Entrevista a Diva Satánica, vocalista de Nervosa y Bloodhunter: ‘Las redes sociales están muy bien, pero antes que la libertad de expresión va el respeto’

En tiempos de pandemia hubo la implosión de Nervosa quedando dividido el trío brasileño en dos partes: las Nervosa de Prika y las Crypta de Luana y Fernanda. Ambas formaciones tuvieron el foco mediático encima en una escena sin conciertos ni noticias relevantes. Locura mediática en la quiebra de la formación de metal extremo femenina. La bomba vino cuando ambas bandas empezaron a anunciar fichajes y Nervosa pasaban de trío a cuarteto con la gallega Diva Satánica a las voces. Un notición.

Recordemos que Nervosa giraban en salas pequeñas y tocaban en segundos escenarios en festivales. Ahora todo esto ha cambiado. Posiblemente tanto para Nervosa como para Crypta el romper y empezar de nuevo ha sido lo mejor que les podía pasar. Las expectativas están por las nubes y os puedo asegurar sin atisbo de duda que Perpetual Chaos va a abrir nuevas fronteras y les hará ganar mucho público. Otro tema es qué pensará el antiguo fan de las cariocas. Diva Satánica es un sol de persona, es un placer entrevistarla y también el poder hablar de música con ella.

El disco está en la rampa de salida y creo que es hay muchísima expectativa. Supongo que sabéis que el foco va a volver a ponerse sobre vosotras ahora que editáis “Perpetual Chaos”. ¿Sientes que es la oportunidad de vuestras vidas? Porque el disco va a ser mirado con lupa… Entiendo que “Perpetual Chaos” ha sido grabado a distancia con la pandemia de por medio, ¿no?

Para componer no hemos podido quedar en persona y hemos tenido que quedar por internet. Videollamadas, archivos con el material grabado… riffs sobre los que hacer arreglos… ha sido todo un poco extraño. Y luego, el día antes de llegar al estudio, justo el día antes de que volara Prika para Málaga, le cancelaron el vuelo. Hemos tenido muchos problemas. Pero al final pudimos hacerlo todo, más o menos, según lo previsto. Estamos súpercontentas a pesar de las dificultades.

De entrada… eso de fichar por una banda brasileña y grabar un videoclip en Málaga para “Guided by Evil”… En fin, Málaga siempre está bien, pero yo me hubiera hecho ilusiones con Sao Paulo o Copacabana.

(Risas) ¡Sin duda! Pero estando las cosas así y aprovechando que estábamos todas juntas había que aprovechar puesto que cada una vive en un país diferente. Era muy complicado. Así nos quitábamos un viaje de en medio y te aseguro que fue todo contrarreloj puesto que lo hicimos el penúltimo día de nuestra estancia allí. Terminamos de trabajar en el estudio a las ocho de la tarde y nos pusimos a grabar hasta las cinco o seis de la mañana.

“Until the Very End” tiene un sonido próximo a Sepultura. Entiendo que las raíces de Prika tengan bastante que ver, ¿no?

Sin duda. Quizá no haya esos momentos más étnicos, pero sí de los riffs más de los primeros discos de Sepultura. Siempre han estado muy presentes para ella. Los mismos Sepultura, Slayer y demás bandas clásicas del estilo son los puntos clave para ella.

Estáis con una grande como es Napalm Records. ¿A nivel de sello supongo que hay muchas diferencias con lo que solíais estar acostumbrados con Bloodhunter?

Nervosa lleva casi desde sus inicios con Napalm. Y la diferencia entre sellos es abismal, pero ten en cuenta que Bloodhunter es un pequeño proyecto. Estamos en el superunderground y eso que hemos tenido suerte puesto que hemos trabajado con la gente de Xtreem Music, Suspiria y demás… Son sellos muy pequeños que tienen su forma propia de trabajar. Todo muy profesional, pero sin el alcance y la capacidad que puede tener Napalm. Muchas veces lo comento con la gente de Bloodhunter que las oportunidades de hacer cosas cuando estás en un sello grande son muy distintas. A nivel de todos los miembros de la banda nos planteamos que a cualquiera que le surja una oportunidad tiene que ir a por ella Bloodhunter se irá adaptando a las circunstancias que haya. Para mi es muy importante continuar en la banda pues es donde yo empecé. Allí aprendí lo poco que sé. No me gustaría tener que salir del proyecto.

Sinceramente creo que todavía vivimos en un mundo sexista y creo que me toca hacerte un poco la pregunta de tu condición de mujer en el mundo heavy. Por otro lado, también te digo que poco a poco vamos avanzando y que llegaremos algún día a un punto en el que nos sea completamente igual preguntarle alguien basándonos en si es chico o chica. ¿Como mujer consideras que a día de hoy todavía tienes que demostrar mucho más que un hombre?

