Entrevista a Pau Navarra, director de Blood Fire Death y periodista en Rockzone

‘Mientras la gente esté plantada delante de un móvil haciendo morritos, desde luego no estará pensando en sus derechos laborales y civiles’

Si vivíais en Catalunya hace cosa de 20 años (ojo, que lo acabo de mirar y ocurrió exactamente el 2 de marzo de 1999… ¡ni que lo hubiéramos hecho a posta!), sabréis que en el programa Malalts de Tele, Toni Soler invitó al siempre inefable Pepe Rubianes para tener la entrevista televisiva más larga de la historia. Pues bien, aquí tenemos la re-edición de ese momento en versión metal. Entre que el personaje merece un montón de preguntas y que Pau no escatima en detalles, nos ha salido una entrevistaza que, más o menos, os costará una hora de reloj leer entera. Ya os avisamos.

¡Pero hey! Que esto no es baladí: al frente de una de las agencias de management más afamadas del underground extremo estatal y periodista sin pelos en la lengua en una de nuestras revistas punteras, Pau es una pequeña eminencia del underground y un personaje clave en la dinamización de una escena que, quizás, tampoco es tal. Una interesantísima entrevista que no os podéis perder, ni que sea en múltiples fascículos, para comprender un poco mejor su figura, su trabajo y, también, como funcionan los entresijos del mundillo metálico.

SofN: ¡Hola Pau! Antes que nada, darte las gracias por invertir algo de tu tiempo en contestar estas preguntas para nosotros. La verdad es que hacía tiempo que tenía ganas de hablar contigo por aquí, así que ya tocaba. ¿Qué tal estás? ¿En qué fregados estás metido ahora mismo?

Nada hombre, gracias a ti por el interés. La verdad es que me pillas bien, respirando tras superar uno de los picos de curro más bestias en mucho tiempo. Vidres A La Sang, luego Helevorn, que es la banda más internacional con la que haya trabajado, y ahora en plena campaña con Hiranya y Stained Blood. Además, se avecina nuevo lanzamiento de Blaze Out, y eso para mí siempre significa muerte cerebral por el auge que el grupo está teniendo. Este viernes 8 por fin Vidres vuelven a los escenarios con su show especial en Barcelona, así que los preparativos del concierto también están siendo ajetreados. Si a ello le sumas los próximos tours de Hiranya y Blaze Out junto a las locuras europeas que estamos tramando con Survival Is Suicide, más una revista y web de la envergadura de RockZone, puedes imaginar que, en esta casa, trabajo no falta precisamente… ¡Y eso que me coges en un día tranquilo!

SofN: Eres un poco como un hombre del Renacimiento del underground, y se me ocurren por lo menos tres razones por las cuales es interesante entrevistarte: como periodista en RockZone, como agente de promoción y manager de bandas a través de Blood Fire Death y, por último, como primo lejano de Von Päx, vocalista de la banda de black metal Barbarian Swords. Para quien no te conozca, explícanos un poco cómo ha ido evolucionando tu carrera hasta asentarte en estas tres facetas.

Vaya, muchas gracias por el piropo. Un Médici del underground, me gusta cómo suena. Jajaja… Bueno, creo que desde muy joven vi claro que el sistema productivo anquilosado y prehistórico de este país no iba conmigo, que no quería pasar por el tubo. Lo siento mucho, pero no me veo dedicándole nueve horas al día a un trabajo que odio, antes de llegar a eso seguramente tomaría una decisión drástica, no sé si me entiendes… No me gustan los jefes, ni los horarios arbitrarios, ni trago con los lameculos, así que siempre he intentado mantenerme al margen del rodillo ultraliberal y depredador que sustenta esta sociedad corrupta. Creo que con el sistema debes relacionarte lo mínimo para que no te toque las pelotas, pues te quiere arrodillado, con una vida gris, monótona, donde tú mismo te vayas poniendo esos grilletes que obedecen al nombre de hipoteca, hijos, deudas, bodas, y todo ello revestido de un falso ideal de libertad.

He tenido pocas grandes pasiones en la vida, que se podrían resumir en heavy metal, cerveza, política y antes, el fútbol. Cuando Richard Royuela me fichó de muy joven para llevar el power en Rock Hard, vi que con Jordi Meya podían ser mis jefes soñados… básicamente porque no ejercían como tales. Siempre me lo he montado como he querido, y ellos se han fiado de mí porque saben que soy cumplidor y de lo más perfeccionista y currante. Si uno es disciplinado, cualquier medida coercitiva sobra. Cuando se terminó Rock Hard, pues ya di el salto a RockZone para tareas de edición, redacción y llevar gran parte de la tralla.

Por aquel entonces aún alternaba el periodismo musical con el deportivo, pero poco a poco me cayó la venda de los ojos y vi que no tenía futuro ahí: es una profesión aún más rastrera que ésta, a rebosar de alimañas, celos, puñaladas y gentuza sin escrúpulos, así que cuando un reputado pez gordo del diario As me dijo “que era muy buen periodista, pero que no vestía bien”, tuve muy claro que debía abandonar ese submundo absurdo y borreguil. Había estado trabajando con Sara Moreno en Background Noise, así que hace siete años me vi con confianza como para fundar mi propia agencia porque conocía los entresijos del curro y tenía mazo de contactos al estar en RockZone. La agencia también sería con mis propias normas, claro… Sobre lo de Von Päx y Barbarian Swords, lo tengo aquí al lado y me comenta que él no se ha asentado en ningún sitio, y que si sigues preguntando, dará contigo.

SofN: ¿Cuáles recuerdas como los momentos más extáticos y más miserables de cada una de ellas?

Mmm… Ésta es cabrona, me gusta. Creo que mi momento cumbre como periodista fue cuando le toqué los cojones de tal forma a Dave Mustaine que se largó a media entrevista, no sin darme un par de cachetes en el muslo en plan ‘venga nene, desfilando’. Sólo por preguntarle sobre una posible reunión del line-up clásico de Megadeth, fíjate tú… Bueno, ya sabes: Dave es Megadeth. Esa entrevista fue para Rafa Basa, pero creo que vale. Jejeje… El único momento triste que recuerdo en RockZone, al menos para mí, fue cuando quisimos celebrar el número 100 con un doble cartel de metal nacional y en la primera fecha en Madrid no vino ni el tato. Le pusimos mucha ilusión y la gente no respondió. Nos llevamos tal chasco que cancelamos la de Barcelona. Lo que más me jodió es que, con la cantidad de bandas de la capital a las que hemos dado cobijo, a las que hemos apoyado incondicionalmente, que no tuvieran ni el detalle de venir a festejar con nosotros… es que ni pasarse a tomar una birra. No sé, nos pensábamos que era una efeméride para todo el under del país. Y el ticket estaba tirado de precio, por supuesto. Fue en plan ‘vale, yo ya he salido en sus páginas, ahora que les zurzan’. Y luego llegaron los valientes del teclado, claro, pero ésos no merecen consideración alguna.

Bueno, con el tiempo es algo que he aprendido: sé perfectamente cuándo el interesado de turno está a punto de sacar disco porque, si me ve en un concierto, se pasa por ahí a agasajarme, a presentarme sus respetos, pero en cuanto ya ha salido el álbum, vuelve a hacer ver que no me conoce de nada. De mamarrachos está el mundo lleno. Patéticos. De bonus, te contaré un momento que habría sido memorable… Cuando Varg Vikernes volvió a publicar un disco de Burzum tantos años después, Belus, no sé cómo me lo hice, pero di con su mánager, asistente, llámale como quieras. Le propuse una entrevista e íbamos a hacer portada, con un par. Varg sólo hace entrevistas por mail, supongo que es el típico que va a lo fácil, que no le gusta demasiado que le repliquen, pero nunca contestó mis 40 preguntas. Sí, sí, 40. Supongo que se esperaba las caricias del enésimo neonazi del Este, pero yo no me mordí la lengua precisamente. Imagino que le habría honrado contrastar opiniones con alguien que está en las antípodas de su odinismo para lerdos.

