Entrevista a Tomas «Tompa» Lindberg, vocalista de At the Gates: ‘Nuestros fans podrían sentirse decepcionados si no probásemos cosas ni les propusiéramos retos’

Fotografía: Andy Hayball

Hola, Tomas. Saludos desde Barcelona, ¿desde dónde me hablas tú?

Estoy en Gotemburgo, dónde vivo. Desde mi casa.

Ante todo, felicitaros por vuestro nuevo disco. The Nightmare of Beign me parece un gran trabajo. El título de la primera canción “Spectre of Extinction” parece estar conectado con la pandemia. No tengo las letras, pero a mi me parece que At the Gates tiene mucho que decirnos sobre los errores de la humanidad. ¿Crees que la especie humana está condenada a la extinción por sus propios méritos? Iría mas allá… ¿es esta la idea sobre la que giran las letras del disco?

La verdad es que el disco entero está basado y parte de la filosofía pesimista, pero tengo que decirte que eso ya estaba decidido antes de que la pandemia acaeciera. Lo que teníamos muy claro es que tocaba hacer algo oscuro y desesperado esta vez. La canción “Spectre of Extinction” está basada más en la idea del miedo a nuestra perpetua condición mortal del propio ser humano. De eso es de lo que hablamos más en este tema. La pandemia nos ayudó bastante a nivel de letras ya que nos proporcionó mucho más tiempo y eso nos hizo poder focalizar mucho más nuestros esfuerzos en este disco, cosa que no habíamos tenido con el resto de álbumes que habíamos grabado previamente. Piensa que cuando grabamos un disco siempre hay algún concierto de por medio y te rompe la dinámica. Bien… más tiempo para trabajar en las capas y detalles, eso es justo lo que nos proporcionó la pandemia.

Me quedo intrigado con lo de la filosofía pesimista… ¿Cuáles serían esos filósofos de los que hablas y te basas?

Hay muchos en esta filosofía, pero yo partí de Thomas Ligotti, que bien, a pesar de que no es un filósofo, sí es un escritor de terror. Con él empecé, pero he leído más libros y he estado leyendo mucho el libro de “Conspirancy Against Human Race” que me sirvió como introducción a todas las ideas del pesimismo desarrolladas posteriormente. Pero también tengo otras recomendaciones de libros para haceros. Luego conecté ese libro con los clásicos como Schopenhauer, Cioran, Gustavo Adolfo Bécquer… Todos los grandes del pensamiento filosófico pesimista. Luego tropecé con los escritos de Eugene Thacker, un norteamericano, muy actual, y de hecho trabajamos juntos en la canción “Cosmic Pessimism”. Él me ayudó con las letras.

Me parece genial que me digas esto puesto que la siguiente canción de la que te quería hablar es “Cosmic Pessimism”. No soy un gran experto en At the Gates, pero esta considero que es la canción mas rompedora. Hay allí influencias de la música de los 90 y es algo sumamente diferente a lo que es vuestro estilo de toda la vida… ¿Crees que a vuestros fans les puede gustar o pueden llegar a entender esta canción?

Considero que nuestros fans ya están muy acostumbrados a los retos que les supone escuchar la música de At the Gates… más allá de sus gustos personales (risas). Es más, considero que muchos podrían sentirse algo decepcionados si no probásemos algo en el disco que fuera más vanguardista. Y sí, esta canción es muy diferente a todo lo que hemos hecho anteriormente. La idea de esta composición era construir algo que fuera muy repetitivo, monótono e incluso opresivo a la hora de escucharlo. La idea era como si tuvieras un peso sobre el pecho a la hora de escucharla. El reto era hacer algo así mientras que sonase todo como los At the Gates clásicos y con los mismos aspectos emocionales. Era un reto enorme, pero de verdad que creo que ha salido muy bien y estoy muy expectante de ver las reacciones que produce esta canción a nuestra audiencia (risas). Creo que funcionará, espero.

¿Crees que puede llegar a ser un single?

Puede ser, aunque mi idea es hacer singles con casi todo el material de este disco. Tenemos a muchos colaboradores artísticos para casi cada video por lo que vamos a sacar un material muy interesante.

