Entrevista a André Andersen, teclista de Royal Hunt: ‘Cada fin de año suena en la televisión japonesa “Martial Arts” y ese tema era un simple ejercicio mío para calentar los dedos’

Puede que Royal Hunt no sean una banda de masas ni que actualmente tengan el relumbrón que atesoraron en los 90, cuando parecía que se iban a comer el mundo, con una especie de hard rock progresivo que se basaba en el metal neoclásico en cada uno de sus temas. En esta banda hay dos genios absolutos: uno es el vocalista norteamericano DC Cooper y el otro es ese personaje ruso llamado André Andersen. Siguen manteniendo su relación amor-odio. Este teclista y compositor afincado en Dinamarca ha firmado auténticas obras maestras que, desgraciadamente, nunca llegaron a un público mayor. La cosa cambia en Japón donde allí sí llenan grandes emplazamientos desde que empezaron en 1989.

Más allá de si el grupo te interesa o no, la entrevista es la soñada por todo fan puesto que el feeling y el rato que nos pasamos pocas veces lo he tenido con otros entrevistados. Culto, literato y genial se nos muestra Andersen dejando perlas de cuando giró con Saxon, con Deep Purple o con Pretty Maids. Cada vez que menciona a estos últimos hay un punto de emoción por el estado de Ronnie Atkins que sigue luchando contra el cáncer. Un auténtico placer el poder realizar esta extensa entrevista con alguien con André Andersen.

Hola André, a lo largo de todos estos años os he seguido la pista desde que os conocí con Paradox. Teniendo en cuenta el panorama mundial, me toca preguntar si todo marcha bien. ¿Dónde estás ahora, en Dinamarca? ¿Marcha todo bien en Dinamarca?

En Dinamarca todo ha ido a peor desde hace algunas semanas, pero ahora parece que la cosa vuelve a mejorar.

Me alegro, aquí las cosas muy bien no están. Felicidades, parece que Dystopia vuelve a ser un excelente nuevo álbum conceptual basado en un libro de Ray Bradbury. Es la segunda vez que te inspiras en un libro de Bradbury porque el álbum The Mission se inspiró en Crónicas Marcianas. ¿Por qué Bradbury de nuevo?

La verdad es que no lo sé. Supongo que he vuelto a Bradbury porque todo lo que escribió es atemporal. Básicamente lo que hice con Farenheit es un poco relacionarlo con lo que pasa en la actualidad. Un poco lo que ocurre en el libro lo he situado en 2020 si bien ya empecé a componer en 2019. No me esperaba lo que ocurriría en 2020 (risas), de verdad que no. Recuerdo estar en 2019 pensando en ideas para el disco, una idea general y de repente llegamos a 2020 con todo lo que representa. El caso es que Ray Bradbury es un escritor atemporal. Le recuerdo en una entrevista que hizo y se le preguntaba que cuándo situaría ese futuro descrito en su libro. Recordemos que ese futuro distópico fue escrito en 1953. Él nunca puso fecha de una forma directa, pero sí que insinuó que podría suceder en 1999. Eso era lo que él pensaba. Así que un poco yo lo trasladé al 2020 y un poco añadí algo por mi parte. Pero esas ideas sobre la censura y los derechos humanos valen para siempre. Todas esas relaciones enfrentadas de amor-odio… todo eso me parece atemporal. Me encantan sus libros y especialmente esos dos: Crónicas marcianas y Farenheit.

Pues todavía ano me he leído el Farenheit pero el Crónicas Marcianas considero que es una obra maestra.

¡Absolutamente! De hecho, cuando empezamos con el disco y a comentarlo con el grupo y cuando vi que ese libro centraría el disco había dos miembros en la banda que todavía no se lo habían leído, pero gracias a Amazon ya teníamos un par de copias en dos días. Así que nos sincronizamos todos y lo leíamos todos. Conseguimos estar todos en la misma página, así que todo el mundo sabía de lo que estábamos hablando en ese momento de composición. Eso me parece muy importante para poder llegar a describir lo que se narra y el hecho de poderlo ejemplificar con música. Eso hizo mucho más fácil la forma en que podía enfocar mis ideas pues todos lo comprendían y sabían de que hablaba. Tenían el libro y se lo estaban leyendo. No me parece 100% necesario que la gente disfrute del disco ni que lea el libro, porque en el fondo es otra historia diferente, pero lo que sí es realmente importante es lo que escribió Bradbury y el disco puede ayudar a que la gente lo lea.