Con Blood Fire Death recordaré siempre la primera vez que metí una banda en el Resu, a Thirteen Bled Promises. Fue un subidón guapo, o también el meteórico ascenso que tuvimos con Hummano: de una demo al Resu en menos de un año. O cuando reventamos Bóveda con Blaze Out también moló. A mí es que me motiva eso: coger una banda desconocida pero en la que creo, y llevarla lo más lejos posible. Creo que me aburriría llevando el booking de una banda que ya lo ha hecho todo. Mi bolsillo igual me lo agradecería, eso sí… Jajaja… Momento miserable en la agencia no se me ocurre, sólo lamento alguna bronca telefónica muy, muy puntual. Maganto, gracias por perdonarme. Jajaja… Suelo ser un tío calmado, pero cuando me cabreo, ojo, porque tengo un pronto peligroso.

Con Barbarian Swords sólo se me ocurren momentos miserables, la verdad… Jajaja… No, es coña: cuando metimos unas 130-150 personas en Boveda junto a Onirophagus y Tort fue guapo. No es nada fácil haciendo black repugnante y doom mohoso en un país como éste, te lo aseguro. La respuesta hacia Worms también me dejó flipado. Es fuerte, pero es la mejor campaña que ha tenido Blood Fire Death. Pasaron dos años y aún salían reviews. Y el peor momento, igual el show que hicimos en Salou hace unos meses. Nunca habíamos tocado para tan poca gente ni habíamos notado el poco respeto que la peña no versada en el rollo puede mostrar cuando no entiende qué está ocurriendo sobre el escenario. Qué atrevida es la ignorancia, dicen… Hubo un farlopero que se pasó de ‘la raya’ conmigo y yo ni me entere… Pero bueno, Panzer fue tras él una vez concluido el bolo y ocurrió lo que suele pasar: que se cagó encima como un cobardica. Todas las bandas necesitan un Panzer, sobre todo si a su vocalista se le suele ir la pinza sobre las tablas.

SofN: Empezamos por tu faceta periodística: RockZone es una de las revistas históricas dentro del panorama nacional, de hecho quizás «la última grande». Nacida en los albores del nu metal, hace relativamente poco que habéis abandonado el papel para convertiros en un medio 100% digital (que no web). ¿Cómo ves el futuro del formato y de los medios musicales en general? ¿Qué reinvenciones se necesitan en el sector para seguir siendo relevantes y sostenibles?

Cuando estudiaba la carrera, hará ya igual década y media, me dijeron que el papel estaba muerto, así que imagina ahora. Que si las cabeceras como El País aguantaban era sólo por prestigio, por cabezonería de su grupo editorial. Sólo venden si regalan algo como promoción, y hoy en día creo que ni así. Para serte sincero, creo incluso que la página web como formato está en claro declive. Sólo invierten en publicidad los sellos tochos y las promotoras punteras, y es que en el momento en que la chavalada usa programas que te eliminan los banners de cualquier web, ¿para qué meter pasta ahí? Además, cualquier post pagado en una red social llegará a muchísimo más público potencial, y a ventas reales de tu disco o merch. Y eso es lo que realmente interesa, claro.

Si te soy sincero, paso de las webs que tienen ventanas emergentes a modo de publi. Me parece súper intrusivo y molesto. Hay webs que tienen tantos banners que le pillas manía a la banda que lo haya puesto, harto de verla en todos sitios. Es incluso contraproducente meter banners según cómo vaya a ser su composición. Fíjate en la nuestra nueva de RockZone: la tenemos casi limpia. Además, cuando puedes leer directamente la información de un sello o banda en un post, ¿para qué quieres una web? La peña se está saltando ese filtro, no quieren se lo cuenten si ellos mismos pueden llegar a la fuente primaria si se montan un timeline o muro de puta madre. Lo único que sé es que esto no ha hecho más que empezar, y que desde luego aún no lo hemos visto todo en este terreno.

Quedan muchas revoluciones por llegar. Yo creo que, como la misma sociedad, toda está avanzando hacia un modelo mucho más sintético y banal, y eso pasa irremediablemente por las redes sociales. Facebook va a caer en breve, el año pasado sus resultados ya constataron un retroceso, así que el futuro es Instagram, pero mira en qué se basa… En fotos trucadas, narcisismo exasperante, en crear falsas ilusiones de vidas perfectas cuando, en realidad, todo se está cayendo a pedazos. Instagram es el culmen de una sociedad enferma perfectamente diseñada en pro del individualismo, el atomismo de los seres. Y mientras la juventud y la no tan juventud esté plantada ante un móvil sacando morritos, desde luego no estará pensando en sus derechos laborales y civiles. La gente ya ni lee, cree estar informada a base de titulares y memes. Ha cambiado un sueldo decente por likes, y tan feliz, oye. Es a todas luces deprimente, un nuevo culto a la ignorancia que aborrezco hasta la saciedad. Éste es un tema recurrente en la oficina y no tenemos una respuesta clara para ello, pero sabemos que todo está avanzando hacia la inmediatez estúpida, la nula reflexión, la muerte del periodismo como tal, y eso no mola nada. Donde acaba el periodismo empieza el autoritarismo… Donald Trump es el hombre más poderoso del mundo, sólo te digo esto.

SofN: ¿Crees que el periodismo musical se está convirtiendo en algo demasiado clientelar y un poco a merced de bandas, discográficas y promotoras? ¿Cómo ves la salud de la «profesión» a día de hoy, tanto a nivel más profesional como en lo referente a medios más pequeños y «de base»? En tu opinión, ¿cómo ha ido evolucionando esto en los últimos años?

Creo que dentro de la prensa musical siempre han coexistido los que realmente hacen periodismo y los que se dedican al ‘pagar por salir’, a tangar bandas pequeñas ingenuas que empiezan y a los publirreportajes. Eso es más antiguo que la capa del sol. Lo que sí he observado siempre es que hay muy pocos medios que tengan los huevos, por ejemplo, de catear a discos a los que su sello le haya pagado una publi, y creo que eso sí honra a RockZone. Puedes ver una publicidad de Century Media sobre un álbum, y al pasar página, una crítica mía donde le casco un 3 sin ningún tipo de problema. Igual a Alex Tamburini eso no le hace tanta gracia, pero jamás me han censurado. Hay que saber diferenciar muy bien qué es publicidad y qué es periodismo. Alex debe hacer su trabajo y después yo el mío.

Tras ello, opino que si pisotean a los medios es porque se dejan. Cada uno debería saber cuál es su límite. ¿Quieres ser una cacatúa copiando y pegando noticias, o quieres crear tus propias piezas? ¿Quieres hacer una crónica de un show, o quieres hacerle un masaje en los pies a la promotora de turno para que te deje entrar gratis la próxima vez? Leyendo muchas cosas, sobre todo crónicas, creo que faltan agallas, espíritu crítico. Y hay gente muy impresionable, que enseguida ven el show del siglo. A mí me interesa la opinión de alguien que va a tres bolos por semana, no a uno cada tres meses. Cuatro lucecitas, un poco de confeti, y a muchos ya se les hace el culo pepsicola.

Los piratas del gremio siguen resistiendo, aunque cada vez tienen menos a lo que agarrarse al ampliarse brutalmente el espectro de medios y perder el monopolio, así que, en general, lo veo más o menos igual que hace unos años. Gente de buen corazón que está empezando y es ingenua por naturaleza, pobres chicos que no saben dónde se meten, también mangantes, y luego peña que realiza magníficos trabajos. Una cosa que me molesta mucho es que haya mucha gente creyéndose crítico musical y que todavía no haya entendido la máxima regla de esta profesión: hay que saber distinguir claramente entre lo que es bueno y lo que te gusta. De hecho, no tiene nada que ver una cosa con la otra, y si no eres capaz de realizar ese ejercicio, mejor sería que te apartaras del teclado.

Si me dedicara únicamente a escribir sobre lo que me interesa actualmente, créeme, en RockZone no verías más que heavy vetusto, drone, war metal y funeral doom. Lo fuerte es que, si tratas con medios de fuera, europeos y demás, es exactamente igual. Revistas de culto haciendo periodismo de calidad, otras que no buscan más que tu dinero, ofreciendo contenidos casi a peso… No es muy distinto lo de fuera, créeme, y desde luego, no tienen mejor nivel de redacción o conocimientos. La gran diferencia es que tienen un público de cierto nivel adquisitivo y una industria metálica real, eso sí.

