Crónica y fotos del Leyendas del Rock - Polideportivo Municipal (Villena), 11 de agosto de 2018

Leyendas del Rock 2018 (III): Los finlandeses Amorphis ponen el colofón a un nuevo Leyendas

Datos del Concierto

Leyendas del Rock

Bandas:
W.A.S.P. + Amorphis + Warlock + Thunder+ Primordial + Van Canto + Dalriada + Northland + Reveal + más
 
Fecha: 11 de agosto de 2018
Lugar: Polideportivo Municipal (Villena)
Promotora: Madness Live! + Sufriendo y Gozando
Asistencia aproximada: personas

Fotos

Fotos por Marta Sancosmed / Oficiales Leyendas del Rock

Hoy no tocaba turismo, las fuerzas ya no eran las del primer día, así que pensamos que después de un buen desayuno, casi mejor que hacer una siestecita y recuperarse un poco antes de un día que se preveía muy intenso.

Ya descansados, limpitos, comidos y…..empezamos el caluroso último día de Leyendas con Reveal. Poco habíamos escuchado de este grupo, pero su formación nos llamaba la atención ya que fue formado por Tino Hevia (Darksun y Northwind) y con componentes de sus anteriores proyectos y un vocalista sueco llamado Rob Lundgren que promete muchísimo.

Cuando nos presentamos en el Mark Reale Stage, apenas había una veintena de personas, para ver el inicio del concierto. Personalmente creo que esto fue debido a que el cartel de este día en su inicio era un poco flojo, con Nocturnal Rites en el escenario principal. Ya al llegar, pudimos comprobar que no había tanta gente en la entrada.

A pesar de la poca asistencia el grupo empezó con muchas ganas y demostró que la poca asistencia era injustificada porque por calidad y tablas sobre el escenario, merecían mucho más.

Durante los cuarenta minutos que duró el concierto, tocaron gran parte de las canciones de su único disco “Timeline” (2017) un gran disco de power metal bastante melódico.

Justo al terminar, empezaban una de las bandas que más curiosidad me generaba, Van Canto.

Siendo poco más de las cinco de la tarde, ya había unas dos mil personas congregadas para ver a estos alemanes que como únicos instrumentos tienen una batería y sus propias voces para versionar grandes temas del metal como trampolín para sus propias composiciones.

Es curioso ver como se reparten lo que deberían ser las notas de las canciones, entre rakkatakka, dandan altos y bajos y wahwah para solos de guitarra al más puro estilo Gigatrón.

La curiosidad la saciamos muy rápido. Vimos que combinaban canciones propias con covers y la novedad se convirtió en un poco de monotonía al faltarles un punto de teatralidad y fuerza sobre el escenario.

No se fueron sin darnos el premio, a los fans esporádicos, de algunos de sus grandes covers como Kings of Metal o el cierre de concierto con Master of Puppets. En definitiva Van Canto es uno de esos grupos que no iría a ver en una sala pero que reconozco es un atractivo para un festival como Leyendas por lo exótico de su propuesta.

Tuvimos el tiempo justo de llegar al escenario pequeño para disfrutar de Northland, como grandes amantes del folk metal este era uno de nuestros imprescindibles del día.

Sonaban las primeras notas del The Rite a modo de intro y nos sorprendió ver sobre el escenario a Dagda de Celtibeerian. Poco tardó Pau Murillo en explicarnos lo que había pasado, y es que Northland después de muchos contratiempos y problemas laborales habían conseguido, casi de milagro, estar en el Leyendas.

Con un público totalmente entregado que superaba las mil personas, no cabía ni un alfiler, dieron una buena lección de cómo se combinan estilos tan distantes como el folk y el death metal haciéndolos sonar con harmonía. El sonido dejó mucho que desear pero eso no impidió que combinaran temas de sus dos últimos trabajos. El clímax del concierto llegó con When Nature Awakes que desbordó en energía e hizo gozar a todos los asistentes sin excepción.

Cerraron el concierto con Revenge reventando los altavoces y dejando la sensación de un concierto demasiado corto.

Durante el cuarto de hora que esperamos para ver a Dalriada, aprovechamos para la cervecita de rigor. Tras muchos problemas para ecualizar por fin empezó uno de los conciertos que esperábamos con más ganas, ya que es difícil ver a este grupo de origen Húngaro por nuestras tierras, y es que es defecto de formación, cuanto más exóticos o distantes los grupos más nos atraen. En este caso, la combinación casi perfecta de dos voces, una masculina y una femenina con amplios registros tanto en voz limpia como gutural nos atrajo desde el descubrimiento del grupo.

Nos sorprendió la cantidad de público que consiguió reunir este grupo que considerábamos de minorías, y es que superaron en público a Northland. Laura Binder, que demostró ser una mujer de carácter empezó con cara de pocos amigos, tras los problemas de ecualización. Una vez superados demostró que sobre el escenario se encuentra como pez en el agua y se soltó la melena sin parar de bailar y saltar y hacer headbanging.

