Crónica y fotos del concierto de Lacrimosa - Sala Salamandra (L’Hospitalet de Llobregat), 6 de mayo de 2023

El goticismo de Lacrimosa vuelve a reinar en Barcelona tras una década en blanco y negro

Datos del Concierto

Bandas:
Lacrimosa
 
Fecha: 6 de mayo de 2023
Lugar: Sala Salamandra (L’Hospitalet de Llobregat)
Promotora: Eclipse Group / RRS Promo
Asistencia aproximada: 700 personas

Fotos

Fotos por Ray Molinari

10 años esperando a que Lacrimosa volvieran a pisar nuestros escenarios y… la verdad es que se ha hecho larga la espera. Hace una década para atrás estábamos realmente mal acostumbrados pues el grupo solía visitarnos con bastante frecuencia a pesar de que rehuían de participar en todo festival que no fuera el M’era Luna. Y es que Tilo Wolff no es un tipo especialmente fácil de trato. No he podido entrevistarlo nunca en persona, sí por mail, y gente con la quien ha coincidido o trabajado siempre me hablan de que es un tipo curioso, especial y diferente. Y así lo amamos…

En L’Hospitalet la cola era larga y la gente iba muy elegante a pesar de que no había tanto vestido como en otras ocasiones pasadas. Todos sabemos que Lacrimosa es un concierto ideal para maquearte, pero suelen pasar de las dos horas de concierto, por lo que estar cómodo es también importante. No había teloneros, sí muchos viejos conocidos en platea y una entrada cercana al lleno total, pero cómoda, ideal para un show contemplativo como el que nos tocaba disfrutar. Lo que nos dolió de verdad fue el ver que no había puesto de merchandising en la sala.

La mítica intro “Lacrimosa’s Theme” empezó a sonar puntual con el payaso de fondo, siendo uno de los mejores logos de banda jamás creados. Salió el grupo poco a poco con guitarrista, batería y bajo, la gran Anne Nurmi vestida con plateados y plumas y una luna de sangre en la pantalla trasera. Tilo empezaría cantando entre bambalinas y entraría micro en mano con una ovación tremenda mientras atacaban la mítica “Schakal” del Inferno. El dueto de voces Tilo-Anne fue formidable y de entrada ya vimos que el vocalista suizo-germano ha hecho un pacto con el diablo, pues cada vez está más joven.

Por otro lado, los lanzamientos y malabares con baquetas estaban algo fuera de lugar, pero luego pensé que el logo de Lacrimosa es en el fondo un payaso haciendo malabares, así que cambio mi opinión sobre ese exceso. “Gracias por esperar 10 años, vais a tener dos horas de Lacrimosa hoy”. Así hablaba un Tilo que se equivocaba en cuanto al tiempo pues tocaron dos horas y cuarto. Impresionante, como impresionante fue el “Malina”, que empezó con el clavicordio de Anne en una solemne y elegante pieza que dio para que Wolff jugase con la gestualidad de las manos. Es único en todos los aspectos y especialmente en movimientos. La sala estaba absolutamente entregada.

“Liebe Über Leben” para brindarnos material de nueva generación, con la portada del disco de fondo y con Tilo colgándose una guitarra. Toca destacar el gran papel de su guitarrista solista y de ese solo con muchas reminiscencias de Pink Floyd. Anne tiene sus temas cantados en inglés en los que toma el centro del escenario y Tilo pasa a los teclados. Tiempo para ofrecernos la delicada “The Turning Point”. Toca decir que la finesa está mucho mejor ahora de voz que no años atrás en los que desafinaba, especialmente en los momentos más agresivos y agudos. Esta vez rozó un alto nivel.

