Crónica y fotos del concierto de Dirty Loops - La [2] de Apolo (Barcelona), 28 de marzo de 2023

El virtuosismo de Dirty Loops nos da una lección de buen hacer musical en La [2] de Apolo

Datos del Concierto

Bandas:
Dirty Loops
 
Fecha: 28 de marzo de 2023
Lugar: La [2] de Apolo (Barcelona)
Promotora: Piñata Music
Asistencia aproximada: 380 personas

Fotos

Fotos por Jordi Amela

De todos es sabido que crearse expectativas de antemano no suele ser una buena idea, pues es fácil que lo que acabemos viendo no cumpla al dedillo con nuestros exigentes estándares. Sin embargo, no siempre podemos evitar pensar en ellas y ponerlas por todo lo alto cuando se trata de reputados músicos reconocidos por su virtuosismo. Sobre el papel, pocas cosas pueden fallar en tal caso, ¿quizás un setlist con poco gancho?, ¿un exagerado ensalzamiento de las virguerías instrumentales carentes de un sentido claro y definido? Yo tenía toda mi fe puesta en que la propuesta de Dirty Loops, banda encasillada a menudo dentro del jazz, pero que a mí me da mucha más retirada a un elaborado pop electrónico con una clare base rítmica funky, iba a ser de lo más interesante. No hay un mal tema en su discografía, y todos y cada uno de ellos esconden múltiples elementos de calidad en los que perderse una tras otra vez, pues detalles no le faltan con los que recrearse y sacarles jugo. ¿Cómo trasladar toda esa riqueza musical a un directo sin que pierda el interés del oyente? Ahí va la cuestión clave que puede marcar la diferencia…

Dirty Loops

Hacía tiempo que no entraba en una sala tranquilamente sin las prisas a las que nos vemos abocados últimamente debido a unos horarios europeos que poco tienen que ver con nuestras realidades laborales, y eso, además de agradecerse, hace que tu predisposición sea positiva de buen comienzo. La sala 2 de Apolo, sin ser muy grande, presentaba un lleno más que notable al poco de abrir sus puertas y como pude me acomodé en un lateral un tanto elevado con buena visibilidad sobre el escenario. A la hora convenida, mientras sonaba una melodía muy eclesiástica, aparecieron los tres miembros titulares de Dirty Loops (Jonah Nilsson a la voz y teclados, Henrik Linder al bajo y Aron Mellergård a la batería) más una cuarta persona que se situó tras unos teclados en uno de los laterales del escenario. Esta era una de las dudas principales que planeaban sobre mi persona antes de entrar a la sala y que fue así rápidamente disipada (¿serán solo los tres componentes oficiales de la banda capaces de trasladar toda su elaborada música y energía al directo?). Yo apostaba en todo caso por un refuerzo de guitarra, pues en su último disco han contado con la colaboración del guitarrista Corey Wong, pero no fue así. El cuarto joven miembro (imposible retener el nombre que imagino es sueco y no conseguí entender por mucho que lo presentaran en un par de ocasiones) resultó ser una pieza más que versátil (reforzando con coros y teclados) y el complemento perfecto para Jonah Nilsson, quien en muchas ocasiones abandonó sus funciones al teclado para entregarse en cuerpo y alma a sus tareas vocales e incluso pegarse algún que otro bailoteo por el escenario. Aunque notamos algunas pistas pregrabadas a lo largo de la noche, vocales principalmente, cabe resaltar que este cuarto miembro se esmeró en todo momento con sus coros para mitigar ese efecto pregrabado que imaginamos es inevitable si quieres, por ejemplo, que un tema influenciado por el gospel siga sonando como tal en directo sin tener que traerte a una buena tropa de coristas… Hecha esta pequeña puntualización, simplemente decir que todo sonó a las mil maravillas, nítido y bien ponderado.

El primer tema que abordaron, “Follow the Light”, ya fue una sorpresa en sí misma, pues perteneciente a ese último trabajo de la banda, Turbo (2021), en el que cuentan con nuevos instrumentos no usuales para esta formación, toda una sección de viento y una guitarra en este en concreto, no era tarea fácil adaptarlo a lo presente. La elección evidente fue simplemente reproducir todas esas melodías con los teclados y lo cierto es que quedó de lo más resultón. Henrik Linder se llevó su merecida ovación en respuesta a su primer solo de bajo, que por lo menos triplicó la duración de la versión en estudio y nos dejó a todos en estado de shock. No dudaría en afirmar que la destreza en alternar las distintas técnicas de bajo de este artista es de lo más exagerado que he visto nunca en un escenario. No solo utiliza el instrumento como tal, sino que a menudo se atreve a emular a la guitarra con tappings y acordes a una velocidad de infarto. Y todo sin despeinarse apenas. Ni que decir tiene que cuatro cuerdas no le bastan y su instrumento viene con seis.