Tocaron tres temas de su último álbum “Nyárutó” (2018) que fueron las más coreadas, pero el punto fuerte y cuando se desató un auténtico mosh pitt fue en su última canción Hajdútánc con la que Laura dio una lección vocal con su espléndida voz. Todavía no entendemos como de un personaje tan pequeñito (metro sesenta si llega) puede tener ese pedazo vozarrón. Dicen que en tarro pequeño está la buena confitura y Laura nos lo confirmó.

Ya sin demasiadas prisas, nos dirigimos a explanada principal donde mientras descansábamos pudimos disfrutar del final del concierto de Thunder. Otro de aquellos grupos de “abueletes cachondos” que demuestran que siguen arrastrando masas desde hace años y que se meten al público en el bolsillo. Su actitud sobre el escenario y su buen rollo nos envolvió y nos hizo ver una vez más que la vejez es solo un estado mental si sientes el metal con el corazón.

Warlock era uno de los grupos cabeza de cartel. Doro al frente para rememorarnos aquel maravilloso disco de los 80 “Triumph and Agony” (1987) que ha permanecido imperecedero hasta estos momentos.

Al saltar al escenario Doro nos demostró que sigue en un estado de forma envidiable a sus cincuenta y tantos años y campaba por el escenario tal ligera y sonriente como una cabra por el monte. Cantó íntegramente “Triumph and Agony” (1987) aunque sin respetar el orden de los temas ya que lo combinó con canciones de sus otros discos terminando el concierto con un cover de Breaking de Law. La interacción con el público fue constante dejando ver que estaba realmente encantada de volver a España.

Este último concierto nos hizo reafirmar lo que hemos ido comentando de los grupos veteranos y nos confirmó que este fue el Leyendas de los revivals.

Primordial fue el concierto de los problemas de sonido. Después de varios toques de atención por parte del cantante a los técnicos de sonido, a puntito estuvo de lanzarles el micro. Finalmente consiguieron algo más o menos digno.

Cierto es que a medida que pasaron los días, los problemas de sonido fueron en aumento y en algunos momentos, los acoples nos hicieron sufrir.

Consiguieron crear ambiente, con ayuda de iluminación, digna del inframundo y no les hicieron falta más que seis canciones consiguiendo llevar a los espectadores a un trance que otros grupos no habían conseguido, empezando con una de las canciones Nail Their Tongues de su último disco “Exile Amongst the Ruins” (2018) que combina pasajes monótonos e hipnóticos con fragmentos de su época black metal más cruda.

Alan Averill “Nemtheanga” acompañado de una inseparable botella de whisky que tomaba a morro consiguió dar ese punto de oscuridad que transmite al grupo gracias a su frenesí moviéndose sobre el escenario sin dejar rincón sin pisar y creando ambiente como hizo con el tema To Hell or the Hangman ayudándose de una soga que se colocó entorno al cuello.

Como en todos los conciertos, éste también tuvo su punto álgido con la canción más mítica del grupo irlandés: Gods to de Godless.

El concierto finalizó dejándome una gran sensación de vacío. No esperaba que este fuese el concierto que más me llenase, pero de un modo u otro consiguieron hacerme sentir su música de un modo especial. Tengo claro que volveré a verlos tan pronto como tenga la oportunidad.

Justo después de Primordial y todavía con la sensación de haber visto un gran concierto, llegó la hora de la cena, así que nuevamente, nos dirigimos a la explanada principal donde estaban los puestos de comida y nos dispusimos a retomar fuerzas esperando el conciertaco de la noche, que para nosotros sin duda tenía que ser el de Amorphis.

De nuevo con la cervecita de turno y nuestro calzone recién hecho, la comida fue una de las grandes sorpresas por la variedad y calidad, además de precios asequibles de este Leyendas, conseguimos un hueco en el césped, ya un poco maltrecho….(casi no quedaba verde, ya que la mezcla de trasiego de gente y la lluvia acabaron con él) y nos dispusimos a oír de fondo a los veteranos W.A.S.P. con Blackie Lawless al frente, un tipo un tanto estrafalario….acorde con su época dorada entendemos….con sus descansos blancos llenos de flecos.

En fin, te sientas, estas hecho polvo….estas esperando el concierto de la noche y de pronto te empiezas a fijar que a tu alrededor hay familias enteras de 2 y 3 generaciones disfrutando del concierto. Parejas bailando y agitando sus melenas al lado de sus hijos e incluso sus nietos. Un espectáculo digno de ver… y es cuando te das cuenta sólo el metal puede conseguir esto. Unir a la gente. Incluso nosotros, para nada fans de W.A.S.P estuvimos tarareando Wild child y I Wanna Be Someody.

