The Wildhearts – Renaissance Men

Nuestra Nota


9 / 10

Ficha técnica

Publicado el 3 de mayo de 2019
Discográfica: Graphite Records
 
Componentes:
Ginger - Voz, guitarra
CJ - Guitarra
Danny McCormack - Bajo
Ritch Battersby - Batería

Temas

1. Dislocated (5:52)
2. Let 'Em Go (4:12)
3. The Renaissance Men (2:49)
4. Fine Art of Deception (2:56)
5. Diagnosis (5:51)
6. My Kinda Movie (3:25)
7. Little Flower (3:07)
8. Emergency (Fentanyl Babylon) (2:24)
9. My Side Of The Bed (4:17)
10. Pilo Erection (3:39)

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Uno de los discos mas esperados de este año para un servidor, que creo que solo será superado en expectativas si se acaba confirmando que Guns’n’Roses saca material nuevo, cosa que solo está en fase de rumor. Lo que si que es un hecho, es que Ginger ha juntado de nuevo a la banda que tantas alegrías nos dio en los 90 y ha reclutado de nuevo a una de las mejores formaciones que han pasado por el grupo. La banda que grabo el memorable P.H.U.Q. (1995) con CJ a las guitarras, Danny McCormack al bajo y a la batería a Ritch Battersby, atacan de nuevo con las pilas recargadas y los instrumentos bien engrasados para presentarnos este Renaissance Men (2019), donde nos traen de vuelta los recuerdos de los grandes momentos que nos ha dado esta banda.

El pasado 3 de mayo salió el nuevo álbum de The Wildhearts a través de Graphite Records, con ediciones en vinilos negros, rojos o amarillos, en cassette rojo y en cd, con una portada que nos muestra la banda en su actual formación, vestidos con camisetas y pantalones negros con chupa de cuero, Ginger con sus rastas, en un formato de cuadro antiguo, ligando la imagen de la portada al nombre del disco. Lejos quedan sus divertidas portadas del Earth vs the Wildhearts (1993), el Fishing for Luckies (1994) o el The Wildhearts Must Be Destroyed (2003), y vuelven al formato de su Endless Nameless (1997) o el álbum homónimo de 2007. 10 años después de su último disco de estudio, en medio de giras de aniversario de sus otros discos, y quizás tocar esos viejos y excelentes temas les ha servido para recuperar en parte pequeñas partes de su extensa carrera, y la enlaza directamente con algo que será un himno.

Este nuevo disco, suena a The Wildhearts en todas las canciones, y solo por eso ya es una gran noticia. No hay inventos extraños, teniendo en cuenta las muchas sonoridad que a lo largo de su discografía hemos ido descubriendo, y saben sacará relucir su magia una vez más en estos 10 cortes. El primero es «Dislocated», donde demuestran que no solo están en muy buena forma, si no que saben como se arranca un disco para que no te atrevas a pararlo hasta el final, e incluso lo pongas en modo repetir si no lo estás escuchando en vinilo, cosa que muchos hacemos y seguro que le daremos muchas vueltas de cara a este disco. La primera canción es toda una patada en la cara, sonando rápidos, duros, extremos en las primeras voces de Ginger, en su faceta más cruda para dar paso a los primeros cosos y melodías que convierten en un clásico este tema al momento, recuperando los cambios en las texturas y estructuras de las canciones, consiguiendo que todo fluya de manera brutal. Si hay que tardar 10 años para volver al estudio y grabar este tipo de canciones, no seré yo quien se queje. Estos son los The Wildhearts que enloquecen a sus fans, y están de vuelta. Con solo una canción consiguen que volvamos a engancharnos a su música. Hay bandas que con solo las partes diferentes de esta primera canción sacan un disco entero alargando cada trozo. Ellos no, ellos los pegan, los cocinan, y nos sirven una brillante mezcla de sonoridad a la altura de sus mejores composiciones.

Su primer adelanto fue este “Let ‘Em Go“, y tiene toda la pinta a ser uno de los temas mas coreados en sus próximos conciertos, y que se quedará en el repertorio de sus directos. Un tema que puede sonar en cualquier radio-formula sin perder ni una gota de fuerza, ni una pizca de su alma, esa actitud punk con la dulzura de las melodías marca de la casa, esas entradas y paradas a lo largo de la canción, y todos esos momentos que nuestras voces acompañaran los cánticos con el titulo del corte. Que falta me hacía volver a escuchar este tipo de cosas. Que alegría tenerlos de vuelta.