¿Cómo está funcionando Dystopy? ¿Estás contento con las críticas y las opiniones de los fans? He hablado con otros seguidores de Royal Hunt y piensan que estamos ante un gran álbum, probablemente mejor que Cast in Stone. ¿Estás de acuerdo?

Sí, te diría que las reacciones son mucho mejores que con el anterior disco. Mucho más. Las puntuaciones en la prensa son mucho más altas. He visto 10/10 y 5/5. En el mundo actual, obviamente, valen menos que hace años. Es decir: Hace 20 años tú te guiabas más por las opiniones de la prensa y a día de hoy con un par de clicks, y gracias a Internet, puedes escuchar el disco, o parte del disco. Los interesados en el álbum pueden juzgar por ellos mismos. Antes era muy importante la opinión de la prensa, especialmente de los periodistas que uno conocía y creía en ellos. Ahora el acceso al material es más fácil. Han cambiado las cosas y algunas para bien. Cuando voy a la oficina y me dicen eso de “tenemos otro puñado de buenas reseñas del disco”, eso me encanta. Piensa que hemos estado trabajando en el disco durante un año y medio, y ver que la gente aprecia lo que has hecho, la prensa y los fans, pues siempre reconforta.

Algunas canciones como «Burn» se conectan con los álbumes clásicos de los 90 y algunos efectos de sonido te conectan con álbumes como Paper Blood. Pero mi favorita es “The Art of Dying”: ocho minutos que ejemplifican a la perfección lo que es Royal Royal Hunt en 2020. ¿Crees que esta canción es un clásico del futuro?

¡Dios, espero que sí! Pero al mismo tiempo te diría que no, porque cada vez que tienes un tema que se convierte en un clásico de Royal Hunt los fans te obligan a que lo toques en cada concierto, y eso se convierte en un problema. Muchas veces estás cansado de tocar según qué canciones y un poco te hartas de tocar las mismas (risas). Pero sí, me gustaría que fuera un clásico. Es una gran canción y los dos cantantes hicieron un excelente trabajo allí. En fin, veremos que nos depara el futuro…

Es hora de hablar, probablemente, de la canción más oscura del disco: “Hound of the Damned”. Me encanta el trabajo de la guitarra. ¿Crees que esta canción es una de las más oscuras de tu carrera?

Sí, es muy oscura, de hecho, cuando estaba escuchando el mix final del tema yo me estaba imaginando los primeros trabajos en solitario de Peter Gabriel, porque hay un deje industrial por momentos allí. Un poco quería trasladar esa sensación tan mecánica y crear esa sensación de casi inhumano. Y también creo que el trabajo de las guitarras con Jonas es muy bueno. Fuimos muy afortunados en este disco porque tengo la sensación de que todo funcionó. En algunos discos tienes la sensación de que tienes que luchar bastante para poder trasladar en el sonido del grupo lo que estás imaginando en tu mente. Creo que Jonas estuvo muy afortunado en ello puesto que lo teníamos en hora y media, y ya podíamos empezar a grabarlo. Él estuvo genial en las guitarras.

Por otro lado, tenemos “I Used to Walk Alone” donde encontramos una melodía optimista más cercana a la balada con la voz de Alexandra Andersen y algo de orquestación en la segunda mitad de la canción…

¡No te olvides de lo que consigue Mark Boals allí! ¡De verdad que brilla con luz propia en ese tema! El tío es alucinante…

¡Cierto! Desde mi punto de vista, me recordó algunos momentos brillantes de Avantasia. ¿Conoce Avantasia?

Sí, claro, te diré que nuestro bajista Andreas Passmark es un gran fan. Yo no tengo sus discos pero hay allí también un gran amigo, Ronnie Atkins de Pretty Maids. Él es una parte importante del proyecto en sus últimos discos y siempre puedo escuchar algunos temas cuando él los está grabando, incluso antes del mix final. Es un proyecto muy potente. (NDA: André se emociona un poco al hablar de Attkins, que está luchando contra el cáncer)

En el disco hay muchos efectos de sonido como pasos, fuego, sirenas, campanas, lluvia, tormenta… ¿Fueron necesarios para explicar el concepto y la historia?