Luego encontramos momentos orquestales en canciones como “Touched by the White Hands of Death” y “The Fall into Time”. De esta última te diré que veo cierta conexión con una canción de Savatage titulada “The Morphine Child”. Desde mi humilde punto de vista veo que lo sinfónico casa muy bien con At the Gates, así que me pregunto si lo sinfónico va a tener más espacio en vuestros próximos trabajos…

Fue Jonas quien escribió esas partes e hizo las transcripciones para los músicos que las tocarían, y bueno, él está muy metido en el neoclasicismo. Este es uno de los aspectos en los que yo volvería a repetirte esa palabra de “reto”. Él también tiene esas metas y quiere ir más allá con sus aportaciones como músico y compositor y ya hemos discutido y hablado un poco sobre varias ideas sobre cómo enfocar el próximo disco.  Habrá muchas de estas partes orquestadas integradas de una forma orgánica en las canciones y que no estarán tanto al principio o al final como ha sucedido esta vez. Las incorporaremos en la canción en si misma. El tema es cómo hacerlo para que sea mucho más atractivo e interesante. Así que nos disponemos a transitar todas estas avenidas musicales que se nos presentan… e incluso iremos un poco más allá. Por ponerte un ejemplo: en “Garden of Cyrus” hubo varios momentos muy improvisados, algo que nunca habíamos hecho antes.

¿Entonces podemos decir que estamos más cerca de ver a At the Gates con una orquesta sinfónica tocando en grandes festivales como podría ser Wacken?

¡Oh! Es duro afirmar eso… Ya en un festival hicimos algunas canciones con “un cuarteto de cuerda y eso fue algo alucinante para el grupo. Quizá no un show entero con orquesta pues es una empresa difícil, aparte, que ya ha habido otros grupos que lo han hecho antes como Metallica o Dimmu Borgir. Siempre es intrigante eso de colaborar con otros músicos alejados de tu estilo y ajenos al grupo. En fin, como ya te he dicho antes, la principal idea de At the Gates es ser muy emocionales en el impacto musical. Algunos instrumentos pueden tocar la misma parte o incluso que sea diferente, pero puede que no tengan el mismo impacto emocional que buscamos. Has mencionado antes la introducción a “Touched by the White Hands of Death”, y esa flauta sola es muy desesperada, y a la vez delicada, y eso nunca lo vas a poder conseguir con una guitarra. Así que ese es el ejemplo de lo que andamos buscando para expresarnos a nosotros mismos, y nuestras emociones, y más aún con diferentes paisajes de sonido.

Otra canción que me ha sorprendido mucho ha sido “Garden of Cyrus” que empieza siendo un medio tiempo atmosférico y luego aparece un saxofón. A mí me encanta cuando el grupo trata de mezclar todas esas influencias, pero… ¿por qué un saxofón en este tema?

Posiblemente porque somos unos enormes fans de King Crimson. Todo el mundo ya lo sabe. Y siempre mis partes favoritas de su música es cuando entran los metales, como sucede en “Starless” o en material similar. Queríamos hacer algo en esa línea. Y como ya te dije, queríamos subir el nivel de la improvisación dentro de un género que tocamos que es siempre muy estricto y encorsetado. El metal siempre ha sido algo muy acotado y siempre se basa en unos mismos patrones y el tener a alguien tocando el saxofón requería improvisar, y bueno, para nosotros era importante llegar a ver cómo podía funcionar en nuestro estilo. Le dimos unas directrices basadas en las emociones del tema, y unas líneas de los saxofonistas que a nosotros nos gustan, obviamente… Pero él improvisó, y eso es algo que queremos seguir explorando. No sólo con el saxofón, sino con el resto de instrumentos.

Sé que trabajas en un instituto como profesor, y mira, curiosamente yo también lo hago, como profesor de deportes. Tiene que ser una pasada para tus estudiantes que su profesor ser toda una rock star. ¿Qué te dicen cuando te ven cantar guturales sobre un escenario y tocando esta clase de música?

