Gracias al Apocalipsis

Atrapado por Ktulu

Corrían días previos a las fechas navideñas de aquél lejano 1995 cuando me sentaba en una pequeña sala de cine de un centro comercial a disfrutar de una de las revoluciones cinematográficas de aquella época, El Día de la Bestia (1995), del genial Álex de la Iglesia.

Era mucho lo que se hablaba de la película y no tanto de su música. Qué maravillosa y eclética banda sonora entre la que te podías encontrar desde Pantera a Siniestro Total, pasando por unos Albert Plà y Extremoduro o Def Con Dos que lo petaban en todo lo que hacían, sin olvidarnos de Soziedad Alkohólika, Ministry, Parálisis Permanente, etc. Pero si hubo un grupo que ha de estar agradecido a la repercusión de la película son los catalanes Ktulu. Por aquél entonces conocidos por unos pocos a nivel local y con dos discos en estudio por aquella época, Involución (1991) y Órden Genético (1995).

Por si hay algún o alguna despistad@ me refiero a la canción que reproduce en su tienda de discos José Mari (Santiago Segura) cuando el Padre Berriartúa (Álex Angulo, RIP) busca música satánica para invocar al Diablo. Después de entregarle un vinilo con un demonio en la portada para que lo pruebe, suena el riff de la brutal “Apocalipsis 25D”, creada por Ktulu para la ocasión. Si os fijáis, en la estantería detrás de José Mari puede verse el CD de Órden Genético. En una re-edición posterior del año 96 saldría ya con el tema creado para la película.

¿Llegaron aquí de casualidad? Pues no, consiguieron ser elegidos entre un gran número de bandas gracias al tremendo tema que parieron. Éstos señores son unos luchadores y han conseguido estar presentes en nuestras vidas durante éstos 30 años, no sin dificultades y numerosos cambios de formación, en las que siempre ha estado al frente el luchador Willy destrozándonos los tímpanos con su garganta.

¿Cuándo quedé enganchado a Ktulu? Como explicaba, a raíz de la banda sonora y la película anteriormente mencionada. Recuerdo la camiseta de la película con el logo de Ktulu a la espalda llevada hasta quedar ilegible.

Posteriormente hubo un disco que se convirtió en imprescindible, Confrontación (1996). Como no, en aquellos tiempos en que la revista Tipo era habitual en mi buzón, corrí a hacerme con el CD + camiseta. No hay que imaginar demasiado para suponer que aquella cubrió el vacío dejada por la de “Apocalipsis 25D”.

No hay un tema menor en todo el disco, desde el brutal comienzo de “¿Justicia?” hasta la última y extraña “El Jinete nocturno”, pasando por “Delirium Tremens”, etc. Si en el anterior disco el sonido era más thrash al estilo de los clásicos Sepultura, en éste evolucionaron hacia un sonido industrial como no había sonado nada en este país. Flipando como estábamos con los Fear Factory de la época, Ktulu fue aire fresco para el Metal nacional. Con anterioridad habían experimentado con ambientaciones industriales, pero ahora el sonido había dado un salto de gigante destacando por encima del resto.

Conseguí verlos por primera vez en un bolo gratuito en un polideportivo de Sant Vicenç dels Horts, acompañados de sus colegas industriales Hard Boiled, fue una gozada. A partir de ahí hasta tres veces más, en la antigua Salamandra 1 con Carpe Diem, la antigua Zeleste (ahora Razzmatazz) con Narco y Lin Ton Taun, y en la antigua Mephisto (ahora Boveda) presentando su siguiente disco homónimo Ktulu (1999). Antiinflamatorios a paladas para reponer las cervicales y la garganta. Cada concierto era darlo todo al 100%.

Memorables son los directos del Espárrago Rock del 98 y del Dr. Music Festival del mismo año, éste emitido en el programa Sputnik de TV3. Pueden disfrutarse por YouTube, no en óptima calidad pero sí para hacerse una idea de la locura vivida en el foso.

Ktulu se convirtió en mi banda sonora habitual para suplicio de mis progenitores y pareja de entonces. Todo lo que llevaba su logo era motivo de consumo, incluso sus discos de remezclas.

Las salidas y cambios en el seno de la formación consiguieron que perdiera el contacto con la banda, cogiendo lamentablemente su Show Caníbal (2008) con cierto desinterés, en mi opinión uno de los más irregulares de su discografía. Acabé perdiéndoles por completo la pista después de Visión en la Casa del Caníbal (2011) a pesar de seguir en activo con nuevos miembros y nuevo material, siendo su último disco en estudio Makinal (2012).

Fue motivo de alegría que hace justo un año fuera posible realizar un concierto para conmemorar los 30 años de formación con un concierto especial en la Sala Salamandra deL’Hospitalet de Llobregat, ciudad que les vió nacer y crecer como grupo. Desgraciadamente no pude acudir a tan señalado evento, el cual fue grabado para incluirlo en un documental financiado gracias al crowdfunding y que saldrá durante este año.

Así pues, esperando nuevo material en estudio, El Alma de las Bestias (2019) previsto a partir de este 2 de febrero, y un libro biográfico recién publicado, “Pura Vida. La Historia de Ktulu” por Ivan Allué, se presentarán de nuevo en Barcelona abriendo para Hamlet el próximo 2 de febrero en lo que con seguridad será una noche para recordar, porque Ktulu no tendrá el nivel de popularidad de mediados de los noventa, pero de calidad, ganas y actitud van sobrados. Así que prepárense para una noche memorable, posiblemente para los que pasemos de los 40 la recuperación será lenta y dolorosa, pero con una gran sonrisa de satisfacción.

¡Salud y heavy metal!

Abel Marín
Sobre Abel Marín 42 Artículos
Músico frustrado, escritor bloguero ocasional y amante del metal en su variedad de estilos. Vivo con la esperanza de poder llegar a viejo acudiendo a salas de conciertos y festivales. Sí los rockeros van al infierno, que me guarden sitio y una cervecita. Salud y Heavy Metal.