Absolutamente, porque un poco te ponen en situación antes de que suene la canción. Un poco te sitúan más allá de si conoces el tema o el concepto general pues insinúan la atmósfera. Anticipan lo que va a pasar. Es un poco como en las películas, antes de que pase la acción hay unos guiños que la anticipan. En unos pocos segundos algo va a suceder. Justo ese es el efecto que yo busco en esos efectos sonoros.

¿Después de 15 discos y casi 2 millones de discos vendidos Royal Hunt está en un buen momento, pero… dónde ves a Royal Hunt en 10 años, en 2030, dónde te ves?

¡En una silla de ruedas! (muchas risas). De verdad que no lo sé… Es igual, donde sea que esté. Siguiendo componiendo música y estando con el grupo, aunque siempre he pensado que 50 años de carrera sería el límite. Aunque también te diré que puedes seguir tocando cuando llevas más de 50 años. Cuando estaba en 2008 o 2009 Royal Hunt hacíamos de teloneros de Deep Purple. Ellos estaban en el escenario y se acercaban a los 70 años. ¡Todos ellos! Y fue un show espectacular. Mantenían ese espíritu, tocaban muy bien y después de la actuación pudimos hablar con ellos. Y tenía que preguntarles, pero tampoco me atrevía mucho a hacerlo. Pero allí estaba Roger Golver… eran todos mayores que nosotros, así que opté por preguntárselo al más joven, a Steve Morse, así que le pregunté:

“¿Tú le ves final a Deep Purple, pues en algún momento tendrá que suceder… en un futuro?” Él empezó a reír, y me dijo que sí, que cuando alguien del grupo muriese (risas). -NDA: murió Jon Lord y la banda continuó-. Así que es muy difícil predecir qué va a pasar. Hace 30 años nunca me hubiese imaginado estar aquí contigo hablando sobre el disco número 15 de Royal Hunt. Si tiro hacia atrás te diría que mi sueño era hacer un solo disco. Vale… quizá algunos más… pero, joder, llevamos 15. Así que te diré que vamos a continuar siempre y cuando demos el nivel suficiente con nuestra música. Ese mismo nivel que hemos podido dar hasta ahora. A ver que pasa, pero yo sigo más que esperanzado.

Te hablo como fan y te digo que para mi el cantante de Royal Hunt será siempre DC Cooper, aunque esta vez te has rodeado de otros cantantes. ¿Por qué tantos cantantes teniendo a D.C. Cooper siendo la voz principal?

Bueno… Cuando decidimos hacer esta adaptación de Farenheit hablamos mucho con la banda. El hecho de contar con diferentes cantantes es algo que no habíamos hecho nunca antes. En The Mission y en Paradox había un único cantante contando la historia. Hemos querido crear algo más cinemático, como si de una película se tratara. Si quieres acercarte al teatro o a un film siempre vas a necesitar de varios personajes. Los necesitábamos, y claro, hablamos mucho sobre ello como grupo hasta verlo como una buena idea. Entiendo que tantos vocalistas puede ser algo confuso para la gente. De repente te encuentras con un disco de Royal Hunt con todos estos vocalistas, pero todo obedece a la simple necesidad de que necesitábamos más personajes en la historia. Eso era lo importante, pero el personaje principal es DC Cooper. Todo se mueve a su alrededor, hecho por el cual canta en todas las canciones. Pero es necesario para la historia y surge ese bonito contraste. Yo creo que funciona, así que ya veremos…

Asistí a Ripollet Rock y me encantó vuestro concierto. Un buen espectáculo junto a Serenity y Crazy Lixx. Conocí allí gente que venía a Ripollet desde Madrid y Valencia. ¿Cuál es tu opinión sobre ese festival?