Las armonías son dulces aunque el sonido es más duro en muchos momentos, y la muestra más clara es el tema que da nombre al disco, “The Renaissance Men”, donde el ritmo baja, y la banda responde a los fraseos de Ginger, llevando la canción a un terreno donde menos los coros todo suena más saturado de lo habitual. Aun así, el efecto de todo es una gran canción, en otro registro que al tratarse de esta banda no nos sorprende. La guitarra solo rasgada y la voz de Ginger nos da paso a «The Fine Art of Deception”, una pieza que tiene menos saturación que la anterior y brilla mucho más, con los mementos del solo de guitarra y los estribillos que nos trataran de nuevo en el universo de The Wildhearts, con un cierre perfecto y bonito. Han sabido dar vida propia a todas las canciones, para que los fans que adoramos más un disco que otro, nos encontremos a gusto con todo el conjunto. Y si el final anterior era bonito, la intro de “Diagnosis” no se queda corta, ese riff que no avisa de que que se viene un tema más rock en el sentido clásico, y ser otra perla en sus directos. Sacar cosas como estas en este momento, sonado a una banda conjunta, con las dinámicas en perfecto estado, y marcarse unas melodías y esos riffs solo puede conseguir que nuestras sonrisas aparezcan en nuestras caras mientras movemos la cabeza al ritmo que nos marcan los de Newcastle rememorando los momentos clásicos de The Wildhearts. En medio disco y un poco más de trenta minutos han conseguido volver a transportarnos a todas sus épocas.

La rabia y velocidad vuelven en “My Kinda Movie” (para los que lo escuchéis en vinilo abre la segunda cara) y como ratas viejas que son, saben que este tema es perfecto para abrir cualquiera de las dos caras. El mejor solo de guitarra está en esta canción, que nos trae de vuelta la versión más gamberra del grupo, con nuevas subidas y bajadas por sus sonidos. Sacar este disco les ha sentado muy bien, y lo notamos en las canciones. No bajan la intensidad, si la velocidad en «My Little Flower» llena de nuevo de coros que se nos meten en la cabeza, con esos cambios del pop al rock más seco y duro, para conseguir otro tema de alto calibre para disparar a nuestra cabezas. Desde su inicio directo y hasta su final no hay momento flojo.

Y para darnos de nuevo en la cara nada mejor que «Emergency (Fentanyl Babylon)» y su punk rock. Es una de esas canciones que tanto nos gustan del grupo, con esa agresividad que se vuelve ternura antes de volver a golpearte. Por cosa como estas amamos a The Wildhearts, y es fantástico que sigan moviéndose en estos terrenos. Terrenos como el que nos traen en «My Side Of The Bed”, donde la montaña rusa de sus composiciones nos pasea por todo el parque de atracciones que tienen en sus mentes, donde cada giro, subida, bajada o pirueta son posibles, y les convierten en lo que son, una banda inclasificable pero tan reconocible y necesaria con canciones como esta.

Con nueve canciones maravillosas, no me atrevo de elegir una como favorita, y no creo que con la que cierra el disco me pase. Todas ellas son piezas de una factura admirable y The Wildhearts al 100%. Un disco redondo con un final, con esa entrada de ritmo casi militar de «Pilo Erection» que al segundo sigue caminando por las melodías vocales hasta desaparecer incluso el ritmo, llenado de magia y atmósferas que se cortan unos segundos en la vuelta de la intensidad como al inicio del disco, para desaparecer de nuevo y volver a las fantasías. ¿Qué más se puede pedir? Pues un riff duro para poner punto y final (en seco) o este disco.

Es increíble escuchar de nuevo tantos buenos temas en un solo disco de The Wildhearts, con la formación que lo han hecho, llenado sus 10 canciones de su energía, consiguiendo un disco a la altura de sus mejores álbumes. Quizás la única pega que se le puede encontrar es la saturación en su sonido, que con menos habría sonado más limpio y no habría perdido ni intensidad ni fuerza, pero las canciones entran a la primera escucha sin ningún problema, y gana en las siguientes. Gran trabajo de Ginger, CJ, Danny y Ritch y esperamos ansioso su concierto en Madrid a finales de año.

Ray Molinari
Sobre Ray Molinari 137 Artículos
Adicto a los vinilos y a los directos. Fotografo allì donde no haya sol y suene buena musica, con ya mas de 25 años pisando salas de concierto, ha visto de todo en todas las salas. Coleccionista de lp's y 7" que acaban sonando en sus sesiones como dj