Entrevista a Mark «Barney» Greenway, vocalista de Napalm Death: ‘Ahora no morimos en guerras como antes, pero el mundo sigue siendo una mierda’

Pocas bandas debe haber más míticas que Napalm Death en el mundillo extremo. Desde que a mediados de los ochenta sacudieran el mundo con Scum, los de Birmingham han seguido vapuleándonos sin compasión en hasta dieciséis ocasiones además de sus incendiarios directos. En unos días saldrá a la venta su nuevo y excelente trabajo, llamado Throes of Joy in the Jaws of Defeatism, y por ello hemos tenido el placer de sentarnos un rato con su carismático y articulado vocalista, el señor Mark «Barney» Greenway. Una charla muy amena en la que hablamos de música, de barreras, de política y de sociedad sin pelos en la lengua. Vamos allá.

Español

Señor Barney Greenway! Antes que nada, déjame que te diga que es todo un placer poder hablar contigo. Napalm Death es una de las bandas de mi vida, así que te agradezco que puedas dedicar un tiempo a contestar estas preguntas para nosotros.

Oh, gracias! Un placer, por supuesto.

¿Cómo está yendo este extraño verano sin conciertos?

Pues estoy un poco filosófico sobre el tema, ¿sabes? Me lo tomo con cierta naturalidad y gestionando cada momento cuando llega. No hay mucho más que podamos hacer, en realidad. De hecho no hay nada que podamos hacer en absoluto, así que me lo miro desde el lado positivo. Al menos tenemos un disco nuevo que nos mantiene ocupados y en el que nos podemos concentrar, y eso es algo bueno. Estaba hablando justo ahora con otra revista y han mencionado que muchas bandas están posponiendo la salida de sus discos y no quieren publicarlos durante este periodo, pero en mi opinión creo que es un buen momento sacarlo justo ahora, ya que es algo que se podrá aplicar en el futuro. Ningún problema por mi parte, realmente, estoy ocupado con entrevistas, con diferentes diseños para el disco y demás historias.

El disco va a salir a mediados de septiembre y viene con el espectacular título “Throes of Joy in the Jaws of Defeatism”. ¿Qué habéis querido expresar con este título y cómo fue el proceso de composición y grabación del disco? ¿Qué crees que hace este trabajo especial dentro de vuestra discografía, tanto en lo musical como en lo conceptual?

En términos de progresión entre álbumes, siempre doy la misma respuesta. Es algo que suena un poco aburrido pero que es totalmente verdad (risas). Para nosotros, cada disco supone uno o dos pasos adelante. No somos una banda que aspire a quedarse quieta, y siempre nos hemos preguntado cuál sería el sentido de rehacer o plagiar nuestros propios discos. Si ya los hemos grabado, ¿por qué repetirnos de nuevo? Por supuesto, para nosotros es importante mantenernos sónicamente confrontacionales, abrasivos, extremos o como quieras llamarlo. Así que mientras ese sea el punto de partida no hay ningún límite, y si mantenemos esa premisa a la vez que creamos cosas nuevas, es perfecto.

Respecto al título del disco, es lo que llamaríamos un “oxymoron”. No sé cuál es el término en español.

Si, oximorón. Lo mismo.

Ah, lo mismo, perfecto. Así que tienes lo positivo y lo negativo. El derrotismo es negativo mientras que los ramalazos de alegría son positivos. Lo que queremos decir con ello, básicamente, es que el mundo siempre ha sido una mierda, tanto globalmente como con lo que ocurre diariamente alrededor de todos nosotros. Si eras adolescente en 1916 o en 1939 te tocaba irte a campos de batalla en Bélgica o Francia a jugar una especie de partida de ajedrez entre gobiernos y líderes mundiales. La cantidad de gente que murió en ambas guerras fue algo absurdo.

Y ahora es distinto, pero es igualmente una mierda. En los últimos años ha habido un crecimiento notable del populismo y el nacionalismo, y creo que como movimiento se ha vuelto más valiente en su aproximación. También hay un total desdén, desprecio e incluso ataques hacia gente percibida como “los otros”. Y puede tratarse de gente en el colectivo LGBTQ+, de gente que ha tenido que migrar por culpa de sus circunstancias o, incluso, personas con discapacidades físicas. Han dado un paso a frente en el último par de años y el enemigo parece ser cualquiera que se perciba como distinta. Eso es el derrotismo. Y los ramalazos de alegría somos nosotros diciendo “¡A la mierda con todo eso!”, saliendo de las mandíbulas de ese sistema y liberándonos del camino marcado.

