Rocksound pues había concierto. Muchas veces tanto daba el grupo que tocase, era el placer en el hecho del pasarte por allí, vivir la música en directo, hacer unas cervezas y saludar al simpático personal que llevaba la sala.

Mención especial merece el bueno de Javier Ezquerro y su ímpetu y tesón por traernos durante tantos años ya no a grupos semidesconocidos que terminaron llenando arenas, sino el crear todo un circuito propio, algo que Barcelona podía exhibir con orgullo. El Rocksound era más que una sala de conciertos, era un enclave mágico en el que entrabas y salías sin saber la hora que era o si llovía o no. El momento de cerrar siempre llegaba rápido pues el tiempo volaba. Noches memorables hubo muchas especialmente porque los grupos se dejaban ver y podías charlar con ellos largo y tendido. Los mercadillos de Tremors 666 a medio día era otra cita ineludible. Odiaba cuando la sala estaba hasta los topes pues apenas podía ver a los grupos, pero también tenía su magia. La sensación de camaradería y buen rollo siempre estuvo entre las cuatro paredes y la alegría de ver alguien que hacía años que no veías y se dejaba caer por allí cambiaba siempre tus planes de ir para casa. “¡Otra más Antonio!” Pocos bares musicales han conseguido tener esa personalidad, y puede haber otro Rocksound, pero el emplazamiento no será el mismo.

Echando la vista atrás, y a bote pronto puedo recordar bolos de Sonny Vincent, DeWolff, Jared James Nichols, U.S. Rails, Jaded Heart, Devil’s Train,The Picturebooks, The Legendary Shack Shakers, Adam Bomb, El altar del holocausto, Bob Wayne, Thundermother, Another You, Five Horse Johnson, The Wizards, Slough Feg… ¡Pura diversion! Solo espero que todo este trabajo de teantos años y de tanta gente no caiga en saco roto y que nuestra ciudad pueda mantener un garito similar en el que las horas vuelen y te sientas como en casa, a la vez que llega un circuito de grupos menores, precios populares y diversión continuada.


Victor Teller (Gambardella, Malämmar)

Más allá de haber podido disfrutar de algunos de los mejores conciertos como público y de muy de cerca (Pontiak), o de haber podido tocado con Malämmar, Rebuig o Tetsuo; de Rocksound sobre todo me llevo las relaciones humanas, los bailes y las sudadas, y los brindis por la vida (y en fin de año) que he podido disfrutar allí con mi círculo cercano de amistades.

Y como no, también me llevo el haber podido presentar allí en directo todas las referencias de Malämmar, y la facilidad (y gratuidad) de ofrecer el espacio para montar conciertos solidarios y destinar todo lo recaudado a causas benéficas como Hardcore Hits Cancer. Una lástima el tener que perder uno de los referentes e iconos del rock y metal undergound barcelonés de esta última década.


Diego Teruel (Amaro)

Me gustaría expresar lo que siento ante el inminente cierre de la Sala Rocksound en Barcelona:

Que son tiempos difíciles (pandemia y tal) ya lo estamos sufriendo todos pero, además de esta situación, hay que sumar que nunca se ha ayudado mucho al mundo del espectáculo (y menos al del rock). Han cerrado, cierran y cerrarán varias salas de conciertos y es una verdadera pena. Pero una sala como esta, que en 12 años se ha ganado un prestigio en el circuito nacional (e internacional) es una gran “putada”. Ha sido de las pocas que han apostado y apoyado a infinidad de bandas, con un ambiente y un “caliu” bestial… buena gente, buen rollo, buen sonido, buenos precios, etc.etc. No se puede pedir más!!!.

