Actitud Fest, el mejor festival alternativo que seguramente aún no conoces (Parte I)

Tano Actitud 2
Concierto de Tano en el Actitud Fest

Datos del Concierto

Actitud Fest

Bandas:
Les Creuet, Malämmar, Tarsius Tarsier, Fighter Pillow, Osoluna, Pears, Minority of One, Tano
 
Fecha: 28-29-30/7/2017
Lugar: Piscina Municipal (Vidreres)
Promotora: Associació Soroll
Asistencia aproximada: 200 personas personas

Fotos

Fotos por Sergi Vila - Underground Müsik Fotozine

Otro año más mi cita favorita del verano se llama Actitud Fest. Un festival relativamente pequeño en números (por cierto, cada vez menos pequeño) y grande, enorme de hecho, en compañerismo, nivel de las bandas y humanidad en general. Algo único pensado y creado por la Associació Soroll de Vidreres, quienes también montan conciertos durante todo el año y a quien felicitamos desde el coraçao, ya que en esta ocasión se han vuelto a superar, ¡y ya van 7 ediciones!

21 bandas en tres días de rock alternativo, punk, hardcore y metal. Desde el Montseny abrieron el festival Les Cruet y su garage carajillero y adictivo. “Venim a cridar una mica” dijo justo empezar su cantante Laura Crehuet. Y no le faltaba razón, pues gritó sin pasarse, surfeando por una ola sonora envidiable creada por Xavi Garcia (Els Surfing Sirles, Zeidun) a la guitarra, Oscar Montero al bajo y Pau Albà (Les Sueques) a la batería, incluyendo toques psicodélicos que colorearon fantásticamente el show.

Con los motores calentados llegaron Malämmar, y casi me caigo p’atrás con su sonido apabullante. Son los Russian Circles catalanes, con su post metal instrumental y sus trenzas armónicas entre guitarra y bajo, conectadas con la Tierra por Guillem y su batería contundente clavada al milímetro. Fue un espectáculo ver como Víctor al bajo gozaba en grande con sus bailoteos y expresiones faciales de todo tipo, mientras Xavi Forné catapultaba capas de guitarra hacia el pit de los loops. El trío desbordó sintonía con cambios de ritmo a punta pala y ofreciendo un cuidado sonido muy grave. No es de extrañar que me quedase atrapado más de una vez, pero por suerte los repetidos gritos de “Hijos de puta, fills de putaaaa!” me sacaban de un trance que en algún momento rozó el límite de lo peligroso.

Malammar Actitud

La intensidad dió otra vuelta de tuerca con los madrileños Tarsius Tarsier y su hardcore extremo. Cuando vi las caminatas que se pegaba el cantante en el escenario me acordé de la mítica banda straight edge de Barcelona Afterlife, y en concreto de una frase que su cantante solía decir en directo: “El hardcore no es sólo pose”. No pude evitar cruzar esos recuerdos con el concierto que tenía delante, llegando a la conclusión que en 2017 el concepto de “no sólo pose” ha evolucionado, aceptando sin problemas bigotes a lo Freddy Mercury. El público no estaba por bigotes sino por gritar “¡más rápido!”, supongo que con ironía, porque es difícil ir más rápido que Tardius Tarsier.

Tarsius Actitud

Tanta tralla pasó factura a Fighter Pillow y su pop distorsionado de calidad, ya que el sonido menos agresivo de los barceloneses causó más de un bajón, teniendo en cuenta la descarga anterior. En realidad estuvieron de puta madre, ofreciendo temas frescos, directos y con grandes líneas de bajo, pero yo mismo me acabé sentando al suelo. Y es que el orden de los grupos en un festi puede terminar siendo más importante de lo que parece a priori. Dándose cuenta de eso, Víctor Malämmar animó al público a acercarse al escenario, cosa que consiguió con sorprendente facilidad. Un 10 para Víctor y para el público, que en hacerle caso pudo apreciar más de cerca cómo la voz de la cantante se iba desgarrando progresivamente – a mejor.

Fighter Pillow Actitud

Y como si nada hubiera pasado, el hardcore extremo regresó ipso facto con Osoluna. Combinando con maestría locura y post, los cántabros lo petaron enormemente. La mayoría de sus miembros habían tocado en la pasada edición del Actitud con Drei Affen, su grupo paralelo aún más extremo. Así fue como disfrutamos de nuevo de baterías ultrarápidas, pasajes etéreos y screamos a punta pala. 

Osoluna Actitud

Un ambiente caldeado que fue aprovechado con maestría por Pears, desde Nueva Orleans. Su hardcore punk de alto voltaje se puso rápidamente en el bolsillo a un público que no echó en falta un punto más de originalidad, creando el momento más punki de la noche. Por cierto, terminado el concierto vendieron vinilos como churros.

Minority of One representó la vuelta al hardcore old school. Su cantante daba brincos incluso antes de empezar, y al son de tu-pa-tutu-pa discurrieron canciones muy bien ejecutadas, y lo más importante, desde el corazón. Fue admirable el don de palabra del vocalista, quien en sus discursos se acercó vertiginosamente al Récord Guiness de fonemas por segundo, agradeciendo tocar en un “festival horizontal sin ánimo de lucro”. De no conocerlos pasé a quererlos con devoción.

Finalmente Tano desde Girona fueron los encargados de cerrar la primera noche del festival. El año pasado tocaron en el Actitud de carambola y no dejaron a nadie indiferente, con lo que las expectativas estaban altas. Presentando su gran álbum de debut, el concierto derivó en locura, con el público entregado y/o embriagado a un post hardcore llevado al límite. Incluso los propios amplis lo celebraron cayéndose al suelo.

Tano Actitud

Muchas emociones durante una primera jornada ecléctica que tuvo su réplica los dos días siguientes, de los que hablaremos en la segunda parte de la crónica.

Toni Feliu

Toni es un apasionado de la música. Estudió violín e ingeniería informática. Sus gustos eclécticos, desde el hardcore/punk a la clásica, le permiten usar la música como terapia para no enloquecer (demasiado). Literalmente sin tiempo para pensar, toca la guitarra, el violín y el bajo en 3 bandas, se relaja como DJ y deambula compulsivamente por mogollón de conciertos molones.

Toni Feliu
Sobre Toni Feliu 14 Artículos

Toni es un apasionado de la música. Estudió violín e ingeniería informática. Sus gustos eclécticos, desde el hardcore/punk a la clásica, le permiten usar la música como terapia para no enloquecer (demasiado). Literalmente sin tiempo para pensar, toca la guitarra, el violín y el bajo en 3 bandas, se relaja como DJ y deambula compulsivamente por mogollón de conciertos molones.