Entrevista a Devin Townsend (II): ‘Cuando era joven me apetecía hacer música brutal y ahora que soy más viejo hago música rara’

Fotografía: Paul Harries

Segunda parte de la entrevista con uno de los genios musicales contemporáneos: Devin Townsend. Aquí ahondamos en su música, sus fases, su estado actual, y cómo no… de Strapping Young Lad. Si eres de los que albergas alguna esperanza de que vuelvan ahora que Gene Hoglan está libre… puedes irte olvidando.

Repasamos sus inicios cuando con 19 años ya cantó en un disco de Steve Vai o de cuando colaboró con Jason Newsted cuando este había dejado Metallica y andaba más perdido que un pulpo en un garaje. Hablamos también de los primeros discos que compró y de su paso por Wacken, en el que ocurrió algo absolutamente alucinante a lo que él apenas le da relevancia alguna.

Devin es absolutamente sincero y te deja claro lo que le interesa hacer ahora, a sus 50 años. La fiesta y el metal extremo quedan lejos, a eones de lo que es su día a día y en un ataque de sinceridad nos reconoce que tiene un perro algo estúpido al que ama. También que le importa un bledo lo que la gente opina de él y de sus encuentros con fanáticos de metal extremo cabreados con el estilo que lleva haciendo desde hace lustros.

 

Mmmmm… ahora me preguntaba: ¿Te has planteado lo de cambiar el setlist cada noche? Y te lo digo porque a diferencia de muchas otras bandas, tú puedes hacerlo, pues no veo grandes dificultades para que Devin Townsend haga algo así.

Sí, podríamos hacerlo, pero… no de una forma total. Puede que un poco sí que cambie de un día a otro. Es que creo que si lo cambias cada noche no es del todo bueno ya que hay algunas cosas que funcionan. Hay gente que le gusta una cosa en España, y luego tienes que irte para Noruega, eso implica que para unos tocas unas cosas y para otros otras, así que no sé… Creo que es algo que me toca plantearme y pensar mucho en la próxima semana.

¿Cómo eliges el material para tus proyectos? Por que tienes a Devin Townsend, Devin Townsend Project, The Devin Townsend Band…

Sí… Devin Townsend Experience, Devin Townsend Conglomerate… Me siento afortunado de haber trabajado con diferente gente y de haberla conocido. Ayer noche estuve componiendo un tema nuevo, y cuando lo terminé, empecé a preguntarme a mí mismo: “este músico sería ideal para esta canción”, y luego le mandaba la cinta. De la canción que escribí ayer mandé los archivos a dos personas que creo que son ideales para ella.

Y lo que me hace pensar en unos u otros es el feeling, la intuición que uno tiene… Hay muchos estilos diferentes de los que me gusta componer. Y siempre pienso: “Este baterista es ideal para esta canción y este otro no, pero si cambiamos el estilo pensaré justo lo contrario”. Tengo en mente un inventario de amigos músicos y a medida que compongo voy pensando quién es el músico ideal para cada canción. Pero es todo por mera intuición. Uno puede tocar de oído…

Cuando entrevisté a Steve Vai me dijo lo mismo, que una vez componía iba pensando en cada músico para cada canción.

Genial… Y de verdad que me parece que es estar en una situación de privilegio.

No mucha gente puede decir que a sus 21 años tocaba como cantante en un disco de Steve Vai, concretamente en el disco Sex and Religion.

¡Eh, tenía 19 años, no 21! Yo era un crío entonces… Fue muy difícil pues había allí muchísima emoción, también mucha información nueva para mí. Era un mundo en el que no te habían preparado para ello en la escuela. La única forma de conseguirlo fue la de cometer muchísimos errores y después… perdonarte por todos ellos (risas). Creo que lo hice… Y ahora, en mi vida actual, hay espacio todavía para cometer muchos otros errores. Y espero que en un futuro llegue ese momento en que me los pueda perdonar todos (risas).

Buscando entre mis discos me di cuenta que tengo un disco muy especial en el que apareces: IR8. ¿Cómo recuerdas ese proyecto con Jason Newsted de Metallica?

