Bathory

15 años sin el vikingo enigmático

Bathory fue una banda sueca nacida en 1983 en Suecia y liderada por Quorthon (Tomas Forsberg). Empezó con ella a la edad de 17 años. Buscaba un proyecto oscuro con tintes de Motörhead y temática oscura a lo Black Sabbath, y tomó el nombre de la condesa sangrienta húngara, Erzsebeth Bathory. Este siniestro personaje se bañaba con la sangre de doncellas vírgenes buscando la inmortalidad y la juventud eterna. Asesinó a centenares de jóvenes de todas las clases sociales. En un principio la temática del grupo era abiertamente oscura y satánica y, lógicamente, fueron uno de los pioneros del black metal como también lo fueron sus coetáneos Venom. Pero la genialidad de este proyecto unipersonal es que mutó de sonido sentando cátedra en otro estilo musical: el viking metal.

La génesis del black metal

Para mí es su mejor etapa. Durante sus tres primeras entregas Bathory consiguieron darse a conocer, y de alguna forma, evolucionar su primigenio estilo hasta alcanzar el cenit con una obra insuperable como es Under the Sign of the Black Mark (1987).

Alfonso Díaz (Rafabasa.com)

Temas como “Satan My Master”, “The Return of the Darkness and Evil” o “Die in Fire” son perfectamente ilustrativos de la “onda Bathoryana”. Su participación en un disco recopilatorio de bandas de metal escandinavas les abrió las puertas al underground. La ópera prima de Bathory es toda una pieza de culto. Grabada en 1984, y llevó por título el mismo nombre de la banda. En la portada aparecía la esfinge de un macho cabrío sobre fondo negro. Dicho trabajo supuso una revolución en el underground metálico y es considerado por muchos una de las obras cumbres del grupo. Una gran mezcla de speed metal y punk, emparentable con lo practicado en esos tiempos por los alemanes Sodom y por los italianos Bulldozer. Bathory, en un principio, fueron vistos como unos meros imitadores de Venom debido a la crudeza de la producción y en lo musical, pero Quorthon daría mucho más que hablar con el paso del tiempo. He aquí la opinión de Mantas sobre Bathory:

¿Bathory? (Risas). Bathory fueron el tributo definitivo a Venom, ¡sin lugar a dudas!

Mantas (Venom)

The Return(1985) fue su siguiente obra y son muchos los que consideran que a partir de entonces podemos hablar ya abiertamente de black metal. Sólo aparecía el nombre de su líder, cantante y multi-instrumentista, en los créditos, y por aquél entonces trabajaba con músicos de sesión. Su evolución lo llevó posteriormente a centrarse en la mitología nórdica y pronto los textos de la banda indagaban en las tradiciones vikingas y en la invasión cristiana que exterminó al paganismo y la cultura ancestral escandinava. ¿El motivo? Nos lo cuenta el propio Quorthon:

Hacia 1986 me di cuenta de que estábamos escribiendo sólo sobre los engaños de la religión, mierdas satánicas y cosas demoníacas absurdas. Yo no era satánico y desconocía por completo todo lo relacionados con el ocultismo y el diablo, así que me pregunté a mi mismo si realmente hacía bien escribiendo sobre toda esa mierda.

Nace el viking metal

El disco Blood, Fire and Death de 1988 se aleja de la onda Venom y sorprende con un sonido más épico. Nace aquí el llamado viking metal, otro nuevo estilo en el que encontramos odas a la naturaleza y evocaciones a la mitología nórdica. En lo musical había una cierta semejanza con dos primeros discos de Manowar como Sign of the Hammer e Into Glory Ride. Incluso en este disco y en posteriores escucharemos una pista en la que Quorthon mete ruidos que se funden con la composición. Se retoma la idea del ruido como música nacida de manos del artista futurista Luigi Russolo.

Quorthon fue un personaje irrepetible, un talento único que fue capaz no sólo de transitar por diferentes estilos, sino que también fue uno de los precursores de introducir dentro de la música extrema: guitarras acústicas, arreglos orquestales, samplers, voces limpias…, y diferentes elementos y matices que ahora consideramos normales al escuchar cualquier trabajo de música extrema.

Alfonso Díaz (Rafabasa.com)

El viking metal alcanzaría su momento álgido con el disco Hammerheart de 1990, una obra redonda y sublime en la que destaca la espectacular “One Rode to Asa Bay”, que fue acompañada por un videoclip del que su líder no terminó especialmente convencido. Es el tema de metal vikingo por excelencia, mil veces imitado, pero nunca igualado.

La etapa thrash metal

Conocí a Bathory un poco demasiado tarde en mi vida para apreciar realmente su música. «One Road to Asa Bay» es una canción bastante épica, tanto en términos de duración como en las emociones que comunica. Sin embargo, sigue teniendo todo su encanto, que para mí es lo que la hace interesante. Me encanta el coro, los cascabeles, la guitarra acústica y la entrega espasmódica de las voces. Por otro lado, no me gusta mucho la onda de metal vikingo.

Birk Nielsen (Demon Head) sobre “One Rode to Asa Bay” de Bathory

El intento de volver sobre las raíces primigenias del metal extremo y el demostrar a sus viejos fans que Bathory seguía siendo capaz de crear discos con el sonido primigenio, hizo que la banda intentara emular a Slayer y naufragara estrepitosamente con trabajos como Requiem y Octagon a principios de los 90.

Quizá la parte menos inspirada de su carrera llegara durante la segunda mitad de los noventa cuando se centró en ese thrash metal sucio, directo y altamente corrosivo, algo que desconcertó a algunos de sus incondicionales después de la grandilocuencia épica alcanzada en obras como Twilight Of The Gods.

Alfonso Díaz (Rafabasa.com)

El “grupo” siguió editando discos y recopilatorios, también aparecieron un par de discos en solitario bajo el nombre de Quorthon, muy alejados del heavy metal. Desgraciadamente en 2004, y en circunstancias extrañas, moría el líder de Bathory de un ataque al corazón a la edad de 38 años.

Nunca he escuchado a Bathory ni lo más mínimo. No es mi tipo de música, pero recuerdo haber escuchado ese álbum en la tienda de discos cuando era joven. No me gusta. La única «relación» que tengo con Bathory es porque soy un coleccionista de discos, y todo coleccionista de discos sabe que la «cabra amarilla» es una pieza muy rara que se vende por mucho dinero.

Johan Carlsson (Sparzanza)

Bathory ha sido una banda enigmática donde las haya y siempre las noticias han ido apareciendo por canales no oficiales y por rumorología. Nunca aparecían fotos suyas en las carátulas e interiores de los discos y Quorthon solía decir en entrevistas, que muchos de sus amigos y novias desconocían absolutamente que él fuera un reputado músico capaz de dar forma e inspiración a estilos como el black metal o el viking metal. Su vida privada y pública eran mundos absolutamente diferentes y separados. Le encantaba poder pasear por las calles de cualquier ciudad y que nadie le llegara a reconocer. Otro de los puntos curiosos de la banda es que nunca tocaban en directo ni realizaron giras. Se sabe que llegaron a ofrecer algún esporádico show en la década de los 90, e incluso estuvieron a punto de girar con Destruction y Celtic Frost, pero esa gira sería finalmente cancelada. Se supo posteriormente que su líder padecía unas dolencias cardíacas que le impedían realizar grandes esfuerzos, pero no lo podemos asegurar con rotundidad. Misterio y Bathory siempre han sido sinónimos.

En Bathory se creó una leyenda con Quorthon, ¿qué más se puede decir?

Daniel Mateu (Northland)

Jordi Tàrrega
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Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.