Mamá Ladilla – Exhuma y sigue

Nuestra Nota


9 / 10

Ficha técnica

Publicado el 14 de mayo de 2021
Discográfica: Lemuria Music
 
Componentes:
Juan Abarca - Voz, guitarra
Sergio González - Bajo
Abel del Fresno - Batería

Temas

1. Exhuma y sigue (2:14)
2. Delirio cabal (2:36)
3. La de Dios (2:47)
4. Triceratops (3:05)
5. Ser o no ser (2:23)
6. Monguer Woman (2:53)
7. Encefalogramaplanismo (1:39)
8. Barbarie (3:16)
9. Tócala otra vez, Sam (1:41)
10. Me aburro (2:37)
11. La cinta (3:15)
12. Wonder Ful (3:41)

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Irreverentes, gamberros, irónicos, satíricos, agudos…  No importa cuánto tiempo esté poniendo adjetivos a Mamá Ladilla, dudo mucho que vaya a decir algo que no se haya dicho ya. Y no es para menos, pues son casi tres décadas las que el señor Abarca y compañía llevan repartiendo cera a diestro y siniestro, y desde aquel lejano Directamente a la basura el listón no ha hecho más que subir imparable. Y como no podía ser de otra manera, la formación viene a animar al personal en estos tiempos que corren, con doce nuevos temas que han aunado bajo el nombre Exhuma y sigue

Con ese mismo nombre se presenta el primer corte del disco, que a modo de intro instrumental despeja cualquier duda, si la hubiere, sobre el estado de forma del trío, que sale a escena rebosante de originalidad y calidad a la hora de componer, y, como siempre, con su personal e inimitable sonido, más presente aún en “Delirio cabal”,  donde entran con todo, rebosantes de velocidad y jugando continuamente con los ritmos como solo ellos saben. 

En “La de Dios” queda patente una vez más que no importa cuántos millardos de canciones se hayan escrito sobre un tema, Mamá Ladilla siempre puede decir lo que ya se ha dicho, pero de una forma completamente distinta a todo lo anterior. 

Sigue el más movido punk rock con “Triceratops”, una de las mejores composiciones del álbum, imposible de pasar por alto, para ser relevada por los bamboleantes ritmos de “Ser o no ser”, en la que el trío mete un poco de todo en menos de dos minutos y medio sin despeinarse. 

Se dejan influir ligeramente por sonidos más yankees en “Monguer Woman”, pasados irremediablemente por su filtro, y donde encontramos unos momentos instrumentales en los que se permiten hacer lo que les da la gana con un resultado que no por esperado deja de resultar gratificante. 

Como no hay ninguna ola de idiotez que escape a la ácida crítica de la banda, en “Encefalogramaplanismo” se despachan a gusto con esa corriente tan en auge llamada terraplanismo y que yo, en mi afán por no perder del todo la esperanza, sigo creyendo que es un troleo masivo que se está alargando un poco. 

“Barbarie”, que ya presentaron como adelanto del disco, mezcla, como en otras ocasiones, el punk más desenfadado con sonidos mucho más metaleros, dando con contraste difícil de encontrar por otros lares. 

Al más puro estilo Toy Dolls irrumpe “Tócala otra vez, Sam”, breve y directa, con una intención que no puedo compartir más, y estoy seguro de que la mayoría de los que la escuchen estarán de acuerdo conmigo. 

De nuevo nos topamos con el tándem punk/metal aderezado esta vez, además, con pasajes más melódicos en “Me aburro”, con un solo de guitarra que nos vuelve a evocar a los primeros trabajos del grupo. 

“La cinta” es ese tipo de canción cuya letra sólo puede haber sido escrita por Juan Abarca, que tiene la virtud de coger el fondo más simple del mundo y darle una forma que lo convierte en una genialidad. 

Con una radiofónica introducción repleta de guiños a temas de este y otros álbumes, llega la despedida “Wonder Ful”, con su ritmo rematadamente optimista y su letra realísticamente fatalista, para que a nadie se le olvide que el mundo real sigue ahí fuera. 

En resumen, Mamá Ladilla lo ha vuelto a hacer. Un disco divertido, variado, en el que el término “canción de relleno” no existe. La fórmula que llevan usando décadas, con un sonido bastante similar, y aún así ni cansan ni se hacen monótonos. Saber hacer eso es un arte que muy pocos dominan. 

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Sobre Puti Allin 67 Artículos
Melómano empedernido desde la más tierna infancia (lo de tierna es un decir). Todo lo demás que haya que contar, lo contaré sin problema en presencia de mi camarero.