Crónica y fotos del concierto de Ankhara + Primal Fear - Sala Salamandra (L'Hospitalet de Llobregat (Barcelona)), 12/10/2026

Primal Fear en Salamandra: Scheepers y las dos guitarras toman el mando

Datos del concierto

Bandas: Ankhara + Primal Fear
Fecha: 12/10/2026
Lugar: Sala Salamandra (L'Hospitalet de Llobregat (Barcelona))
Organiza: Get Rock Live
Asistencia aproximada: 600 personas

Fotos

Fotos por

El 12 de octubre, la Sala Salamandra de L’Hospitalet de Llobregat recibió a Primal Fear en la gira de Domination. La banda alemana llegaba con cambios en su formación y con una pregunta fácil de responder sobre el escenario: cómo funcionaría en directo el entendimiento entre Magnus Karlsson y Thalìa Bellazecca. Las guitarras acabarían ocupando un lugar central en una noche que también dejó espacio para la voz y el trato cercano de Ralf Scheepers.

Ankhara

Antes actuaron Ankhara, invitados en esta parte de la gira española. Los madrileños cumplen tres décadas de trayectoria en 2026 y llegaban con un repertorio de heavy metal que encajaba bien con el cabeza de cartel. Sus guitarras y melodías fueron la primera toma de contacto de una velada dedicada a dos formas próximas de entender el género.

La presencia de Ankhara tenía interés por sí misma. Treinta años de actividad dan para bastante más que el papel de teloneros, y la banda aprovechó la ocasión para recordar que sigue en activo y defendiendo su música sobre las tablas. Abrieron el concierto sin desentonar en un cartel que reunía a seguidores del heavy metal y del power metal.

Primal Fear

Cuando llegó el turno de Primal Fear, Ralf Scheepers asumió enseguida el centro de la escena. Su voz mantiene los agudos que identifican al grupo, aunque limitarse a hablar de potencia sería dejar fuera una parte importante de su actuación. En la Salamandra también estuvo pendiente de quienes tenía delante. Buscó sus respuestas, hizo llamadas al público y sostuvo ese contacto mientras las canciones avanzaban.

Es una faceta que se agradece en una banda de estas características. Scheepers domina un repertorio exigente y, además, sabe cuándo apartarse un instante para escuchar la reacción de la sala. Hubo miradas y gestos que encontraron respuesta inmediata. El público participó y esa complicidad ayudó a que el concierto mantuviera la intensidad sin depender únicamente del volumen o de los agudos del cantante.

La formación renovada respondió con solvencia. Magnus Karlsson y Thalìa Bellazecca se repartieron los solos y también tocaron juntos, con espacio para que cada guitarra conservara su carácter. Fue uno de los aspectos más disfrutables del concierto: escuchar cómo se alternaban las intervenciones sin perder el empuje de las canciones. Debajo, la base rítmica mantuvo el peso que requiere el sonido de Primal Fear.

Entre los momentos destacados estuvo «Fighting the Darkness». La canción permitió bajar ligeramente la presión y apreciar el lado más melódico y emotivo del grupo. En un repertorio asociado a la velocidad y a los riffs contundentes, ese cambio de registro vino bien. Scheepers pudo mostrar otra dimensión de su voz y la banda encontró tiempo para desarrollar la pieza sin prisas.

La combinación de ambas guitarras fue ganando protagonismo conforme avanzó la actuación. Los solos alternados dejaron ver a dos músicos con maneras distintas de abordar el instrumento; cuando coincidían, la fuerza del conjunto crecía. Había técnica, desde luego, pero también atención a la melodía y al lugar de cada intervención dentro de la canción. Ese entendimiento es una buena noticia para esta etapa de Primal Fear.

La noche dejó la impresión de una banda cómoda con su formación actual. Los cambios de integrantes no han alterado lo esencial: las canciones siguen apoyándose en una voz reconocible, guitarras de mucho peso y una base capaz de empujarlas. En la Salamandra, esa fórmula encontró a un público dispuesto a responder.

Primal Fear cerró su paso por L’Hospitalet con un concierto contundente y cercano. Scheepers puso la voz y llevó la relación con la sala; Karlsson y Bellazecca ofrecieron algunos de los pasajes instrumentales más interesantes. La banda salió airosa de una cita que servía también para medir su presente.