Crónica y fotos del concierto de Between the Buried and Me - Sala Salamandra (Hospitalet del Llobregat), 4 de octubre de 2019

Between the Buried and Me se pegan un conciertazo de más de dos horas ante un selecto público

Datos del Concierto

Bandas:
Between the Buried and Me
 
Fecha: 4 de octubre de 2019
Lugar: Sala Salamandra (Hospitalet del Llobregat)
Promotora: Madness Live!
Asistencia aproximada: 250 personas

Fotos

Fotos por Beto Lagarda

A veces, los planes improvisados son los mejores y la verdad, no tenía intención de hacer gran cosa ese día (tocaba al día siguiente con mi grupo Angoixa y mejor portarse bien) pero tras saber que iba un colega y que el redactor asignado no podía acudir a la cita pues sin pensarlo me apunté. Me gusta mucho el grupo y hará aproximadamente unos 10 años que los descubrí. En esa época me tiraba mucho el metal progresivo y descubrir un disco como The Great Misdirect (2009) fue como una revelación divina. Agresivos, potentes, retorcidos, originales, apabullantes y así hasta el infinito. Me perdí sus anteriores visitas pero bueno, tampoco es que los comentarios fuesen muy positivos, y seamos sinceros, llevar al directo su compleja música no debe ser tarea fácil con lo que a este concierto fui un poco con las expectativas bajas pero al terminar la primera parte de su show se disiparon por completo.

Venir sin teloneros es una ventaja pero también puede que tire para atrás a más de uno pensando que la entrada es cara y que hay que compensar de algún modo pero yo prefiero poco y de calidad que mucho y pobre o agobiante, según como lo queráis ver. Between the Buried and Me venían a repasar su carrera con un espectáculo totalmente sincronizado entre música y luces con todos a un nivel excepcional. Más de dos horas que se nos pasaron en un plis plas. Dos horas de viaje musical en el que todos los presentes (no muchos) nos dejamos llevar por sus intrincados cambios. Un show totalmente calculado en el que no había nada improvisado, llevado con un tempo y un temple impresionantes sabiendo llevar el ritmo como debe ser. Magistral estuvo Tommy Rogers como maestro de ceremonias conectando con el público y animando siempre que podía.

Llegué un poco justo y me perdí los primeros instantes de su concierto pero nada grave. Su repaso no fue cronológico pero empezaron con «Naked by the Computer» una pieza de su primer disco llamado igual que el grupo. Empalmaron con «Astral Body» de su famoso The Parallax II (2012), una canción muy progresiva que ya empezó a animar al público. Sorprendente fue el sonido, impecable durante todo el concierto y fue in crescendo, pero bueno, quien conozca la sala Salamandra ya sabrá que pocas veces decepciona.

Igual que en el disco continuaron con «Lay Your Ghosts to Rest» para así repasar dos de sus canciones más emblemáticas con esos toques de pura diversión con ritmos brutales, voces rasgadas y guturales y un bajo, ay el bajo, estuve toda la noche flipando con Dan Briggs. Los llevó en volandas casi sin esfuerzo, bueno, eso parecía pero que va, un crack, que envidia. Pero bueno, la perfección a las guitarras de Paul Waggoner Dustie Waring también son para un estudio a parte. Y su batería Blake Richardson, este come ritmos para desayunar.

Vuelta al pasado con «Alaska», una canción llena de malabares tanto en las cuerdas como en la batería, en la voz, en los teclados (llevaban dos que usaban tanto su Rogers como su Briggs). ¿Black metal? ¿Brutal death? No sé, pero esta gente te sorprenden con un sinfín de géneros e influencias y cambios con los cuales es imposible aburrirte. Y si no habíamos tenido tralla suficiente con «More of Myself to Kill» la cosa se puso seria, esa esencia punk y rebelde me encantó.

Momento para algo más «calmado», más solemne y majestuoso con la genial «The Coma Machine» de su disco Coma Ecliptic (2015) ara luego darnos un puñetazo en toda la cara con la brutal «Mordecai». Seguida vino «Reaction», un interludio que sirvió para tomarse un pequeño descanso y encarar el final del primer set que no pudo ser más espectacular con las canciones «Mirrors» y «Obfuscation» del que para mí es su mejor disco (también al ser el primero que cayó en mis manos tiene un lugar privilegiado en mi corazón). Bueno, aquí fue gozar sin parar durante 15 minutos, el poder de la música en su máximo esplendor.

Tras un descanso de unos 20 minutos nos dispusimos a entrar de nuevo a la sala y así disfrutar de la segunda parte que fue incluso más intensa que la primera. Siguieron repasando su Parallax II con «The Black Box», «Telos» y «Bloom», otro viaje musical de una calidad indiscutible que nos hizo vibrar. Perfección musical y una tralla descomunal con infinidad de partes que tanto te encontrabas en medio de un circo como cayendo hacía las fauces del averno.

Por fin cayó alguna de su último trabajo, exactamente «The Proverbial Below» de su Ep Automata II (2018), una canción que bebe mucho de Dream Theater, bueno, más bien de Liquid Tension Experiment aunque con evidentes diferencias. Tocando a ese nivel y no ver ni un momento de flaqueza, un momento de que les falte el aire, ni un error, tan pulcros y tan clavados que daban rabia y envidia a partes iguales.

Acto seguido continuaron al igual que en el Ep con «Glide» que nos daba la bienvenida a su particular mundo de fantasía y diversión, una pieza puente para ir directos a «Voice of Trespass» un festival de charlestone, de música negra, una canción que me recuerda mucho a lo último de los franceses Trepalium, una fiesta vamos, que divertido fue. Tras esta lección de buen gusto se tomaron otro pequeño descanso para así arremeter con los bises y terminar por todo lo alto.

Nos ofrecieron psicodelia y mucho metal progresivo con «Selkies: The Endless Obsession». Pero que buenos que son, un total orgasmo al unisono. Un descanso instrumental con «Viridian» de su gran disco Colors (2007) que dio paso a la genial y fabulosa «White Walls» para así acabar con el repaso a casi todas sus obras editadas hasta el momento. Fue subiendo de intensidad hasta llegar al climax final en el que todos nos quedamos incluso con ganas de más y es que cuando tienes a unos músicos de esta calidad sobre un escenario no querrías que terminara nunca.

Fuimos menos de los que uno esperaría cuando te visita un grupo de este calibre pero supongo que a la gente en general no le gusta tener que pensar mucho cuando escucha música y prefieren mil veces grupos de «abuelos» que se arrastran por el escenario.

Setlist Between the Buried and Me:

Set 1:

Naked by the Computer
Astral Body
Lay Your Ghosts to Rest
Alaska
More of Myself to Kill
The Coma Machine
Mordecai
Reaction
Mirrors
Obfuscation

Set 2:

The Black Box
Telos
Bloom
The Proverbial Bellow
Glide
Voice of Trespass

Encore:

Selkies: The Endless Obsession
Viridian
White Walls

Robert Garcia
Sobre Robert Garcia 310 Artículos
Death, thrash, djent, dark, progresivo, doom, black, experimental, jazz, clásica, electrónica... La música me mantiene vivo, es una droga que da sentido a este extraño sueño llamado vida. Músico autodidacta, guitarrista, cantante y enfermo de escuchar y escuchar música sin parar.