Faster Pussycat – Whipped!: 30 años de cuando el hair metal intentó adaptarse (tristemente) al grunge

Ficha técnica

Publicado el 4 de agosto de 1992
Discográfica: Elektra Records
 
Componentes:
Taime Downe – Voz, coros
Brent Muscat – Guitarra, sitar, coros
Greg Steele – Guitarra, teclado, mandolina, coros
Eric Stacy – Bajo, coros
Brett Bradshaw – Batería, percusión, coros

Temas

1. Nonstop to Nowhere (6:55)
2. The Body Thief (4:55)
3. Jack the Bastard (4:06)
4. Big Dictionary (2:56)
5. Madam Ruby's Love Boutique (3:40)
6. Only Way Out (3:51)
7. Maid in Wonderland (5:02)
8. Friends (4:46)
9. Cat Bash (1:40)
10. Loose Booty (3:29)
11. Mr. Lovedog (6:27)
12. Out With a Bang (4:39)

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El ocaso… en 1991 el mundo musical cambió y cual calcetín se dio la vuelta a toda la industria hasta el punto que todo lo que olía a fiesta y a Hollywood Boulevard quedó desfasado de la noche a la mañana. Sólo quedaron los grandes en pie pues el tsunami del grunge lo barrió todo a un nivel impensable. Se les hizo de noche a bandas como Bang Tango, Slaughter, Skid Row y demás quedaban relegadas al ostracismo. El buen rollo, lo festivo y las “nenas”, “motos” y “fiesta” ya eran cosa del pasado. Y Faster Pussycat eran pura fiesta de tópicos…

Ese momento de cambio pilló a los Taime Downe, Brent Muscat y demás a medias, grabando un disco del que sabían que no iban a vender casi nada. Pero estaban en el estudio… por lo que podían intentar adaptarse a los nuevos tiempos… La adaptación a los 90 de Faster Pussycat es horrorosa, pero bueno es que este disco queda como testimonio de esos tiempos de cambio. Liderados por Taime Downe, los chicos habían tenido su momento de gloria con el homónimo Faster Pussycat y luego con Wake Me When It’s Over, pero sabían que el mundo había cambiado por completo y que avanzaban hacia la nada…

La portada del disco alude inequívocamente a la gloriosa película de culto de Russ Meyers Faster Pussycat Kill! Kill!, con esa dominatrix gigante, que látigo en mano, les persigue. Ellos aparecen corriendo por la playa buscando refugio. También tenían ya instalada su estética oscura con las gafas de sol, nacida de un concierto en el que no tenían nada a mano y salieron con ellas y con ropas militares. Para intentar adaptarse a los tiempos incluso se atrevieron a hacer un homenaje al Andrew Wood, la primera víctima de renombre del grunge.

El disco

Hay en el disco hasta tres temas que merecen ser recordados. La primera es la que abre: “Nonstop to Nowhere”, cargada de coros femeninos y brillante en su concepción. Si el mundo hubiere seguido los patrones fetivos, era un single potentísimo. Tema largo, trabajado, feliz y con un estribillo para el recuerdo… Pero pintaban bastos. Me sigue pareciendo ahora una de las grandes canciones del grupo, y es perfecta en ella misma, pero poco tiene que hacer contra “Smells Like Teen Spirit” de Nirvana. Temazo angelino, todo un Oopart, fuera ya de su tiempo.

“Cat Bash” es una especie de intro industrial que les sirve a día de hoy para hacer entrada en los conciertos. En apenas dos minutos se marcan una original entrada industrial que anticipa su futuro (negro en todos los sentidos), y mola, pero en esos días muchos hicieron la cruz ante tamaña osadía… Taime tenía el futuro claro.

La otra muy lograda es “Jack the Bastard”, muy oscura, pero con la voz de Taime entre tinieblas, buscando la modernidad. Sigue siendo el tema más tocado “del disco del que menos tocan”. Y a pesar de ello, seguían teniendo cierto respeto en la escena y suena a medio camino entre lo que eran y lo que pretendían ser…

En lo que se convirtieron luego mejor no hablamos… y vamos a ese tributo al fallecido Andrew Wood de Mother Love Bone. Realmente el grupo estaba en contacto de la actualidad de la escena, pero difícilmente un grupo de hair metal podría ablandar los corazones vestidos con camisas de franela. Es algo excesivo y fuera de lugar, pero, obviamente, se agradece el tributo. Intentan jugar con las sonoridades grunge, lo cual les deja en tierra de nadie.

Ya en la segunda canción, “The Body Thief”, hay una huida hacia adelante a base de afinaciones graves. Otra especie de tierra de nadie en la que el rollo sleazy está patente, pero con un sonido diferente, buscando adaptarse a los nuevos tiempos. El bajo de Eric Stacy está muy alto y el enorme Brent Muscat a la guitarra busca su sitio, pero sin demasiada convicción. El fracaso evidente sobrevuela las canciones, pero ellos lo intentaban…

“Big Dictionary” es un ejemplo de lo de quedar entre dos tierras, pues es festiva, con esos vientos tan bien llevados, pero demasiado oscura para llegar a alguna de ambas orillas. “Madam Ruby’s Love Boutique” es divertida, pero sin más. Un poco te demuestra la empanada mental del grupo ante ese cruce de caminos, y “Only Way Out” tampoco mejora las cosas, con esa segunda voz casi narrada. Si eso es lo que esperabas de una de las grandes bandas del momento… apaga y vámonos.

“Maid in Wonderland” tampoco mejora las cosas precisamente… Todo queda en un quiero y no puedo de “diversión oscura”, de esas que no llevan a ninguna parte. Pero el éxito del grupo se cimentó a base de grandes baladas como “House of Pain” (del segundo disco), por lo que lo intentaron con “Friends”. Tema evocador a medias entre su gran balada y las de Cinderella. Dominio de acústicas y momentos muy evocadores repuntados con piano. No está nada mal… todo hay que decirlo.

“Loose Booty” arranca con el bajo de Eric Stacy y con un groove molón a dos voces. Son Los Pussycat jugando la carta Red Hot Chili Peppers para desespero de sus fans. A la postre “Mr. Lovedog” es de los mejores temas del disco, bañada en oscuridad, eléctrica y a medio tiempo. Sorprende ese solo de teclado por parte de Greg Steele. Completa el disco la correcta “Out with a Bang” que tampoco va a ninguna parte…

Veredicto

Es importante recordar discos como Whipped!, pues son ejemplos de todos esos grupos que habían quedado desfasados y que intentaron en su día esa quimera de intentar mantener a sus fans y tratar de acercarse a la escena grunge y alternativa que empezaba a dominarlo todo. Cuando alguien mayor intenta ser joven suele ser un esfuerzo patético, pero se explica por la necesidad de subsistir. Esos 90 nos comportaron discos patéticos por parte de grandes bandas consolidadas. Whipped! es sólo un ejemplo más.

Faster Pussycat pasaron pronto al circuito de nostalgia, enfrentados, separados en dos facciones y con Taime como único integrante de la suya. Su conversión terminó pasándose completamente al metal industrial mientras la de Muscat te ofrecía los temas tal y como estaban concebidos en los 80. Faster Pussycat serán recordados por lo festivo y como otro ejemplo más del sleazy angelino y el grunge los barrió, pero también la falta de ideas, como se puede apreciar en Whipped!

Jordi Tàrrega
Sobre Jordi Tàrrega 942 Artículos
Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.