Esperemos que sea posible la pronta recuperación del panorama musical y que podamos volver a disfrutar de la reapertura de (entre otras) nuestro Rocksound en otro buen lugar de la ciudad. Particularmente, he tenido el inmenso placer de ser de los últimos en tocar en ella en un “bolo normal” el viernes 6/03/2020 (un bolazo memorable)… justo la semana antes del confinamiento total (posiblemente, será uno de los mejores recuerdos tanto para la banda como para todos los que llenaron la sala). Para mí, destacar un solo concierto (asistido y/o realizado) es tarea difícil ya que, he asistido a varios (en ocasiones, encima del escenario con otras formaciones) por eso prefiero destacar el recuerdo de mi último paso por ella junto a mis compañeros de banda (Joana, Félix, Karlos y Javi).


Carolina Torres (Metal Friends)

No puedo recordar cuándo fue mi primera vez en la sala Rocksound –tanto metal me ha frito las neuronas- pero sí recuerdo grandes momentos y grandes conciertos donde disfruté como una enana. Uno de ellos -quizás el más memorable para mí- fue Ash Borer, en el que incluso llegué a derramar alguna lagrimilla de emoción.

Para mí -y creo que también para mucha gente de la escena barcelonesa- la Sala Rocksound ha llegado a ser un punto de encuentro y reunión de colegas, un lugar donde hemos conocido no solamente grupos sino una buena troupe que han acabado siendo grandes amigos. Para mí, decir Rocksound es decir compañerismo, un garito en el que siempre que he entrado me lo he pasado bien, donde siempre me han tratado con cordialidad, no solo la gente de la barra sino también los porteros. Ahora mismo me siento indignada por la situación pero, sobre todo, nostálgica y triste por ver cómo una de las salas más emblemáticas de Barcelona desaparece.

Llevaré muy a dentro de mi corazón el nombre de ROCKSOUND.


Esther Truzman (aficionada)

Rocksound, una garito que inició su andadura unos cuantos años AC (no Antes de Cristo sino antes de Covid, claro) y que empecé a frecuentar no hace tantos, para mí siempre ha sido una apuesta segura.

Un sitio auténtico y familiar donde poder disfrutar de música en directo por un precio más que asequible y descubrir grupos interesantes; unos con más recorrido y otros noveles a los que la sala ha brindado la oportunidad de mostrar su propuesta musical ante un público siempre expectante y optimista.

¿Conciertos para recordar? Todos

¿Un concierto que empezaba a ser tradición para mi? El del 25 de diciembre de Th’Booty Hunters.

¿Noches de sudar hasta el infinito y más allá dándolo todo al ritmo de la buena música que suena en Rocksound con birras y amig@s? Muchas, pero nunca suficientes…

Me declaro abiertamente fan de este antro nocturno y me resulta cien veces triste la idea de que desaparezca. A partir del 04 de octubre y siendo yo rocksoundadicta, a lo mejor tengo que recurrir a la «metal-dona», aunque de este vicio no me apetece desintoxicarme. Sólo espero que encuentren pronto otro espacio para retomar lo que quiero pensar que es una pausa en el camino, y poder volver a formular la pregunta harto repetida en mi entorno:»¿qué? ¿hacemos un Rocksound?

Gracias Antonio y cia!!

Salud y metal gente maravillosa!


Irene Vernedas (Science of Noise)

Decidme que no va en serio, por favor.

No sé cómo empezar, si es que odio estar escribiendo esto ahora mismo porque significa que se ha acabado la Rocksound y es una verdadera pena. Pocas semanas atrás estaba asistiendo al concierto de Oopart y Ryptor con total tranquilidad y escasos días después publican que se cierra la sala, menuda mierda. Era uno de esos sitios donde la música en directo era el plato principal, un espacio pequeño por el que habían ido pasando grandes bandas año tras año y donde sabías que continuamente tenías un buen cartel al que asistir. Siempre apoyando a las bandas underground y apostando por la música alternativa. ¿Y me están diciendo que la cierran?, que vergüenza dejar que esto pase en una ciudad como Barcelona.