Esta es la idea tras el título y a lo largo del disco hablamos de este tema de distintas maneras. Cuestiona cuál es la base a partir de la cuál cierta gente se permite condenar a todo el resto. Hay esa especie de idea, tan extendida ahí fuera, que la gente que es distinta es una especie de amenza a la existencia tal y como la conocemos. Decir que la gente gay o transgénero son una amenaza a las reglas biológicas de la raza humana es una completa gilipollez. Científicamente es el argumento más estúpido para despreciar a otras personas, y por ahí van más o menos los tiros a nivel de ideas conceptuales del disco.

Perfecto. Cinco años es el periodo más largo entre dos discos en la historia de Napalm Death. ¿Por qué habéis tardado tanto esta vez?

Pues ha sido puramente circunstancial, Albert. Cuando empezamos a hacerlo fue en 2017. Ese fue el estado inicial, pero incluso entonces no queríamos grabarlo todo de una vez ya que estábamos girando muy intensamente. Por ello, pensamos en hacerlo en pequeñas secciones y quizás repartirlo a lo largo de un año entero. Pero entonces empezamos a tener aún más conciertos y también tuvimos un par de circunstancias personales que lo retrasaron todo. Pero no quiero entrar en detalles en este sentido. Me gusta hablar de todo, pero estas situaciones son bastante privadas.

¡Claro, solo faltaría!

Así que bueno, eso también afectó a nuestros planes. Y por último, también dependíamos de la agenda de Russ Russell, nuestro productor, a quién también queríamos respetar. Había momentos en los que se pasaba dos meses enteros en el estudio con otra banda, así que literalmente no podíamos conseguir un solo día en dos meses. Y claro, cuando hay varios periodos de dos meses de retraso que se acumulan, el tiempo que tarda todo acaba siendo notable. Así que lo de los cinco años se debe a una serie de circunstancias, pero nosotros nunca hemos estado demasiado preocupados. Sí, a pesar de que somos una banda muy espontánea hemos tardado cinco años en sacar un nuevo disco, pero eso no nos ha afectado en absoluto. La percepción de la banda y lo que la gente oye o vé sobre nosotros no se se ha visto afectada en ningún momento, así que o tengo demasiadas quejas ni he estado particularmente preocupado.

¿Así que las canciones se escribieron durante este periodo de cinco años?

Sí. El autor de la música es sobre todo Shane, con la excepción de algunas partes aquí y allí. Él ya tenía algunas canciones listas cuando empezamos en 2017, y después de eso estuvimos desarrollando el resto de ideas. Creo que grabó las baterías y parte de las guitarras, si no recuerdo mal, en dos sesiones distintas, así que ya tenía la mayoría del disco bastante temprano. La segunda tanda la grabó un poco más tarde, pero todo fue bastante rápido. Pero claro, una vez grabó esas primeras versiones también reconsideró algunas de las partes de guitarra y cambió algunas cosas aquí y allí.

Las letras, de todas maneras, me costaron algo de tiempo. No terminé con ellas hasta enero de este mismo año, diría. Lo que ocurre, Albert, es que soy una persona que necesita escribir en absoluta soledad y suelo tardar bastante tiempo, ya que no me voy a contentar con nada que no me parezca perfecto. Si no es lo suficientemente bueno, lo tiro a la basura y vuelvo a empezar. Tiene que ser siempre lo mejor que sea capaz de hacer, y creo que la gente interesada en Napalm Death merece tener lo mejor que podamos hacer, así que mi intención es siempre trabajar con eso en mente.

Por supuesto, tus letras son, como siempre, profundas y bien pensadas, así que una vez más siento que has hecho un trabajo concienzudo.

Sí, pero no me malinterpretes. Podrías tener suerte y un día escribir una canción en tres horas que creas que es genial. Pero esa es la excepción más que la regla.

Napalm Death ha sido una banda llena de carga política y social desde el primer día, y eso ocurre también con este nuevo disco. Siempre que publicamos un artículo con algun componente político en nuestra revista, no faltan las críticas de gente que dice que la música no debería mezclarse con política y todo eso que supongo que ya has oído muchas veces.

Sí, muchas veces (risas)

Antes que nada, ¿qué piensas sobre esta opinión? Y más allá de ello, tienes más bien la sensación opuesta, en el sentido que el hecho de tener un altavoz capaz de alcanzar a mucha gente te da una cierta responsabilidad de intentar marcar la diferencia a nivel político y social?

