Entrevista a Kee Marcello, guitarrista de Out of This World y ex Europe: ‘Terminé tocando un solo en un disco de In Flames gracias a una pelea de bar’

Fotografía: Marko Syrjala

Kee Marcello fue el chico que ocupó el puesto de John Norum en Europe justo cuando la banda llegó al estrellato. Norum se fue y él aparecía en los videoclips del grupo a pesar de no haber grabado nada en The Final Countdown. Estuvo en la cresta de la ola, la década de los excesos y llegó a grabar dos discos más con ellos hasta que hubo la ruptura…

Lo que pocos esperaban es que Kee hiciera saltar la banca en pleno 2022, y lo ha hecho con una banda llamada Out of This World que ha sido número 1 en Japón. Marcello vive ahora en un sueño pues tiene docenas de entrevistas diarias gracias a su “matrimonio musical” con el enorme Tommy Heart de Fair Warning. La verdad es que esta unión dará mucho que hablar.

Kee Marcello no se lleva bien con la actual encarnación de Europe, y eso lo veréis en sus respuestas, pero como sé que todo el mundo va a hacerle las mismas preguntas… aquí se intenta indagar desde su descenso a la cocaína hasta sus colaboraciones con In Flames. De verdad que el hombre está en una nube, y es que Out of This World bien lo merece…

 

Hola, Kee. Sé que no paras de hacer entrevistas con la edición de este disco, pero lejos de verte cansado veo ilusión en tu mirada. ¿Cuántas entrevistas has hecho en estas últimas semanas?

Ha sido un no parar la verdad… Es casi como si hubiésemos obrado un milagro. Cuando empezamos a despegar y a sentirnos como una banda fue justo cuando grabamos las tres primeras canciones del disco. Estas fueron “Twilight”, “In a Million Years” y “Lightning Up My Dark”. Y fue justo en ese ensayo y cuando la banda empezaba a nacer. Allí nos sentimos cono si fuéramos los cuatro contra el mundo. Así que nos decidimos a terminar aquellas tres canciones, lo cual fue genial.

Nuestro agente pudo mover esas canciones por varios sellos discográficos. La razón por la que iniciamos el crowdfunding, que, por cierto, nos funcionó muy bien, hizo que el mercado japonés se interesara mucho… Vieron que era algo que podía funcionar perfectamente en el mercado nipón. Así fue justo cuando empezó la puja por el grupo en esas tierras. Finalmente nos decidimos por JVC. Ellos nos daban el mejor trato de todos. Aparte, tengo una buena historia con JVC, trabajé con ellos en Europa antes y trabajé en otros varios proyectos con ellos… así que mantuvieron los buenos tratos del pasado.

Me sentí como estar en mi casa. Hicieron un trabajo espectacular hasta el punto que el disco llegó al número 1. Eso sucedió en abril del año pasado. Y luego tuvimos que esperar a Atomic Fire Records pues iban detrás nuestro y estaban montando su nuevo sello, por lo que tuvimos que esperarnos hasta enero. Hasta ese momento no podíamos lanzar el disco en todo el resto del mundo. Pero pensamos que esa era la mejor decisión.

Tuve la oportunidad de hacer la crítica de vuestro primer disco y la verdad es que ya vi que estábamos ante algo grande, algo que va a ser importante en tu carrera. ¿Estás contento con las reacciones de fans y periodistas?

Absolutamente… No puedo recordar un interés similar en ningún otro disco que haya editado antes. Y en general hay muy bunas críticas. Hemos recibidos muchos 10 sobre 10 y 5 sobre 5. Y he parado de mirar ya porque perdí la cuenta de las puntuaciones buenas. ¡Es increíble! Nunca habíamos tenido estas puntuaciones en Europa. Nunca con Easy Action ni con mis discos en solitario. Lo normal era que me diera puntuaciones medias o medio-altas. Eso nos hace sentir realmente bien y no teníamos ni idea sobre cómo iba a responder la crítica hacia el disco. Estamos encantados con todo, pues parece que el disco está gustando mucho.

