Entrevista a Roine Stolt, líder de The Flower Kings (II): ‘Cuando saqué el primer disco en 1994 pensaba que el rock progresivo estaba muerto…’

Seguimos hablando con uno de los popes de la escena de rock progresivo, líder de The Flower Kings y miembro de Transatlantic. Estuvimos hablando con él una larga hora y ahora nos centramos en esta segunda entrega en otros temas como pueden ser la vuelta de su hermano Michael Stolt al grupo, así como su nuevo disco By Royal Decree. Especialmente toca hablar de la portada y de que Roine adora en pleno siglo XXI lo analógico y el tocar todos en una misma habitación.

También hablamos de su paso por el grupo de Steve Hackett, el hecho de que en el set list actual vuelvan temas antiguos o el estado del rock progresivo en los duros años del grunge. Realmente Stolt creía que poco había que hacer en la escena prog de esos años y editó más ese disco para si mismo, no para vender y menos para llegar a vivir del oficio de músico.

 

Una de las mayores sorpresas es que Michael Stolt ha vuelto a cantar y tocar el bajo después de dos décadas. Supongo que tener a tu hermano de nuevo en la banda es algo realmente especial.

La razón por la que esto sucedió fue porque en 2016 o 2017 Jonas Reingold, nuestro bajista durante casi 30 años, se unió definitivamente a la banda de Steve Hackett. Yo también estuve durante un año en la banda de Hackett, lo cual hace la situación bastante divertida. Pero Jonas ya llevaba muchísimo tiempo con él. Así que siempre hemos intentado trabajar compaginando agendas de estudio y directo. Pero después de la pandemia, y con tantos shows cancelados… la gira de Steve va a ser enorme y tocaba mirar hacia el futuro…

Pensé que quizá no era la mejor opción lo de mantener a Jonas con nosotros. No podría estar en las dos bandas al mismo tiempo. Eso implicaba que tendríamos que estar esperando al bajista, y eso no era nada bueno para nosotros. Queríamos mirar hacia adelante y girar, por lo que creo que es la decisión correcta. Y Michael era el fichaje más obvio ya que había sido el bajista de la banda desde sus inicios.

Y lo más divertido de todo es que nuestro sello InsideOut va a relanzar todos nuestros discos en vinilo, ya que este formato es ahora muy popular. También habrá ediciones en CD. Es por eso que actualmente me encuentro remasterizando, remezclando y volviendo a trabajar con el material antiguo como pueden ser los discos Back in the World of Adventures, Retropolis, Stardust We Are (disco doble), Flower Power (otro disco doble)… Y luego vamos a continuar con Rainmaker y Unfold the Future.

Voy trabajando en ello y esto implica que, incluso para los próximos conciertos, vamos a dar un salto para atrás y vamos a tocar muchas canciones antiguas de nuestros principios. ¡Y nunca hemos hecho algo así! Sí que algunas canciones las tocamos, algunas que ya son clásicas y que caen siempre, pero bueno, creo que con la vuelta de mi hermano supone una coincidencia perfecta para que podamos hacerlo.

Vuelve Michael y a la vez InsideOut reedita en vinilo y CD gran parte de nuestros discos más antiguos… ¡Perfecto! Es como si pudiésemos ahora llegar a nuevas audiencias y hacer a los viejos fans muy felices… Y es que cuando tocamos siempre alguien se nos acerca y nos pide que toquemos alguna canción para el próximo concierto: “¿Podéis tocar “Big Puzzle”? ¿o “Church of Your Heart”, ¿o Stadust We Are?”. Es entonces cuando te das cuenta de que no las tocas desde hace ya mucho tiempo.

Creo que hay allí afuera una audiencia reclamando material más antiguo. Pero esto sucede en cualquier banda. Por ejemplo: vas a ver un concierto de Paul McCartney y la gente quiere que toque temas de los Beatles. Lo mismo sucede con Genesis… La gente no quiere escuchar material del “We Can’t Dance”. La gente quiere que toquen “Cinema Show” o “The Lamb Lies Down on Broadway”. Estas cosas suceden y hay que ser realista con ello.