Sí, pero quizás no lo expresaría exactamente así. Es decir, yo no tengo ninguna responsabilidad sobre nadie más allá de ser un ser humano y, por ello, tratar a los demás seres humanos con humanidad. Ahí es donde mi responsabilidad empieza y acaba, realmente, y lo cierto es que es una responsabilidad bastante grande en sí misma. No me entiendas mal cuando digo eso, de todas maneras, porque a la vez siento que, como ser humano, debo promover humanidad. Pero eso es un poco distinto de ser una responsabilidad.

Más allá de eso, Albert, me siento un poco entre dos tierras. Entiendo los motivos por los cuales Napalm está considerada una banda política y podrías decir que mis creencias están asociadas muy directamente con el lado izquierdo de la política, pero a la vez me considero apolítio porque creo que la política no significa nada si no sirve para promover la igualdad y la dignidad de los seres humanos y de otros seres sintientes como los animales. Si ésta no es su prioridad se convierte en algo inútil, y creo que la primera línea política, por desgracia y la mayoría de las veces, está más preocupada por el ruido y la presencia mediática que por el resultado final de hacer un mundo mejor. Así que preferiría que Napalm no fuera una banda política y fuera capaz de hacer algo para ayudar a conseguir la igualdad entre los seres humanos en vez de ser considerada una banda de izquierdas más preocupada por crear slogans con el simple objetivo de crear slogans. No sé si me explico.

Así que esto es lo que diría. Y sobre lo que comentas que la música no debería ser política… bueno, no estoy de acuerdo con ello, ya que lo que diría es que la música puede ser lo que le apetezca. No hay un solo camino. La belleza de la música es que es extremadamente diversa en sus aproximaciones, en sus estilos y en cualquier cosa que quieras mencionar. Es uno de los últimos medios de expresión puramente libres, ya que la música es libertad de expresión. Todo el mundo puede crearla, todo el mundo puede tocarla y todo el mundo puede apreciarla. Y no hay barreras en el sentido de que tienes que escuchar esto u lo otro. En realidad, no hay ningún tipo de barrera cultural en la música, y por ello puede ser exactamente lo que quiera.

Nunca diría tampoco que hay bandas menos válidas porque no se preocupan por teorías políticas profundas. Eso sería igualmente estúpido, porque lo importante es únicamente lo que cada bada sienta que es la mejor manera de presentarse, aunque sea puro escapismo. Y puede que esa no fuera la forma de escapismo que yo personalmente apreciara, pero a quién le importa lo que yo piense. Si a la banda le gusta lo que hace y a la gente que sigue la banda le gusta lo que hace, ¿qué más dá lo que opine yo? (risas). Soy muy abierto de mente en este sentido. Soy consciente que muchas veces hay gente en la escena política que no valora a ésta u esta otra banda porque no expresan una opinión que consideran válida. Disfruta de la música y cállate! (risas). Si te gusta, te gusta. Y si no te gusta, no te gusta.

Por supuesto, y al final se trata de lo que mencionas: puedes hacer lo que quieras con tu banda y tu música, y nadie puede decirte lo contrario. La banda no pertenece a nadie más que a ti.

Sí. Pero para ponerte otro ejemplo, sé consciente que si te pones a escuchar a una banda como Screwdriver, que quizás no conoces…

Sí, es esa banda nazi, ¿veedad?

Sí, sí, exacto. Sé consciente que probablemente vas a estar escuchando algo que promueve un odio extremo, separación entre los seres humanos y, en algunos casos, incluso el asesinato violento de otras personas. Que sepas que esto es lo que hay detrás. Y lo único que diría es que si compras sus cosas estarás dando dinero a gente que tiene movimientos activos involucrados en este tipo de cosas o algo muy aproximado. Es la única señal de peligro que pondría sobre ello. Pero es solo un ejemplo.

Claro, tienes razón, y al final es un tema de conciencia y de saber dónde pones tu atención y tu dinero.

Sí, exactamente. Y eso se puede aplicar a muchos otros aspectos en la vida.

Exacto, estoy totalmente de acuerdo contigo. Bueno, después de más de treinta años de carrera, asumo que habéis tenido que tomar un montón de decisiones tanto en lo musical como a nivel de negocios o de organización. Con la perspectiva del tiempo, y entendiendo por supuesto que habéis aprendido de todo lo que habéis vivido sea bueno o malo, ¿de cuáles de ellas estás más orgulloso, cuáles crees que deberíais haber tomado antes y cuándo crees que, sencillamente, metísteis la pata?