Si me lo preguntas, yo creo que en la especialización está la clave. Y también lo aplicaría a los festivales: si no puedes competir con los grandes talonarios, ves al nicho. La gente realmente devota y melómana te lo agradecerá, te recompensará. Sé el mejor en algo muy concreto y te irá bien. Algo que ha cambiado es que ahora casi todas las webs tienen su especialista, o especialistas, en metal extremo, y eso desde luego se agradece. Cuando empecé la agencia mandabas una nota de prensa donde el estilo era ‘brutal death metal’ y la respuesta era ‘¿Lo qué?’. Creo que en todos estos años mucha peña se ha puesto las pilas y ha visto que no todo puede ser Helloween y Warcry en su página, que hay todo un universo ahí fuera bastante alejado de los estilos más ligeros.

SofN: ¿Cómo crees que Rockzone se defiende en este sentido? ¿Habéis tenido que morderos la lengua o pasar por el aro en más ocasiones de las que te gustaría, tanto tú personalmente como la revista en sí?

A mí siempre me han apoyado en todo, y mira que las he dicho gordas. Sólo recuerdo un momento tenso, el día que tocaba editar la famosa crónica en la que dejé de vuelta y media a los pobres Foscor. Jordi Meya me dijo que había que recortarla, más que nada porque no cabía en la maqueta, pero yo entendí que me estaba sugiriendo que me moderara un poquito. No me lo tomé nada bien, pero fue culpa mía porque realmente no había entendido lo que me decía. Luego la recortamos para adecuarla lo necesario y aún quedó más contundente, sin paja de por medio. En ese sentido, creo que cometí un error del que aprendí, porque junté lo personal con lo profesional.

RockZone no pasa excesivamente por el aro, creo que todos los tenemos bastante cuadrados y sabemos cuál es nuestro límite. Con el último disco de Deicide teníamos a Glen Benton, me hacía mucha ilusión, pero luego nos dejó tirados, más de una vez. Nos ofrecieron de nuevo a Steve Asheim, y dijimos que no. Si Benton no nos toma en serio, nosotros no nos tomamos en serio a Deicide. Meya es un gentleman, un diplomático de primera, así que si te intentas pasar con él, chico, tienes un problema, tienes que ser mala persona a la fuerza.

Como medio grande tenemos acceso a información confidencial, claro, por ejemplo podríamos soltar los carteles de los festis cuando nos diera la gana con varios meses de antelación, pero joder, eso no tendría sentido, porque nos ayudamos, necesitamos y retroalimentamos. Es un toma y daca, pero hay que escoger bien con quién te alías. Si somos medio oficial de tantos eventos tochos, por algo será. Creo que hay gente que incluso valora que seamos sinceros, que vayamos de cara. Eso es un bien escaso en este negocio, te lo aseguro. No nos interesan las guerras ni el jugar a ver quién la tiene más larga, pues no hay ningún pastel que repartirse, sólo migajas.

SofN: Precisamente, si hay algo que te caracteriza como periodista y como persona es que no tienes pelos en la lengua ni te importa demasiado que la gente esté de acuerdo contigo o no. En una esfera periodística tan «poco influyente» como la nuestra, ¿qué tipo de problemas has tenido por ese motivo?

Bueno, es que yo soy periodista, de raza y profesión, me pagan para ello. Quiero decir, yo tengo un sueldo por escuchar metal todo el día y tener la revista actualizada con lo que considere lo mejor del momento. Debo expresar lo que pienso, me gano la vida con ello. No es un hobbie. Un periodista no puede temer a la reacción de la gente, un periodista tiene que ser consecuente y fiel con aquello que publica. Si se muerde la lengua por miedo a represalias, debería dejar de ejercer. ¿Que te insultan en un foro, que te despellejan en un post? Qué le vamos a hacer, si tu trabajo es público, ya sabes a lo que te expones. A veces es divertido y todo, me acuerdo una vez que uno dijo que me tendrían que cortar las manos para evitar que volviera a escribir. Jajaja… Este tío tiene mi respeto.

Además, créeme: yo sería mucho más cruel si me diera por rajar como una verdulera en la red. Tengo la piel muy dura, y sé muy bien que por cada persona que me odia, hay otra que me aprecia precisamente por eso. Además, el ser humano es así: por desgracia se suele expresar para mostrar disconformidad, pero no por aquello que le parece genial. ¿Debería preocuparme que alguien se sienta ofendido porque me cargo a su grupo preferido? Perdona que te diga, pero a mí me ofende que en España haya tres partidos neofalangistas a punto de ganar las elecciones, y que la alternativa sea un partido de derecha pura y dura como el PSOE y la semi izquierdita miedosa y aburguesada de Podemos. Que la calle esté llena de asquerosos asesinos de mujeres impunes, que estén de moda las violaciones en grupo, que Grande-Marlaska juzgara causas a base de torturas y actualmente sea ministro de Interior, que Catalunya esté a la cola en inversión en Educación y Sanidad. Si alguien se caga en mis muelas en la red en vez de dedicarle sus neuronas a esto, ¿de verdad crees que me quita el sueño?

Para mí padecer un cáncer es un problema, no que un tonto escriba críticas en RockZone. Además, tengo esta fama de implacable, pero si te fijas, las notas más altas de la revista siempre vienen de mi parte. La gente recuerda lo que quiere, y suele ser lo negativo. Represalias he sufrido, por supuesto, pero no por ello voy a dejar de hacer mi trabajo. Promotoras que te vetan la entrada a cualquier show suyo… pero bueno, nada importante, igual me tendrían que haber caído más palos a estas alturas. Cuando saqué la entrevista con Pablo Hasél de verdad me pensaba que en algún momento me llegaría la citación de la Audiencia Nacional, pero no pasó nada. Si me hubiera cortado charlando con el rapero, me habría traicionado a mí mismo y a la profesión.

SofN: Es notorio que algunos de tus entrevistados no se ha sentido particularmente cómodo con alguna de tus preguntas. ¿Qué nos puedes contar en este sentido? ¿Quiénes se han tomado tu sinceridad mejor o peor?

Volvemos al mismo tema: es que una entrevista no debería ser una enjabonada, un agasajo… no es una mamada. Lo que pasa es que mucha gente se ha puesto a escribir en webs pensando que es justo eso, sin tener ni idea de géneros periodísticos, y también hay muchos músicos que así lo creen. Mientras seas cordial y no insultes, en una entrevista deberías poder preguntar y exponer cualquier punto de vista. Lo bueno y lo malo, si es que lo hay. Tampoco hay que ser faltón porque sí, eso es totalmente de necios. ¿Que se siente ofendido el interpelado? Pues hijo, lo siento. Que trague saliva e intente razonar la respuesta. O que le dé la vuelta con humor, que seguramente sea lo más inteligente.