Yo soy profesor en las áreas económico-sociales de proyectos de nuestra ciudad, y bueno… la mayoría de los estudiantes que tengo lo que escuchan es hip-hop (risas). Así que At the Gates no es una música que les guste especialmente. Pero bueno, siempre es divertido y muy cool ver que su profesor tiene otra carrera en otro ámbito, aunque nunca escuchen nuestro material. Dicen: “Tomas hace sus cosas, y eso mola”. Luego se sorprenden bastante de la cantidad de “me gusta” que tenemos en Youtube y Facebook. Posiblemente eso es lo que más les atraiga. Yo siempre trato de tener con ellos la típica relación que debería tener un profesor con sus alumnos, sin llegar a que todo sea “muy divertido”… Supongo que ya me entiendes lo que quiero decir…

¿Qué edad tienen tus estudiantes?

Entre 14 y 15 años.

Yo suelo vestir en clase camisetas de grupos de heavy metal, como visto ahora mismo, y también con alguna de At the Gates. ¿Tú también te pones camisetas heavies en clase?

No, pero yo casi siempre voy vestido de negro. Cuando empezaba mi carrera como profesor tuve que tomar una decisión pues había demasiados comentarios por parte de los alumnos y eso me ocupaba demasiado tiempo, el tener que justificar los logos y los dibujos que llevaba impresos en mis camisetas. Preferí vestirme totalmente de negro.

Siempre me he preguntado por tu mote de “Tompa”… ¿Cuál es el origen de “Tompa”?

Oh, es algo sin mucho misterio. Tompa es muy común aquí en Suecia para los Tomas. Es como si en Inglaterra le llamaras Bobby a un Robert (risas). Los diminutivos de Tomas en Suecia son “Tompas”. Así de sencillo. Seguro que en España tenéis muchos ejemplos similares. Nada misterioso ni exótico como puedes ver (risas). Parece que ahora empiezan los truenos en Gotemburgo.

Aquí en Barcelona hace un día radiante…

Empezamos con un día perfecto, pero todo se ha puesto oscuro y ya truena por aquí.

Nunca he estado en Suecia, debería visitarla…

Deberías visitarla, sí. Hay muchísimas cosas para ver en este país.

Para mi es muy importante para un músico y letrista el hecho de que ame la literatura clásica pues la acerca a un estilo como el heavy metal y lo enriquece. Una de las cosas que más me gusta de At the Gates es que tú como letrista te inspiras en autores como Borges y Sábato y el realismo fantástico. Esos autores poblaron las letras del disco At War with Reality, por lo que me preguntaba cuál es tu escritor favorito.

Oh… Decirte mi autor favorito de todos los tiempos es algo imposible de decir (risas). Es como si me preguntaras mi banda favorita de heavy metal, ¡son muchas! Pero te puedo contar que para mí los que más me gustan son los clásicos. Especialmente te diría que los rusos. Nadie le puede discutir a Dostoyevski, por ejemplo. Pero claro, también te diré que nadie puede discutir a Borges… Lo mismo por James Joyce, por ponerte otro ejemplo. Y son muy diferentes unos de otros, y eso mismo hace que para mi sea imposible quedarme con uno solo. Me gustan muchos y variados escritores de diferentes tiempos y de sitios y países muy distintos. Pero sí que para At War with Reality me sumergí especialmente en el material de los escritores sudamericanos y sigo leyendo sus libros cada día que pasa.

Te quería preguntar también por el nombre de la banda: At the Gates. Me parece brillante como nombre para un grupo, y a la vez es muy original.

El caso es que el nombre primero del grupo era muy largo (muchas risas). Fuimos muy pretenciosos. Éramos muy jóvenes y tomábamos esas decisiones excesivamente presuntuosas. La idea vino de Alf Svensson, nuestro primer guitarrista: The Dwellers at the Gates of Silent Memory. Ese fue el nombre de la banda durante… unas pocas semanas. Estaba sacado de una canción de Fields of Nephilim. Así que nos tocó acortar un poco el nombre (risas). Nos quedamos con la parte central. Así es como ocurrió… Pensamos que podía ser algo grande puesto que nadie explicitó nunca de qué puertas estábamos hablando. Puede ser cualquier puerta… Sería el paso de una cosa a otra, lo que implicaría un cambio. Esa es la idea filosófica del nombre del grupo.

Me encantaba el primer logo con esa especie de ventanales de iglesia.

Sí, las ventanas. También lo hizo nuestro anterior guitarra Alf Swensson.

Jordi Tàrrega
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Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.