Antes que nada, Albert, hay una palabra concreta en tu pregunta que no usaría necesariamente, y es “carrera”. Nunca he mirado a esta banda como una carrera. No sé exactamente como decirlo, pero para mí siempre ha sido una especie de fluir natural, una elección contínua y natural. Nunca me lo he mirado como una carrera. El llamarle carrera a una banda me suena a algún tipo de regimiento o algo así, y la espontaneidad y el arte vivo inherente en ella se diluye un poco en expresiones de este tipo.

Pero por supuesto, estás en lo cierto en el sentido que hemos tenido que tomar bastantes decisiones a lo largo de los años. Personalmente, y aunque es algo que no firmamos nosotros mismos, creo que nunca deberíamos haber firmado por un sello grande en Estados Unidos. No lo hicimos directamente, sino que adquirieron nuestra licencia. Y no me entiendas mal, había algunas personas brillantes es ese sello que realmente nos conocían y se preocupaban por nosotros, pero no tenían en el poder de guiarnos en las direcciones en las que nos deberían haber guiado. Y ese sello, en última instancia, nunca entendió lo que significa Napalm Death. Nos promocionaban de ciertas formas que encontraba bastante horteras y muy poco apropiadas para una banda como nosotros. Me solían dar escalofríos a menudo durante esos años viendo algunas de las cosas que se estaban haciendo (risas). Así que eso es algo que habría hecho distinto, pero lo cierto es que nunca tuve ningún control sobre ello, así que podríamos decir que nunca fue culpa mía (risas). O culpa de la banda, mejor dicho. ¿Qué es lo otro que has preguntado?

Sí, de qué estás más orgulloso y si quizás hay algo que crees que deberíais haber hecho antes.

Hummmm… más orgulloso… creo que abrimos bastantes caminos. Fuimos a lugares a los que muchas bandas no se atrevieron a ir, podríamos decir. Creyeron lo que se decía de esos sitios y sencillamente decidieron que era imposible ir allí, mientras que nosotros decidimos que queríamos comprobarlo por nosotros mismos y ver qué es lo que ocurría de verdad. Por ejemplo, Suráfrica. Fue algo complicado, porque durante esa época Suráfrica acababa de salir del apartheid y, por supuesto, no hace falta que diga que ni en mil vidas me habría relacionado con algo que tuviera que ver con lugares, situaciones u organizaciones involucradas con el apartheid. Eso era una puta mierda vomitiva. Pero había alguien involucrado con la ANC, la organización de Nelson Mandela. Fue el propio promotor que lo organizó todo, así que fue algo que sentí como muy positivo para promover la igualdad entre seres humanos. Así que al final estuve bastante contento de poder ir ahí.

Hubo algunos momentos extraños, como hacer una entrevista para la radio y básicamente estar recibiendo amenazas de muerte por parte de seguidores del régimen del apartheid diciéndome que era un asqueroso amante de negros y esas cosas. Estaban enloquecidos y gritando que iban a apuñalarme y que vigilara mucho cuando saliera de la estación. Madre mía, eras mierdas realmente serias. Pero tengo que decirte que no tuve mucho miedo, quizás algo inocentemente. El hecho que hubiera gente que apoyara este tipo de cosas era algo más deprimente que otra cosa. Pero sí, me senti orgulloso de romper esa barrera. ¿Qué es lo otro que preguntaste, perdona?

Si hay algo que crees que deberíais hecho antes…

Hummm… hecho antes? Hummm.. bueno… es complicado de decir. No sabría qué contestar. (pausa). No se me ocurre nada para ésta, lo siento.

No pasa nada (risas)

Porque creo que la respuesta a esto sería que, como la vida, una banda es una experiencia de aprendizaje, así que vas aprendiendo de tus experiencias pasadas y los errores que vas cometiendo. No llegarías nunca hacia el lugar que vas si no hubieras hecho las cosas que has hecho y cometido lo que, a posteriori, consideras errores. Cada día que pasa es una nueva piedra en el camino, si eso lo explica.

Sí, lo es. No tenemos mucho tiempo más, así que avanzaremos directamente hasta el par de preguntas relacionadas con la situación actual que estamos viviendo en todo el mundo. Estamos en tiempos realmente extraños con todo el tema Covid, tal y como ya hemos hablado un poco hace un rato. Antes que nada, ¿qué consecuencias crees que todo esto va a tener en la manera en como funciona la industria musical? Las bandas no pueden girar en este momento y no sabemos cuando van a ser capaces de hacerlo de nuevo ¿Qué crees que debe cambiar para que la indústria tal y como la conocemos sobreviva?

