Crown Lands – Apocalypse

Nuestra Nota


9.5 / 10
                       

Ficha técnica

Fecha de publicación: 15 de mayo de 2026
Discográfica: Inside Out Music / Sony Music
Componentes:
Cody Bowles – Voz, batería, flauta
Kevin Comeau – Guitarra, bajo, teclados

Temas

1. Proclamation (1:22)
2. Foot Soldiers of the Syndicate (4:20)
3. Through the Looking Glass (3:45)
4. Blackstar (4:00)
5. The Fall (4:31)
6. The Revenants (5:29)
7. Apocalypse (19:01)

Multimedia




2026 está siendo un año muy fructífero para Canadá en términos musicales progresivos. Desde al anuncio de la reunión de Geddy Lee y Alex Lifeson de Rush junto a la baterista Anika Nilles para rendir tributo al fallecido Neil Peart con una serie de conciertos, hasta el fenómeno viral más reciente encarnado en la figura de la banda Angine de Poitrine, le llega el turno ahora al dúo Crown Lands de deslumbrar al mundo con su cuarto trabajo de estudio bautizado como Apocalypse (2026).

A Kevin Comeau (guitarra, bajo y teclado) y Cody Bowles (voces, batería y un sinfín de instrumentos étnicos) ya les echamos el ojo con el lanzamiento de su segundo disco Fearless (2023), una obra deslumbrante que auguraba un futuro prometedor para el dúo. Éste fue el último disco que facturaron bajo el sello Universal Music, al no haber un entendimiento en cuanto a la dirección musical que la banda debía tomar. Crown Lands han ido evolucionando desde sus orígenes, abrazando el progresivo más setentero con el paso de los años, algo que no acabó de encajar con la filosofía de la susodicha discográfica y propició su separación.

Kevin Comeau aprovechó bien su tiempo en esa etapa final bajo ese sello y los años posteriores para aprender lo necesario para grabar su música en su propio estudio, algo que probó con éxito en los siguientes Ritual I y II (2025), ya bajo el nuevo sello InsideOut Music. Los Rituals supusieron una ruptura estilística respecto a toda su discografía anterior, al tratarse de dos trabajos instrumentales de ambient y world music, en los que el dúo decidió explorar nuevos territorios compositivos a través de múltiples sonoridades étnicas. Cuando reseñamos Fearless explicamos que Cody era descendiente lejano de una tribu indígena, algo que encaja con la idea de su interés por ese tipo de música, sin embargo, esa información fue desmentida poco tiempo después por él mismo, pues al parecer provino de un equívoco familiar. Sea como sea, su fascinación por las culturas ancestrales es una fuente de inspiración constante, llevada a su máximo exponente en estas dos obras que han sido aprovechadas para dar sentido a la narrativa global de sus últimos trabajos, enlazados conceptualmente, pero en líneas cronológicas distintas.

La historia relatada en Apocalypse se ubica en el tiempo justo después de los Rituals y antes de Fearless. Incidimos en todos estos detalles porque es importante tenerlos presentes a la hora de entender la visión global de la obra de Crown Lands, que pasa por expandirse a modo de saga, entrando y saliendo de la línea temporal lógica a conveniencia, a imagen y semejanza de obras cinematográficas como Star Wars, en la que claramente se inspiran.

Debemos tener en cuenta también que este disco se ha concebido a la vieja usanza, teniendo en cuenta las dos caras de antaño, buscando coherencia tonal entre ambas. De antemano se decidió que la pieza central iba a ser la que da título al disco «Apocalypse», de más de 19 minutos, ubicada en lo que vendría a ser la cara B, dejando que el resto de temas queden en la cara A.

Tuvimos la enorme suerte de poder conversar con ellos en una entrevista y nos dieron muchas de las claves para entender el proceso de creación de tan magna obra, estudiada hasta el mínimo detalle, por lo que esperamos poder aportar algo de conocimiento fundamentado en su análisis a continuación.

Kevin nos estuvo explicando cómo van montando las canciones hasta que las dotan de personalidad propia y realizan su encaje en la narrativa global del disco, buscando su orden natural para que funcionen. En esa búsqueda de coherencia, pronto vieron claro que la obra debía iniciarse con «Proclamation», una breve pieza instrumental y coral de poco más de un minuto que aparece replicada de forma similar durante el desarrollo del cierre del disco en «Apocalypse», conectando de esta manera ambas caras. La pieza funciona cinemáticamente, consiguiendo que visualicemos un nuevo paisaje que nos es desvelado poco a poco para entrar de lleno en la siguiente pieza, «Foot Soldiers of the Syndicate», sin duda una de las más rockeras y potentes del disco. Es necesario ese carácter fuerte para que su letra adquiera sentido pleno, al tratar sobre el poder opresor de los líderes que no dudan en utilizar a sus súbditos a su antojo, como si de soldaditos a los que llevar al frente para ser sacrificados se tratara. Cody empieza por todo lo alto el disco, cantando en registros altísimos y maravillándonos con el dominio de su batería, mientras que Kevin lo borda en lo suyo, combinando riffs de guitarra magistrales con arpegiados y pasajes acústicos, además de reforzar la potencia rítmica del tema con un bajo sobresaliente. Y aunque es la pieza más previsible en cuanto a estructura, merece la pena detenerse en todo lo que consiguen crear alrededor del solo de guitarra, un pequeño oasis de gusto exquisito, así como en su final en que vuelve a brillar la elegancia de las notas que emanan de la eléctrica para despedirse en un estilo que recuerda a los Marillion más sinfónicos.