La banda es muy buena, pero creo que Tommy Heart y Kee Marcello sois una pareja perfecta. ¿Escribís las canciones juntos?

No en este disco ya que debido al Covid lo he escrito yo casi todo: música y letras. Pero la razón principal es que para este disco he tenido una inspiración muy loca. Escribí muy rápido las tres primeras canciones y el resto del grupo me dijo: “sigue así, si estás inspirado continua o lo vas a perder”. Y continué escribiendo: ocho canciones más para el proyecto, pero hay dos de ellas que son un poco diferentes.

Una la escribí con el cantante y el batería de Easy Action. “Not Tonight” es una canción que sobró de uno de los discos de esa banda. Un álbum de 2007. La otra es “In a Million Years”, que es el nuevo single, y yo la escribí en su día para Europe, para el disco Prisoners in Paradise. Nunca fue grabada y se quedó en el tintero durante todos estos años. Cuando conocí a Tommy Heart y puso su voz en este tema fue cuando me di cuenta de que era una canción de enorme potencial. Es muy grande, pero el gran mérito es el de Tommy a las voces.

¿Tommy está con Fair Warning o dejó la banda?

Eso no lo sabemos (risas). Parece que no está con ellos, pero no sé que trato hay con la banda. Todos tenemos algunos proyectos en solitario y estamos agradecidos a las bandas paralelas. Por ejemplo, nuestro batería Darby Todd está en América en una gira de dos meses con Martin Barre, ex de Jethro Tull. Yo he tenido bastante éxito con mi material en solitario. Llegué a las listas suecas con el tema “Don’t Miss You Much”, así que cada uno tiene su parcela propia para hacer sus cosas. Pero hay una cosa en la que los cuatro estamos de acuerdo: que Out of this World es una banda. No es un proyecto, es una banda de verdad. Y creemos que tiene mucho futuro.

Hay dos canciones que me encantan: La primera es “The Warrior”. Me recordó a Van Halen y a Extreme. Excelentes guitarras. ¿Fue un tributo a Eddie Van Halen?

Obviamente, amo a Eddie, pero originalmente no era un tributo. Fue más el jugar con el groove típico de Alex Van Halen a la batería y ese arranque rápido, que un poco, Alex lo sacó de Billy Cobham. ¿No estás familiarizado con el material de Cobham?

La verdad es que no…

Pues deberías verlo en Youtube, una canción llamada “Quadrant Four”, de Billy Cobham, grabada en 1973. Fue la primera vez que escuché algo así, ese groove de batería. Es exactamente el mismo y un poco también es el inicio del sonido de Van Halen y lo usó mucha gente en el rock n’ roll, es una fusión de varios estilos, pero claro, cuando Darby empezó a tocarlo… enseguida nos vino a la mente Van Halen.

Empezó a hacerlo en las pruebas de sonido. Allí probamos de todo… Nuestro batería empezó con ese groovey yo saqué un riff, por lo que empezamos una jam sobre ese riff. Salieron varias partes y entonces Ken Sandin (bajista) preguntó: “¿Por qué no sacamos una canción de esto?”. Ya en casa me puse a ordenarlo todo, en poner un verso y un estribillo y salió muy bien. Fue muy fácil, tiene mucha alma y hay grandes fills de batería. Esa va a ser una canción muy divertida de tocar en directo.

Hay mucha gente que cree que Eddie Van Halen es una gran influencia para mí, y todo guitarra está influenciado por él, evidentemente, pero mi principal influencia es Ollie Halsall de la banda Patto. Si le escuchas a él vas a ver que mucho material de Eddie viene de allí. Mucho del estilo legato de guitarra de los 70 es de Ollie Hallsal. Escucho a muchos guitarristas, y también a Eddie Van Halen.

