In Flames – Colony: 20 años de la última gran obra de los suecos

Ficha técnica

Publicado el 31 de mayo de 2019
Discográfica: Nuclear Blast Records
 
Componentes:
Anders Fridén – Voz
Björn Gelotte – Guitarra
Jesper Strömblad – Guitarra
Peter Iwers – Bajo
Daniel Svensson – Batería

Temas

1. Embody the Invisible (3:37)
2. Ordinary Story (4:16)
3. Scorn (3:37)
4. Colony (4:39)
5. Zombie Inc (5:05)
6. Pallar Anders Visa (1:41)
7. Coerced Existence (4:14)
8. Resin (3:21)
9. Behind Space ‘99 (3:58)
10. Insipid 2000 (3:45)
11. The New Word (3:18)

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Junio de 1999. Recién cumplidos mis 18 años, me dispongo a gastarme en música algo del dinero que me han regalado. Es una cosa que hoy en día no se lleva, ¿comprar música física? Por Darrell, ¡qué herejía! En esos tiempos aún te los tenías que gastar, y escoger, evidentemente, ya que no podías comprar todo lo que quisieras, al menos en mi caso. Al cabo de pocos años, ya llegaron las descargas “ilegales”, muy guay y prácticamente con los grupos que quisieras, pero con su bajada de calidad sonora, que nadie lo comenta. Y yo siempre fui de los que se compraba la música, el raro. Y de hecho no ha sido hasta hace pocos años que la economía familiar, los hijos vaya, me han hecho cambiar lo físico por lo digital, pagando eso sí, para poder escuchar sin gastar datos, sin anuncios y lo más importante, con la calidad de sonido máxima posible. Gracias a esto, aparte de conocer un sinfín de bandas nuevas, también he podido escuchar los grupos que en su momento “descartaba” por cash, pues como he dicho, debías decidir con cual te gastabas las pesetas, sí post millenials, la peseta, la moneda española del siglo pasado, vamos.

Como iba diciendo, me dirigí a Posa’l Disc, como sabéis la tienda de discos habitual donde me he llegado a dejar una infinidad de dinero indecente,y de hecho, la única que queda en Igualada. Jordi, su dueño, también es fan de Pantera y con gustos afines a los míos, por eso pues también me podía guiar cuando le preguntaba sobre tal grupo o qué tal era “x” cd. Una vez dentro recuerdo comprarme dos cd’s, uno sino me acuerdo mal, precisamente era el Vulgar Display of Power(1990) que lo tenía grabado en casete y lo quería en original para completar mi colección “panteril”. El otro fue el trabajo que nos ocupa hoy. Vi la portada y sabía de la existencia de In Flames pero poco había escuchado de ellos. En esos tiempos aún me tiraban cosas “light” donde Iron Maiden, Sepultura, Fear Factory, evidentemente Pantera, Biohazard y no lo escondo, Manowar, eran mis preferidos. Estos últimos con la edad que tenía y jugando al RPG de mesa Dragonlance, pues me tiraba mucho, a mí y colegas míos. Sí, eso que se jugaba con dados y todo era pura imaginación.

Debo decir que, a excepción de Obituary, gracias a la desgarradora y agonizante voz de Tardy y algún single de At the Gates, el death metal no era mucho de mi agrado, aunque paulatinamente entraban en mi vida cosas más duras, aunque siempre con un aire melódico, el black metal como el de Dimmu Borgir, Cradle of Filth o los excelentes (y que me abrieron otro mundo) Old Man’s Child. Así que después de dirigir mi mirada a la sugerente portada de este Colony (1999) le pregunté a Jordi que qué tal estaba el disco. Evidentemente me respondió que me gustaría, era death metal melódico pero muy “guitarrero”. Y, también evidentemente, pues le hice caso y me agencié mi primer disco de In Flames.