Junto a lo de Mustaine, diría que lo más sonado fue con Erik Danielsson de Watain en una listening session en Berlín. Nos pusieron en primicia The Wild Hunt, su álbum más polémico por su apertura de miras, y yo precisamente le pregunté por eso, si con ese álbum pretendían asaltar el metal mainstream, tirando de una balada incluso. Erik, en cuanto lo oyó, se puso hecho una furia. Saltó de la silla como un resorte y a un palmo de mi cara empezó a chillarme que qué edad tenía, que yo no le iba a explicar qué era el black metal, que él le había escupido a su madre en la cara por el black metal, y no sé qué movidas más. Yo me giñé un poquito, te seré sincero, porque es pequeñito pero destila un aura especial, y en aquel momento esa aura creció, te lo juro. Además, tenía un cuchillo en la mesa y tengo un conocido al que un miembro de la banda le apuñaló… Jajaja. Nada, fue un calentón del momento, luego volvió a puesto y al final de la entrevista incluso se disculpó, alegando que él es así, que vive mucho las conversaciones y todo lo que hace, que le gusta la confrontación. Yo la verdad es que agradecí ese momento, prefiero eso al típico meapilas del norte con horchata en las venas. Lo más divertido es que su nuevo disco, Trident Wolf Eclipse, es una reacción a mi pregunta. Seguro que no fui el único que le sacó de quicio en aquellos tiempos… Y aunque hemos vuelto a hablar tras ello, me tienen bloqueado en Twitter. Jajaja…

Otra muy buena fue con Abbath, de cuando sacó el disco en solitario y lo hicimos portada. Creo que el tío fue pillando una turca monumental durante el transcurso de la entrevista, que créeme, fue mucho rato. ¡No me dejaba ir a cenar, el tío estaba disfrutando pegándome ese rollazo! Al final me quería dar el móvil de no sé qué personaje que le había ayudado con las letras, que le llamara para completar la entrevista, y se puso realmente tenso cuando le dije que no podía más, que teníamos que dar por concluida la charla tras dos horas o más. “¿De verdad vas a colgar? ¿Lo has pensado bien?”. Jajaja ¡Te lo dice Abbath, con esa voz, tu máximo ídolo! Esa tarde-noche fue demasiado, y así podría seguir horas, Albert

Con quien más he disfrutado sin duda fue con Tom G. Warrior, seguramente la persona más inteligente que haya entrevistado jamás, creador de todo lo que amo. ¿Ves? Con Tom pude hablar de todo, un jefe con sesera. Sacamos la patata caliente de Cold Lake y, en vez de ponerse a la defensiva, lo dijo claramente: “Es un pedazo de mierda, así de claro te lo digo”. Con Attila Csihar de Mayhem también fue sideral. Nos pasamos media tarde charlando de majaderías pseudocientíficas, e incluso nos estuvimos mandando mails un tiempo. Otro coco, en serio. Attila es un tío asombroso. También se me ocurre una vez con Ian Hill de Judas Priest, cuando le pregunté por qué diablos nunca mueve los pies cuando está en un escenario… Quizá aún se esté riendo ahora. Jejeje… Supongo que esto va por personalidades, como todo.

SofN: ¿Qué crees que hace de RockZone, aún hoy, una revista diferente (y supongo que, a tu juicio, mejor) a todas las muchas que pululan por los quioscos y la web?

No me corresponde a mí decir si es mejor o peor, no caeré en tu trampa. Jajaja… Supongo que una de las cosas que nos caracteriza es que, tantos años después, seguimos sumergiéndonos en el underground del rock, el metal, el punk y el hardcore sin esperar que esas bandas den el pelotazo, simplemente vamos a buscar aquello que nos llama la atención. Lo sencillo es que te llegue un mail ofreciéndote phoners con grupos establecidos, que obviamente también lo hacemos, pero donde se nota la diferencia es cuando tú te curras los contenidos, cuando buscas contactos para llegar a un grupo desconocido que crees merecedor de estar en la revista. Nos importa un huevo si esa banda tiene un millón de likes en Facebook o sólo 817. Si el grupo nos mola, va a salir. Y sin pagar, por supuesto.

De hecho, hay grupos internacionales que nos han agradecido el interés y apoyo desinteresado, del palo ‘tíos, creo que si ahora mismo llenamos una sala en España es en parte gracias a vosotros, porque nadie más nos ha hecho caso en ese país’. Hablo de Biffy Clyro, por ejemplo, que ya tocan en todo un Sant Jordi Club, o de The Wonder Years. O de un grupo del tamaño de Rise Against, que ya son palabras mayores. Lo que quiero decir es que ahora es sencillo entrevistar a Berri Txarrak, pero hace unos años, sólo un medio grande apostó por ellos. Y podemos decir con orgullo que estuvimos al lado del Resu desde la edición -1, y ahí seguimos. Es fácil ahora decir que apoyas al festival, pero hay mucha gente que ni está ni se le espera cuando los proyectos son aún pequeños, cuando precisamente más te necesitan y no generan ingresos.

SofN: Vamos a por Blood Fire Death, la agencia de promoción y management que regentas (en honor a Bathory, por cierto). ¿Cómo salió la idea de liarte con esto y cuáles fueron las primeras bandas con las que trabajaste?

Sí… Como ya he comentado, llegó un momento en que tuve que elegir entre periodismo deportivo o musical, y vi claro que mi lugar estaba entre 50 borrachuzos viendo una banda de black thrash en Rocksound un martes a las once de la noche. Durante mi juventud nunca habría pensado que acabaría siendo mánager, pero la música me fue llevando a ello poco a poco. Debía dar el paso profesional si algún día quería independizarme de casa, y ése se llamó Blood Fire Death.

Mis primeros fichajes fueron Thirteen Bled Promises, que ya me tenían en alta estima por haber reseñado su primera demo, y trabajamos intensamente su increíble debut Heliopause Fleets. En ese septiembre también curramos con Hyban Draco, la banda de black de Alcanar, Tarragona. Después ya llegaron Chaos Before Gea y Hummano. Ahora que lo pienso, son bandas con las que sigo trabajando, así que la cosa ha tenido que ir bien, pese a algún rifirrafe muy puntual con algún grupo propio de una situación laboral, pues esto no es otra cosa que un trabajo. Más distendido y diferente, pero trabajo al fin y al cabo.

SofN: Después de tantos años y de ser ya una agencia totalmente establecida, ¿cómo lo haces para incorporar bandas a tu roster? ¿Normalmente vienen a buscarte o eres tú quien se interesa por ellos? ¿Qué tiene que tener una banda para estar en Blood Fire Death?

Depende del caso, pero normalmente vienen a buscarme. Por ejemplo, a Thirteen Bled Promises y Ósserp fui yo a por ellos. Les vi en directo o escuché su obra y pensé ‘joder, esto no puede caer en saco roto, esto precisa de una buena campaña de prensa para que su nivelazo alcance los máximos oídos posibles’. Te aseguras de que nadie les está representando, pues en esta profesión no hay nada más feo e irrespetuoso que entrarle a un grupo que ya tiene mánager o agencia, y si no se da el caso, les tiras la caña. Muchos otros me han venido a buscar, sí. Para que una banda curre conmigo tiene que cumplir cuatro premisas básicas: que su álbum me vuele la cabeza, que lo vea muy por encima de la media de este país. Como siempre, no me importa si tienen 20.000 likes o ni uno. No son cosas que para mí expliquen demasiado acerca de la valía de un combo, más cuando se pueden comprar. Después tienen que hacer hardcore o metal, tirando sobre todo al metal extremo, aunque he hecho contadas excepciones. Después tengo que ver que realmente quieren trabajar duro y lo más profesional posible. Y por último, y más importante, que sean buena gente. Estrellitas, ególatras, chuloplayas, flipados, ya saben dónde está la puerta. Paso de problemas y mal rollos, yo quiero vivir tranquilo y quiero trabajar con música, no con pijadas y aguantando subnormalidades fútiles.

Además, es que cada vez que me llama un grupo y me mola su trabajo, descuelgo el teléfono y empiezo a llamar a mis ‘pajaritos’ de su ciudad. Soy como Varys de Juego de Tronos, te lo aseguro. Jajaja… Tengo amigos y contactos en prácticamente todas las ciudades del Estado, ya sea León, Vigo, Sevilla, Barakaldo, Zaragoza o Madrid. ‘A ver, ¿qué puedes decirme de éstos?’. Jajaja… Gente de la que me fio me pasa sus informes. Lo siento para muchos grupos nacionales, pero yo siempre me entero de todo. Si un día le tangaron su parte de taquilla al grupo local, si un batería en vez de decir ‘buenos días’ sólo se pavonea con sus endorsers, si el cantante de tal grupo ningunea sistemáticamente a los teloneros, si el guitarra es un impresentable que sólo raja por la red de otros grupos por celos… Yo me voy a enterar, te lo juro, y créeme: vas a tenerlo muy crudo para entrar aquí.

Si todo está OK, procedemos al fichaje. Piensa que a mí me llaman o escriben dos o tres bandas a la semana, y casi para todas, por una razón u otra, la respuesta es no. Un 97% de grupos o así no pasan el corte. Es algo que casi notas desde el primer mail: las formas con las que se expresan, las intenciones que tienen, si están en esto por lo que toca, si realmente tienen idea de lo que es estar en un grupo de verdad, de los sacrificios y el currazo que conlleva… es algo que se percibe al instante.