Pero Allan Holdsworth… y Ollie llegaron a tocar en la misma banda: Tempest, aunque fue un muy breve periodo de tiempo. Y eso fue en 1974. De todas formas, y si tienes tiempo, dale una escucha a Patto. Fue una banda inglesa de los 70. Ollie tocaba allí y era alucinante. El caso es que hicimos esa canción y un poco se convirtió en un tributo a Van Halen. Ellos fueron los pioneros en el hacer ese tipo de canciones. Nos ha encantado hacerla, y ya te digo: nos morimos de ganas de tocarla en directo. En vez de tocarla en el estudio.

La otra es «Twilight». ¿Estaba claro que esta canción tenía que ser la primera del disco? Porque es una canción larga de más de siete minutos… No es un single al uso.

Exacto, sube mas de los siete minutos, y es divertido, porque a pesar de ello, en Japón la eligieron como primer single. Los nipones son diferentes en el aspecto de que, a diferencia del resto del mundo, siempre te piden que el single tenga poco más de tres minutos y medio. Eso no pasa en otras partes…

En un proyecto que hice para JVC, hace ya ocho años, estaba haciendo un dueto con un cantante japonés y su banda. Compuse dos canciones con el chico que escribía para ellos. Les envié las demos, pero me decían: “es que son muy cortas”. Es la única vez en mi vida que me ha sucedido esto. Me decían: “Las canciones están muy bien, pero son demasiado cortas” (risas). Lo normal es que te digan que las canciones son buenas… pero demasiado largas.

Cuando compuse “Twilight” quería ese sonido de los 70 y los 80 que pregonaban bandas como Yes o Styx. Quería esos riffs gruesos… e incluso te añadiría a Rush. Barajaba todas esas ideas de entonces. La clave estaba en compaginar las guitarras con los teclados. Eso es lo que tenía en mente cuando empecé a jugar con el sintetizador.

Empecé con la canción y se iba haciendo más y más larga. Y de repente… aparecía otra idea para un nuevo riff de guitarra, que empezaba, paraba y volvía a comenzar. Y al final de todo vino Don Airey (Deep Purple) con ese material con el teclado. Ese que empieza al final y con el que termina la canción. Así que no había duda alguna: tenía que durar de más de siete minutos.

Afortunadamente, Masahito, uno de los gurús de la radio nipona metalera, y que tiene un popular programa de radio metal en Tokyo, empezó a ponerla. No sé si le conoces, pero era uno de los grandes nombres de la revista Burrn! Una de las publicaciones más grandes de hard rock. Ahora se dedica a la radio y tiene un programa importantísimo. Él pinchó la canción una y otra vez, y fue por eso que el tema llegó a ser un gran hit en Japón. El disco fue número 1 durante un mes allí.

Tenías una banda ya con Tommy Heart en Frontiers Records llamada Kee of Hearts. ¿Todavía tienes ese proyecto o tuviste que cambiar el nombre y decidiste fichar para para Atomic Fire Records? Supongo que la gente de Frontiers no andará muy contenta con este proyecto nuevo… (risas)

Esa es la cuestión… la gente de Frontiers sabe que no necesariamente a mí y a Tommy nos gustaba lo de Kee of Hearts. Y hablo del nombre… Primero de todo, ellos se acercaron a mí para preguntarme si yo quería tocar la guitarra en el disco en solitario de Tommy Heart. A mí me encanta como él canta, por lo que les dije que sí, que sería divertido. También tenía terminado ya mi estudio propio en mi casa, pues siempre tenía que trabajar en un estudio aparte.

Entonces me di cuenta de que la gente de Frontiers quería que aquello sonase como una banda de verdad. Pero no lo era, era un proyecto tan solo. Yo no escribí nada, sólo toqué la guitarra. Cuando yo estoy en un grupo siempre compongo o produzco. De alguna manera estoy implicado y en Kee of Hearts no lo estaba. Allí había gente haciéndolo todo. Y ese disco suena muy bien, lo trabajaron muy bien y vendió mucho. Y es que como muy bien has dicho antes… entre Tommy y yo hay una química especial.