Fue un gran concierto, pero de verdad que era algo inesperado. No sabíamos para nada qué íbamos a encontrar allí. Desconocíamos el festival, no sabíamos ni que existía. Fue una agradable sorpresa. El simple hecho de tocar al aire libre ya fue genial. Has dicho que venía gente de todas partes de España, pero allí conocimos a gente que venía de Japón, de Rusia… ¡alucinamos con aquello! Gente que venía de otras partes del mundo y aprovechaban para ver a Royal Hunt. Tenemos un gran recuerdo del festival. Esperamos que nos vuelvan a invitar cuando sea posible.

He tenido la oportunidad de asistir muchas veces a vuestros conciertos, pero el más especial fue en 2012 porque D.C. Cooper estaba nuevamente a la voz y trajisteis con la banda a dos chicas de coristas, como en el mítico directo 1996. Supongo que esa gira también fue muy especial para ti. ¿No es así?

Sí, fue muy especial esa gira puesto que D.C. Cooper volvía a estar en el grupo. Fue muy interesantes ya que había habido ese hiato de tiempo separados. Pero lo mejor de todo fue que cuando volvimos a ensayar juntos en aquella sala en la ciudad de Copenhague, la sensación era de cómo si hubiéramos estado ensayando ayer. Sentíamos lo mismo que ya habíamos experimentado antes. Era un poco como volver a ver a alguno de esos antiguos compañeros de clase. Esos amigos de la escuela que los reencuentras 25 años después y cinco minutos después de hablar con ellos te sientes como si el tiempo no hubiera pasado y tienes la sensación de que todo es como antes.

Hablas de lo que solías hablar y los roles siguen fijados como antaño. Eso es justamente lo que me sucedió con D.C. Es muy remarcable. Simplemente empezamos a tocar, participaron también las chicas como coristas en los directos y volvió esa sensación. Fue muy bonito, como lo fue tiempo atrás. Lo de tocar con las chicas no solemos hacerlo mucho básicamente por un tema logístico. Tocamos mucho y eso implica muchos vuelos y los promotores no paran de lloriquearte por todo. Los promotores están acostumbrados a contratar a grupos de cuatro o cinco integrantes. Eso implica dos personas extra en los vuelos, y se quejan. Así que a veces lo hacemos y otras veces no. Y sí, lo que hicimos en 2012 estuvo muy bien.

Tengo que escribir algo especial sobre el 25 aniversario de 1996 ¿Qué recuerdas de ese programa? Creo que este es uno de los aspectos más destacados de su carrera.

¡Waawww! El 1996… parece como si hayan pasado dos vidas desde entonces. Pues mira, la verdad es que recuerdo muy bien ese directo ya que todos estábamos muy nerviosos. No teníamos ni idea de que ese concierto iba a ser filmado. Viajamos a Japón en 1996, y de repente, el día antes de tocar, el promotor y la discográfica van y nos dicen que lo filmarán y grabarán todo. Creíamos que sólo sería el sonido. Claro, estábamos algo nerviosos ya que no nos habían dicho nada de eso hasta 24 horas antes del directo… y luego te dicen que lo van a filmar. Y nosotros: “¡mierda!” Nadie estaba preparado para algo así. Estábamos justo empezando nuestra carrera y no sabíamos cómo manejar esa situación, pero lo sacamos adelante. Quizá quedó un poco ingenuo y con exceso de entusiasmo, pero claro, estamos hablando de algo de hace 25 años. Pero me sigue pareciendo muy cool ese directo. Puedes percibir que estábamos disfrutando sobre el escenario, era nuestra primera vez grabando un directo filmado.

Allí había 5000 personas de púbico.

Sí, juraría que había 5000 y también juraría que tocamos dos veces, pero en diferentes sitios. La grabada en un recinto para 5000 personas y al día siguiente en otro sitio en el que había 3500 personas. Fue una pasada y era algo nuevo para nosotros. Por un breve momento de tiempo nos pudimos sentir como los Beatles (risas).

Teníais una relación muy especial con Japón, una de vuestras plazas fuertes…

Sí, y la seguimos teniendo creo. Y más allá de los gustos que puedan tener los japoneses, los americanos o los europeos, más allá de todo eso, creo que ellos descubrieron a Royal Hunt. Nuestro primer disco fue editado en Japón antes que en el resto del mundo. Nuestro primer disco editado en Europa tardó, no fue hasta el tercero: Moving Target. Para nosotros Japón es algo especial y pienso que los fans de ese país sienten un poco como si hubieran descubierto al grupo. Eso es lo que a mi me parece que pasa con Japón. Cada vez que viajamos allí es un auténtico placer. Empezamos a viajar allí ya en 1992 o 93. Son muchos años de relación. Y los vuelos hasta allí siempre me parecen interminables (risas).

