Canciones perfectas: «In My Time of Need» de Opeth

«In my time of need» es una frase comúnmente utilizada para describir una situación difícil en la que un@ requiere ayuda o apoyo de l@s demás. Puede referirse a una amplia gama de luchas personales y emocionales, como hacer frente a una enfermedad, sufrir la pérdida de un ser querido, lidiar con dificultades financieras o experimentar la ruptura de una relación.

Durante esos momentos, es importante comunicarse con amig@s de confianza, familiares o redes de apoyo profesional para obtener ayuda y orientación. También es fundamental cuidarse mediante la búsqueda de actividades de autocuidado como el ejercicio, la meditación o la terapia.

Recordad que está bien pedir ayuda cuando se necesita, y que siempre, absolutamente siempre hay personas que se preocupan por ti y quieren apoyarte a través de los desafíos y obstáculos que la vida pone en nuestras narices.

No sé hasta qué punto una banda como Opeth, más concretamente su vocalista y líder Mikael Åkerfeldt, estaba pidiendo ayuda cuando un día como hoy de hace 20 años publicaron Damnation (2003), su séptimo álbum de estudio, trabajo que -al igual que Deliverance (2002)- está dedicado a su abuela, quien murió en un accidente automovilístico durante la grabación.

«Fue mi abuela quien me dio mi primera guitarra junto con algunos libros de acordes. Ella improvisaba canciones cuando íbamos a su casa. Era pintora, poeta… muy artística. Ella también tenía una guitarra y yo la tocaba cada vez que iba a visitarla. ¡Ella siempre me estaba grabando y recuerdo que ponía esas malditas cintas cada vez que teníamos una cena familiar! Debo decir que, inconscientemente, me ayudó a comenzar en esto de la música.»

La banda

Desde su llegada en 1990, los suecos Opeth se han convertido en uno de los grupos de metal más influyentes de toda Suecia… de toda Escandinavia… de toda Europa… de todo el puñetero planeta. Aunque sus comienzos musicales se basaron en una suerte de death metal con dejes doom saturados de ocultismo, como demostraran en Orchid (1995) y Morningrise (1996), cuando publicaron My Arms, Your Hearse en 1998, ya empezaron a insertar elementos progresivos en su música. A medida que Mikael Åkerfeldt y los suyos crecían musicalmente y el personal cambiaba, su enfoque y paleta sonora se expandieron.

El innovador y célebre Blackwater Park (2001) dio cobijo a los fans y críticos más puristas del death metal, pero la parroquia mundial del metal progresivo lo recibió también con los brazos abiertísimos. Cuando publicaron Ghost Reveries en 2005, una fusión fundacional de death y metal progresivo, pasaron a visitar las listas de éxitos de docenas de países, incluida su Suecia natal.

En la década de 2010, Opeth empezó a tirar por unos derroteros algo más prog y folkies, y buena muestra de ello es Heritage (2011), un álbum que significó la despedida de la banda de la estética death, adiós este que quedó más que subrayado con Pale Communion (2014), que vendió más de 19.000 copias durante su primera semana de lanzamiento solo en los Estados Unidos.

Opeth firmó con Nuclear Blast Records en junio de 2016 para la publicación de Sorceress a finales de septiembre. Una vez finalizados su cientos de compromisos y giras, tanto por Europa como por América, regresaron a los Park Studios en Estocolmo para escribir y grabar el emocionalmente extravagante In Cauda Venenum (2019), en palabras de la propia banda, «su álbum más épico y pesado». Se publicaron dos versiones de In Cauda Venenum simultáneamente, una cantada en sueco y otra, en inglés.

El genio de Mikael Åkerfeldt

Con solo siete años, el líder de Opeth, Mikael Åkerfeldt, ya se consideraba un metalero. Así que la decepción que sintió cuando su abuela le regaló una guitarra clásica a esa edad parecía natural y real. Como muchos aspirantes a headbangers, Åkerfeldt soñaba con universos llenos de distorsión.

