Discos conceptuales: Queens of the Stone Age – Songs for the Deaf (Especial 20º Aniversario)

Ficha técnica

Publicado el 27 de agosto de 2002
Discográfica: Interscope Records
 
Componentes:
Josh Homme – Voz, guitarra
Nick Oliveri – Voz, coros, bajo
Mark Lanegan – Coros
Dave Grohl – Batería

Temas

1. You Think I Ain't Worth a Dollar, But I Feel Like a Millionaire (3:12)
2. No One Knows (4:38)
3. First It Giveth (3:18)
4. Song for the Dead (5:52)
5. The Sky Is Fallin' (6:15)
6. Six Shooter (1:19)
7. Hangin' Tree (3:06)
8. Go With the Flow (3:07)
9. Gonna Leave You (2:50)
10. Do It Again (4:04)
11. God Is in the Radio (6:04)
12. Another Love Song (3:16)
13. Song for the Deaf (6:42)
14. Mosquito Song [hidden track] (5:38)

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Songs for the Deaf es simplemente el mejor disco de stoner rock de todos los tiempos. Si, es cierto que el cambio de rumbo hacia sonidos más agradables y alternativos dotó a Queens of the Stone Age de un plus muy importante. Pero nadie va a cuestionar el poderío y potencial del disco rojo de las reinas.

Tras la crucial ruptura de la banda primigenia Kyuss, Josh Homme decidió emprender un camino paralelo y, coincidiendo con la publicación de un curioso split de Kyuss/Queens of the Stone Age (1997) en el que todos los temas fueron escritos por el mismo Josh, la banda madre acabó por anunciar su disolución, y en ese momento nació Queens of the Stone Age. La primera formación oficial de la banda la completaba solamente Alfredo Hernández en la batería, pues el mismo Homme se adjudicaba el bajo, el piano, el teclado, la guitarra y las voces.

Queens of the Stone Age debutaron en octubre de 1998 con un disco homónimo que fue muy bien recibido por fans y prensa. Tras renovar por completo su “formación”, la banda regresaba dos años más tarde con Rated R. Disco en el que Dave Catching se ocupó de la segunda guitarra, Nick Oliveri de bajo. En este segundo disco de las Reinas, Josh Homme empezó a tirar de amigos y colaboradores para endulzar su trabajo. Podemos escuchar las voces de Rob Halford y Mark Lanegan, así como aportaciones de Mario Lalli y Chriss Goss. Gene Trautman y Nick Lucero compartieron la autoría en la batería.

Y ya pensando en su tercer disco, Josh Homme decidió hacer el disco más ambicioso posible. En Songs for the Deaf colaboran un extenso número de artistas invitados. Dave Grohl es el más destacado de todos. Amigo de Homme desde que este militaba en Kyuss, es un declarado admirador de Queens of the Stone Age y ya quiso participar en Rated R. Además, también participan los polifacéticos Natasha Shneider y Alain Johannes, exmiembros de la banda Eleven, que actúan como teclistas. También repite aquí Mark Lanegan, exmiembro de Screaming Trees. También encontramos la primera colaboración del guitarrista Troy Van Leeuwen, futuro miembro de la banda que ganó en una audición a Jeordie White (bajista de Marilyn Manson y, actualmente de Nine Inch Nails y A Perfect Circle) por un puesto en Queens of the Stone Age.

Disco conceptual

El álbum está considerado como conceptual, inspirado en unos días en los que Homme condujo por los desiertos de Southern California acompañado solamente por unas emisoras de radio en español. Y es que Homme es un admirador del idioma español y de su cultura. En una entrevista concedida por él y Nick Oliveri aseguran que:

«Nos gustaría pasar más tiempo en España. Queremos grabar nuestro próximo disco allí, y encontrar gente apasionada y amigos que entiendan lo que estamos haciendo, que se miren y se toquen más que en Inglaterra… Por eso me gusta España, porque cerca del Mediterráneo tenéis otra manera de vivir, la misma desde Grecia hasta España. Trabajáis para vivir y no vivís para trabajar, y así querríamos vivir siempre, sin ser esclavos de nuestros sueños.»

El español queda patente en el primer corte de ese álbum, «You Think I Ain’t Worth a Dollar, But I Feel Like a Millionaire», donde su estribillo dice «Gimme toro, gimme some more» («Dame toro, dame algo más») o al final de su arrollador sencillo «No One Knows», donde un locutor (supuestamente llamado DJ Héctor Bonifacio Echevarria Cervantes de la Cruz Arroyo Rojas) presenta en español la siguiente canción que, después, se convertiría en otro de los sencillos, «First It Giveth».