Una vez con los discos en mi poder, corrí raudo a mi casa para ponerme este trabajo de los suecos. Estaba un poco nervioso porque no sabía que me encontraría. Era una época donde ganabas o perdías mucho si el disco en cuestión te gustaba o no. Y la de veces que los escuchabas, ¡eh! y te molase o no, te los ponías mil veces, que eso se tenía que amortizar, tú! Ahora no, escuchas dos canciones, a veces ni eso, y o se descarta o escuchas más. Y eso no son maneras, pero bueno, eso es otra historia.

Así que, aún lo recuerdo como si fuera ayer, desenvolví el envoltorio (nunca mejor dicho), saqué el cd de la caja, lo puse en mi mega súper equipo musical Aiwa, con platina de triple cd (uuuaaaauuu) y fue sonar los primeros segundos y me quedé maravillado con su sonido tan “limpio”. Estaba acostumbrado a escuchar, death metal ochentero y sucio, para entendernos, básicamente el que me dejaba mi colega más trve y extremo, y tampoco por mi cuenta había aún experimentado otros terrenos. Con lo primero que me quedé en la primera escucha era su sonido tan heavy, en el aspecto de, como bien me dijo Jordi, guitarrero. Sus guitarras eran muy armónicas, muy Iron Maiden que junto con la voz growl quedaban perfectamente. Era todo muy melódico, a la par que suficientemente fuerte, vamos que me entró de buenas a primeras.

Fue tal la repercusión del disco, que incluso algunos de mis colegas más alternativos y para nada tan tralleros como yo, me pedían el disco para grabárselo. Y en mi caso particular pues que queréis que os diga, me volví bastante fan acérrimo de In Flames

Y es que su comienzo con “Embody the Invisible” es totalmente directo a la yugular, potente y melódico a la vez, con una voz rabiosa de Anders. Canción que puedes escuchar infinidad de veces y no te cansas nunca. La siguiente “Ordinary Story”, es otro hit, aunque aquí da un cambio, intercalando partes “preciosistas” acompañadas de teclado y voz melosa con otras más duras pero de ritmo un pelín pesado y denso, pero sin dejar de lado su melodía. “Scorn” tema rápido y enérgico y de constantes riffs y una batería atronadora. “Colony” es de comienzo lento con un teclado. Pero rápidamente se convierte en un tema muy agresivo, escupiendo la letra, y riffs de los duros. “Zombie Inc” es otro temazo del disco, con unos riffs buenísimos, un ritmo frenético y un teclado de fondo. Cuando tiene que haber melodía la hay, cuando se necesita agresividad la hay. En la mitad del tema tenemos un cambio, a la vez que un intercambio de guitarras, sencillamente espectacular.

Pallar Anders Visa” un tema acústico con dos guitarras, que hace de “kit kat” y de paso pensar que la tienes que grabar en tu colección de casetes de baladas heavy. Al menos ese fue mi caso, con 18 años, ya me contaréis…El disco continúa con “Coerced Existence” siguiendo con el buen ritmo de canciones, ésta un poco más melódica y con voces claras. “Resin” es un tema muy duro, con una voz más salida del averno, y con cierto componente épico, con un ascendente y troteo de la batería. Confirmándolo otro punteado de guitarra y posterior solo, otra vez excelente, a cargo de Jesper Strömblad. “Behind Space’99” es tremenda y recordando lo de tremendas canciones que sacaron un su disco debut Lunar Strain. Death metal en estado puro y con unos cambios sutiles perfectos. Riffs machacones y para no parar de hacer headbanging. Estamos a punto de terminar y la siguiente es “Insipid 2000” tema con un ritmo constante, aunque con algún momento ya con demasiado toque alternativo, por lo que debería ser death metal melódico, aunque bueno, para muchos esto sería más “explorando nuevos sonidos”, aunque tiene un final que me gusta mucho, con un Jesper a lo grande. Y terminamos “The New World” comienzo lento, machacón y pesado y mutando a algo más dinámico, con toques groove, ah y con una final acojonante, por Darrell que manera de terminar un disco. Jesper Strömblad se llega a flipar de manera alarmante! Qué gran pérdida para In Flames