Sin embargo, para aquellos que estén familiarizados con la música de Opeth, la reacción de Åkerfeldt puede parecer sorprendente, teniendo en cuenta la importancia de los estilos clásicos en el enfoque de los suecos, que supera los límites de cómo el metal más meloso puede llegar a ser considerado brutal, incluso cuando se compara con otras bandas de death metal experimental y progresivo. Åkerfeldt estaba abierto a diferentes estilos desde muy joven y se sintió atraído por la música muy compleja, pero tardó bastantes años en descubrir la guitarra clásica. No obstante, el día de la reivindicación de su abuela finalmente llegó cuando Åkerfeldt comenzó a poner a sus oyentes en la misma posición que ella le había puesto a él. Mirando hacia atrás, su elección de regalo parece profética porque un@ apenas puede imaginar a Opeth sin sus característicos pasajes atmosférico-amables.

«Siempre me gustaron los buenos guitarristas y las formas más diversas de tocar la guitarra. Recuerdo que, como en el caso de Metallica, me gustaban sus canciones más tranquilas. El segundo álbum de Sepultura, Schizophrenia (1987), tenía una pieza clásica («Inquisition Symphony»), y pensé que era cojonudo formar parte de una banda tan brutal como y poseer al mismo tiempo una musicalidad que iba más allá del metal.»

Puede que le llevara un tiempo, pero cuando Åkerfeldt finalmente recurrió a ese estilo más acústico, se zambulló de lleno en él. Las bandas de metal han abierto álbumes con introducciones acústicas durante décadas, pero Opeth llevó el concepto al siguiente nivel más de una vez. El trabajo que aquí nos ocupa, Damnation, consiste enteramente en música más suave, mientras un álbum como Watershed (2008), el último álbum de estudio de la banda que contiene growls o elementos de death metal, se abre con «Coil», un número melodioso de base acústica con voces limpias y un tufillo casi hippie. «Coil» ejemplifica cuán dispuesta está una banda como Opeth a probar la paciencia de su audiencia, lo cual es irónico porque las bandas de death metal tienden a empujar a las audiencias aumentando la aspereza y lo extremo en su forma de tocar. Opeth requiere el tipo opuesto de resistencia.

Åkerfeldt y compañía siempre han mostrado poca consideración por las definiciones rígidas de lo que se supone que es el death metal. Ya en el segundo álbum de la banda, Morningrise, Opeth comenzó a trabajar con canciones épicas llenas de partes que, dado el estado del death metal en ese momento, suenan audazmente dulces. Y Åkerfeldt solo se ha vuelto más atrevido a partir de ahí, empujando a Opeth a un nuevo terreno con cada lanzamiento sucesivo. De hecho, como joven oyente, Åkerfeldt rechazó la pesadez por sí misma. Mientras que sus compañeros se divertían con Venom y Celtic Frost, por ejemplo, Åkerfeldt tuvo una fuerte reacción negativa, llamando a su música «mierda». Buscó y se esforzó por crear, pesadez y una sensación de brutalidad en la música mientras satisfacía su gusto por el rock progresivo. Enamorado de la música de Scorpions y David Coverdale, Åkerfeldt se convertiría en un ávido fanático de Joni Mitchell, el rock psicodélico más vintage y el free jazz. Opeth, explica, se basa en gran medida en influencias no metálicas, pero emergen en la música de maneras que ni siquiera él puede rastrear.

En el momento en que él y la banda estaban creando Watershed, Åkerfeldt estaba descubriendo a The Zombies. El álbum también tiene una influencia significativa del vocalista Scott Walker, un cantante cuyo trabajo se aleja mucho del metal pero irradia un aura profundamente perturbada que Åkerfeldt encuentra irresistible:

«Lo descubrí a través de un amigo mío. Estaba trabajando en una tienda de música en ese momento, y él puso un viejo disco de los años 60 suyo, Scott 3, que me dejó impresionado. Realmente nunca había escuchado cantantes, y ese disco tenía cuerdas que suenan realmente espeluznantes. Más tarde, descubrí que sacó un disco en los años 90 llamado Tilt, y me di cuenta de que iba en una dirección más oscura. Cuando salió The Drift (2006), me sorprendió. Nunca había escuchado algo así. Estoy muy hastiado con la música contemporánea, así que necesito algo así para emocionarme. Realmente no escucho a bandas de metal nuevas. Ese álbum cambió mi mundo. Es bastante difícil de escuchar, y tienes que estar en el estado mental adecuado para llegar a disfrutarlo.»