Una cosa que me encanta de Royal Hunt tiene es que tenéis vuestro estilo propio: un hard rock progresivo muy personal, con algo de neoclásico. Cuando escuchas una de tus canciones sabes inmediatamente de qué grupo se trata. ¿Cómo defines tú como líder el sonido de Royal Hunt?

Sí, un poco de todo. A principios de nuestra carrera, cuando empezábamos a grabar discos empecé a tener problemas sobre todo cuando debía dar entrevistas y tenía que explicar nuestro sonido. Yo decía que era una combinación de diferentes estilos pues había mi background combinado con el del resto de la banda. Yo creo que ya allí sacamos las ideas principales. Nos encantaba el rock clásico como el de Deep Purple, Uriah Heep, Black Sabbath… todo eso. También teníamos un poso progresivo ya que a todos nos gustaban Kansas, Rush, Genesis y todo este tipo de bandas. Luego estaba todo ese material neoclásico, y eso un poco que vino por mi pasado clásico.

Yo estuve estudiando música clásica desde que era aun niño. Así que cuando combinas todos estos elementos tienes una forma especial de hacer los arreglos. Pero ya en 1998 o 1999 la gente dejó de preguntarme por el estilo porque y asumían que sonábamos a Royal Hunt, lo cual está genial. No recuerdo quién dijo una vez… pero sí que era un músico muy respetado… Me lo dijo algo cuando empezábamos y sólo teníamos un disco en el mercado. Me dijo que cuando los periodistas empezasen a comparar las nuevas bandas que salían con nosotros y citaran nuestro nombre a la hora de comparar su música con otro grupo, es que ya lo habías conseguido. Cuando dicen que X banda suena a Royal Hunt es que ya has conseguido un hito en tu carrera (risas). Eso lo conseguimos en 1998 o 99… De hecho, lo leí, estaba buscando en una revista nuestra crítica. Entonces vi que criticaban el disco de otro joven grupo. El periodista describía al grupo diciendo que sonabas a este grupo y a este otro grupo y a… ¡Royal Hunt! Pues ya lo habíamos conseguido (risas). ¡Finalmente!

Interesante concepto André. En Ripollet compré el CD de Veil of Obscurity. ¿Fue un proyecto paralelo o simplemente fue una colaboración con Michelle Raitzin?

Ah sí, fue una colaboración, estábamos allí para ayudarla. Yo conozco a Michelle desde que tenía cinco años. Ella siempre había querido ser cantante hasta que consiguió tener la oportunidad y toda la banda estuvimos allí para ayudarla. No es que fuéramos el grupo que la acompañaba ni nada parecido, simplemente le echamos una mano y que tuviese un buen disco de debut. A día de hoy ella ya está consolidada, ha podido crear su propia banda o ir en solitario. Es una chica genial, tiene una gran voz y seguro que sacará más discos.

Una gira que me encantó fue en 2002 con la que ibais con Pretty Maids. Probablemente, las bandas de hard rock más importantes de Dinamarca. Tocasteis en Barcelona, ​​creo que fue el último concierto de la gira, así que al final del show, en el escenario, mientras tocaban Pretty Maids, subisteis al escenario vistiendo ropa de raperos y con un cartel con las palabras “We Came to Rap”, una broma con el título de la canción “We Came to Rock”, que estaban tocando. ¿Cada vez que se termina una gira en, el último concierto, se sigue haciendo algo especial en el escenario como fin de fiesta?

Absolutamente sí, en cada gira que hacemos. El último concierto de una gira es siempre especial y muchos fans lo saben y esperan alguna locura por parte de las bandas. Algunos incluso miran las fechas y tratan de viajar al show de despedida sabiendo que pasan cosas. Lo que pasa es que ahora todo el mundo ya tiene cámaras de video y un poco se pierde la excepcionalidad de antes. Lo filman todo pues ya saben que alguna cosa tramamos. Hay todo tipo de bromas y todo el mundo se presta a ello. Lo hemos hecho con Saxon, con Pretty Maids o con cualquiera con el que giremos.