(Risas) ¡Alucinante! (Le muestro el disco) ¡Alucinante que tengas ese disco! Yo seguía siendo un chaval… En esos tiempos yo estaba formando parte de una banda inglesa llamada The Wild Hearts. Fui a California para estar con Jason Newsted que ya no formaba parte de Metallica. Grabamos en su casa y ese fue uno de los cuatro proyectos que tenía entre manos.

Jason estaba trabajando con diferentes músicos entonces. Te diría que todo fue… complicado, pero halagador. Fue divertido todo (se lo piensa mucho). Si pienso en el hecho de ser realmente amigos… te diría que necesitas de experiencias comunes que te hagan sentir próximo a alguien… Pero yo no podía tener cierta empatía con las experiencias que había tenido un bajista de Metallica. Por lo menos en esos días, puesto que Metallica era una banda enorme. Tenían mucho éxito y su vida había sido dedicado al entretenimiento de masas.

Y en el fondo… tampoco teníamos muchas cosas que decirnos entre nosotros. De inicio, todo fue muy fácil, hablar de entretenimiento, todo era muy excitante, pero… luego pasa el tiempo y piensas: “¿De qué vamos a hablar ahora?” Y todo se reduce a lo estrictamente musical, cosas sobre música, sobre composición, y avanzas, se trata de eso, pero… En fin, que disfruté de esa experiencia y fue muy bueno para mí. Y claro… ¡me encantó el hecho de tocar con Tom! Tom Haunting estaba en la batería, un gran tipo y un gran baterista.

La primera canción que escuché tuya fue «Detox» de Strapping Young Lad y sigue siendo una de mis favoritas. ¿Esa canción es algo especial para ti?

Todas esas canciones son especiales para mí. Supongo que todas lo son… Fueron composiciones que necesitaron de mucha de mi energía para componerlas. Y de “Detox” te diré que… bueno… ahora he cumplido 50 años, y cuando la compuse tenía 25. Ha pasado la mitad de mi vida desde entonces… Es especial porque la recuerdo muy bien… Pero ya no estoy en la misma onda en la que estaba cuando la compuse.

Cuando eres joven te emborrachas, tomas drogas, o lo que sea… Todo te da igual y la vida es muy loca. Las experiencias que vives en esos días son muy intensas. Pero a toro pasado piensas que no volverías a hacer lo que ya hiciste en aquel entonces… Ahora me siento feliz de no tener que volver a pasar por todo aquello… En gran parte, las cosas que hice, no las puedo volver a hacer ahora.

Yo casi que no puedo volver a sentir esa sensación de estarme toda la noche de fiesta. Por ejemplo… ayer me fui a dormir a las 21:00 (risas). Es que estoy con mi segundo café del día y no creo que esté muy despierto todavía. A mis 25 años estaba toda la noche de fiesta y quería más. Pero eso no volverá a suceder. Pero me encanta esa canción.

Ahora Gene Hoglan no tiene banda tras dejar Testament, quizá… ¿Es el mejor momento para reformar Strapping Young Lad?

(Risas) Te agradezco la propuesta, pero va a ser que no. (Se lo piensa mucho…) Es que no quiero volver a hacer eso otra vez (risas). No es que no quiera hacerlo, es que… no puedo hacerlo otra vez. Estoy en otro momento vital… no tengo las sensaciones y estímulos que tenía antes. Eso no me va a motivar como antes. Y fue genial y me encanta que a la gente le continue gustando.

Es que es bonito cuando la gente se acerca a ti y te pregunta por Strapping Young Lad y esperan que les des una respuesta profunda sobre ello. Y mi respuesta se limita a: “Naaaah, naaaah”. Y te digo que me encanta como toca Gene, pero… te diré que mi gusto hacia los bateristas también ha cambiado… Los bateristas con los que trabajo ahora me encantan. Están mucho más en consonancia en el momento en el que me encuentro ahora.

Mi favorito es con el que ahora cuento cada vez que grabo algo: Morgan Agren. Ahora en directo cuento con otro que también es fabuloso por mucho que sea muy diferente que Morgan, pero… digamos que me gusta lo creativo-orgánico y diferente y a la vez sensitivo. Eso es lo que más me interesa, más que ese rollo militar, preciso y brutal.