Encadenado nos llegó “Accidentally in Love”, que bien podría ser un tema firmado por Stevie Wonder, ya que son muchas sus similitudes, desde el sonido de harmónica del inicio, a la forma en que lo canta de Jonah. Como jugaron la batería (que sonaba atronadora) y el bajo entre ellos durante este tema, mientras voz y teclados se encargaban de la melodía, no tuvo desperdicio. Seguimos repasando los orígenes de la banda con “Sayonara Love”, perteneciente como el tema anterior a su álbum Loopified (2014). Aquí ya nos fuimos a sonoridades más electrónicas y para mi gusto, menos atractivas. Una base sencilla de teclados acompañando a la voz, que tan sólo se animó en los estribillos, donde ya entró la artillería rítmica al rescate, aportando algo más de garra. Pequeño momento de parón en los que saludar y hacer gala de los pocos conocimientos de español que la banda tiene dieron paso a la primera versión de la noche, “Just Dance” de Lady GaGa. La cosa quedaría en mera anécdota si no fuera porque le dieron un giro total al tema desvirtuándolo completamente y convirtiéndolo en otra cosa bien distinta. Si su inicio y estribillos fueron de marcado estilo electrónico, ellos aprovecharon esa supuesta sencillez para añadir toda una sección instrumental rítmica en medio de aúpa que les permitió ir presentando tanto al bajista Henrik Linder de nuevo, como al batería Aron Mellergård. Bajaron las revoluciones de golpe con la balada de Loopified, “It Hurts”, un tema del cual supieron potenciar su emotividad al máximo. La ambientalidad del disco generada por unos envolventes teclados se transformó en algo mucho más profundo en directo. Jonah al piano, interpretándola magistralmente tanto a nivel vocal como aportando unos acordes que sonaron muy jazzísticos, dejó muda a la sala mientras todo aquello sucedía. Pero ahí no acabó la mutación, porque al poco Henrik se sumó con su bajo discretamente sentado en una esquina al fondo de la sala para no restar protagonismo a Jonah, regalándonos unos acordes y melodías de una elegancia sublime. Magia pura es lo que vivimos los allí presentes durante este tema, toda una gozada para los sentidos difícil de olvidar. Tras unos cálidos aplausos entró un contrastado “World on Fire” a continuación, del álbum Phoenix (2020), un tema más animado que de nuevo permitió a Henrik lucirse de lo lindo con un solo de reminiscencias muy jazzisísticas que levantó una sentida ovación y que se repitió parcialmente como colofón. Os aseguro que el magnetismo de este hombre fue tremendo durante toda la noche, no había forma de quitarle los ojos de encima a todas esas virguerías que se iban sucediendo a toda velocidad y con un gusto exquisito. Es difícil expresar con palabras cómo notas en una sala cuando el liderazgo se lo lleva alguien de calle, aunque sea de manera involuntaria, pero este es un claro ejemplo de ello. Hay algo en el ambiente que se siente, sin más, y para mí esa noche fue claramente la figura de Henrik Linder quien deslumbró.