Por otro lado, siempre que tenemos algunos teloneros les avisamos que pasará algo al final de gira, y tienen que estar preparados para ello. Obviamente ellos pueden replicar la broma y hacer algo, esta es la norma que hay. ¡Y te aseguro que las hacen! Todos las hacen y es algo muy divertido. Creo que está genial ya que estamos muchísimo tiempo metidos todos en el autobús de gira, normalmente unas semanas. Las bandas y los pipas se conocen mucho ya por lo que es muy bonito hacer algo especial. Y es más por nosotros que para los fans, de verdad te lo digo. Cuando finalizas una gira no se hace muy raro, conociendo al grupo, especialmente a los Pretty Maids, ya que somos del mismo país, pero otras veces lo haces con Saxon y tocas el último directo del tour. Puede que no los vuelvas a ver en siete años, quizá en algún festival coincidimos luego, así que antes de despedirte quieres hacer algo para el recuerdo. Esa es la idea.

Me parece genial que se haga esto y bueno… fue muy divertido.

¡Ah! No sé si lo sabes, pero en esa gira toqué los teclados de Pretty Maids en tres conciertos. No recuerdo exactamente donde fue, pero sé que en algún momento de la gira. Con ellos no hicimos toda la gira completa pero sí unos 12 o 13 conciertos. Ellos volaron para Dinamarca y nosotros seguimos como cabezas de cartel, con otra banda telonera. Antes de salir de Dinamarca me llamaron y me dijeron: “Oye Andre, nuestro teclista no va a poder tocar”. Y estaban a medio tour. No podía tocar y me dijeron si podía ayudarles. No me conocía bien del todo sus canciones así que me dieron un montón de CDs. Tocar con Pretty Maids fue realmente loco pues cada mañana me enchufaba el discman y escuchaba todo ese material. Me aprendía las canciones, realizaba todas las pruebas de sonido y al final toqué con ellos. Volvía a subir las escaleras, me cambiaba de ropa y a tocar otra vez con Royal Hunt. Hora y media y hora y media, fueron solo tres conciertos, pero fue genial. Muy divertido y grandes tipos…

He leído que André Andersen tiene sangre real. ¿Sangre de reyes georgiana y danesa? ¿Es esto cierto?

Sí, pero no de los reyes daneses… En gran parte es cierto. La sangre real viene por parte de mi abuela, de descendencia georgiana. Ella era parte de la realeza del país, eso es totalmente verídico.

¿Esta podría ser la razón por la que decidiste llamar a la banda como Royal Hunt? ¿Por qué elegiste este nombre?

¡No! (muchas risas) ¡No! De hecho, es todo mucho más simple… Estábamos buscando un nombre y era 1989 y quería que fuera algo que sonase grande, ampuloso, colorido… algo como Queen. No dábamos con nada bueno y recuerdo de estar haciendo una sesión de fotos, nuestra primera sesión de fotos, si te digo la verdad. Fuimos a un castillo… Obviamente que queríamos algo grande, un castillo, con grandes puertas, y el chico estaba montando las luces y el material mientras yo me daba un paseo por el castillo. En uno de esos muros gigantes había colgada una pintura titulada “La caza real”.

Allí figuraba toda esa gente vestida, sobre el caballo, con los perros… todo sobre ese lienzo. Así que fui hacia los chicos muy excitado y les dije: “Ya tengo el nombre del grupo: Royal Hunt”. Todos, absolutamente todos, me empezaron a decir que eso era demasiado presuntuoso, que es excesivo… bla bla bla… En fin, era 1989 y había bandas llamadas como Poison o Ratt (risas), fue todo muy simple… Y de repente aparezco yo y les digo: “Royal Hunt”. A nadie le gustó. Así que tuve que convencerles puesto que a mi me encantaba ese nombre. Les engañé diciéndoles que lo usaríamos hasta encontrar algo mejor (risas). Y claro, después de dos meses con el nombre se quedó puesto que a nadie se le ocurrió buscar una alternativa. En el fondo un nombre es un nombre, pero que sepas que a nadie le gusto en un principio (risas).