Oh, tenemos un dicho en inglés que dice “¿Cómo de largo es un trozo de hilo?”, lo que quiere decir que es potencialmente infinito o indeterminado. No sé qué decirte en este momento. Para mí, el punto más importante no es ni tan siquiera relacionado con lo musical, sino que debemos proteger a los vulnerables. Hay alguna gente ahí fuera, me imagino que bastante frustrada, que dice cosas como “Oh! Yo estoy en forma y tengo salud, así que si alguien es vulnerable se debería quedar en casa y así yo puedo hacer lo que debo hacer”. ¿Estás hablando en serio? ¿Me estás diciendo que hay gente que se merece una exposición más temprana a la vida normal que otra gente por sus circunstancias de salud? A mí esto me suena realmente deprimente. Y éste es mi principal foco, el conseguir antes que nada que la población vulnerable esté protegida.

Y como banda, lo que tenga que pasar pasará. Estoy bastante convencido que las cosas van a reabrir de nuevo en algun momento u otro, pero honestamente no creo que vaya a ser potencialmente hasta el año que viene aunque nosotros tenemos algunos conciertos en agenda para este año. Si somos realistas, y con los nuevos rebrotes de Covid que están ocurriendo en países como España o Francia y confinamientos regionales en varios sitios, no sé si va a ser posible ya que, obviamente, tenemos que viajar a sitios. Tampoco sé si va a ser posible abrir de nuevo las salas. Y con las salas siendo capaces de meter tan solo 300 personas, por ejemplo, tienes que alquilar un recinto más grande para poder realizarlo. De esta manera, los costes para el promotor no van a hacerlo posible tampoco, ya que lo más probable es que acabara perdiéndolo todo.

Así que no lo sé, realmente. Hemos pensado en hacer algo online, ¿pero sería eso una representación fiel de una banda tan loca como Napalm Death en directo? No lo sabemos. Quizás hacemos algo en el futuro si lo reconsidramos, pero de momento no nos suena demasiado bien.

Sí, y realmente sería un poco raro estar sentado a dos metros de distancia mientras miras tranquilamente un concierto de Napalm Death….

Sí, lo sería.

Bueno, veremos pues. Creo que ya es la hora.

¿Tienes todo lo que necesitas, Albert?

Bueno, no del todo (risas). Me han quedado siete u ocho preguntas en el tintero.

Oh, ¿pero tienes suficiente para tu artículo?

Sí, sí. Ningún problema. Ya me guardaré las demás para la próxima vez.

Siempre puedes reservar otra entrevista en un par de días si lo necesitas. No es ningún problema.

Muchas gracias, Barney, pero tengo de sobras para esta entrevista.

Perfecto.

Bueno, pues muchas gracias por tu tiempo y toda la suerte de cara a vuestro próximo disco. Espero que la normalidad vuelva lo antes posible y sea capaz de veros pronto en directo de nuevo.

Eso espero yo también. Gracias Albert, te deseo lo mejor!

¡Salud!

¡Salud! ¡Hasta pronto!

English

Mr. Barney Greenway! First of all, let me tell you is such a pleasure to be talking to you. Napalm Death is one of the bands of my life, so thank you very much for dedicating some time answering these questions for us.

Oh, thanks! Sure, of course.

So how is this weird summer without shows going?

Yeah, I am just kind of very phylosophycal about it, you know? I am just rolling with it and dealing with it as it comes. It’s not much you can really do, actually there’s nothing you can really do so I kind of look at it on the plus side. At least we have an album out so at least we’ve got stuff to do and to concentrate on, and that’s a good thing. I was just speaking to another magazine and they mentioned that a lot of bands actually put their albums back and don’t want to release them during this period, but I would suggest that it’s probably a good thing to release them right now, because then you are releasing something that will be applicable just into the future.

So no problem really. It keeps me busy with the interviews and the different design stuff for the album and all the different things.

The album will come out in mid september and has the awesome title of “Throes of Joy in the Jaws of Defeatism”. What did you want to express with it and how did the process of composition and recording of the album go? What do you think makes this album special from the rest of your discography, both musically and conceptually?

In terms of the progression of the albums I would always give the same answer, which sounds boring but is literally that (laughs). For us, every album is a step or two forward. We are not a band that aspires to stand still or to be stagnant because we’ve always kind of thought that what’s the point on rehashing or plegiarizing our own albums. We’ve already done them. Of course, for us it is important to keep things sonically confrontational, abrasive, extreme or whatever you want to call it. So as long as that’s your starting point there’s no limitations really. So if we can maintain that while we are doing new stuff, that’s perfect.

In regards of the album title, is what we call an oxymoron. I am not sure what the term is in spanish…

Yeah, oximorón. The same.