Del mismo modo, a Åkerfeldt no le importa hacer que su audiencia tenga que trabajar para entrar en el ritmo de Opeth.

«Uno no comienza su viaje por el metal con Opeth. Muchas personas lo hacen, pero probablemente sea mejor si terminas con Opeth. No es un afecto instantáneo para muchas personas. Tocamos en directo y vemos a la gente bostezando. Si solo te gusta el death metal más brutal, entonces tal vez no seamos una banda para ti, pero si te gusta la música en general, creo que hay muchas posibilidades de que encuentres algo en nuestra música que te guste.»

La muerte de la abuela de Åkerfeldt

La abuela de Mikael Åkerfeldt, que fue una figura materna importante en su vida, falleció en el año 2002. En ese momento, Åkerfeldt estaba grabando Deliverance.

En una entrevista con la revista Loudwire en 2016, Åkerfeldt habló sobre cómo la muerte de su abuela influyó en su proceso de composición y sobre cómo algunas de las letras de la banda, incluyendo la canción «A Fair Judgement», reflejan su experiencia de dolor y pérdida.

La muerte de la abuela de Åkerfeldt tuvo un impacto significativo en él. En entrevistas posteriores, ha hablado sobre la importancia de su abuela en su vida y sobre cómo la perdió justo cuando la banda estaba en uno de sus momentos más intensos.

Aunque la muerte de su abuela fue una experiencia difícil para Åkerfeldt, también le ha inspirado en su música y en su vida en general. Åkerfeldt ha hablado abiertamente sobre su dolor y sobre cómo ha aprendido a aceptar y procesar sus emociones a través de la música.

Damnation

Este es el lanzamiento que catapultó a Opeth a abrazar a tod@s los fans del rock progresivo que los menospreciaban debido a sus guturales y al deje death que caracterizaba a sus anteriores trabajos.

Damnation es el primer trabajo que escuché de ellos, pero he de reconocer que yo llegué a ellos tarde, muy tarde; hace menos de 10 años. De hecho, para ser 100% honesto, debería decir que apenas conocía a la banda, y aunque parezca estúpido, gran parte de culpa de ello la tiene su logo; quién podía imaginar que tras esa typo tan recargada se escondía una de las mejores bandas de death metal (progresivo) de la historia. Y no, tampoco soy un erudito de la música progresiva. Me gusta, por así decirlo, el heavy metal bien hecho, y hasta hace poco más de una década, no apreciaba los gruñidos, y si bien ahora pienso totalmente lo contrario, hubo un tiempo en el que asociaba los growls a la falta de talento en el ámbito vocal.

Admito que estaba totalmente equivocado con Opeth. Tienen talento y lo demuestran con creces en Damnation. La voz de Åkerfeldt muestra amplitud y delicadeza. La música, en general, es encantadora, me emociona y me atrae. No puedo expresar cuánto me gusta este álbum. Este trabajo, realmente, me pegó fuerte en su día, y fue a raíz de descubrirlo -tarde, las cosas como son- gracias a una muy buena amiga, la mejor que uno pueda tener, que (re)descubrí a los suecos. Gracias, Rebeca.

No deja de ser curioso que después de la publicación de uno de los álbumes más pesados ​​de Opeth, Deliverance (2002), la banda nos regalara su primer disco sin guturales. Blackwater Park (2001) y Deliverance tuvieron a Steven Wilson en la producción y este álbum no es una excepción. De hecho, es el último en el que el de Porcupne Tree está tras los mandos hasta la publicación de Pale Communion en 2014.

Al igual que sucedía en Deliverance, Damnation también está dedicado a la pérdida de la abuela de Åkerfeldt, lo que significa que, probablemente, estemos ante uno de los álbumes más difíciles de grabar debido a dicha pérdida y sus consecuencias. Los dos álbumes contrastan marcadamente entre sí, dividiendo deliberadamente los dos estilos más predominantes de la banda, ya que Deliverance se considera uno de sus álbumes más pesados, mientras que Damnation experimenta con un sonido influenciado por el rock progresivo mucho más suave. La idea inicial era la de publicar un álbum doble.