Todo suena muy bien cuando tocamos y trabajamos juntos. Cuando empezamos a hablar lo de hacer un disco nuevo la gente de Frontiers nos dijo que el nombre de Kee of Hearts no lo íbamos a poder usar y allí fue cuando les dijimos: “Adióoooooos, ya nos vemos luego…”. Tampoco es que el nombre nos importase mucho y yo quería contar con Darby Todd a la batería. También con Ken Sandin, que tocaba en Alien. Pero ambos también habían tocado en mi grupo en solitario. Hemos tocado juntos miles de conciertos y nos conocemos muy bien. Son una grandísima base rítmica. Estaba claro qué hacer puesto que los tres teníamos que ir juntos con un cantante como Tommy. Y pintaba que sería una combinación perfecta. ¡Y lo fue!

Me encanta tu trabajo con la guitarra, pero es muy interesante ver todo lo que haces con los teclados. Así que siempre se habla de Kee Marcello como guitarrista, pero eres también pianista….

Sí, empecé a tocar el teclado en los tiempos de Easy Action, concretamente en los tiempos del disco That Makes One de 1986. Un poco también es cuando descubro y perfecciono mi voz, justo con la combinación de las guitarras rítmicas y los teclados. Cómo mezclarlas, cómo hacer los arreglos… Cuando las guitarras toman el protagonismo los teclados tienen que bajar el volumen, o viceversa. No es tan diferente a lo que sucede entre la voz principal y la guitarra solista. Se van turnando y eso da una dinámica a la música, hace que esta respire de una forma que yo disfruto especialmente. Yo es que disfruto haciendo lo mismo desde mediados de los años 80. ¡Nada ha cambiado! (risas).

Parece que la banda tiene un directo muy fuerte, así que quiero preguntarte si hay planes de hacer una gira o tal vez hacer algunos festivales de verano.

Absolutamente sí. Y es que todo el mundo se está preguntando si este proyecto va a funcionar realmente. Porque desde que surgió el Omicrom hasta ahora no se ha podido tocar. Ahora un poco se está abriendo todo. Por ejemplo, aquí en Suecia hace cinco días que ya no hay restricciones. Ya no hay ni mascarillas y es como si nada hubiera pasado. Y eso mismo sucede en Noruega, Dinamarca, Finlandia o en Inglaterra… Y es algo que se va extendiendo por todas partes de la Unión Europea. Toca cruzar los dedos, deshacernos de esta mierda y empezar a rockerar. Nuestro manager nos ha colocado en varios festivales de verano, así que espero que podamos tocar en todos ellos.

En tus conciertos vais a poder tocar canciones de este disco, clásicos de Europe, clásicos de Fair Warning y canciones de Kee of Hearts. ¡La verdad es que pinta muy bien!

Sí… hay mucho material que podemos seleccionar. El tema es llegar a seleccionar las mejores. Hay que hacer un buen balance entre lo que es el nuevo disco y lo que la gente quiere escuchar, y más en un festival. Hay que tocar cosas del disco de Europe Out of this World, canciones de Fair Warning que si está Tommycantando tienen que entrar sí o sí. Es que imagina que no toque el “Superstitious” por ejemplo… Y también hay alguna obligada del Kee of Hearts. En definitiva, que hay mucho material que podemos sonar, y también mucho hit.

En 1985 produjiste la canción de Joey Tempest «Give a Helping Hand» para el Swedish Metal Aid, así que comenzaste tu colaboración con Europe. ¿Cómo fue ese proyecto con las mejores bandas de metal de Suecia de la época?