En este tema tengo como sentimientos encontrados pues creo que nunca, por el hecho de ser mujer, haya tenido que demostrar mucho más; pero sí que por ser más joven se me ha dado a entender que por condición de edad no tenía ni idea de ciertas cosas. ¡Y quizá fuera verdad! Pero bueno… no he percibido tanto ese machismo, pero si que a veces oyes algún comentario muy desafortunado. Pero también te diría que es más por la ignorancia. Bajas del escenario después de haber tocado y te cruzas con alguien y en vez de decirte si le ha gustado te suelta un: “¡Me encanta tu ropa!”. Y claro, tú te quedas en plan: “vamos a ver… ¿yo he venido aquí a enseñar ropa o a dar un concierto?”. Sí que creo que poco a poco la cosa va cambiando y vamos tomando conciencia de que el género es una característica más que está allí, circunstancial. La gente no debería estar tan pendiente de cosas accesorias como la ropa.

Y posiblemente muchos de esos comentarios de “me encanta tu ropa” vienen de las propias chicas.

Exacto… ¡ese es el tema! Y es un poco en plan de: “Si estuvieras en mi situación no te gustaría que te alabaran la ropa que llevas y sí lo que haces sobre un escenario”.

El heavy metal tuvo un inicio muy machista siendo una música destinada a un público masculino y joven. ¿Crees que con el tiempo esto va cambiando y que bandas como Nervosa suponen que la gente cambie de opinión?

Cuando yo empecé en la escena del metal extremo la gente estaba ya como muy concienciada: gente que aboga por los derechos humanos, animalistas, feministas, asociaciones… Creo que la gente tiene una mentalidad muy diferente de la de años atrás. Pero Mia Wallace, nuestra compañera y bajista en Nervosa me contaba que ella viene de la escena del black metal donde no suele haber mujeres en casi ninguna banda. Y ella no ha coincidido con ninguna más allá de alguna que fuera técnico de luces o de sonido. Te puede contar varias situaciones bastante alucinantes de esas que te demuestran que parece que vivamos en universos totalmente diferentes.

Un poco el fan de metal es tradicionalista. Entrevistando a Dave Ellefson yo le decía que un poco echaba de menos los tiempos de la formación clásica. Uno tiene cariño a unos tiempos determinados, a unas canciones y a una formación determinada y no nos damos cuenta de que el tiempo avanza y ahora está un guitarrista genial allí, Kiko Loureiro, que encima es de Brasil…

Kiko Lourerio es de lo más impresionante que he visto yo en este mundillo desde hace mucho tiempo y es la prueba de que es perfectamente compatible tener unas raíces más del jazz o de progresivo y encajar en una formación de metal más clásico como Megadeth. Siempre vas a enriquecer el sonido final, y eso es muy interesante. Además, hoy en día la gente está superformada y tiene muchísimas oportunidades de aprender y de seguir formándose. Algo que hace años era mucho más difícil.

Entrando en el tema televisivo recordamos que Rafa Blas ganó el programa La Voz donde tú participaste, pero a día de hoy no está en ningún grupo top, y lo merecería, pero… La escena metal no lo ve como “uno de los nuestros”.

Sí, pero aquí entran en juego varios factores. Por un lado, yo no sé si Rafa deseaba continuar en alguna banda de este estilo. Puedes estar en un grupo que medianamente vaya bien, pero si no termina de despegar y tú quieres vivir de ello puede agotarte mucho. Y para una persona que tiene unos objetivos que van mucho más allá de eso, pues llega un punto en el que te cansas. Hasta donde yo sé creo que estaba haciendo un espectáculo de Michael Jackson y trabajando en el mundillo musical. Estaba muy contento. Lo importante es que haga lo que quiere hacer, y, obviamente, también te voy a decir que cuando yo estaba en La voz, cuando ganas se supone que el formato como premio te lleva a grabar un disco con el que supones que va a tener mucha difusión, pero en mi edición no pasó nada. Pensábamos en los que llegaban a la fase final y era en plan: “pobrecitos”… tienen que estar por contrato cinco años con la productora del programa y en muchos casos son cinco años sin hacer nada. No tiene mucho sentido el tener a un artista parado cinco años. Y cuando el tiempo pase y pueda hacer algo… ¿qué?

Son jaulas de contrato en las que siempre pierde el artista. Cuando Lordi ganó Eurovisión tuvo que hacer una gira europea por pabellones con gente que no tenía nada que ver con ellos y un púbico al que nunca le interesará Lordi, pero tienes que hacerlo por contrato. El éxito tiene también esa otra cara.

Exacto. Yo pensaba que no iba a ganar, ni mucho menos, pero con participar y conseguir la exposición mediática ya me conformo pues no me ata a nada posteriormente.

