Bon Jovi – Keep the Faith: 30 años de cuando Bon Jovi se cortó el pelo y dejó el hard rock

Ficha técnica

Publicado el 3 de noviembre de 1992
Discográfica: Mercury Records
 
Componentes:
Jon Bon Jovi - Voz, guitarra, piano
Richie Sambora - Guitarra, coros
Alec John Such - Bajo
Tico Torres - Batería
David Bryan - Teclados, coros

Temas

1. I Believe (5:49)
2. Keep the Faith (5:46)
3. I'll Sleep When I'm Dead (4:43)
4. In These Arms (5:20)
5. Bed of Roses (6:34)
6. If I Was Your Mother (4:27)
7. Dry County (9:52)
8. Woman in Love (3:50)
9. Fear (3:07)
10. I Want You (5:36)
11. Blame It on the Love of Rock & Roll (4:24)
12. Little Bit of Soul (5:44)

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Quinto disco de Bon Jovi y reconversión sonora necesaria para encarar los 90 con garantías. Miedo tenía el bueno de Jon al vuelco perpetrado por el grunge y el metal alternativo, por lo que prescindió de Bruce Fairbairn por vez primera y apostó por Bob Rock y unos estudios en Vancouver. El objetivo estaba claro: sobrevivir al fin del glam rock y seguir siendo grande, y eso implicaba singles rompe-listas y temas que navegasen entre el pasado y la actualidad que demandaba 1992.

Bruce Springsteen, rock inglés, rock de los 70, nuevos peinados y look, radiofórmula, country asomando… No podías esperar un nuevo “Runaway”, pero el disco molaba. Conseguía el grupo mantener su estatus y no repararon en gastos. Estaba todo pensado al milímetro en su búsqueda de mantenerse arriba a pesar del vuelco musical de 1991. Incluso se contó con todo un Desmond Child en tareas de composición para asegurar que los singles fueran pegadizos.

Las cosas en el seno de la banda se resquebrajaron en la anterior y extensa gira del de New Jersey y eso terminó en discos en solitario por parte de sus dos líderes. Keep the Faith sería el último disco del Alec Jon Such y un poco lo que habían significado Bon Jovi quedaban como un recuerdo pues la nave tenía que avanzar para lograr estabilizarse en los 90.

El disco

Cada vez que escucho “Keep the Faith” se me acelera el cuerpo con esa cadencia mítica de bajo del enorme Alec Jon Such. El tema se aleja de la laca, pero mantiene ese sabor de rock de estadios, imbatible. Sumaba un rotundo nuevo himno y mantuvo la fiesta en la década de las camisas de franela y del agobio existencial. Es una de las canciones más emblemáticas de Jovi y es imprescindible en directo.

Luego estaba la lacrimógena balada “Bed of Roses”, el tema de la discordia pues hizo que miles de pijos y pijas (especialmente pijas) descubrieran al ídolo y los rockeros de pro calificásemos la baladita como horrible. Bon Jovi se vendía a la radiofórmula, pero… qué quieren que les diga: ojalá ahora alguien hiciera canciones como esta. Con el mismo gancho, pero ya instalada en el medio tiempo, estaba la genial “In These Arms”, de tremebundo estribillo ultra-comercial y pegadizo. Aquí Sambora y Bryan pusieron de su puño y letra y el resultado es una canción para hacer vibrar los estadios.

Es un disco rico en singles y “I’ll Sleep When I’m Dead” presenta al grupo en tesituras de rock muy inglesas, con ese teclado tremendo de David Bryan al más puro estilo Rolling Stones o Quireboys. Groove felizón y todo muy luminoso en otra composición redonda que confirma la reconversión del grupo. Evidentemente no es lo que uno esperaba de Bon Jovi, pero el corte tenía un enorme encanto. Es más… es la canción más tocada de este disco en directo.

Una de mis debilidades es el “Dry County”, extensa canción de la que me hice con dos singles de la misma. El country ya empieza a asomar y este es un primer aviso de casi 10 minutos. Absolutamente completa, cambiante, con inicio baladesco y épico. Impresionante desarrollo en crescendo con coros femeninos de apoyo y un feeling impecable. Podían ser calificados como venidos, pero podían seguir enamorándote con piezas tan logradas como esta.

Lo más cercano al pasado es “If I Was Your Mother”, pero cuidado, que el tema está bañado en la oscuridad imperante de los 90. Es un tema que con una producción anterior la podía hacer un trallazo de heavy metal glamero, pero aquí Bob Rock la orienta a las modas del momento con un sorprendente resultado. Incluso el solo de Ritchie Sambora es tremendamente 90ero, como el sonido tan real de la batería de Tico Torres. De lo más sorprendente de la obra…

El “I Believe” abre el disco y es un tema muy cercano a Gun más que a Bon Jovi. Guitarras muy tratadas y con un Bon cantando grave. Los escoceses lo estaban petando y ese sonido no les quedaba lejano, por lo que ese valiente acercamiento les funcionó a las mil maravillas. Sube un poco más de agudos en el estribillo, pero da la impresión de que el grupo buscaba una adaptación a la nueva era estudiando bien todas las bandas que subían como la espuma.

El último tramo del disco pierde fuelle, aunque cortes como “Woman in Love” te conectan con su pasado glorioso y no dejaba de sonar a los gloriosos Bon Jovi, pero actualizados. Hay una pátina negra a manos del productor del Black Album de Metallica, que era justo lo que andaban buscando. En la misma línea está el “Fear” en la que se nota la mano de Bob Rock con ese sonido de batería tan alto, a lo Metallica. Queda como un hard rock oscuro y moderno.

“I Want You” es una balada que no pasa del correcto, como lo es el “Blame It on the Love of Rock & Roll”, temas muy en piloto automático despojados de ese mojo necesario, aunque plenamente capaces de estar en un disco como Keep the Faith. Obviamente el tramo final de esta obra no es lo más recordado, y pone fin “Little Bit of Soul” con diálogos, sensación de directo, percusiones y ese sonido de rock clásico que eleva un poco el listón del poniente de la obra. Jon está impresionante a las voces y Bryan vuelve a los sonidos ingleses en esta especie de unplugged final.

Veredicto

21 discos de platino contemplan un Keep the Faith que arrasó en su día por mucho que sus fans de toda la vida vieran traicionado su legado. Lo peor estaba por llegar así que podríamos hablar de su último rutilante disco y el fin de la formación clásica. Obviamente hay discos mejores en el haber de los de New Jersey (y todos anteriores), pero si cuentas las canciones imprescindibles y los clasicazos que hay aquí te das cuenta de que Keep the Faith es algo monumental.

Hay mucha carga emocional en lo personal hacia este disco… por el momento vital, por la rabia que nos dio a muchos/as de que se cortara el pelo y que abandonara el sonido clásico, pero es de esos discos que querías odiar, pero era imposible no enamorarte de esas canciones. Keep the Faith es una maravilla, un disco que fue como pulsar el F5 para actualizar Bon Jovi en los 90 y… también su último gran disco (aunque-luego-hay-cositas-que-amamos-en-su-día).

Jordi Tàrrega
Sobre Jordi Tàrrega 1050 Artículos
Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.