Se nos ha acabado a los fotógrafos subirnos a las pequeñas tarimas de los lados para hacer fotos des de arriba, acercarnos al máximo a los músicos para pillar fotos de primerísimo primer plano efecto ojo de pez, o incluso os digo que echaré de menos el usar flash porque los focos no llegaban bien al batería. Solo nos quedará el recuerdo de todos los buenos momentos que hemos vivido, la buena gente que hemos conocido y los maravillosos conciertos a los que hemos acudido gracias a la sala. De entre las numerosas veces que he tenido el placer de headbangear allí con su tremenda propuesta musical, la que quizás más disfruté fue la de Not Scientists y Serpent del septiembre de 2019. Guardo tan buen recuerdo de ese concierto que es casi como si pudiera revivirlo, los grupos estuvieron niquelaos y el público casi que reventaba el escenario a golpes de cabeza.

Vaya desgracia que su historia acabe aquí, sin duda la escena Barcelonesa va a notar la ausencia de una sala como era la mítica Rocksound. Sigo esperando que todo esto sea una broma.


Albert Vila (Science of Noise)

Cualquiera que tenga un mínimo aprecio, por pequeño que sea, por el rock and roll y por la ciudad de Barcelona, debe tener el pequeño Rocksound en un pedestal. Contra viento y marea, el local de la calle Almogàvers esquina Pamplona se ha erigido con los años en el auténtico baluarte de la música en directo en el cada vez más desnaturalizado Poble Nou. Porque a diferencia de la mayoría de locales, en los que los conciertos no son más que una previa a la sesión de club que tiene lugar después y que es realmente lo que paga las facturas, el sentido de la existencia de Rocksound siempre ha sido, sin compromiso, la música en directo. Por ello, nunca ha importado si se tenía que empezar más temprano o más tarde, ya que nunca ha habido hora para acabar de tocar más allá de la hora de cierre de la sala.

A pesar de no llevar tantísimos años abierta, Rocksound ha adquirido un aura, una solera y una autenticidad envidiables. Agarrar el mástil que ejerce de picaporte de su pequeña puerta tras saludar a Miki te adentra en una especie de pequeño de paraíso del rock and roll en el que incluso las imperfecciones se convierten en activos. El pequeño y bajísimo escenario te acerca como nunca a la banda; el tamaño y la estrechez del local hace que el buen ambiente sea rápidamente palpable, y los decadentes baños (bien, el de chicas no lo he pisado nunca) aportan autenticidad y te entretienen mirando pegatinas durante mucho más tiempo del que uno necesita. Tras la barra, a veces gruñón pero siempre justo, honesto y accesible, Antonio Celeiro es la verdadera alma tras todo esto, y todo lo bueno y lo malo que podemos vivir en este lugar es un fiel reflejo de su entrega y su personalidad.

Cuando hace doce años Antonio y su socio firmaron el contrato de alquiler de esta sala, todo el mundo tenía claro que venía con fecha de caducidad. Todos los solares alrededor de la pequeña isla que forman Rocksound y el bar de bocatas de la esquina del cual no recuerdo el nombre llevan vacíos bastante tiempo, y era cuestión de meses, o de años, que los dueños decidieran que había llegado la hora de empezar a meter grúas y, en consecuencia, que Rocksound se vería obligado a cerrar sus puertas. Y la verdad es que nadie hubiera pensado que ese día tardaría doce años en llegar, así que entre los implicados se nota un cierto punto de positividad.

Durante todo este tiempo han pasado bandas de todo tipo, desde rockabilly a country, blues, heavy, hardcore, punk, thrash, death, prog, black o cualquier estilo imaginable dentro del rock y metal. También otras iniciativas, como nuestro bien conocido Kararocker, se han convertido en parte de la idiosincrasia de un lugar que, precisamente, ha jugado siempre con esta variedad para que todos (o casi todos) lo consideráramos como algo nuestro. Pocos locales debe haber (en Barcelona seguro que ninguno) que logren la unanimidad de todas las subtribus urbanas de una ciudad. Un local camaleónico pero honesto, sincero y auténtico que ha vivido y ha sido partícipe de mil y una noches memorables.