Ah, ok, the same. So you got the positive and the negative. The defeatism is negative and the throes of joy is positive. And what that’s basically saying is that the world has always been shit, with the things that have been going on both globally and in your own environment. If you were a teenager in 1916 or in 1939 you would be going to some ridiculous war in the fields of Belgium and France playing for some sort of chess game between governments and world leaders. The amount of people that got killed after both of those is absurd.

Now is different times, but equally shit. Currently there’s definitely been a rise in populism and nationalism in the last few years. It has become more brave in its approach, I think. And also there’s been a lot of disdain, disregards and attacks on people perceived as “the other”. Which could be LGBTQ+, could be people that have to migrate because of their circumstances, it could be even people with physcial disabilities. They’ve come into the front in the last couple of years. Everybody who is perceived to be different. There’s been a lot of unwanted attacks on people like that, so that’s the defeatism. And the throes of joy is effectively us saying “fuck that shit” and kind of coming out of the jaws of it, like breaking free from the track.

That’s the idea behind the title and on the album it deals variously with it. It questions what’s the basis for people to condemn somebody else. There’s this general perception out there that this people that are different are a threat to other people’s existance. That gay people or transgender people are a threat to the biological status or the biological norms of human race is absolute bullshit. Scientifically is just the most stupid argument for disregarding other people. So that’s kind of a flavour of what’s going on in terms of ideas.

Five years is the longest gap between two albums in Napalm Death’s career ever. Why did you take so long for this one?

Purely circumstances, Albert. When we first started doing it was about 2017, that was the start period. And even at that point we didn’t want to record it in one go because we had a lot of touring at the time. There was tons of touring going on, so we thought about doing it in small sections and maybe to spread it in about a year. But then the touring got more intense, we also had a couple of personal circumstances that delayed everything, which I won’t go into because I talk about everything but these are quite private.

Of course!

So that also affected the schedule. And we were also relying in Russ Russell‘s timetable, because we tried to respect his schedule as well. There were points where he was in the studio for two months with other bands, so we literally couldn’t get a day for two months. Then of course when you’ve got two months off your recording schedule, and several of those, time really starts to accumulate. So yeah, is a series of things, but we were never really worried about it. Sure, even though we are a very spontaneous bands we would have prefered not to take five years on making an album, but it didn’t really affect us. The perception of the band, what people hear or see from the band wasn’t affected by that, so I didn’t really have any complaints. I wasn’t overly worried.

So the songs have been written over this five year period or they all come from three years ago?

Yeah, the music was written primarely by Shane, with the exception of a few parts here and there. He had a handful of songs already when he started in 2017, and inbetween those I guess we were just developing some of the other stuff. I think he recorded the drums and some of the guitars, if I remember correctly, in two different bulk recording sessions, so he did have the majority of it very early on, and for the second batch he recorded it a little bit later, but he was actually pretty quick. But then, after he recorded the inital songs he was obviously reconsidering some of the guitar parts and went into changing bits and pieces.

With the lyrics, though, it took me quite some time. I didn’t finish my last lyrics until about january this year, I would say. The thing is, Albert, that I am a person that needs to write in isolation and it takes me a lot of time, because for me I won’t accept second best. Or what I perceive to be second best in terms of a set of lyrics. If it’s not good enough, I’ll trash it and start again. It always has to be the best I can possibly do, and I think that people that are interested in Napalm Death deserve the best that we can do, so I always try to strive for that.

Of course your lyrics are, as always, thoughtful and insightful, so it feels again that we are in front of a well worked job.

Yeah, but don’t get me wrong. You could be lucky and one day you could write a song in three hours and think it is great. But that’s the exception rather than the rule.

Napalm Death has been a politically and socially charged band since day one, and of course in this album also. Whenever we publish any article that is in any way political in our magazine, we always start getting a certain backlash of people saying that music shouldn’t be mixed with politics and all that stuff that I guess you’ve also heard many times.

Yeah, many times. (laughs)

First of all, what do you think about this idea? And also, do you feel actually the opposite, that the fact that you are able to reach a lot of people gives you a certain responsibility to actually try to make a difference politically and socially?

Yeah, but I wouldn’t phrase it quite that way. I mean, I don’t have any responsibility to anybody really beyond being a human being and thus I should treat other human beings with humanity. There’s where my responsibility kind of begins and ends really, and this is quite a big responsibility in itself. Don’t misunderstand me when I say that, though, because I do feel that as a human being I feel that I should promote humanity. That’s a little different from it being a responsibility.