Mayo de 2019. A punto de cumplir 38 años me dispongo a hablar de un disco que fue un antes y un después para mí. Pasados veinte años, he escuchado infinidad de nuevos grupos, nuevos estilos y toda la discografía de In Flames. Seguí siendo fan de los suecos incluso cuando, de pasar a ser los reyes del death metal melódico, pasaron a tocar un metal alternativo-groove-semi melodeath. Esa etapa de los 2000, pues que queréis que os diga, a mi me molaba, y me sigue gustando. No sé si es casualidad o no, pero fue irse de la banda en 2009 Jesper Strömblad y el grupo experimentó un cambio paulatino, para ser y sonar como lo hacen actualmente, este pseudo metalcore azucarado – rock alternativo, y esto señores no lo compro. Aunque los @**@*! son como Metallica, hacen lo que quieren, consiguiendo que los antiguos fans de sus “mejores” años, esperen ansiosos para escuchar su último trabajo, a sabiendas de que no volverán, en absoluto, a sonar como se espera.

Han pasado 20 años desde que desenvolví este Colony, con lo que he tenido tiempo de escucharlo todo de In Flames, incluso saber que fueron los pioneros del death metal melódico, (no voy a entrar en esa historia tan manida) y tener mis desamores, como he dicho, con su cambio producido en la década actual. Es un disco que aún tenía bastante fresco, ya que algún día u otro siempre cae. Y bueno, pues con el tiempo puedo decir que el disco continúa siendo muy bueno, pero si que me encajan ciertas cosas en las que en su momento (1999) me impactaron o no entendía el porqué era así.

Muchos de los fans primigenios de In Flames, normalmente dicen que con Colony comenzó el bajón de los suecos y ya dejaron de ser la banda que era. Desde el punto de vista que me gustan los In Flames de los 2000, para mí, Colony aún es un disco de death metal melódico. Aunque si que es cierto que escuchando sus discos previos, hay un cambio, no radical, pero si que su sonido es un pelín menos, podríamos decir ¿salvaje? quizá en general un pelín más lento y más melódico de lo normal. También hace gala de voces claras, en su momento me sorprendió escuchar esto, ¿death metal y cante limpio? con los años vi que era un paso previo a lo que vendría posteriormente. Y por no decir de paso que ahora entiendo el porqué gustó a mis colegas más alternativos. Aunque también, y lo digo de memoria, creo que es uno de los trabajos de In Flames con más solos de guitarra. Y el comienzo con “Embody the Invisible” es totalmente atronador, directo y que te hace mover la cabeza desde el primer riff.

Colony quizá ya no tiene el mismo punch que me provocó hace 20 años, pero sigue siendo un pedazo de disco de death metal melódico, donde no hay canción mala, y si te pones a escucharlo atentamente, en el oirás unos primeros cambios sutiles que son los que les llevaría a convertirse al cabo de pocos años en una banda más alternativa. Y joder, ya me gustaría que los In Flames actuales sacaran discos similares…

Dídac Olivé
Sobre Dídac Olivé 74 Artículos
Soy de esa generación que la “post-pubertad” lo pilló entre el metal primigenio (lo que llamamos ahora old school) y la nueva ola que fue el Nu metal, es decir, pasado mediados de los 90. Me encantan muchos estilos pero sobretodo el rock clásico y evidentemente el metal, este último es una forma de vida y encima me gusta desgranar y reconocer la riqueza de todos sus subgéneros. Uno ya tiene su edad (los mechones blancos en la barba no están por que sí) pero no me cierro para nada a grupos nuevos, eso sí, mientras haya fuerza y calidad, aunque hoy en día hay mucha. Como nacido justo entrados los ochenta también se incluye que soy un friki de cuidado (rol, videojuegos, Star Wars, pelis Gore, literatura fantástica y un largo etc.) vaya que toco de todo un poco. En resumen, espero contagiaros mi pasión metalhead a la vez que disfrutáis de mis aberrantes destripes.