SofN: Por si acaso alguna banda nos lee y no tiene claro que necesite una agencia de management como la tuya (u otras), ¿nos podrías explicar cuál es exactamente el papel de Blood Fire Death de cara a las bandas y qué es lo que te diferencia de cualquier otra agencia ahí fuera?

La mayoría de bandas tienen un problema, y es que se creen que tocar en un grupo es juntarse en un local de ensayo, crear unas canciones y grabar un disco cada dos o tres años. Y que ahí concluye todo; ya les llamarán para hacer bolos. Eso no ocurre, y luego vienen las rabietas, los cabreos hacia esa ‘escena’ que no apoya… Está bien si no tienes aspiración alguna, de verdad, pero si la tienes… Colega, lo siento, pero eso es sólo una tercera parte de lo que debes hacer, y justamente la más sencilla. Luego debería venir la promoción, y después, el salir a defender ese material en cualquier rincón. Hacer un post con un single, luego la portada y más tarde otro de la salida del disco no es promoción. Que cuatro webs amigas te hagan una review no es promoción. Es más, estás tirando por el wáter tu trabajo de varios años.

Siento chafarte los planes, pero el Download no va a ir a tu Bandcamp a ver si mola lo que haces. Necesitas a alguien que durante ocho horas al día defienda ese material ante cientos de medios de todo el mundo, y durante varios meses. Que te aconseje, que te guíe entre esta selva, que te mantenga alejado de chupópteros y espabilados. Eso es lo que Blood Fire Death va a hacer por ti: dar visibilidad a tu álbum a través de campañas muy estudiadas, mandando tu obra al máximo de medios posibles, desde el blog más humilde de aquí a la web más lejana de la India, Canadá, Perú o Australia. Desde el programa de radio más pequeño hasta Decibel, Terrorizer o Close-Up. Una persona con contactos te va a representar, se van a abrir puertas que, por mucho que escribas, por mera avalancha y exceso de oferta, no vas a conseguir traspasar.

Mientras tú estés en tu lugar de trabajo o en el parque con la cría, habrá un tío trabajando a destajo para cerrarte fechas, tramitarte esa entrevista en Bandera Negra, pasándote unas preguntas de Science of Noise, comentándote que ese logo no es recomendable, que parece una esvástica… Por lo que me comentan, soy muy bueno haciendo campañas de prensa, y siempre busco un precio equilibrado entre lo duro que lo tiene la clase media-baja y lo que yo necesito para subsistir. Precios populares que cinco metalheads pueden pagar sin grandes esfuerzos. Una vez Darkness by Oath, que estuvieron en Metal Blade, uno de los sellos top del mundo, me lanzaron sin saberlo uno de los mayores cumplidos que me hayan hecho: “Pau, hasta que no hemos trabajado contigo no hemos sabido qué era una campaña de prensa de verdad”. En eso estamos. Un solo comunicado desde Blood Fire Death y las bandas ya ven que algo empieza a cambiar.

SofN: Respecto a las bandas de tu roster, ya sé que me dirás que te gustan todas, pero cuáles de ellas son las te has sentido más identificado, tanto musical como personalmente?

Te diría que con Stained Blood. Es un grupazo increíble que sólo ha grabado discazos, pero por una razón u otra, no han tenido la misma suerte que otros. Y bueno, sé el porqué: Stained Blood son de los míos, esta peña no come rabos. Si no les quieres en tu festival, OK, pero no esperes que vengan a hacerte la pelota, que te paguen unas copas para quedar bien o se hagan los simpáticos, porque son gente old school que quieren que se les valore por lo único que debería contar: el dejarte aplastado cuando los ves sobre un escenario. Siempre digo que Raúl es el segundo de abordo en esta casa, me fio de él como si fuera de mi familia. Es una de las personas más íntegras y leales que conozco, de ésas que cuando te dan la mano y te dan su palabra, sabes que cumplirá seguro. A la antigua usanza. Eso es algo que se está perdiendo y que yo valoro por encima de todo. Ser noble en este mundillo tiene sus consecuencias, y yo por ejemplo tengo la espina clavada de no haberles podido meter aún, tantos años después, en un festival tocho. Mira que lo he intentado, pero no ha habido manera… Si una banda merece reconocimiento en Blood Fire Death, ésa es sin duda Stained Blood. Unos supervivientes.

SofN: Supongo que poder gestionar el retorno de una banda tan mítica dentro del underground catalán como es Vidres a la Sang es uno de los momentos cumbre de tu carrera. ¿Cómo surgió este caso en concreto? ¿Trabajaste ya con ellos de una forma u otra antes de su separación?

Cada vez que escucho ‘El Crit’ lloro de emoción, ¿contesta eso a tu pregunta? Jajaja… Lo cierto es que fue gracias a Fiar de Foscor, y nunca se lo podré agradecer suficiente. Eloi de Vidres es como un científico loco: quiere que lo dejen trabajar tranquilo, aislado y a su bola, pero claro, hay un momento en el que uno debe enfrentarse a la sucia burocracia, y ahí fue cuando se atragantó y Fiar le aconsejó que lo dejara en mis manos. Creo que fue francamente bien… en sólo una semana cerramos todos los sellos y mandamos el vinilo a fabricar. Efectivamente, Vidres a la Sang es una de las bandas de mi vida, tops absolutos, pero como ya dije en su momento, no puedo decir que cumpla un sueño porque, en primer lugar, nunca imaginé que volverían, y luego, tampoco pensé que estuviera a la altura de semejante responsabilidad. Ahora ya he visto que sí, pero lo cierto es que una vez supe que estaban de vuelta, nunca me ofrecí a ayudarles porque me daba vértigo.

Imagínate, yo me he dedicado al periodismo musical y a potenciar la escena extrema nacional a raíz de ver de chico a Vidres a la Sang, Foscor, Shemhamphorash, Entropia, Redimoni… Si estoy aquí es por ellos, porque entendí que alguien tenía que reivindicar, profesionalizar y hacer visible todo ese gran potencial que nada tiene que envidiar a ningún país de fuera, y que muchas veces incluso supera, así que trabajar con Vidres ha sido como cerrar un círculo. No creo que haya mayor fan de Vidres que yo, así que imagínate lo que significa para mí ver el logo de Blood Fire Death estampado en su disco de retorno… Cuando lo dejaron, le mandé un sms a Eloi diciéndole que no me podían hacer eso… flipa con el nivel de fanatismo. Jajaja… En su primera etapa era demasiado joven como para trabajar con ellos, aunque sí llegué a tiempo de reseñar Som y a entrevistarles tantas veces como fuera posible. Creo que todavía ahora les tengo demasiado respeto, para mí son algo casi sagrado.

SofN: Blood Fire Death es de las pocas agencias que, sistemáticamente, sigue enviando copias físicas de sus nuevos trabajos a los medios. Sobre esto, un par de cosas… ¿cómo es tu relación con esos medios en general? ¿Crees que el hecho de enviar físico te garantiza una mayor respuesta -que se traduce en reseñas, entrevistas y cobertura en general- que si lo hicieras únicamente en digital?

Sinceramente, creo que mi relación con los medios es excepcional. Absolutamente siempre respondo con un ‘gracias’ como mínimo a cualquier mail que llega con un link de noticias nuestras, o review, o lo que sea. Los detalles cuentan, y hay que ser agradable y agradecido con la gente, más si te está ayudando de forma desinteresada. Vivo de los medios, ¿qué sentido tendría ponerme de culo con ellos? Si no me hacen caso me voy al paro, directamente. No recuerdo ninguna bronca con nadie, aunque sí ponerme serio con algunos de los de ‘pagar por salir’… Jejeje. No presiono nunca para que publiquen cosas sobre mis bandas, pues entiendo que cada uno tiene sus biorritmos y, en general, debe compaginarlo con su vida laboral real, así que no me creo con derecho de exigirle nada por el mero hecho de mandarle un disco. Y siempre lo digo: si el álbum te parece una cagarruta o no te interesa lo más mínimo, pues no hagas crítica, faltaría más. Y si veo que en varios meses no me han reseñado nada, pues se los dejo de mandar y ya está, pero sin malas palabras ni leches.

