Entombed – Left Hand Path: 30 años de uno de los referentes del death metal sueco

Ficha técnica

Publicado el 4 de junio de 1990
Discográfica: Earache Records
 
Componentes:
Lars-Göran Petrov - Voz
Uffe Cederlund - Guitarra, bajo
Alex Hellid - Guitarra
Nicke Andersson - Batería, bajo

Temas

1. Left Hand Path (6:37)
2. Drowned (3:57)
3. Revel in Flesh (3:39)
4. When Life Has Ceased (4:07)
5. Supposed to Rot (2:00)
6. But Life Goes On (2:56)
7. Bitter Loss (4:19)
8. Morbid Devourment (5:21)
9. Abnormally Deceased (2:56)
10. The Truth Beyond (3:24)
11. Carnal Leftovers (2:55)
12. Premature Autopsy (4:24)

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La grandeza de este disco se empezó a fraguar unos años antes cuando unos chavales suecos se juntaron y fundaron Nihilist allá por 1987, y grabaron unas demos que marcaron el camino a seguir para la creación de un género en si mismo. El fallecido Leif «Leffe» Cuzner fue el encargado de crear el sonido más característico e imitado de guitarra, el famoso Buzzsaw que consiguió gracias al mítico pedal HM-2 de Boss y popularizado por el productor Tomas Skogsberg. Un sonido sucio y potente que es pura inspiración. Les pilló en una época en la que el thrash metal estaba de moda pero ellos querían ir un paso más allá e influenciados por todos los clásicos contemporáneos se adentraron en terrenos más extremos. También el cine de terror de los años 70 y sobre todo de los 80 tuvo parte de culpa del nacimiento del death metal.

Este disco no fue lo primero que escuché de Entombed ya que cuando salió yo tenía 12 años y aunque me interesaba la música yo seguía con mis Masters del Universo y GI Joe a tope mientras disfrutaba del Dr. Slump y posteriormente Dragon Ball. Aún faltaban un par de años para sentirme atrapado por el thrash metal y todo lo que vino después. Lo primero que escuché y vi de ellos fue el video de «Hollowman», canción que salió primero en un EP con el mismo nombre y se incluyó también en el controvertido Wolverine Blues (1993). Se trata de una canción muy rockera pero con la esencia de un primigenio death metal que siempre me dejaba flipado. Otra canción que siempre me encantó y me encanta es «Wreckage» que también tenía grabada de la tele.

Entonces me pasaron este disco en cinta y mi pasión y amor por ellos fue creciendo a medida que iba descubriendo sus inicios. Pero bueno, menos su disco Same Difference (1998), que considero una cagada monumental en su carrera (ahí se empezó a notar la decadencia del género), el resto de trabajos me parecen muy correctos y disfrutables a pesar de lo que puedan decir los puristas. Pero todos tenemos más o menos claro que sus dos primeras obras son lo mejor que han hecho.

Es complicado que alguien que sea seguidor y fanático del death metal en general no haya escuchado este disco y ya se ha escrito mucho sobre él, pero no está de más hacer un repaso a su contenido, así que vamos a diseccionar sus entrañas para ver si aún a día de hoy descubrimos algún que otro secreto escondido. Vamos allá.

Empecemos por el principal «problema» que tiene este disco y es algo que me ha comentado bastante gente. La primera canción es tan buena que el resto quedan en segundo plano un tanto eclipsadas por la impresionante «Left Hand Path», pero bueno, si quieres captar bien la atención de alguien que se dispone a escuchar tu música, tienes que poner la mejor o una de las mejores canciones en primera instancia. Si pones una regulera o mala puede que al minuto ya pasen a otra cosa. Es puro marketing, vamos. Aunque debo discrepar un poco ya que a mi me encantan todas y cada una de las piezas que forman este puzzle musical pero sí hay que reconocer que la epicidad de la primera es enorme y la parte final con ese sintetizador de la BSO de Phantasma (1979) junto a las guitarras, el solo y todo en general, es puro ARTE. Poco más que añadir sobre la pista de apertura.

«Drowned» es la siguiente, la encargada de despejar nuestras mortecinas neuronas después de la epopeya anterior. Un riff exquisito que junto a ese sonido pútrido avanza con decisión y va evolucionando hacía un espiral de locura. Un desatado Petrov va escupiendo sin piedad sus frases con un registro vocal que no llega a ser gutural, se queda entre dos aguas con un toque más rasgado, y que personalmente me encanta. Una voz con personalidad. Totalmente apoteósica es la parte de los solos, una maravilla.