¿Podrá Barcelona encontrar otro lugar así? Cuando toda esta pesadilla cultural y social que es el Covid y sus medidas injustificables pase, Antonio parece decidido a volver a intentarlo a pesar de que desconozco cuál es la oferta ahora mismo. Lo que está claro es que Rocksound, o algo que se le parezca mucho, es realmente necesario para que la escena, la comunidad o lo que quieras llamarlo de la ciudad de Barcelona no acabe de desmoronarse más de lo que ya lo está. En estos tiempos difíciles, una sala como Rocksound (que no es perfecta, ojo, ni mucho menos) se antoja realmente necesaria. Y por desgracia en breve ya no la tendremos más ahí.

En lo personal, recuerdo haber asistido a un buen puñado de conciertos a lo largo de los años, tantos que me costaría bastante recordarlos todos. En la vertiente internacional, me vienen a la cabeza los alemanes Downfall of Gaia reventándome los tímpanos sin piedad, los geniales Anciients ante cuatro gatos, la bacanal progresiva de VOLA junto a Rendezvous Point y Arch Echo o el encanto y el magnetismo de los noruegos Pristine. También recuerdo quedarme a las mismas puertas del mítico concierto de Mantar y Bölzer por no haber pensado en comprar entrada anticipada ver descargas más que notables de Ktulu, de Böira o de Moonloop. Recuerdo charlar un rato con Bjorn Strid y Sharlee d’Angelo después del último concierto que Arch Enemy dieron en Razz, recuerdo un buen puñado de Kararockers y recuerdo mi última visita, hace poco más de una semana, para ver a Agustí Burriel marcarse un espectacular repertorio de clásicos del rockabilly y el country con la única ayuda de su guitarra y su poderosa voz para abrir la edición de este año del festival Rootsound.

Pero por encima de todo, claro, recuerdo las dos fiestas que desde Science of Noise celebramos allí. La primera de ellas, corresponidente a nuestro primer aniversario, tuvo lugar en agosto de 2018 y contó con las actuaciones de Born In Exile y de los valencianos Kai Mars. Sorprendentemente, nos quedamos a cinco entradas del sold out, y fue una de las noches más absolutamente memorables que hemos vivido como revista. En la segunda, tan solo unos pocos meses después, pudimos disfrutar de las descargas de los malagueños Chaos Before Gea (una banda que me re-flipa) y la gente de Last Dissonance, que pusieron todo aquello verdaderamente patas arriba a pesar de que, en esa ocasión, vendimos tan solo un poquito más de lo necesario para cubrir. En ambos casos acabamos con Kararockers enloquecidos y pudimos comprobar que, a pesar de pequeño, el pequeño equipo de Rocksound suena que atruena.

El panorama rockero barcelonés no será lo mismo sin Rocksound, y si hay una cosa que me sabe verdaderamente mal de todo esto es que no podremos despedirnos de él como se merece: con una semana de sold outs y con la sala abarrotada y sudorosa en vez de tristes conciertos para 25 personas inmovibles. El panorama post Covid no parece muy halagüeño para la cultura popular, y un montón de salas barcelonesas ya estan dejando ir, en público o en privado, que o mucho cambian las cosas (con las medidas actuales es totalmente inviable abrir sin asumir pérdidas garantizadas en todas y cada una de las noches) o se van a ver obligadas a cerrar la persiana más pronto que tarde. Rocksound no ha sido víctima de ello sino de la vorágine de especulación constructiva que hace años que azota Barcelona y la mayor parte de nuestro país, pero estaría bien que reflexionáramos sobre lo que nos espera en los próximos años.

Sea como fuere, mil gracias Rocksound, por la pasión que le habéis puesto y por todos los momentos vividos. So long.