Durante todo el festival hemos podido comprobar que somos una gran familia, sin malos rollos, cada uno con sus gustos y sus looks. Hemos visto a gente caracterizada como los grupos, pero sí que es cierto que hemos comprobado que la peña en general aprovecha estas ocasiones para hacer lo que realmente le da la gana, salir de sus disfraces diarios y mostrarse como realmente quieren ser. Modelitos im-pre-sionantes entre las nenas, vikingos furcilascivos (según mi acompañante) con sus kilts, camisetas de todas clases, chalecos….bueno, se supone que había algo bajo toda esa cantidad de parches, vascos con su chapela, unicornios, una rana Gustavo, un semidiós ecuatoriano que se paseó por todo el recinto con una especie de capucha hecha a crochet (que caló!), un gremlin, un tiranosaurus rex e infinidad de personajes, sin olvidar el dragoncito rosa cañero que aparece en todos los conciertos y festivales que cubrimos. Dicho todo esto, entre tanto personaje, buen rollito, familias, niños pequeños con protectores auditivos y otros un poco más creciditos recogiendo vasos para contribuir a la limpieza y hacer que papi o mami se tomasen una birrita gratis….llegó el momento que estábamos esperando: Amorphis

Ante una expectación que nos pilló por sorpresa y un escenario acojonante, nos pudimos plantar en un sitio más o menos privilegiado desde donde veíamos el escenario y el sonido era más que aceptable.

Ya los había podido ver antes junto Leprous en 2011 y ya por entonces me encantaron, así que estaba esperando con ansia el poderlos ver de nuevo, ya que todo lo que han sacado desde ese momento, desde mi punto de vista, ha crecido en calidad y han ido en aumento las ganas de volver a verlos en directo.

The Bee fue el tema con el que empezaron el concierto, con un Tomi Joutsen inmenso dando una lección magistral de cómo cambiar registros de voz sin despeinarse. Cierto es que estos grupos nórdicos (Finlandia) no acostumbran a mostrarse muy cercanos al púbico. En este caso, dieron las gracias repetidas veces por volver a estar en España y por el apoyo del público del Leyendas.

El concierto se centró en sus dos últimos trabajos “Queen of Time” (2018) y “Under The Red Cloud” (2015), pero para sorpresa de todos llegaron a interpretar tres temas de sus inicios The Castaway, Against Windows y para cerrar el concierto su mítico Black Winter Day.

Las sensaciones, las de infinita perfección. Se trata de un grupo de metal, con voces guturales y amplios registros, entre el death y el melódico, que aportan una sensación de poco esfuerzo en la interpretación y un derroche de elegancia y buena educación. Dejan de un lado la teatralidad y la puesta en escena sobreactuada de otras formaciones para dejar paso a una interpretación casi perfecta, nota por nota.

Me sorprendió gratamente la capacidad vocal del sr. Joutsen y la coordinación de todos los componentes del grupo sin destacar ninguno en exceso.

Era ya bastante tarde, y las pocas energías que nos quedaban las gastamos en el último concierto, nos quedaban 550km de vuelta y aunque nos fuimos con la pena de no poder ver la actuación de Igorrr ya que era uno de los últimos conciertos de la noche, nos pudo más el cansancio.

De vuelta a casa, un par de cafés por el camino y encuentros con asistentes al leyenda, que como nosotros volvían a sus puntos de origen con una gran sensación de haber disfrutado el festival a fondo.

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Siempre me ha encantado escribir y siempre me ha encantado el rock, el metal y muchos más estilos. De hecho, me gustan tantos estilos y tantas bandas que he llegado a pensar que he perdido completamente el criterio, pero es que hay tanta buena música ahí fuera que es imposible no seguirse sorprendiendo día a día. Tengo una verborrea incontenible y, si habéis llegado aquí, seguro que ya os habéis dado cuenta.

Como medio, formar parte de una escena tan enérgica y con tanta gente apasionada que vive lo que hace con tanto amor y sin esperar nada a cambio es un disfrute constante y auténtico privilegio. En Science of Noise queremos ayudar día a día a que esta escena crezca y se solidifique, sin rivalidades y con la máxima ilusión. Porque seremos pocos, pero somos poderosos.

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Siempre me ha encantado escribir y siempre me ha encantado el rock, el metal y muchos más estilos. De hecho, me gustan tantos estilos y tantas bandas que he llegado a pensar que he perdido completamente el criterio, pero es que hay tanta buena música ahí fuera que es imposible no seguirse sorprendiendo día a día. Tengo una verborrea incontenible y, si habéis llegado aquí, seguro que ya os habéis dado cuenta. Como medio, formar parte de una escena tan enérgica y con tanta gente apasionada que vive lo que hace con tanto amor y sin esperar nada a cambio es un disfrute constante y auténtico privilegio. En Science of Noise queremos ayudar día a día a que esta escena crezca y se solidifique, sin rivalidades y con la máxima ilusión. Porque seremos pocos, pero somos poderosos.