Termina de forma abrupta para, sin mucho respiro, entrar de lleno en «Revel In Flesh», una canción que es un pogo infinito, una amalgama de ritmos para dejarte las cervicales y bailar hasta reventar (una primera versión apareció en la demo de Nihilist Only Shreds Remains de 1989). Vacilones, oscuros y tanto veloces como lentos, mostrando sus mejores cartas en una onda muy punk. El death metal sería una evolución del thrash metal añadiendo elementos de otros estilos y el punk, ahí está bien presente. Si quieres aprender a tocar este género ya puedes empezar a sacar alguna que otra canción de esta cátedra.

Una batería con un efecto que parece un flanger sirve de introducción para «When Life Has Ceased» (de esta también hubo una primera versión en la demo Drowned de 1989 de Nihilist). Se trata de una canción con muchos cambios siendo bastante dinámica, como casi todo el disco. Su parte lenta es una clara inspiración para muchos grupos de la época y actuales, pero sobre todo los acelerones que pegan y con ese sonido tan sucio pero a su vez nítido, en el que puedes detectar todos los instrumentos aunque estén ultra saturados.

«Supposed to Rot» es la canción más corta del disco con una duración de poco más de dos minutos, pero es una obra maestra. En un concierto con Angoixa se nos ocurrió que podría ser un buen bis para el final y así fue, con la sala totalmente loca en nuestra versión a la catalana. En esos dos minutos condensan todos y cada uno de los clichés que debe tener una buena canción de death metal.

Recuperan una de la primera demo que sacaron bajo el nombre de Entombed con «But Life Goes On» y no sé cual prefiero. La del disco tiene mejor sonido pero la otra tiene un salvajismo y una producción que me chifla. Adoro las primeras demos que grabaron sin apenas medios todos los grupos de los países nórdicos, ahí reside la pura esencia. Los solos de esta canción son de una plasticidad impresionante y vaya riffacos.

La épica y majestuosa «Bitter Loss» me parece una obra de arte por si sola. Su inicio intrincado y lleno de matices siempre me ha parecido una de las mejores introducciones que han parido. Se trata de una canción con el groove como total protagonista donde los cambios entre pasajes están ejecutados a la perfección. Aquí Petrov se sale con las voces mostrando varios registros.

«Morbid Devourment» nos vuelve a mostrar a unos Entombed más comedidos, con unos buenos medios tiempos para luego acelerar el pulso y enseñarnos como hacer buen death metal. La lista de grupos que salieron imitando este sonido y esta manera de componer puede ser infinita, y aún hoy día van saliendo. Su parte final es pura inspiración con unos solos y arreglos sencillamente tremendos.

La crudeza de las guitarras se agudiza en «Abnormally Deceased», una canción oscura y una de las joyas ocultas del disco. Como he dicho antes, la primera es muy buena y puede que haya gente que no sepa valorar el resto del disco, pero con canciones como esta a uno se le deben quitar esas tonterías.

Recuperan otra canción de su primera demo con «The Truth Beyond» y para el final nos ofrecen un par de bonus tracks. «Carnal Leftlovers» apareció en la primera demo de Nihilist y se trata de una canción con bastante esencia punk y unos ritmos adictivos, una delicia que nos ayuda a hacernos una idea de su evolución. Y «Premature Autopsy» era el título que tiene esa primera demo de los pre Entombed pero que no aparecía en ella. Una canción con unas voces demoníacas que hielan la sangre, unas guitarras mugrientas y unos ritmazos marca de la casa.

Tras 30 años este disco sigue pateando traseros como el primer día y ha envejecido a la perfección, sin fisura alguna. Si aún eres de los que no ha escuchado esta magnífica obra no sé por que sigues leyendo, ve corriendo a pegarle unas vueltas y si no te enamoras de él vete al médico corriendo.

 

Robert Garcia
Sobre Robert Garcia 420 Artículos
Death, thrash, djent, dark, progresivo, doom, black, experimental, jazz, clásica, electrónica... La música me mantiene vivo, es una droga que da sentido a este extraño sueño llamado vida. Músico autodidacta, guitarrista, cantante y enfermo de escuchar y escuchar música sin parar.