La vida es mucho más sencilla que eso. Creo que el hecho de que yo también sea periodista en un medio ayuda a crear empatía, porque yo haría exactamente lo mismo, y con esto también llegamos a la segunda parte de esta pregunta. Estoy absolutamente conectado al underground metálico de todo el planeta, y no te exagero: cada día me llegan entre diez y 15 álbumes nuevos para descargar, que van desde el brutal death pasando por el war metal, el thrash, el death old school o el heavy clásico más puro. Eso sin contar los iPools de Nuclear Blast o Metal Blade, claro… Como comprenderás, es imposible seguir el ritmo y muchísimas obras se pierden en la nada por sobre-explotación. Además, si esa semana llega el nuevo de Incantation, Behemoth o Altarage, lo vas a tener muy pero que muy peludo para destacar entre mis elecciones.

Como ya observé esto desde el inicio, con la agencia pensé que debía volver a la vieja usanza, que debía llamar la atención de otra forma, ni que fuera a contracorriente. Ésta es la única razón por la que Blood Fire Death sigue mandando CDs físicos, y créeme que funciona. Hablo con sellos unders de todo el mundo y se me muestran muy preocupados, porque igual consiguen 15 críticas de un nuevo lanzamiento, y bueno, con mi método conseguimos decenas y decenas… ¡Y más decenas! Sólo tienes que mirar nuestras redes sociales para darte cuenta del volumen de reviews y entrevistas que movemos. Además, si uno recibe un CD, le hará más caso que a un link. Es que es psicológico: agradece el detalle, ve la portada en la mesa cada vez que se sienta ante el ordenador, tiene la nota de prensa en las manos… y al final, pam, me hace la crítica. Jejeje…

También te digo, y ya para acabar, que el ser tan puntilloso al escoger las bandas con las que trabajo también te da puntos extra, porque los medios me conocen y saben que, si he apostado por ese grupo, será por algo. Hay webs de fuera que empiezan a alucinar, del palo ‘¿Cómo puede ser que este tipo sólo me mande cosas de su país y todo sea tan bueno?’. Sólo por venir de mi parte ya les hacen más caso, así que volvemos a ese punto de la especialización. Igual después no les atrae el disco, pero como mínimo ya saben que, si viene de nuestra parte, algo tendrá.

SofN: Sin saberlo, me atrevo a aventurar que no eres particularmente fan de los nuevos canales de consumo musical y de plataformas de streaming como Spotify y similares… ¿Qué opinas de ello y qué consecuencias crees que tienen (y tendrán) en la industria y en las bandas?

A ver, yo con el paso de los años me he vuelto muy pragmático y, sinceramente, no estoy en contra de las plataformas de streaming. No se puede ir contra el mundo, contra la evolución. El Pau melómano te dirá que se la sudan, el Pau profesional te dirá que las necesita. Me explico: como coleccionista de música que soy, siempre lo digo… yo, si no veo un lomo en mi estantería, no lo escucho. Así de claro. Es una opción de consumo cultural viejuna pero totalmente lícita, y lo mismo me pasa con los libros, los cómics, los DVDs, los videojuegos… Lo siento, pero necesito tenerlo en la mano, oler el libreto, leer los special thanks… soy un coleccionista nato, no lo puedo evitar. Si me descargo de forma legal un disco para hacer una review, luego pasa a una carpeta que raramente vuelvo a abrir. No me gustan estos formatos, los encuentro fríos, no los disfruto. Y me gusta preservar la magia de la fecha de salida de un álbum, aún creo en estas cosas.

Por otro lado, sé que el planeta, los tiempos, la chavalada, van en otra dirección, así que si quiero mantener esta agencia y sello a flote, debo adaptarme. No he escuchado ni una sola banda de Blood Fire Death en Spotify, eh, pero al mismo tiempo, debo exigir a cada una de ellas que sus obras estén ahí. Es mi trabajo, mis preferencias personales poco importan aquí. Mis allegados saben que para nada me interesan los videoclips, nunca pasaré ni un minuto en YouTube viendo estas cosas, pero al mismo tiempo, mis bandas deben sacar videoclips, al menos aquéllas cuya música se preste a ello.

Mi relación con la música es muy especial, suele ser a solas, sonando el disco y yo acompañándolo en completa soledad. Playlists, singles, son algo que no tiene cabida en mi vida personal. Apenas hablo de música con la gente, lo que tenga que comentar lo escribo y ya está. Por suerte o por desgracia, actualmente estamos viviendo una revolución a tiempo real tan trascendental como la de Gutenberg y su invención de la imprenta de tipos móviles, estamos ante un cambio de paradigma absoluto, y de nuevo, debo decir que esto no ha hecho más que empezar y que aún no hemos visto nada. Yo soy reticente en casa y absolutamente abierto a ello en el trabajo.

Y bueno, a la industria potente, a los antiguos dinosaurios, sigo viéndolos tan perdidos como hace veinte años. Supongo que es complicado acostumbrarse a perder peso, a ceder privilegios. ¿Ves? Si algo aplaudo de muchos de estos chicos y chicas del trap es que se han pasado la industria anquilosada y abusiva por el forro de los cojones. Muchos no aceptan sus contratos, se ríen en su cara. ¿Para qué, si ellos ya consiguen su pasta colgando un tema en YouTube, pasando de intermediarios y de corbateros dando consejos de mierda? No les necesitan. Lo petan por ese canal, luego llegan a Razz 1, sold out, y todo el montante para ellos, sin que la vieja guardia meta mano en nada. Tienen mi aplauso y reconocimiento por ello, sin duda.

SofN: Este año ya hemos recibido los avances de Hiranya (confirmados recientemente para el Download Madrid) y Stained Blood. ¿Qué opinas de estos dos discos en concreto y qué otros trabajos podemos esperar escuchar este año a través de tu agencia?

En cuanto recibí el disco de Hiranya, supe que podía hacer algo importante con ellos. Al principio tuve un poco de reticencias por las voces de Sara más melódicas, pues padezco una especie de alergia a bandas del palo Within Temptation o Evanescence, pero luego vi que realmente cantaba fenomenal, que casaba bien con lo que plantean y que hay un público potencial muy grande para este tipo de propuestas. Sobre Stained Blood, qué decir… Cuatro años de silencio, formación renovada… Y otro pepinazo a toda leche, pero esta vez con una pátina extra de black emotivo muy en consonancia con Der Weg einer Freiheit, Downfall of Gaia o Mgła. Una obra realmente bella y virtuosa que dará que hablar.

Obviamente no puedo avanzar muchos detalles sobre próximos movimientos para no chafarle los planes a ningún grupo, pero ya está todo listo para que Blaze Out lancen su nuevo álbum, una currada monumental en la que han trabajado más de un año. Le daremos mucha caña a este disco.

SofN: ¿Hay alguna banda de tu roster que estabas especialmente seguro que lo iba a «petar» pero nunca llegó a hacerlo? ¿Cuáles crees que fueron los motivos?

Ésta es un poco puta, ¿eh? Jajaja… Bien, no creo que se pueda hablar de fracaso ni nada parecido, pero creo que Thirteen Bled Promises deberían estar muy arriba hoy en día y alguna cosa se truncó. Hasta la atención internacional tuvieron, y una copia de su debut se llegó a vender por 100 dólares una vez el sold out. No es normal que Metal Hammer Norway y tantos otros de fuera te escriban por iniciativa propia interesados en el grupo, está claro. Turri, quien llevaba todos los asuntos, se quemó mucho y la banda entró en una especie de letargo del que van despertando, afortunadamente. Tampoco le va nada mal con otras aventuras, la verdad… Pero el cese de actividades públicas ha sido tal que mucha gente cree que lo han dejado, y no es para nada así.