Continuamos avanzando con la balada «Through the Looking Glass», destacando por su equilibrio entre bellas estrofas acústicas con estribillos más eléctricos en los que la voz de Cody se eleva hasta registros inalcanzables para la mayoría de los mortales. El tema, aunque breve, contiene un guiño a sus estimados Rush en forma de puente instrumental, colocado con astucia para romper con la linealidad imperante.

«Blackstar» vuelve a moverse por territorios más rockeros que no progresivos porque una vez más la temática de su letra así lo demanda. Blackstar es el antihéroe del disco, el líder opresor que lucha por dominar otros mundos y el que nos conduce inevitablemente al final apocalíptico que se relata al final del mismo. Lo que hace Kevin aquí con su bajo es de traca, robándonos nuestra atención con cada inicio de estrofa, aunque tampoco desmerecen para nada los riffs de guitarra que conducen la canción hacia unos estribillos brillantes en su función de fijación en la memoria.

Por citar más referencias conocidas, mencionaría a Pink Floyd como inspiración para el inicio guitarrero de «The Fall», una especie de balada con bastante épica que se pasa en un suspiro antes de encarar el final de la cara A del trabajo con «The Revenants», la pieza escogida para encajar tonalmente con la B. La pieza parece representar a nivel instrumental la paz antes de la tormenta que está por venir. Se desarrolla en clave acústica, dejando todo el protagonismo, poético/lírico y vocal, a Cody, para brillar como nunca. Su minimalismo es su gran acierto, dejando que los pequeños detalles instrumentales (cuerda, sintetizador y flauta) adquieran una gran dimensión dentro de un espacio tan solo habitado por una voz y una acústica de base.

Cierra el disco la epopeya que da nombre al disco. «Apocalypse» lo despide, y concluye su historia de manera funesta. Nos relata una gran guerra en la que en realidad no hay un claro vencedor, algo que se descubre en su secuela Fearless. Decir que nos encontramos ante una genialidad se queda corto, más sabiendo cómo se gestó este Frankenstein musical hecho de distintos pedazos, unidos magistralmente para conducirnos por un sinfín de paisajes sonoros. La pieza emula una vez más a Rush, algo que lejos de ser negativo, es todo un elogio. Dada su larga duración, se permiten el lujo de recrearse en cada uno de esos paisajes que conducen al clímax final, llenándolos de detalles relevantes que van entrando y saliendo en sus distintas partes. Así pues, empezar con una intro instrumental de puro virtuosismo de tres minutos encaja con la idea de ir poco a poco marcando el camino que nos ha de llevar hacia el anunciado final. La voz de Cody se suma a la ecuación pasada esa larga introducción para hacer avanzar la historia, antes de cambiar el rumbo con un puente relativamente tranquilo que desemboca poco después en una contundencia extraordinaria acompañando a la batalla. Siguen sucediendo giros durante ese relato bélico, cerrando este tramo con la misma melodía inicial del disco y una conclusión demoledora, los cycles of hate (ciclos del odio) no dejarán nunca de existir una vez traspasada la frontera porque el odio alimenta al odio. Continua la tensión una vez más, dejando que sean los instrumentos los que la transmitan junto al narrador y las distintas voces que encarnan a los diferentes integrantes del conflicto. Pero Crown Lands aún se guardan una sorpresa, integrando un tramo en clave baladística hacia su final que nos deja sin palabras, antes de retomar la senda de las estrofas iniciales una vez más, cerrando el ciclo de esta manera y despidiéndose con un Apocalypse que cae como una losa sobre nuestra conciencia.

Como todo buen disco de progresivo que se precie, Apocalypse debe ser abordado sin prisas, deteniéndose en cada uno de sus detalles para apreciar su verdadera dimensión. Es recomendable hacer lo propio con sus letras, pues resultan capitales para entender el uso de la instrumentación que tan bien liga con ellas. Y ya puestos a rizar el rizo, empaparse de las dos obras que están interrelacionadas en su relato ya es algo de nota. Parece una tarea titánica, pero bien merece la pena asumirla para poder llegar a la conclusión de que un tiempo meteórico los canadienses Crown Lands han conseguido llegar muy lejos.

Y ya para finalizar me gustaría aprovechar la ocasión de la reseña de este disco para invitar a una reflexión profunda sobre el estado polarizado en el que se encuentra nuestro mundo en la actualidad. Tres de las últimas obras en las que me he sumergido recientemente (Reliance de Soen, Sheeple de Franck Carducci y la que nos ocupa) pivotan, precisamente, sobre esa cuestión y sus derivadas. ¿Casualidad? En absoluto. Nuestros artistas están realmente preocupados por la dirección que están tomando los acontecimientos en nuestras sociedades, cada vez más intransigentes, extremistas y con un liderazgo más que cuestionable.

Sobre Susana Masanés 290 artículos
Aficionada a la música y los viajes, aunque no sabría decidir en qué orden. Cuando los combino, ¡lo más! Amante de aprender cosas de allá donde vaya, soy un poco la suma de los lugares que he visitado y las experiencias vividas. Daría la vuelta al mundo de concierto en concierto si de mi dependiera, pero las limitaciones terrenales me mantienen aquí y ahora, así que, ¡a sacarle el máximo partido!