El grupo deja que los músicos tengan lucimientos protagonistas como en “Kelch Der Liebe” en el que la inició en el centro y con un telón de teatro de fondo. En “Alleine Zu Zweit” quedé impresionado pues no llevaban nada pregrabado y fue el guitarrista quien se encargó de la intro orquestal. Impresionante en una de las canciones más queridas y coreadas. Recordemos que Lacrimosa empezó a cantar en alemán antes que Rammstein, y eso ya les hizo muy especiales. Lo que nadie esperaba es que se marcaran luego el “Lichtgestalt”, otra de las extraordinarias del repertorio, así que asistimos a un tramo de concierto de ensueño, pues esta la esperábamos en los bises. La sala cantó con ganas a pesar de que en algún momento la canción quedó algo vacía, supongo que es porque se desprenden de la carga orquestal del pregrabado.

“Nach der Sturm” vino acompañada con relámpagos en una escena marina de fondo y con Tilo empuñando una guitarra acústica. Tema atmosférico, teatral, muy expresivo y entonado. La tempestad siguió con “Führ mich nochmal in der sturm”, que tiene en el inicio al Bowie de “Space Oddity” para luego desarrollarse por otros derroteros de elegancia. Un fondo cubista rojo presidió “Die unbekannte farbe”, una de sus últimas joyas discográficas. De bajo muy presente, cosiendo y dando cuerpo a todos los temas, que desembocaron en otra canción para Anne: “Daughter of Coldness”. Quedó gélida y repleta de clase con esa nieve de fondo. De lo mejor de su último disco y luego Anne soltó en castellano un “Muchas gracias”.

Y del rabioso presente nos fuimos al pasado del grupo con la maravillosa “Flamme im wind”. Extenso tema que mostraba esos inicios en los que trabajaban más el verso y las texturas que los estribillos y los arreglos. De fondo una llama viva y de verdad que me pareció uno de los grandes momentos de la velada, especialmente con ese acelerón. “Celebrate the Darkness” sonó a aquelarre con clase, elegancia y orden con los vocalistas dándose la vez a las voces. “Rote Sinfonie” fue la única visitación al disco Revolution, y obviamente las luces rojas tomaron la escena. Incluyeron un solo de bajo perfectamente integrado en la canción. Anne cantó por momentos de forma muy agresiva.

Y la maravillosa “Stolzes Herz” cerró la primera parte del show a lo grande. Obra maestra del Stille con una vibra muy positiva y festiva. Podríamos decir que fue su primera canción absolutamente mágica de muchas que vendrían en su haber. Los bises empezaron con el “Der margen denach”, una de las cimas del Fassadeque sigue estando siempre en los repertorios. Fue uno de los singles de mayor éxito y la gente la cantó con muchas ganas. Y luego más magia con una pieza que para mí contiene todo lo que es Lacrimosa: “Ich bin der brennende Komet”, clase y fuerza con todos sus tópicos sonoros y con doble bombo. Estelar…

Hubo un segundo bis para alegría de los entregados fans y empezó con Tilo agradeciendo a los aficionados el estar allí. “Estar aquí tocando para vosotros es como estar conversando con viejos amigos, como ayer sucedió en Madrid”. Estas palabras precedieron algo realmente grande como fue el “Durch Nacht Und Flut”, tema que posee unos versos en castellano como guiño a Sudamérica pues allí llenan grandes recintos. Canción mágica donde las haya.

Finalmente, Tilo nos contó que el promotor Rubén le dijo en Madrid que no podía ser que Lacrimosa se dejasen un tema tan especial como “Copycat”, y que había que tocarlo. Barcelona tuvo el “Copycat”, el tema menos Lacrimosa de todo su repertorio y a la vez el más querido y tocado. Protagonismo instrumental, dueto de voces y desparrame generalizado en la sala. ¡Incluso cantó un verso el bajista!

Conciertos así deberían de ser la tónica: dos horas y cuarto y sin pregrabados. Las ganas de ver en persona a Tilo y Anne hicieron que una legión de fans se atrincherara a la puerta esperando al grupo, y no sé si llegaron a salir pues a la hora y media de espera me largué. El hechizo es tan fuerte que servidor se quedó para que me firmaran. Llevaba una extensa colección de discos, y es que Lacrimosa es una de las bandas de mi vida. Y por lo que pude ver, no era el único.

Jordi Tàrrega
Sobre Jordi Tàrrega 1370 Artículos
Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.