Un bailable y animado “Lost in You” vino a continuación, otro de los destacados de Loopified que fue bien aprovechado precisamente para eso mismo, intentar hacer bailar al público. Allí hubo un momento de bastante desmadre, pues me da que en la sala había más músicos que bailarines, pero tuvo su gracia el intento. Tres temas más de Phoenix se sucedieron acto seguido, dos de ellos íntegramente instrumentales. “Old Armando Had a Farm” es el tema más divertido de la discografía de Dirty Loops, country instrumental a toda velocidad y cómo no, con mucho slap bass y una animada batería acompañándolo, con un mugido de vaca final de lo más adecuado. “Next to You”, tema con una base rítmica muy funky y que va de menos a más, posee uno de los estribillos más contagiosos que la banda ha parido, que además se ve reforzado por todo un acompañamiento gospel (el que comentábamos al inicio sobre los pregrabados, que perdonamos por ser totalmente necesarios para trasmitir su esencia) fue otro de los momentazos de la noche. El siguiente y último instrumental de la noche fue “Coffee Break Is Over”, una locura desenfrenada en la que destacan mucho los teclados, y que bien podría servir para animar una vuelta ciclista. Parecía que iba a ser un tema estructurado al uso, pero a mitad del mismo se produjo un giro que rompió totalmente con la línea inicial, dejándonos descolocados. Llegó el momento de las versiones de temas pop por las que Dirty Loops son tan conocidos, y agradecimos que las enlazaran todas seguidas. Para mí es el aspecto que menos me llama de Dirty Loops, que sí, no hay duda de que las llevan a otro nivel y pueden resultar de lo más curiosas e interesantes, pero no deja de ser la obra creada por otras personas y no la propia. Las escogidas fueron “Wake Me Up” de Avicii, “Circus” de Britney Spears, y “Baby” y “Roller Coaster” de Justin Bieber. Fueron bien recibidas y dieron paso a otra de las baladas por excelencia de la banda, “Breakdown”, en la que Jonah brilló de nuevo con sus quebrados de voz tan cálidos, por los que se llevó un merecido aplauso. “Work Shit Out”, a continuación, ya es un tema muy especial de por sí en estudio, pues tras un inicio muy enérgico y comercial, se desarrolla de forma sorpresiva acallando las melodías vocales y dando pie a una improvisación muy jazzisística de todos y cada uno de sus instrumentos. Fue curioso comprobar que en directo se centrara esta improvisación básicamente al teclado de Jonah y la batería de Aron (quien, por fin, disfrutó de su momento estelar donde desplegar todas sus habilidades), dejando la parte de Henrik más en segundo plano, que tal y como hemos ido comentando, ya había disfrutado de gran protagonismo durante toda la noche. Si algo es de agradecer a Dirty Loops es su capacidad de repartirse equitativamente ese protagonismo, no hay egos que destaquen unos por encima de otros y eso dice mucho de ellos como banda.

Tras más de hora y cuarto de recital, llegó el momento de parar unos instantes y encarar los bises, que se iniciaron con una nueva versión, “Thriller” de Michael Jackson, tema que le va como un guante a esta formación por sus características propias que encajan perfectamente. Henrik cambió de bajo para este tema y para no variar, lo bordó. Los platos fuertes, como no podría ser de otra manera, los dejaron para el final, un par de temas del segundo y primer disco respectivamente, que pusieron el colofón a la jornada dejando el pabellón muy alto. Yo los hubiera invertido en orden, pues me parece mucho mejor tema “Rock You” que no “Hit Me”, de estribillo más facilón, pero ya es cuestión de gustos. “Rock You” fue de disfrute total, es un tema enérgico muy bailable, que incluso dio pie a que se presentara a los miembros de la banda de nuevo y “Hit Me” tuvo su momento de interactuación con el público en forma de canto. A los que soléis acudir a conciertos sabéis que en muchas ocasiones este puede ser uno de los momentos más bochornosos de la noche, ya que, en general, no se suele entonar con mucho acierto. No lo fue en esta ocasión en absoluto, por lo que intuyo que en la sala había mucho músico suelto… A ritmo de la melodía principal de la serie MacGyver, Dirty Loops se despidieron de la audiencia, recibiendo un más que merecido aplauso, y nos animaron a quedarnos un rato más en la sala para que los pudiéramos saludar en persona. Cuánta grandeza y humildad juntas en cuatro seres humanos.

Ya para finalizar me faltaba comentar que me parece alucinante la capacidad de incorporar nuevos arreglos de esta banda a sus propios temas, ya de por sí llenos de detalles, no conformándose con reproducirlos sino aportando nuevos matices y giros todo el rato, ¿se puede pedir más a estos músicos? A sus pies, Dirty Loops. Gracias por regalarnos una noche de 10.

Setlist:

Follow the Light
Accidentally in Love
Sayonara Love
Just Dance
It Hurts
World on Fire
Lost in You
Old Armando Had a Farm
Next to You
Coffee Break Is Over
Wake Me Up
Circus
Baby
Roller Coaster
Breakdown
Work Shit Out
Thriller
Rock You
Hit Me

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Sobre Susana Masanés 141 Artículos
Aficionada a la música y los viajes, aunque no sabría decidir en qué orden. Cuando los combino, ¡lo más! Amante de aprender cosas de allá donde vaya, soy un poco la suma de los lugares que he visitado y las experiencias vividas. Daría la vuelta al mundo de concierto en concierto si de mi dependiera, pero las limitaciones terrenales me mantienen aquí y ahora, así que, ¡a sacarle el máximo partido!