No sé si se enfadarán por decirlo aquí, pero estoy seguro que están de acuerdo conmigo, y que si leen esto, seguramente trabajarán duro para volver al ruedo lo antes posible. Que será motivacional, en cierto punto. Hubo un momento en que sólo se hablaba de Thirteen Bled Promises, se salió a Europa, todo el mundo pensaba que ellos iban a ser los elegidos, los que iban después de Wormed, pero bueno, la vida no siempre acompaña, e influyen muchísimos factores. En parte lo entiendo, porque me dedico a esto y no es para nada sencillo mantenerse a flote. A veces las cosas no son tan fáciles. Sólo de ellos depende volver con toda la fuerza que se merece una banda devastadora y única en su especie. ¡Tíos, ya sabéis qué toca!

SofN: Y al revés, ¿alguna banda por la que no hubieras apostado casi nada pero luego ha superado totalmente tus expectativas?

A ver, yo cuando ficho un grupo ya sé perfectamente qué vamos a lograr y qué no, soy realista y conozco lo suficiente cómo va esto. Lo que sí te puedo asegurar es que me sorprendió para muy bien la recepción que se tuvo de un disco tan complicado como Pànik Sagnant de Entropia. ¡Seguramente hicimos la primera campaña de prensa seria que se haya hecho en este país con un grupo drone doom! Fue un experimento y moló que te cagas, eso es lo que me motiva a mí. Se llevaron notazas, algunos locos los pincharon en la radio, y mucha gente de medios incluso descubrió qué era el drone gracias a esa copia del álbum que les hicimos llegar.

Solemos pensar en nuestro Estado como algo muy paleto y atrasado, pero a veces te llevas buenas sorpresas, porque gente metida en el rollo hay en todas partes. Con Survival Is Suicide más o menos lo mismo. A ver, su death experimental no es tan duro de tragar como lo de Entropia, pero ya se sabe que, cuanto más alejado estés del ABC que todo el mundo tiene mascado, más complicado será lograr aceptación. Pues genial también, grandes notas para su trabajo y además, están muy locos y van a por todas, así que con los dos hermanos vamos a lograr los más grandes hitos que hayamos conquistado nunca en esta casa. Muy atentos, porque vais a flipar en muy breve.

SofN: ¿Tienes alguna espina clavada, en el sentido de bandas con las que te gustaría haber trabajado pero que no cuajara de una forma u otra (o en cualquier otro sentido)?

Sí, por supuesto. En su momento hablé con Wormed, pero vimos que no me necesitaban para nada, cosa totalmente cierta. Con We Ride no tuve un problema con ellos, sino con Victory Records y su management en Europa. Básicamente, no me tomaban en serio, me ninguneaban por ser un monito africano, sobre todo el sello. Les escribía y ni me contestaban. Hay racismo en la música, cualquier iniciativa del sur siempre va a tener que demostrar el doble que cualquiera de Suecia, Alemania o Inglaterra, y eso se puede aplicar a bandas, agencias o sellos. Bueno, es que no nos respetamos ni nosotros mismos, no hay más que ver cómo la inmensa mayoría de nuestro público trata el producto nacional… Con los de Vigo simplemente vimos que no podíamos avanzar en ese sentido y separamos nuestros caminos de forma amistosa. Realmente creo que habría podido hacer un gran trabajo con ellos, pues mucha gente sigue sin saber que son la banda de hardcore más notoria a nivel internacional que hayamos tenido. Pues bien, quería ser yo el que lo trasladara a medios y peña en general.

SofN: ¿Cómo se ve este mundillo desde dentro? Hay gente que, desde fuera, ve el mundo de las bandas, las agencias, la promoción etc… como un mar lleno de tiburones. Yo no lo veo exactamente así, pero me gustaría conocer tu opinión al respecto.

En el mundo de la música se da un suceso inexplicable: hay gente increíble que no puede ser más buena persona, con la que te irías hasta el fin del mundo, y luego, otra que es lo más miserable y ruin que puedas echarte a la cara. Personas que te dejan alucinando de lo malvadas y retorcidas que pueden llegar a ser. ¿Sabes lo de ‘piensa mal y acertarás’? Pues aquí se suele dar con demasiada asiduidad. Parece que no exista el término medio, es una locura. Eso es al menos lo que yo he visto durante estos años. ¿Un mar lleno de tiburones? Lo es, pero como en todo mar, hay islotes, y ballenas, y tortugas, y tesoros enterrados, con los que puedes convivir súper bien sin tener que mezclarte con carroñeros y víboras.

Antes no había otra, venían de un mundo duro y era su única forma de subsistir, tenían el monopolio además, pero ahora, desde que existe internet, puedes elegir muy bien con quién te asocias y con quién te llevas bien. Puedes vivir al margen de ellos tan tranquilamente. Por cada web con la que no comulgues tienes cien más donde elegir, y ya ni te digo si haces promo a nivel internacional. Hay grandísimos profesionales, y luego peña que sólo va a tangar con la ley del mínimo esfuerzo, como en cualquier otro sector de la sociedad, como en cualquier otro curro que pueda tener la demás gente.

De igual forma, te digo una cosa… Quien tenga una idea idealizada de esto, que no lo vea como un negocio donde las puñaladas están a la orden del día, es que simplemente no se entera de la misa la mitad. Es pura ingenuidad y debería ser abandonada de inmediato. Esto es como la política: a grandes rasgos y con algunas excepciones, si alguien sube, es que algo ha hecho. Ha dejado cadáveres de por medio fijo, ha dado algún codazo en un córner. Y esto puede aplicarse a cualquier segmento de la profesión: bandas, promotoras, festivales… donde tú quieras. Igualmente, no es algo que me alarme, porque la música y sus protagonistas no son más que un reflejo del mundo en el que vivimos, y si en éste han volado por los aires la moralidad y la ética, ¿cómo esperar encontrarlas aquí? De todos modos, lo reitero: sí, hay mucha chusma, pero en 2019 es totalmente franqueable. Yo hace ya mucho tiempo que vivo sin sobresaltos, puedes estar seguro de ello.

SofN: Por cierto, ya que llevas un puñado de años dedicándote a dinamizar el underground estatal y especialmente el catalán, tengo curiosidad por saber qué te parece este nuevo festival llamado MetalCat Fest, que en su primera edición incluirá entre sus nombres a Siroll!, una de las bandas que representas en Blood Fire Death. ¿Crees que puede ser una iniciativa últil para ayudar a vertebrar un poco la la comunidad metálica catalana?

Por supuesto no puedo estar en contra de un festival que quiere potenciar todo por lo que llevo luchando durante mi trayectoria profesional. De Siroll! llevo la prensa sólo, nada que ver con el booking. Quizá les habría explicado algunas cositas antes de ver su logo en el cartel… Jajaja… Es coña, les deseo lo mejor. Y bien, yendo al grano, te diré que, para que sea realmente útil, le pediría que contara con los protagonistas reales del metal en catalán, con aquellos que durante tantos años se han partido la cara por él con poquísimos apoyos. A los profesionales que viven de ello, incluso diría. Ésa sería la única forma de vertebrar eso, como bien dices. Los que maman este negocio de verdad a diario. En serio, sé que eres todo corazón, y nunca diría nada malo de Xènia Senserrich, a la que no conozco personalmente pero guardo un gran respeto. Ella sí ha estado ahí desde siempre.

¿Dónde quiero llegar? Pues por ejemplo, hablemos de la presentación del evento en la Fnac: no hay persona más autorizada que Dani de Ósserp para hablar de cómo es girar extensamente por el Estado y Europa cantando en catalán. ¿Dónde estaba, alguien le invitó a la mesa redonda? ¿De verdad nadie pensó que su testimonio sería valioso? Eloi Boucherie es el pionero del metal extremo en catalán. ¿Se le invitó para que contara sus vivencias? Sé qué habría respondido, ¿pero se hizo el gesto? No vi a Fiar de Foscor ahí sentado tampoco, la única persona que ha conseguido que uno de los grandes sellos de Europa, e incluso del mundo, fiche a una banda de metal en catalán. ¿Y Jordi de Negra Nit, y Josep Maria de Voliac Records?