Sabemos que trabajas en sanidad así que más que preguntarte por la crisis sanitaria te doy las gracias y te pregunto si todo esto puede llegarte a inspirar a nivel de letras o música.

En este álbum de Nervosa hay mucho de lo vivido en esta pandemia. No hablo de cosas estrictamente sanitarias pero uno de los ejemplos que me viene es lo de “no hay hospitales, no hay atención”… todo esto lo hemos tenido muy presente porque es inevitable. Uno está todo el día en la televisión y la gente no habla de otra cosa. Más allá de lo concreto pues hay un poco esa sensación de caos general que hemos ido abordando de distintas perspectivas. También en las letras hay reflejada la corrupción política, el abuso animal, otro tema habla del suicidio. Creo que aquí hemos tenido bastante variedad la hora de interpretar esta situación que estamos viviendo.

Pues Wolf Hoffman de Accept, al contrario que muchos grupos, decidió que el nuevo disco de Accept no tenía que tener ninguna referencia al virus.

Puedo entenderlo pues una está hasta el moño de oírlo en todas partes.

Entrevistando a Wolf Hoffman me decía que su público era básicamente masculino y que cuando tocó con Scorpions había mayoría de mujeres de más de 40. Siempre hay de todo y es malo generalizar, pero… ¿Cómo es el fan tipo de Nervosa?

(Risas) Yo he ido a muchos conciertos de Nervosa en mi vida y te diría que hay muchísimos hombres, pero hay muchas mujeres también porque ellas han sido de las poquitas bandas con formación completa femenina. No hay muchas que hayan llegado a conseguir cierto impacto en la industria y eso al final acaba siendo como un ejemplo en el que muchas nos miramos. Yo muchas veces miro las estadísticas de las redes sociales y en los perfiles de Nervosa la cosa está bastante repartida pero sí que la mayoría son hombres. En los míos la mayoría indiscutible eran hombres. Y eso un poco te hace pensar: “¿Qué pasa, que las mujeres no están interesadas en la música o no les interesa este estilo?”. Pero al final la cosa ha ido cambiando. Yo recuerdo los primeros conciertos a los que iba aquí en Madrid cuando me vine a vivir aquí y no había casi chicas y en los últimos años te diría que la gran mayoría eran chicas. Y me estoy refiriendo a conciertos de metal extremo. ¡Es más! Muchas veces no eran las mismas y muchas veces iban solas y no acompañando a su pareja. Aquí venían ellas porque les gustaba la banda. Esto a nivel nacional empieza a ser la nota dominante. Cuando vas a festivales hay también muchas mujeres. Todo ha empezado a cambiar un poco.

De formaciones de sólo chicas yo me quedaría con las Girlschool. Tienen más de sesenta años y siguen teniendo un directo excepcional y temazos.

Yo estoy ahora mucho con Thundermother, me encanta su vocalista Guernica.

Y ya que me hablas de Thundermother ahora veo un paralelismo con vosotras en Nervosa puesto que hubo un momento de su carrera en que Filippa se quedó sola y reformó toda la banda para mejor.

Su último disco es una pasada, de esos álbumes en los que todas las canciones son muy buenas, todas tienen algo.

Llegar hasta lo alto es siempre difícil y el inglés siempre ha sido un hándicap típico de las bandas de aquí. Quiero preguntarte el cómo te preparaste para la pronunciación y si como frontwoman de pequeña hiciste baile o es todo autodidacta.

Mira, lo del inglés es algo que hemos machacado mucho incluso en Bloodhunter pues nuestro bajista vivió sus primeros años de su vida en Texas. Él es absolutamente bilingüe. También ha sido profesor de inglés y siempre que hemos grabado él lo ha estado supervisando todo para que, dentro de lo posible, y al ser gutural, se entienda en la mayor medida. Y trabajando con Martin Furia con Nervosa si había algo que quedaba un poco raro enseguida me corregía. Muchas veces no es porque no domines el inglés, sino que depende del registro es complicado pronunciarlo todo superperfecto. A veces hay que pronunciarlo un poco distinto a cómo es para que suene lo más parecido a cómo se diría. Con la experiencia ya es algo que te sale automático, pero hay que pensarlo bien y es algo que me ha tomado años de trabajo. No me considero perfecta por el hecho de no ser nativa y siempre hay cosas que se te escapan en otros idiomas. Por otro lado, de pequeña he hecho teatro, he rodado en algún corto… a los 25 empecé con las sesiones de fotos, anuncios, alguna agencia. Siempre cosas relacionadas con la interpretación, pero a muy pequeña escala.

¿Por qué optaste por Diva Satánica como nombre artístico? A algunos les puede sonar muy pretencioso.