En el fondo todo es una relación entre el artista y su audiencia. No podemos existir sin ellos y ellos no existirían como colectivo sin nosotros. Estamos en esa posición en la que tienes que estar contento con lo que tocas y con lo que presentas en el escenario. Pero tienes que asegurarte que la gente que paga para verte se marcha a casa feliz con lo que les has ofrecido.

Son personas que se ha gastado el dinero de la entrada, pero en muchos casos, también del hotel y del vuelo. Nuestro trabajo trata de asegurarnos de que los fans de The Flower Kings se van contentos para casa después de un concierto. Resumiéndolo todo: creo que todo parece converger y ya estamos ensayando otra vez todas esas canciones más antiguas. Y te das cuenta de que esas viejas composiciones de hace 25 o 30 años siguen funcionando, y eso es motivo de alegría.

En estos tiempos de pandemia, la mayoría de las bandas han grabado sus nuevos discos por Zoom y enviado archivos por correo. Y la mayoría de ellos nunca han ni siquiera hablado en persona, pero… The Flower Kings tomaron la opción contraria: Toda la banda tocando en la misma sala y todo analógico.

¡Sí! Lo hicimos, pero… nos toco esperar, esperar y esperar… E incluso cuando vimos que la cosa se empezaba a abrir tampoco teníamos la seguridad de que se pudiese hacer. Nosotros teníamos ya comprados billetes para nuestro batería, que es italiano, nuestro teclista es norteamericano, así que mirábamos las noticias cada día a ver cuándo podían venir. Estaba complicado el vuelo desde Estados Unidos a Europa y llegar a Suecia. No te diría que estábamos de los nervios, pero sí muy frustrados de todo aquello. Si no podían venir no se podía reservar el estudio. Y nos quedaba una opción: quizá podamos grabar un disco sin teclados y ya los añadirá luego, pero… si no tenemos baterista para el disco, la cosa se complica muchísimo.

Pero al final todo terminó bien y nos encontramos en Suecia, en el estudio en el que ya habíamos grabado en el anterior álbum Islands. Yo es que siempre prefiero que estemos todos en una misma sala y poder charlar sobre las canciones, que si es mejor hacerlas con escobillas, sobre el sonido de determinados temas… Es que, por ejemplo: si haces una toma y todos los que están en la habitación están de acuerdo que es la buena, ya lo tienes. Y así también todo el mundo tiene oportunidad de dar su opinión. Podemos hablar del sonido de la batería, de la afinación de las timbalas, de que el tema en general tiene que ser mucho más suave…

El diálogo que se da en un estudio es realmente muy importante. Y la otra cosa elemental es simplemente el mero hecho de poder estar juntos. El poder cenar todos, volver a hablar de todo, pero especialmente de otras cosas que no tengan nada que ver con la música. O darte un paseo cuando el sol se pone, ir al bosque, tomar un café… Todas esas cosas que hacen que el grupo se cohesione y a nosotros nos funciona bien.

Me encantan la mayoría de vuestras portadas y esta vez es de Kevin Sloan nuevamente. ¿Por qué Kevin y cuál es el sentido? Parecen pájaros en el paraíso con un mono sosteniendo el tiempo en sus manos…

Bien… tienes que recordar la última que hicimos con los elefantes, y al igual que esa otra, son pinturas hechas por Kevin, y siempre miramos a ver que tiene ya hecho. Nos gusta mucho todo lo que hace, per esta vez fue Michael quien dijo: “¡Mira esta!, ¿qué os parece si nos quedamos con esta y ponemos el titulo de ‘By Royal Decree’?”. Es que hay algo de realeza en esta pintura, pues me parece como un jardín real con esos pavos reales por allí junto a esos pájaros. También hay algo especial en los colores y en el hecho de que el dibujo parece como si hubiese sido realizado hace 150 años atrás.