Further to that as well, I would say it like this, Albert. I sit between two positions, basically. I understand why Napalm gets called a political band and you could say that my belief system has very direct associations with the left side of politics, but in another sense I am also apolitical because I also believe that politics mean nothing if it doesn’t give equality and dignity to human beings and other sentient beings as well, like animals and stuff. If it doesn’t provide for that then it kind of becomes useless, and I think mainstream politics in itself, unfortunately, a lot of the time, is about noise and presence rather than an end result in making the world better. So I would rather Napalm not be a political band and be able to achieve something in terms of the equality of human beings than be seen as a leftish bands and just make slogans for the sake of making slogans, if that makes sense.

So that’s what I would say. On your point about music shouldn’t be political… well, I don’t agree with that, but what I would also say is that music can be whatever it wants. There is not one single strand. The whole beauty of music is that it is so diverse in its approaches, in its stylistics and in whatever you care to mention. It’s one of the last remaining mediums of freedom, because music is freedom of expression. Anybody can make it, anybody can write it, anybody can appreciate it. And there are no barriers that say that you can only listen to this and you can only listen to that. In effect, there’s no real cultural barriers to music, so it can be anything it wants.

I would never say that all these bands are worth less because they are not going into really deep and meaningful polithical theories. That would be equally as fucking stupid, because this is totally up to the bands themselves the way they feel is the best to present their band. If it’s pure escapism, fine. It may not necessarily be the form of escapism I really appreciate, but it doesn’t fucking matter what I think. If the band themselves like what they are doing and the people that like the band like what they are doing, what the fuck does it matter to me, you know? (laughs). I am really open minded about that stuff. I know there’s people sometimes in the polithical scene that don’t value this band or this other band because they don’t have an opinion that they consider valid. Just enjoy the music. Shut up! (laughs). If you like it, you like it. And if you don’t like it you don’t like it.

Of course, and in the end it comes down to what you mention: you can do what you want with your band and your music and you should simply be able to. The band doesn’t belong to anybody else to decide.

Yes. To make another example, though, just be aware that if you are gonna listen to a band like Screwdriver, which you might not be aware of.

Yes, it’s this nazi band, isn’t it?

Yeah, yeah, exactly. Just be aware that you are probably gonna be listening to something that promotes extreme hatred, separation of human beings and, in some cases, violent murder of other human beings. Just be aware that that is what’s gonna be. And the only other thing I would say to that is that if you buy their stuff, you could be giving money to people that have active movements engaged in that stuff or something aproximate. That’s the only caution mark I would put over the top of it. But that’s just as an example.

Yes, of course. After more than thirty years of Napalm Death career, I assume that you had to take lots of decisions as a band, both musically and on the business side of things. With the perspective of time, and assuming of course that you’ve learnt from everything good and bad, which of them are you most proud of, which ones do you think you should have taken earlier and when do you think you simply screwed up.

First of all, Albert, there’s a particular word in there that I wouldn’t so necessarily use, which is career. I’ve never looked at this band as a career. I don’t know how to say it really, but for me it was always a natural flow, a natural choice. I never looked at it as a career. To me, if you call a band a career it sounds like a regiment or something like that, and the sponteniety and the living art of it kind of gets lost in expressions like that a little bit.

But of course you are correct in the sense that you have to make decisions across the board. Personally, although we didn’t sign it ourselves, I would’ve never got signed to a major label in the US. We didn’t do it directly and we were licensed to them. And don’t get me wrong, there were some brilliant individual people in that label that really knew about the band and cared about it, but they didn’t have the power to guide the band in directions it should have been directed in. And the major label, in the end, just really didn’t understand what Napalm Death was really about. They would market us in their particular ways, which I just thought were tacky, just not appropiate for the band. I just used to cringe quite a lot in those days at some of the things that were being done (laughs). So that’s something I would have done differently, but I didn’t have any control of it in the first place. So it could be argued that wasn’t really my fault (laughs). Or our fault, should I say. What was the other things that you said?

Yes, the most proud of and maybe something that you should have done earlier.

Hummm, most proud of… I just think we trail blazed as a band a little bit. We went places that a lot of bands were too scared to play, you could say. And they kind of believed the hype and thought they couldn’t go there, and we just decided that we wanted to see for ourselves. Let’s see what’s going on. For example South Africa. It was a difficult one, because South Africa at the time was just coming out of the apartheid era, and of course, needless to say, there is no fucking way I wanted to get involved in there if it was with places, situations or organisations that were invested in the apartheid. I was like “fuck that shit!”. But somebody was connected to the ANC, Nelson Mandela‘s organisation. Actually with the promoter that arranged it too, so it was stuff that we felt it was very positive towards the equality for all human beings. So in the end I was quite happy to go down there. We did it and it worked really well.