Aunque a veces necesito de ello, pero no muy a menudo, y… me encanta Gene. Es una persona maravillosa y su alma es preciosa, además de ser un baterista fantástico. Teníamos 25 años y nuestros caminos de cruzaron, pero luego… los caminos continuaron hacia diferentes direcciones.

Recuerdo asistir al Wacken y Devin Townsend tenía que tocar en uno de los pequeños escenarios, pero, de repente, la gente, tus fans… empezaron a preguntar cómo era posible esa situación. Devin Townsend tuvo que tocar en el escenario principal y… Finalmente, tocaste en el escenario más grande. Yo estuve allí y el concierto fue espectacular. Pero lo que realmente me alucina es la situación… La organización de Wacken tuvo que cambiar el escenario… No recuerdo muchos casos así.

De ese concierto en Wacken recuerdo el pedirle a la gente que se abrazasen unos con otros… y de lo que dices… pues bueno… es que me resulta divertido porque yo sólo me limito a tocar música. Es como cuando estoy en el estudio escribiendo: yo compongo y luego toco. Es que lo que me comentas es algo en lo que ni he llegado a pensar sobre ello. Sí que pienso en estas cosas, pero no las pienso demasiado ni le doy muchas vueltas.

Recuerdo de levantarme en Wacken y preguntar cuánto tiempo dispongo para tocar… ¡Ese es mi única preocupación! No pienso para nada si voy a tocar en el escenario principal o no…

A ver a ver… puedo entenderte, pero… es que quiero incidir en ello: Tocas en el mayor festival de heavy metal del mundo, y no tocas heavy metal precisamente… Y la gente que asiste a Wacken pide que te pongan en el escenario grande y delante de muchas otras bandas de heavy. Yo es que es el único caso que conozco y lo resumo en una palabra: RESPETO.

Sí, eso es alucinante, pero… me importan los fans, me importan las audiencias, pero… todo lo otro es que no me importa. A mí me importan mis amigos, mi familia, me importa mi salud, mi música, me importa el estúpido perro que tengo… Y sí, la audiencia es muy importante, pero yo es que me importa si soy un rockstar o no y menos si voy a tocar en el escenario principal. Yo es que soy feliz como soy y quiero seguir creando mi música aquí en mi estudio.

Cuando era joven me apetecía hacer música brutal y ahora que soy más viejo hago música rara. Y eso es lo que va conmigo. Hay gente que me viene y me dice: “No me gusta nada lo que llevas haciendo desde hace años, por lo tanto, no voy a escuchar nada de lo que hagas”. Y esto a mí me parece perfecto.

Y no es que quiera ser rudo o pedante, no quiero ser irrespetuoso con la gente cuando digo que no me importa lo que opinen y digan. Pero es que es la verdad: no me importa lo que piense la gente. Yo quiero que las personas que escuchan mi música lo hagan porque les gusta. Es que si no te gusta no tienes que escucharme (risas).

¿Cuál es el primer disco que compraste con tu propio dinero?

Eso fue cuando yo era un crío… Creo que fue la banda sonora de Star Wars, la orquestal. Y el Kilroy Was Here de Styx.

-(Risas mías) y pulgar hacia arriba-

(Risas) ¿La recuerdas? Domo Arigato Mr. Roboto. Yo era un niño…

¡Pues conectan ambos discos perfectamente con cosas que has ido haciendo… Star Wars y el Kilroy Was Here! Todo me encaja. Te hago la última, aunque ya sé que estamos fuera de tiempo: ¿Cuál es el truco escénico que siempre has querido hacer en directo, pero no has podido todavía?

Cantar perfectamente (risas). Yo de verdad que dedico más tiempo a pensar en las cosas del estudio de grabación. No tengo muchas ideas ahora mismo, pero amigo mío… en un futuro voy a hacer cosas muy locas.

Jordi Tàrrega
Sobre Jordi Tàrrega 1050 Artículos
Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.