Free – Fire and Water: 50 años desde que todo está bien

Ficha técnica

Publicado el 26 de junio de 1970
Discográfica: Island Records
 
Componentes:
Paul Rodgers - Voz
Paul Kossoff - Guitarras
Andy Fraser - Bajo, guitarra acústica y piano
Simon Kirke - Batería y percusión

Temas

1. Fire and Water (4:02)
2. Oh I Wept (4:26)
3. Remember (4:20)
4. Heavy Load (5:19)
5. Mr. Big (5:55)
6. Don't Say You Love Me (6:01)
7. All Right Now (5:32)

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Hay canciones que nacen con estrella. Estoy convencido de que cualquier persona con un mínimo de interés musical ha escuchado, aunque sea de refilón, el hit “All Right Now”. Principalmente porque ha sido utilizada en diversos anuncios (de chicles, coches o, incluso, polvos para los pies), en programas de televisión de dudoso gusto, en multitud de sesiones pinchadas y en recopilatorios de distinta índole. Yo aún recuerdo la primera vez que la oí. Fue en un inusual garito, durante un bolo de un combo de caña setentera llamado Band-Tall, y curiosamente con la letra en catalán y rebautizada como “Dóna’m foc i omple’m el got”. En la actualidad y por desgracia, ni existe el peculiar local ni tampoco el electrizante conjunto comarcal.

Pero sería harto simplista centrar el presente artículo sobre el 50 aniversario del tercer álbum de los esenciales Free en un solo tema, por muy célebre que sea, ya que «Fire and Water» es mucho más. De entrada, las dos palabras antagónicas que conforman el título del plástico y el pasional escrito de la inicial pieza homónima describen con precisión el resto de su contenido. Así, la lujuria efervescente o la dolorosa melancolía van apareciendo, según el contexto, en los cortes vigorosos (la fanfarrona «Mr. Big» o la citada «All Right Now»), en el nostálgico medio tiempo “Remember” y en las tres brillantes baladas, “Oh I Wept”, “Don’t Say You Love Me” y la penetrante “Heavy Load”. En una sencilla receta a base de incipiente hard rock, bien sazonado y mezclado con porciones de blues, soul, funk, psicodelia y ciertas melodías heredadas de The Beatles, ofrecida por un grupo que suena extremadamente compacto, especialmente si se tiene en cuenta la jovencísima edad (entre los 17 y los 20 años) de sus integrantes. Podría destacar el feeling guitarrístico de Paul Kossoff, la solvencia del batería Simon Kirke, la impecable voz de Paul Rodgers o el talento del multinstrumentista Andy Fraser pero me quedo con la consistencia y uniformidad de las siete composiciones.

Además, las posteriores versiones realizadas por artistas tan diferentes como Wilson Pickett, Rod Stewart, Great White, Gov’t Mule, Ace Frehley & Paul Stanley, Carla Thomas o The Runaways han refrendado un repertorio intemporal.

Justo dos meses después de la publicación del elepé, la banda triunfó en la jornada de clausura de la tercera edición del Festival de la Isla de Wight, delante de 600.000 espectadores. Y a partir de aquí, empezó el declive de esta formación por culpa de algunas malas decisiones empresariales, de la bajada de ventas de los siguientes lanzamientos, de las continuas desavenencias internas y, sobre todo, de la adicción a las drogas, barbitúricos y otras sustancias de un Kossoff afectado, mayormente, por la inesperada muerte de su ídolo Jimi Hendrix.

Finalmente, en 1973, y a pesar del éxito del disco Heartbreaker, se produjo la irremediable y rotunda disolución de Free, aunque sus dos fundadores, Rodgers y Kirke, mantendrían gran parte de su espíritu en los influyentes Bad Company.