Es de estilo retro y no tiene el porque ser moderno. Sentimos como grupo que estaba de alguna manera conectado con el título del disco, pero también con la historia del grupo. Son pinturas al óleo o acrílicas cuando actualmente todo el mundo opta por la tecnología de los ordenadores. No lo voy a criticar, pero a veces, a mí me parece que queda todo un poco frío. Pero hoy en día, uno se sienta delante de un lienzo y puede ver la belleza de una pintura al óleo. Creemos que es algo diferencial respecto al resto de grupos. Así que encaja perfectamente con nosotros.

En 1994 publicaste tu álbum en solitario llamado The Flower King, y necesitabas una banda para salir de gira. Finalmente, esa banda de gira se convirtió en un nuevo grupo y nacieron The Flower Kings. Juraría que 1994 no fue el mejor año para la música rock progresiva… ¿Opinas lo mismo?

Para serte totalmente sincero te diría que no tenía ni idea de la situación de la música en general en esos días. Posiblemente yo ya pensaba entonces que el rock progresivo estaba muerto… o casi muerto. Sí que sabía que en Inglaterra quedaban algunas bandas en pie como podían ser Marillion, aunque tampoco es que fueran realmente progresivas en aquél entonces. Quedaban Pendragon y IQ, pero poca cosa más. Un par de bandas en Estados Unidos y otro par en Italia.

Eso es lo que yo pensaba, puesto que te hablo más de una sensación que tenía entonces que de la realidad. Creía que lo progresivo era una pequeña parcela en la música del momento, pero a mí me apetecía sacar un disco porque me gustaba ese estilo de música. Yo seguía escuchando a Fleetwood Mac, a los Eagles y todos esos grupos. A mí me gustaba lo progresivo y hacer el primer disco de The Flower Kings no era una cuestión de dinero.

Yo ya sabia que tenía que gastarme lo que tenía para hacer un CD, y si había todavía alguien que quisiese comprarlo… pues bien. Y si no, quizá podría regalarlo a alguien… Pero luego me sorprendí de todo. Las cosas empezaron a funcionar y hubo una buena respuesta. Un grupo importante de chicos aquí en Suecia, que estaban peleando en el mundillo del rock progresivo y compraron algunos discos. Primero compraron unos 25 o 50, luego fueron 150 y luego me pidieron unos 300. Y yo: “Wawww, ¡hay gente que le gusta el estilo!”. Incluso en Francia y en Alemania.

Y sucedió luego que me pedían que tocase en festivales en Polonia, Alemania, Inglaterra, Francia… Eso fue la prueba que el rock progresivo no estaba muerto, todavía. Y la cosa empezó a crecer. En Suecia aparecieron bandas como Anekdoten o demás, y luego recuerdo de recibir el primer mail de Neal Morse… Sacaba su primer disco y quería hacer algunos conciertos en Europa. Me preguntaba por salas en las que Spocks Beard pudiesen tocar. Quería tocar en Europa así que le mande algunas direcciones… y un poco fue el principio de todo. Sería 1995, creo.

Así que te diría que todo eso fue un extraño viaje… Yo me ganaba la vida mezclando grupos en mi estudio y también en directo. Y también toqué en muchas bandas de versiones. Y te hablo de grupos de progresivo, de blues o de lo que fuera (risas). En ningún momento llegué a pensar que podría vivir de el estudio y de tocar en vivo, ni mucho menos de poder vivir en condiciones, pero eran otros tiempos y las cosas han cambiado mucho desde aquél entonces.

Ahora hay decenas de estilos como el metal progresivo del que Dream Theater fueron la banda más evidente, pero es que en ese entonces todo empezó a crecer y a crecer… Y aquí seguimos 25 o 30 años después. Firmamos con InsideOut en 1999 y ahora ese sello posee a Jethro Tull, Dream Theater, a Yes, a Steve Hackett… Pero también a The Flower Kings, a Neil Morse y a Kevin Townsend… Sí que es un gran cambio, pero me parece más interesante todos los progresos que ha habido en todo ello.

Jordi Tàrrega
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Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.