Con los años he visto que lo de Diva cabrea mucho a según que gente (risas). Siempre es un punto a nivel de marketing que no había tenido yo en cuenta. Lo elegí pues en Bloodhunter, siendo una banda de death metal, eso de Rocío Vázquez quedaba un poco raro. Busqué nombres, pero estaban ya todos cogidos. Todos los nombres de demonios y ocultismos estaban ya muy trillados. Así que busqué algo en algún tema que me gustase y me acordé de esta canción de la primera etapa de Arch Enemy que me gustaba mucho y pensé que el mensaje también encajaba bastante con el alter ego que quería crear en el escenario y lo elegí por eso.

¿Has llegado a debutar en directo o a tocar con el resto de las chicas o a ensayar conjuntamente?

¡Nada! No hemos podido ni estrenarnos. La primera vez que nos vimos tocando juntas “entre comillas” fue cuando grabamos el videoclip de “Guided by Evil”. Nos miramos y dijimos: “chicas, os dais cuenta de que esta es nuestra primera vez medio tocando juntas?”. Y era emocionante pues estábamos en medio de la pandemia y sabíamos que no se iba a repetir hasta cuando. Tuvimos también un ensayo aprovechando una vez que nos encontramos. Pero claro, la prueba de fuego todavía no la hemos pasado (risas). A ver si de cara al próximo año podemos tocar.

Siendo Prika brasileña y tú gallega… ¿No os animaréis a hacer una canción en gallego?

(Risas) Pues sobre esto va a haber una noticia muy pronto. Cuando empezó todo esto y Prika me contactó una de las cosas que me puso sobre la mesa es que la base de fans de Nervosa está en Brasil, y el perder esa posibilidad de comunicarse con ellos siendo la vocalista… pues era un punto que había que trabajar. Hay que aprovechar que soy gallega y el portugués es similar pues entre nosotras intentamos hablar en portugués para que yo me acostumbre. He hecho también ya alguna entrevista en portugués y en los temas no hay nada de esto, pero… pronto habrá una sorpresa relacionada con eso.

Ya que estamos con colaboraciones… ¿Con qué banda te gustaría subir a cantar?

¡Muchísimas! Ahora mismo a la que más ganas le tengo es Behemoth. Ellos nunca paran de hacer cosas y es un poco difícil seguirles el ritmo.

Salir en la tele te expone a ser blanco de mil críticas. Las redes sociales pueden ser un vertedero así que seguro que algo habrán dicho de ti que te tocase muy adentro. ¿Qué es lo peor que has tenido que enfrentarte?

Quitando los insultos… Hay una cosa que me molesta bastante que es que sin conocerme analizan características de mi personalidad como por ejemplo que me explota el ego o cosas así, que las dicen en respuesta a cuando yo me quejo de algo que no me gusta. Por ejemplo: el otro día me vi envuelta en una polémica puesto que había un personaje que criticaba a vocalistas femeninas específicamente y se enorgullecía de eso. Se ventaba de criticar a las mujeres cantantes, y me molestó. A veces nosotras nos vemos en la tesitura de no entrar al trapo por lo que pueden decir. Pero claro, si lo dejas pasar se piensan que pueden decir lo que les dé la gana por las redes sociales y un poco esa es mi lucha últimamente. Las redes sociales están muy bien para lo que están, pero la libertad de expresión no lo es todo, primero va el respeto y hay cosas que no se pueden consentir. Los insultos me parecen algo de muy mala educación ya sea con las mujeres o con cualquiera. Eso también lo aprendí de Txus. Ya me avisó cuando grabábamos de que me iban a caer palos por todos los lados. Yo pensaba que con La Voz ya me había llovido bastante, pero sí… Desde entonces no entro a leer comentarios porque como vea algo que no me gusta entraría al trapo.

Estoy haciendo un especial con canciones perfectas y me gustaría que me dijeras tu opinión sobre las siguientes canciones:

“Stargazer” de Rainbow: ¡Es mi preferida de Rainbow! Me encanta porque lo tiene todo. Tiene la pausa, respiras, vuelven otra vez, llegan a la cima… De 10.

“I Drove All Night” de Roy Orbison: Es uno de esos temas que la gente no conoce el título o quien la canta pero que todos hemos escuchado alguna vez. Forma parte de la historia de la música. Esas canciones que todo el mundo conoce, pero nadie sabe de quién es.

“Mourning Palace” de Dimmu Borgir: Waaaaww, no voy a decir que es mi favorita, pero eso es un temón. En directo es uno de esos temas que es muy arriesgado de defender. En metal extremo todo puede sonar o muy definido o como ruido horrible. Es un tema que suena rápido, llega muy arriba, pero entra fácil.

Jordi Tàrrega
Sobre Jordi Tàrrega 529 Artículos
Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.