Como álbum conceptual suelto, este disco es básicamente un viaje por carretera a través del desierto de California, con extractos de estaciones de radio de estas áreas entre las canciones, y aunque las canciones no están necesariamente conectadas temáticamente, todavía funciona y, por alguna razón, las partes de la radio dan el álbum una especie de fluidez que ayuda a ser absorbido aún más por la atmósfera oscura que crea la música.

Songs for the Deaf ya no trata sobre las drogas con tanta desfachatez como en Rated R. Josh nutre sus letras de actualidad y realidad. Por ejemplo, en “No One Knows”, habla de una pastilla que se le ha atascado en la garganta. Pero no es un éxtasis ni un medicamento, simplemente una pastilla. Queens of the Stone Age ya no quieren saber nada de etiquetas. Más bien prefieren juntarse con unos cuantos amigos para rentabilizar la educación del rock de los 70.

“Aunque nosotros empezáramos esto del stoner rock con Kyuss, ahora me parece un poco ridículo. Ninguno de nosotros fumamos hierba… solo.”

Este sería el único álbum de Queens of the Stone Age con Dave Grohl, la batería es increíble en todo el álbum, especialmente los rellenos de batería de Black Flag en «Song for the Dead» o «No one knows». Las voces añaden variedad al álbum porque junto a la voz suave de Josh Homme están los gritos intensos de Nick Oliveri y la inquietante voz profunda de Mark Lanegan.

Cada canción del álbum es brillante. «First It Giveth» y «Go With the Flow» son algunos de los mejores cortes stoner rock jamás creados, y los monótonos ritmos y riffs crean una energía inigualable y hacen de este álbum uno de los mejores álbumes de rock no solo de su década, sino de todo el tiempo.

“Song for the Dead”

Mención a parte para “Song for the Dead”, la cuarta canción del disco es una obra maestra del rock contemporáneo. Una de las canciones favoritas de los fans que generalmente se toca para terminar un concierto de Queens of the Stone Age. Dave Grohl comentó que la razón de la pausa al final de la canción es que estaban tocando el riff y fueron a terminar la canción, pero estaban tan metidos en ella que empezaron de nuevo sin siquiera darse cuenta.

Comenzando con un órgano que se desvanece lentamente, luego salta el riff de guitarra armónico pesado de Josh. Dave toca la batería en una introducción compuesta de ráfagas rápidas de solos, solo para detenerse y luego tocar un poco más. Después de un redoble de caja, la canción comienza con la segunda parte de la introducción con la guitarra cada vez más pesada y Dave tocando la batería en la introducción de «Slip It In» de Black Flag.

Los versos están llenos hasta el borde con… bueno… llenos. La primera canción del álbum cantada por Mark, tiene un estilo vocal muy singular. Hay una línea de letras, luego todo se detiene para que la guitarra toque un relleno, luego otra línea de letras, etc. Los coros son de Josh haciendo «Ahhhhhhhhhhh!» sobre el riff del verso principal y una parte adicional. Después del segundo coro, entran en un puente de interferencia intenso y vuelven a la canción. Después de tocar el verso y el estribillo por última vez, hay un breve descanso y vuelven al riff de introducción y detienen la canción. Hasta que hay otro relleno de batería rápido y Dave grita «Hey!», lo que resulta en volver al riff de introducción por última vez antes de terminar la canción para siempre.

Cifras y curiosidades

Songs for the Deaf fue otro nuevo éxito internacional y alabado conjuntamente por crítica y fans. El disco consiguió el puesto 17 del Billboard 200 de 2002. «No One Knows» fue número uno en el Modern Rock Tracks de 2002 y número 51 en los sencillos del Billboard Hot 100. El CD consiguió el disco de oro en Estados Unidos habiendo vendido 900 000 copias en 2003.

La crítica respondió muy positivamente, al igual que con Rated R, y Rolling Stone incluye a Songs for the Deaf en sus 50 Best Albums of 2002 (50 mejores álbumes de 2002), al igual que la revista británica Q. La revista londinense Uncut sitúa el álbum en el número 31 de su 100 Best Albums of the Year (los mejores 100 álbumes del año)3​ y, por último, Kerrang! le da el número 1 a Songs for the Deaf de 2002.

Songs for the Deaf recibió dos nominaciones a mejor actuación hard rock en los premios Grammy por sus singles «No One Knows», y «Go With the Flow».

Beto Lagarda
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