Sí, el tema es que un periodista sueco me invitó a producir esa canción y luego contactó con Joey Tempest. Todos nos conocíamos. La escena musical de Estocolmo, y de Suecia por extensión, era bastante pequeña. Sólo éramos ocho millones de personas en Suecia. Ahora ya somos 10. Posiblemente una de las razones por las que fue tan natural el hecho de entrar en Europe un año después de eso, en 1986, fue el hecho de que Joey y yo ya habíamos trabajado juntos. Yo le había grabado a él cantando, le había producido varias cosas. Y las cosas habían marchado muy bien. Había sido número 1 en las listas, así que todo es bagaje estaba allí. Y fue una gran forma de crecer eso de que entrara en Europe. No llegué ni a hacer una audición porque mucho camino ya estaba hecho. Simplemente empezamos a trabajar. Creo que comimos juntos, pero no tenían preguntas que hacerme, y es que ya me conocían… Simplemente nos pusimos a trabajar.

Si te soy sincero, prefiero el Out of this World a The Final Countdown. Y ese disco fue un éxito, pero… no tan grande como The Final Countdown. ¿Qué pasó con Out of This World? ¿La gente del sello Epic estaba satisfecha con el resultado?

Yo creo que todo el mundo estuvo satisfecho con el resultado de ese disco. Vendió más de tres millones de copias en todo el mundo, lo cual no está nada mal. El riesgo está en que aparece después de un disco tan exitoso como fue el The Final Countdown. Se hace muy difícil el encarar lo que sigue después de eso. Hay muchísimas bandas que tienen graves problemas con algo así. Pero a mí me encanta ese disco. Tiene muchísimas canciones buenas y no hay ninguna mala. Todo el mundo terminó muy contento con el álbum. Contábamos con Don Grierson, un tío muy grande del negocio. Él estaba en Nueva York y estuvo detrás del éxito de las Heart. Es una leyenda del mundillo. También estaba Ron Nevison en tareas de producción. Te aseguro que todo el mundo estaba encantado con ese disco.

En ese disco hay una vieja canción que me encanta: “Open Your Heart”, una de las mejores baladas de los 80. ¿Cuál es tu opinión sobre esta canción?

Me encanta, es muy grande esa canción. Es de esas composiciones que van directas al corazón. Yo llegué a hacer mi propia versión del tema en un disco en solitario titulado Redux, de 2011. Allí la canto, yo mismo. Grabar ese disco fue genial. Yo le di más músculo y un sonido más grande, aunque obviamente Ron Nevison hizo un trabajo genial. Es una canción matadora…

Escribiste tu biografía “La estrella de rock que Dios olvidó”. ¿Te sentías así? ¿Sentiste que la gente se olvidó de Kee Marcello?

No me sentía como si la gente me hubiese olvidado… ¡Sentía que Dios sí lo había hecho! (risas). Durante un tiempo estuve bastante deprimido. Me había ido a vivir a Los Ángeles y no paraba de salir de fiesta… Bueno, supongo que son cosas de la edad. En esos días la cocaína en Los Ángeles era como las golosinas. Todo el mundo que conocía tenía y el consumo era algo constante. De aquí viene el significado del libro y es la razón por la que volví a Suecia, quería alejarme de esa escena y de toda esa mierda. Volví a Estocolmo y me hice con un bonito apartamento, me construí mi propio estudio y empecé de nuevo.

Hay dos canciones que me encantan del disco Prisoners in Paradise: “Girl From Lebanon” y la homónima “Prisoners in Paradise”. ¿Cuáles son tus favoritas de ese álbum?

Ambas son muy buenas. Yo siempre toco en directo “Girl from Lebanon” porque es una canción ideal para tocarla en directo ya que cuando suena la intro la gente se pone loca, hay un feedback brutal y luego tengo ese momento Jimi Hendrix, cuando aguanto la nota allá arriba en el mástil en la introducción… Es una canción muy melódica y rockera y es una pieza que siempre tocaré en mis conciertos en solitario. Puede que sea mi favorita…

¿Y qué me dices de “Prisioners in Paradise” es especial para ti? Europe la tocaban con Joey Tempest con solo una acústica…

¿Quién hizo esto, Europe?