Pues a mi me parece que marida bien con vuestro estilo: es majestuoso.

Exacto, es justo lo que andaba buscando.

¿Qué pensaste cuando el luchador Masahiro Chono decidió elegir “Martial Arts” antes de salir a pelear? ¿Es “Martial Arts” la canción más popular en la carrera de Royal Hunt?

Sí, ese luchador hizo que Royal Hunt fueran tremendamente populares en Japón. Allí la lucha es una parte de la cultura del país y yo eso no lo sabía. Si te soy honesto tengo que decirte que “Martial Arts” era un ejercicio que solía hacer para practicar con la guitarra. Era sólo para calentar los dedos. No era exactamente como terminó siendo, pero sí muy similar. Era tan solo un ejercicio de calentamiento. Y cuando sacamos nuestro primer disco los chicos me dijeron: “¿no podríamos hacer de este ejercicio tuyo un tema?” Algo corto e instrumental, no más allá de dos minutos. Así que… ¿por qué no?

El caso es que el primer disco ya estaba editado y estábamos trabajando con el segundo Clown in the Mirror. Y ese luchador apareció de repente. Nos dijo que la quería usar “Martial Arts” para presentarse antes de entrar en el tatami. Le dijimos que perfecto, viajamos a Japón y nos encontramos con una promoción gigantesca. Vimos gente que nunca llegamos a pensar que pudiesen llegar a ser fans de Royal Hunt, pero sí eran fans del wrestling. Y cuando sonó la canción allí había miles y miles de personas volviéndose locas en el Tokyo Dome con “Martial Arts” sonando. Allí había 65000 personas. Yo estaba allí sentado, con la boca abierta y diciendo: “Dios mío, esto es enorme”. Y desde ese día se estableció una tradición. Cada noche de fin de año, Masahiro va a la televisión y un poco bendice al pueblo japonés desde la televisión pues hace otras cosas más allá de la lucha. Y cuando bendice al pueblo japonés, suena “Martial Arts”. Todo el mundo en Japón conoce esta canción, pero no todos saben que yo la compuse. Todos te cantan la melodía, me parece algo increíble.

Actualmente estoy trabajando en un reportaje sobre “Canciones perfectas”. ¿Podrías decirnos tu opinión sobre estas canciones?

«Dancing with the Moonlit Knight» (Génesis): Me encanta ese disco, y mira que ya hace tiempo que no lo escucho. Todo lo que hicieron Genesis hasta que empezaron con el pop (incluso te incluiría algún disco de ese periodo) me encanta.

«Child in Time» (Deep Purple): Es un clásico. Este tema es del In Rock, y mira, este justamente es el primer disco de rock que yo escuché en mi vida. No había escuchado rock antes de ese disco. Me lo pasó un amigo y lo tenia grabado en un casete. Lo pone y suena un órgano de iglesia al principio, luego me encantó la velocidad de “Speed King”, y yo pensaba: “Qué diablos es esto?”. Es un clásico y cuando lo descubrí ya me quedé prendado desde el primer momento. El “Child in Time” es parte de la banda sonora de mi vida. Y esa voz que parece la de una chica joven… ¡y Ian Gillan era capaz de hacerlo!

«Hocus Pocus» (Focus): Otro gran clásico. Admito que no soy muy fan de Focus pero sí que me gusta esta canción. Una de las mejores que hicieron.

«November Rain» (Guns N ’Roses): Esta se está convirtiendo en un clásico, y de ella me encanta todo excepto el solo de guitarra (risas). Me encanta todo, la canción, el concepto, ese maravilloso videoclip, pero la guitarra está afinada en otro tono. Cuando empieza con el solo… para mi mata un poco la canción. Y te voy a decir una cosa: Me hubiese encantado que Gary Moore tocase ese solo. Eso hubiera sido maravilloso.

Si tenemos que elegir una canción perfecta entre las canciones de Royal Hunt… tengo algunas candidatas: “Half Past Loneliness”, “Restless” o “Message to a God”. Si tiene que elegir una… ¿Cuál sería?