There were a few weird moments, like me doing a radio interview and basically getting death threats by supporters of the apartheid regime saying that I was a fucking nigger lover and all that stuff. Of course they were beeping, and shouting that they were going to stab me and that I should watch my back when I came outside the station. Fucking hell, this was like serious shit. I wasn’t frightened actually, rather naively I might say, but it was all the same. It was just depressing more than anything, that people should advocate that sort of thing. But yeah, I was proud of breaking through that particular barrier. And what was the other thing you said, sorry?

If there is something that you should have done earlier, maybe.

Ahhmmm, done earlier? Hmmm, well… that’s hard stuff. I don’t know about that one actually. (pause) I can’t think of anything for that one, sorry.

That’s ok (laughs)

Because I think that the response to that would be that, like life, a band is a learning experience, so you learn by your past experience and your past mistakes. So you wouldn’t get to where you are going if you wouldn’t have done the things that were mistakes in your opinion. Everything is a stepping stone, if that explains it.

Definitely it does. We don’t have that much left, so I will just fast forward to a couple of questions about the current situation that we are living in the world. We are living through truly strange times with the whole covid thing, as we already spoke about a little bit before. First of all, which consequences do you think all this will have in the way music business works? Bands are not allowed to tour and we don’t really know when that will happen again. What do you think will need to change for the whole industry to survive?

Oh, we have a saying in english that says “How long is a piece of string?”, which means it’s potentially infinite or indeterminate. I really can’t say at this point. For me, the most important point first and foremost was not even a music thing, but it’s that you gotta protect the vulnerable. There’s a few I guess frustrated people out there that say “Oh, we are fit and healthy, so if anybody else is vulnerable they should just stay out of the way so we can do what we gotta do”. Are you fucking serious? Are you trying to say that some people have more entitlement to a reexposure to normal life than other people just because of their health circumstances? To me that sounds really pretty fucking depressing, actually. And that’s my primary focus, first of all to ensure that the vulnerable are protected.

And as a band, what will be will be. I am fairly certain that things will open up at some point, but I don’t think honestly that’s gonna be potentially until next year, even though we have gigs booked in before the end of the year on our schedule. Realistically, with some more outbreaks of the Covid thing as it seems in Spain and France, and regional lockdowns here and there, I don’t know if it is gonna be feasable as obviously we have to travel to places. I don’t know if it’s gonna be feasible either to be able to get into clubs yet. And with the clubs just being able to play capacities of, for example, 300 people, you actually need a venue that holds six thousand people as it seems right now. So then the overheads for the promoter become not feasable either, because he is bound to lose everything.

So I really don’t know. We thought about the online thing, and hummmm, is that really a good representation of a band that’s as manic as Napalm Death live? We don’t know. We might do something in the future if we reconsider it, but at the moment doesn’t sound so good.

Yeah, and it would feel really weird to sit at two meters distance peacefully and calmly watching a Napalm Death show.

Sure, yeah.

Yes, we’ll see. I guess it’s about time.

Did you get everything you needed, Albert?

Well, not really (laughs). I have seven or eight questions left.

Oh, but have you got enough for the feature?

Yeah, yeah. No problem about that. And I will keep the missing ones for another time.

You can always book another slot in a couple of days if you need, that wouldn’t be a problem.

Thank you very much, Barney. I think I have enough, don’t worry.

Ok, great.

Well, thank you very much again for your time, and best of luck with the new album. I hope normality comes sooner than later and I am able to see you again live.

Sure, thanks Albert. All the best!

Cheers!

Cheers, bye bye!

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Sobre Albert Vila 862 Artículos
Siempre me ha encantado escribir y siempre me ha encantado el rock, el metal y muchos más estilos. De hecho, me gustan tantos estilos y tantas bandas que he llegado a pensar que he perdido completamente el criterio, pero es que hay tanta buena música ahí fuera que es imposible no seguirse sorprendiendo día a día. Tengo una verborrea incontenible y, si habéis llegado aquí, seguro que ya os habéis dado cuenta. Como medio, formar parte de una escena tan enérgica y con tanta gente apasionada que vive lo que hace con tanto amor y sin esperar nada a cambio es un disfrute constante y auténtico privilegio. En Science of Noise queremos ayudar día a día a que esta escena crezca y se solidifique, sin rivalidades y con la máxima ilusión. Porque seremos pocos, pero somos poderosos.