Sí, lo hacían hará unos 10 años…

No lo sabía, es que dejé de seguirles la pista cuando salí del grupo (risas). Es que estoy muy ocupado…

¿Vale, pero la canción te gusta?

Sí… la canción es muy buena. Es un tema muy particular porque el solo de guitarra, de hecho, está en otra canción que yo escribí. La escogieron para ese tema. Si tú la escuchas bien ves que trasladaron ese solo directamente al “Prisioners in Paradise”. Los acordes no cambian, pero sí hay algunos arreglos distintos. Viene muy influenciada de la música clásica. Un poco se aleja de lo que es el tema, pero luego volvemos a la canción, pero… Nunca me pusieron en los créditos de la canción. No sé el por qué, pero sí sé que yo escribí ese solo.

Y de hecho hay esa otra canción que yo también compuse y que se titula “Eye on the Storm”. Esa melodía encaja perfectamente en lo que podemos llamar música folk. Esa parte es mía y la puse para realzar la canción. Esa es mi idea cuando compongo los solos de las canciones. Un buen solo de guitarra debe estar perfectamente integrado a lo que es la canción. Es como una canción dentro de una canción.

Has tocado en muchos discos, pero una de mis contribuciones favoritas de Kee Marcello fue en el álbum Colony de In Flames. ¿Cómo llegaste a participar en ese disco?

La canción en la que toqué se titulaba “Coerced Coexistance”, y la razón por la que estuve en ese disco es porque (se lo piensa…). ¡Es que es muy divertido! (risas). Yo y mis compañeros de banda que tocaban en mi proyecto en solitario estábamos tomándonos unas cervezas en algún bar. Y allí había unos tíos liándola, y al salir, casi nos peleamos con ellos.

Íbamos a empezar a pegarnos cuando uno de los tíos empezó a hablarnos y dijo: “Ostias, ¡este tío es Kee!”. Y de repente reconocí al productor: Fredrik Nordström. “Si somos amigos Fredrik, ¿por qué deberíamos pelear?” (risas). Así que paramos la pelea y a la mañana siguiente me llamó él: “Lo siento por lo de anoche Kee… ¿quieres venir a participar en el disco?” -yo también me disculpé- “Ven mañana al estudio cuando estés en condiciones. Estoy grabando con los In Flames y son muy fans de cómo tocas la guitarra”. Y yo: “¡Claro! Sé quienes son, el viaje en tren son sólo tres horitas. Cojo la guitarra y voy para allá”.

Y esa misma noche llegué al estudio. Los chicos me enseñaron la canción e hice el solo. Fue genial, pero también fue antes de que In Flames se hicieran tan grandes… Sigo en contacto con ellos, son muy buena gente. Y en mi disco en solitario de 2013 llamado Judas Kiss se grabó o se mezcló en el estudio de In Flames.

¿Cuál fue el primer disco que compraste con tu propio dinero?

Pero con mi propio dinero eh, que eso es importante (risas). Tenía algo de dinero y me fui a una tienda, y me compré… el Who Do We Think We Are de Deep Purple. Pasé por el escaparate y estaba allí… y pensé que necesitaba ese disco. Luego tuve más dinero y pude comprar el Machine Head y el Made in Japan. Y es que yo ya los tenía, pero los tenía en casete y eran una copia que te la pasaba el típico amigo de entonces.

Pero realmente el primero comprado con mi dinero fue el Who Do We Think We Are. Allí está el “Woman from Tokyo” y el “Rat Bat Blue”. Es un discazo, me encanta. Es un disco muy poco valorado. Puede que esté muy influenciado por el hecho de que fuera mi primer disco comprado con mi dinero, pero es que el “Rat Bat Blue” me parece una canción bestial. Me encantaría hacer una versión de ella, especialmente por ese riff de guitarra… Y el “Woman from Tokyo” fue un gran single. Sí, está muy minusvalorado…

Jordi Tàrrega
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Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.