¿Cómo escoger una canción favorita entre tanto temazo? «Windowpane», «In My Time of Need», «To Rid the Disease», «Weakness» o la ya mencionada «Ending Credits». Aquí,como suele decirse, no hay tema malo. Damnation es un álbum que se disfruta de principio a fin. Site cuesta entrar en él, te recomiendo que lo escuches varias veces, para percibir y entender todos los mensajes difundidos. Este es el álbum perfecto para familiarizarte, como me sucedió a mí, con Opeth, te guste o no la música extrema. Un trabajo que no debería faltar en la colección de nadie que sigue siendo uno de los trabajos más melancólicos jamás grabados.

«In My Time of Need»

«In My Time of Need» es un lamento por la soledad y la pérdida. Habla del sentimiento de aislamiento del narrador y de cómo ha sido abandonado y olvidado por aquell@s a quienes amaba. Expresa su pena y frustración, y su deseo de escapar del dolor. A pesar de no tener a nadie a quien acudir, suplica que alguien «me cuide en mi momento de necesidad». La canción sirve como un recordatorio de que está bien pedir ayuda en momentos de angustia y que incluso si sentimos que estamos sol@s, nunca debemos rendirnos.

Es, sin duda, mi canción favorita del álbum y una de mis favoritas de todos los tiempos de toda su discografía. Comienza con algunos bellos riffs de guitarra y unas voces que te hacen sentir mucha paz interior; al menos esa es la sensación que en mí provocan. La grandeza de una pieza como «In My Time of Need» es que ni siquiera siento que la estoy escuchando, y creo que ello se debe a que durante los casi seis minutos que dura soy uno con la pista y siempre termina antes de darme cuenta.

La letra

«I can’t see the meaning of this life I’m leading / No encuentro el significado de esta vida que llevoI try to forget you as you forgot me / Trato de olvidarte al igual que tú me olvidasteThis time there is nothing left for you to take / Esta vez no te queda nada que tomarThis is goodbye / Esto es un adiós

Summer is miles and miles away / El verano está a millas y millas de distancia
And no one would ask me to stay / Y nadie me pediría que me quedara

And I should contemplate this change / Y debería contemplar este cambioTo ease the pain / Para aliviar el dolorAnd I should step out of the rain / Y debería salir de la lluviaTurn away / Dar media vuelta

Close to ending it all / Cerca de terminar con todoI am drifting through the stages / Estoy a la deriva a través de las etapasOf the rapture born within this loss / Del éxtasis nacido dentro de esta pérdidaThoughts of death inside / Pensamientos de muerte en el interiorTear me apart from the core of my soul / Me desgarran del centro de mi alma

Summer is miles and miles away / El verano está a millas y millas de distancia
And no one would ask me to stay / Y nadie me pediría que me quedara

And I should contemplate this change / Y debería contemplar este cambioTo ease the pain / Para aliviar el dolorAnd I should step out of the rain / Y debería salir de la lluviaTurn away / Dar media vuelta

At times, the dark’s fading slowly / A veces, la oscuridad se desvanece lentamenteBut it never sustains / Pero nunca se sostieneWould someone watch over me / ¿Alguien cuidaría de mí…In my time of need? / … cuando más lo necesite?

Summer is miles and miles away / El verano está a millas y millas de distanciaAnd no one would ask me to stay / Y nadie me pediría que me quedara

And I should contemplate this change / Y debería contemplar este cambioTo ease the pain / Para aliviar el dolorAnd I should step out of the rain / Y debería salir de la lluviaTurn away / Dar media vuelta

And I should contemplate this change / Y debería contemplar este cambioTo ease the pain / Para aliviar el dolorAnd I should step out of the rain / Y debería salir de la lluviaTurn away / Dar media vuelta»

Interpretación de la letra

Si hay una canción que resume perfectamente toda la melancolía que lleva dentro Damnation, esa es sin duda «In My Time of Need». La música te mete en un ambiente invernal, oscuro, frío. Te llegas a plantear la muerte como salida, pero a la vez ves rayos de esperanza de vez en cuando. Es, en resumidas cuentas, un grito de ayuda.