Sergi Vila (fotógrafo)

Yo diría que Rocksound, más que un significado, es, será y ha sido un sentimiento. Dejando de lado lo bien que lo hemos podido pasar dentro, creo que ha representado lo que cualquier lugar de conciertos querría ser. Rocksound nos ha dado infinitos momentos de placer, y eso de pocos lugares podemos decirlo. Para mi ha significado un lugar donde he hecho más grande mi pasión por la fotografia, y he aprendido de otros grandes profesionales del mismo ramo, pero además he conocido a gente increíble que ya forman parte de mi vida, tal y como lo ha hecho Rocksound.

Como conciertos he ido a muchos allí, y si tuviera que destacar uno, sería seguramente el de The Wax en el 2017, porqué son mis hermanos y sobre un escenario no dejan títere con cabeza, ese es el que recuerdo con más cariño y pasión, pero destacar… bufff mil, Implore, ACxDC, Human Ashtray, Degraey, El altar del Holocausto, Slander, Trono de Sangre… es que son muchos y cuesta decidirse…

Y nada, que duele profundamente que una sala con tan buenas intenciones, con tanto trabajo detrás y con tanta ilusión se vea decapitada de esta forma tan cruel.
Pero, hey, volverán, y volveremos a saltar, a reír, y a vivir lo que más nos gusta, los conciertos. Viva Rocksound ETERNAMENTE.


Clau Violette (Astray Valley)

Creo que Rocksound es uno de esos lugares mágicos que guardan la esencia de este género. Esa cercanía entre los músicos y el público. Un lugar en el que empezar una historia, un lugar donde puedes compartir momentos y recuerdos viendo a un grupo, o tocando.

Además de ver un lugar implicado en promover el underground, apoyando la venta de merch, o apoyando los pequeños negocios de esta subcultura, la que lucha para mantenerse en pie bajo una batalla contra todo lo frívolo que nos rodea.

Para mi, personalmente, es un rincón de Marina en el que poder vivir la música en directo, pero también ese primer local que asoma en la esquina, te da la bienvenida a este «territorio» de Barcelona que apoya y cuida esta subcultura.

Creo que puedo destacar la vez que tocamos con Infected Rain, fue un concierto muy divertido, y sobretodo muy cercano. Esa sala nos hizo sentir cercanos con una banda que venía de lejos, y con el público. Esa noche, hubo mucha cercanía, y eso se lo debemos a la sala.

Antes de nada, quiero agradecer a Science of Noise por incluirme en este recopilatorio de artistas. Y decir que pueden creer que tirando edificios al suelo pueden tirar algo tan mágico como la música underground, pero vamos a seguir dando por culo mucho más tiempo! Todo mi abrazo y cariño a la gente de Rocksound, gracias por mantener en pie algo que apoya tanto este «legado» de músicos y de generaciones en Barcelona.


Mel Winchester (Madness Live)

Si dijera que he pasado mucho tiempo en Rocksound mentiría, para mí siempre ha sido el bar en el que esquivar a un montón de personas que están en la calle tomando algo o de concierto al dirigirme a emborracharme con chupitos de 1€, oye no me juzguéis, todos hemos sido jóvenes. Si es cierto que desde no hace mucho Rocksound alberga uno de mis mejores recuerdos, uno al que vuelvo una y otra vez: el concierto de Shawn James el día 26 de mayo de 2019.

Tampoco entraré mucho en detalles pero digamos que fue una primera cita para recordar, y no solo porque un sold out en Rocksound es memorable (creo que sudo menos en el gimnasio), sino porque a pesar de estar abarrotado fue un concierto increíblemente íntimo y bonito que hubiera sido completamente diferente de haber tenido lugar en otro sitio. Una lástima que no se siga apostando (si es que alguna vez se ha hecho) por este tipo de cultura, por el ocio nocturno, por los conciertos pequeños y por nosotros, la gente local.

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