Sería “Message to a God”. A veces, cuando tocamos en algunos festivales conozco a músicos de diferentes bandas y de diferentes países. Algunos de esos grupos no los conozco. Termino hablando con ellos pues salimos a fumar ya que está prohibido en todas partes. Te vienen algunos de ellos con su pelo largo, fumando, se presentan y te dicen: “Menuda canción es ‘Message to a God”. Me encanta el impacto que este tema tuvo especialmente en los músicos. Era algo que nunca pensamos que podía suceder cuando grabamos Paradox.

Hay una bonita historia conectada con esta canción. Estábamos en una compañía alemana en esos tiempos. Yo estaba en el estudio trabajando en los singles, en versiones más cortas (Radio Edit). Hablaba con el chico que estaba en los controles y sólo había podido escuchar el master del disco. Hablé con él y le pregunté que cómo lo veía me dijo que él no lo veía nada claro y me decía que era “bastante decente”. Eso me desanimó mucho. Luego el disco y la canción fueron un éxito y me vino el mismo tío de la compañía diciendo: “Sabía que esto sería un éxito, lo supe desde el principio”. Menudo pedazo de mierda el tipo (risas).

(Le enseño el Paradox a la cámara y me confieso) Paradox es mi favorito, no sé si en parte lo es porque fue el primero que escuché de Royal Hunt, y claro, eso marca.

Mucha gente piensa que es el mejor. Está claro que hemos grabado muchos discos, pero está claro que, en mi opinión, algunos son mejores que otros. Para los fans este está considerado el mejor de todos ellos. Eso era algo que me daba un poco de bajón al principio. Pensaba que los discos nuevos eran superiores a este, pero cambié de opinión el día que pude hablar con mis héroes: Deep Purple. Hablé con Roger Golver y le pregunté lo mismo que me preguntas: “Habéis grabado 2 discos y la gente sigue destacando Machine Head. ¿Eso no te molesta?”. Y él me contestó: “Mira, por lo menos podemos decir que tuvimos uno de grande” (risas). Y tenía toda la razón. Hay miles de bandas que graban 15 discos y nunca consiguen “ese disco”. Conseguirlo con uno, uno del que todo el mundo te diga que es excelente. Así que después de esa charla eso fue algo que dejó de molestarme. Todo el mundo piensa que Paradox es nuestro mejor disco, así que, bien: por lo menos tenemos uno (risas).

También destacaría el disco The Mission.

Sí, allí había muy buen material. Pero te diré que por alguna razón yo destacaría el disco X, con Mark Boals a la voz. A mi siempre me encantó ese disco. Decidimos sonar un poco más retro, sonando muy 70’s y creo que es un gran álbum. Pero no todo el mundo le pilló el punto, eso es algo que puede pasar.

Me encantaría preguntarte sobre algunas bandas danesas…

Dinamarca es un país muy pequeño y si te digo la verdad no es un país rockero en absoluto, esto no es Suecia. En Suecia hay una banda de rock cada 200 metros. De verdad que no sé lo que le ponen en el agua allí. Dinamarca es diferente y tenemos algunas pocas bandas, pero muy variadas, siempre hablando de hard rock, claro. Pretty Maids son unos, pero luego están D.A.D, algo totalmente diferente a los Maids. Luego tenemos a Dizzy Mizz Lizzy, que vuelven a ser completamente diferentes a los otros. Obviamente están también Mercyful Fate y King Diamond, que son un nicho musical muy concreto. Aquí hay muy buenas bandas, pero poquitas porque el país es pequeño.

¿No te dejas a Volbeat?

¡Oh sí, son enormes Volbeat! Han tocado con Metallica incluso. Y otra vez vuelve a ser completamente diferente a los otros grupos. Siguen habiendo bandas ensayando y trabajando pero a día de hoy todo está bastante cerrado aunque puedes ir a clubs y ver a bandas. Hay muchas bandas de metal extremo también, muchas. Continuamente tocan y giran. No es mi estilo favorito de música, pero está allí y es señal de que algo se mueve.

Pues ya estaríamos André. De verdad que ha sido una muy buena charla.

Un día a ver si vuelvo por Barcelona. Si lo hago nos iremos a tomar una cerveza. Muchas gracias.

Jordi Tàrrega
Sobre Jordi Tàrrega 606 Artículos
Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.