Pero la letra no es tan obvia y directa, de ahí que Mikael Åkerfeldt sea un compositor tan genial; hay capas de interpretación. Se trata de alguien deprimido y triste, pero que no tiene la intención de quitarse la vida, pues en el fondo ve una razón para seguir adelante y necesita a alguien que le ayude a no perder el sentido o que cambie de opinión para aliviar la tristeza/dolor. La atmósfera de la canción también significa mucho, pues comienza nihilista y triste, y desarrolla una capa con cierta esperanza de cambiar la situación.

«I can’t see the meaning of this life I’m leadingI try to forget you as you forgot meThis time there is nothing left for you to takeThis is goodbye»

No ha estado viviendo su vida con ningún tipo de propósito. Lo más probable es que esto se deba a que su relación con su pareja está llegando a su fin. Ella lo ha dejado solo y se lo ha quitado todo, a él no le quedan más sentimientos, así que finalmente va a seguir adelante.

«Summer is miles and miles awayAnd no one would ask me to stay»

El verano puede verse como felicidad o alegría en esta situación. El narrador dice que la felicidad está tan lejos de él que parece que nunca logrará alcanzarla. En cambio, el invierno, ya sea el invierno proverbial de su corazón afligido o un invierno estacional real, está lejos de haber terminado. Nadie le invitará a su casa para calentarse, por lo que viaja buscando refugio o una nueva dirección.

«And I should contemplate this changeTo ease the pain»

El narrador podría estar pensando en suicidarse. Las personas se suicidan porque sienten dolor, ya sea emocional o físico.

«I am drifting through the stages»

Quizá aquí se esté refiriendo a las etapas del duelo: negación, ira, negociación, depresión y aceptación.

«At times, the dark’s fading slowlyBut it never sustainsWould someone watch over meIn my time of need?»

A veces parece como si estuviera comenzando a sentirse mejor, como si el dolor estuviera pasando… pero siempre acaba por volver. Necesita a alguien que esté con él, que lo cuide y se asegure de que supere este momento difícil de su vida.

Conclusión

Si os paráis a pensarlo, Damnation no está tan fuera de lugar de la experiencia típica de Opeth. En sus álbumes anteriores siempre había secciones acústicas, así que… ¿por qué no hacer un álbum lleno de esas sesiones? Los porqués no importan, ya que estamos ante un gran álbum. Damnation pone en juego magistralmente las inclinaciones progresivas de Opeth y mantiene el interés haciendo lo que Opeth no hace pero que mucha gente ha dicho que ha hecho: volverse pop. No, este no es un álbum pop, pero el peso del álbum se debe a lo hermosamente pegadizas que son estas pistas. Pistas como «In My Time of Need», llenas de melodías tan brutalmente adictivas que las líneas vocales se abalanzan sobre mi mente con una negativa absoluta a salir durante días.

Este trabajo fue el primer álbum de Opeth del que me enamoré. Es un álbum hermoso y emotivo y, sin embargo, el álbum más accesible de Opeth debido a su gran atractivo entre esas melodías tristes y llenas de dolor. Aun así, definitivamente es un álbum del tipo «lo amas o lo odias»; aquell@s de vosotr@s con poco interés en el lado más suave y acústico de Opeth probablemente pensaréis que Damnation es muy aburrido. Para ser honesto, ese lado de Opeth en otros álbumes nunca me atrajo tanto como me atrae aquí, pero difícilmente puedo garantizar una experiencia similar para otr@s oyentes más obtus@s de mente. Al menos le pediría a cualquier fan de Opeth o cualquier fan del prog que le dé una oportunidad a Damnation, porque es realmente una experiencia entrañable. Y no, no solo hablo de «In My Time of Need», una de las canciones más tristes jamás escritas.

Rubén de Haro
Sobre Rubén de Haro 548 Artículos
Tipo peculiar y entrañable criado a medio camino entre Seattle, Sunset Boulevard y las zonas más húmedas de Louisiana. Si coges un mapa, y si cuentas con ciertos conocimientos matemáticos, verás que el resultado es una zona indeterminada entre los estados de Wyoming, South Dakota y Nebraska. Una zona que, por cierto, no he visitado jamás en la vida. No soy nada de fiar y, aunque me gusta “casi todo lo rock/metal”, prefiero las Vans antes que las J'hayber.