Crónica y fotos del concierto de Richie Kotzen - Sala Salamandra (Hospitalet del Llobregat), 25 de junio de 2019

Richie Kotzen culmina una temporada de grandes guitarristas llenando Salamandra

Datos del Concierto

Bandas:
Richie Kotzen
 
Fecha: 25 de junio de 2019
Lugar: Sala Salamandra (Hospitalet del Llobregat)
Promotora: Madness Live! / Hexagon Booking
Asistencia aproximada: 500 personas

Fotos

Fotos por Mario Olmos

Los súper-guitarristas siempre han sido un particularísimo sector al que siempre se ha tenido que dar de comer aparte. Pero el tiempo avanzó y los mega-egos parece que se han quedado en el pasado (excepto Malmsteen). La otra característica de los conciertos de shredders eran esos solos inacabables y virgueros que parecían hechos para alumnos aventajados de guitarra y vendedores de instrumentos. De esta escuela todavía nos queda Michael Angelo Batio… pero la mayoría de grandes guitarristas han optado por rodearse de grandes músicos acompañantes y de dejarse la piel en la composición, optando por un lucimiento coral y adscrito a los temas, y Richie Kotzen es el perfecto ejemplo de ello.

Kotzen ha estado en bandas tan fundamentales como Mr. Big o Poison, pero si lo ficharon en su día fue por su excelente técnica y porque hacía lo que vuelve a hacer ahora: dar lecciones de cómo enamorar tocando la guitarra. Pero si algo hay que reivindicar es su voz; Kotzen ya demostró grandes dotes al frente de los Winery Dogs, pero parece empeñado en evidenciar que su garganta y técnica vocal mejoran en cada visita que nos hace. “Riot” y “War Paint” pusieron en solfa a una abarrotada sala Salamandra. Parece que este emplazamiento está destinado a los grandes guitarristas, pero no todos lo llenan. El trío comandado por Kotzen casi. Escalas ultrarrápidas y mucho feeling, siempre bien respaldado por ese baterista virguero como es Mike Bennet. Combinó por momentos la empuñadura habitual con la jazzística.

Incursiones en el soul, el hard rock y siempre con personalidad, secundado por un Dylan Wilson que completa el power trío al bajo. Funky y ritmos negros en “Bad Situation” y declaración de intenciones en “Your Entertainer”. Uno se da cuenta de lo grande que es Kotzen cuando le ves cantando con voz poderosa a la vez que sus dedos y manos trabajan incesantemente. Pocos guitarristas se atreven a cantar cuando su cometido es tan exigente a nivel técnico. “Love Is Blind” puso la pausa de inicio para luego indagar en terrenos electrificados y rockeros, deudores de Mr. Big, aunque con ese puntito a lo Glenn Hughes. Se le dejó espacio a Dylan para introducir “Doin’ What the Devil Says to Do”, de alma blues. Confieso que me interesan más los proyectos y exbandas de Richie que no su trabajo en solitario, pero composiciones como “Peace Signs” o “Fear” enganchan y tienen sobrada calidad.

Uno de los clímax de la velada fue en “Remember” ya que a nivel vocal fue de exigencia máxima. Le siguió “Venom”, un título muy recurrente entre virtuosos de la guitarra, y encaramos “Help Me” cuando ya nos acercábamos a la hora y media de actuación. Hubo un momento para presentar a la banda y para que se lucieran Dylan y Bennett. En los bises Kotzen tuvo el bonito detalle de brindarnos una pieza de Posion, concretamente la brillante “Stand” del Native Tongue. Sentida interpretación que nos recuerda ese deseo de ver, algún día, a Posion. Lucimiento dactilar rotundo y momento para que la sala cantase el estribillo. El cierre lo puso “ You Can’t Save Me”. Tremenda letra y temazo ideal para una magnífica velada con la sala bordeando el sold out.

Es curioso que Kotzen consiga llegar a públicos ajenos al circuito rockero, pero también se agradece. Ahora que ya es verano ya podemos hacer inventario, y creo que no nos podemos quejar en cuanto a conciertos de virtuosos de la guitarra este año: Malmsteen, Macalpine, el propio Kotzen o Vinnie Moore a bote pronto… Esperemos que el año que viene siga manteniéndose esta tónica.

Jordi Tàrrega
Sobre Jordi Tàrrega 592 Artículos
Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.