Me habría flipado que se hubiera invitado a aquellos que hace 15 años o más ya estaban pagando álbumes de metal en nuestra lengua, esos héroes anónimos del underground. L’Assassí De Venus de Atman no lo publicó Discmedi precisamente, y Takte Mòrbid de Entropia menos. Y ya barriendo para casa, ¿a nadie de la organización le interesa saber cómo es montar campañas de prensa internacionales con grupos de metal que cantan en catalán? ¿Qué impacto tienen en los medios de fuera y los españoles, con la que está cayendo con el procés? Porque sin ánimo de vacilar a nadie, creo que soy la única persona en un país de 7 millones y medio que puede responder a esas preguntas con cierta autoridad y conocimiento de causa.

Y ahora iremos a la parte más peliaguda, que no es otra que Metal Hammer. De verdad, ignoro totalmente cuál es la actual política de su nueva dirección, así que esta puya no va para ellos. Pero durante muchos años, en los que Ricard Altadill ya ejercía de ‘embajador’ haciéndose fotos con artistas revista en mano, Metal Hammer fueron los reyes del famoso ‘pagar por salir’. Tú les mandabas un comunicado y la única respuesta era una lista de precios. Crítica, tanto. Crítica + entrevista, esto. Crítica + entrevista + publi, tanto más. ¡Y qué precios, señoras y señores! Hay mucha gente que se pregunta por qué se compraba la revista y veía entrevistas a grupos que no fueron más allá de su pueblo. Pues bien, era porque pagaban.

Claro, uno ve ahora ese logo asociado a la defensa de una hipotética escena, de una causa, y como mínimo le provoca recelos, porque históricamente, más bien ha sido lo contrario. Hacer pagar a las bandas que empiezan y unders es poner palos en las ruedas, las cosas como son. Canten en catalán o sean de Écija. ¿Dónde estaban cuando Vidres A La Sang y Foscor se fueron de gira juntos? ¿Y la review del debut de Siroll! u Ósserp? ¿Alguien la vio? Como mínimo permíteme que, viniendo de dónde viene esta iniciativa, exprese mis reservas. Yo tengo memoria, y sé muy bien quién ha peleado por el metal catalán durante años y años sin ningún tipo de reconocimiento. Si queremos hacer las cosas bien, empecemos a llamar a la gente profesional de verdad, no a los colegas, no haciendo elecciones a dedo. Antes de morir, algún día me gustaría conocer a aquello que llaman meritocracia, dime tiquismiquis. Sólo así esto llegará a buen puerto y crecerá de verdad. Algunos se ponen la medallita con el catalán, pero luego son otros los que le dan la portada a Crim.

SofN: Continuando por ahí, ¿cuál es tu opinión de la tan manida «escena» en Catalunya y, por tu experiencia, en el resto del estado? ¿Crees que goza de buena salud? ¿Qué crees que falta y que sobra para que sea más fuerte y actúe más como una piña (si es que eso es una aspiración realista)?

Un año en Barbarian Swords me bastó para saber que la escena no existe. Es una construcción ilusoria que prensa y público han creado para mantener las cosas un tanto ordenadas, pero no existe como tal. Como mucho conoces unas pocas bandas con las que te llevas bien, compartes cierto lenguaje musical y, de vez en cuando, puedes construir algo conjunto, pero en general, estás solo ante el peligro y nadie va a regalarte nada. Es coger una guitarra y casi que desaparezcan los colegas. Te encuentras a un amigo que va a todos los bolos de black guiri y te suelta ‘joder, aún no os he visto en directo’. Bueno, pues ‘sólo’ has tenido ocho años para pasarte por Rocksound, el Ceferino, el Catalonia Extreme Winter o Bóveda

Si por salud entendemos calidad, te diría que sí, que ahora mismo estamos atravesando un momento excepcional, incluso exportado y reconocido internacionalmente, sobre todo en el extremo. Balmog, Teitanblood, Graveyard, Helevorn, 13th Moon, Cerebral Effusion, Ósserp, Teething, Wormed, Körgull The Exterminator, Muert… Bandas que están marcando diferencias ahora mismo. Si en cambio hablas de camaradería y aunar esfuerzos, pues no, no lo veo. Hay círculos de amistades, y punto. Y como te decía al principio, tampoco lo espero. Me cayó la venda hace tiempo. Cuanto menos romanticismo en la música, también menos hostias te llevas.

Es que este tema daría para un libro… Se necesita una industria metálica, ya no digo fuerte. Sólo debería existir, un ‘algo’. Pero claro, las industrias sólo se sustentan a base de consumo, y si a este país le importa una soberana mierda su metal, pues eso nunca ocurrirá. A los grandes festivales siempre se les critica que no apuestan suficiente por los nuevos valores o lo de aquí. ¡Pero coño, es que si meten un grupo yanqui a las dos del mediodía se forran con la barra, pero si la banda es de aquí no va ni el tato! Así que incluirlas, menos a las tres o cuatro que tiran, es casi por amor al arte, un detalle que no tendrían por qué hacer. Un festival es un negocio, y punto. Y si lo nacional no rinde, suerte tenemos de que no impere ahí la total lógica capitalista, porque un festival español de metal que vaya a por la pasta debería confirmar sólo bandas de fuera. Y seguro que hasta aquí todo el mundo más o menos está de acuerdo conmigo, pero ahora llega mi otra lectura que, seguramente, ya levantará más ampollas.

Si en un país como España, con su paradigma cultural tan peculiar, tú decides montar una banda de metal extremo, la culpa es sólo tuya. Nadie te ha puesto una pistola en la cabeza. Sabes perfectamente que Mayhem van a meter 800 personas y tú cien si te lo curras como un cabrón, 300 ó 400 si te llamas Foscor o Graveyard. Eso es así y no cambiará, somos así. Puedes entenderlo y pensar que no vale la pena, quedarte en casa jugando a la play. Para mí, guay. Luego puedes entenderlo y gozar de esos cien hijos de perra que te siguen. Para mí, aún más guay. O por último, puedes hacer lo que yo más aborrezco: quejarte todo el rato, estar siempre con la misma puta pataleta de que la ‘escena’ no responde. ¡Pues claro que no, vives en España! No sé, prueba a hacer un parque acuático en Finlandia, a ver qué tal te va con sus dos semanas de sol al año. O mira, haz una asociación feminista pro aborto en Arabia Saudí, a ver cuánto tardas en morir lapidado.

Lo que quiero decir es que cada país es como es, y por suerte o desgracia, el nuestro es así. Tenemos sol, cachondeo y tapas, otros tienen el índice de suicidios más alto del planeta y una legión de metaleros dispuestos a apoyar las formaciones de su país, sin derrotismos preconcebidos ni complejos de inferioridad. Lo cierto es que ya no me preocupa, es un tema que ha dejado de interesarme en cuanto he comprendido que es algo casi genético. Yo haré el mismo número de kilómetros por ver un grupo de aquí como de fuera, me hace la misma ilusión ver a The Wizards que a Visigoth. ¿Que al 95% de metalheads no, que éstos sólo quieren gastarse la pasta en un macrofestival a 40 grados a la sombra y dos bolos al año en la grande de Razz? Pues fantástico, la verdad es que me la pela a dos manos. Yo estoy súper cómodo y contento en mi mini comunidad de zumbados.

SofN: Si hay un estilo que te caracteriza especialmente supongo que es el black metal, y me atrevería a decir que, especialmente, en sus facetas más old school. ¿Cómo ves la salud del género a día de hoy? ¿Eres de los que abrazan las múltiples ramas e invenciones que está tomando (atmospheric black, post black, shoegaze, etc… bandas como Deafheaven o Der Weg Einer Freiheit) o crees, como otros, que ha perdido el espíritu y el alma que lo convirtió en un género tan especial e influyente?

Si me lo permites, déjame puntualizar que tu segunda pregunta es errónea desde su misma concepción. El black metal nació ramificado. Pese a que hay ciertos elementos que definen el estilo muy a grosso modo, ya sean los shrieks, los blast beats, la reiteración o los menores, desde el primer día presentó bandas que nada tenían que ver las unas con las otras compositivamente hablando. Vayamos a lo fácil, a lo que conoce todo el mundo: el black noruego. ¿Me puedes explicar qué tiene que ver el masoquismo lo-fi y ultrajante de Darkthrone con la pomposidad sinfónica y barroca de Emperor? ¿La etapa ambient de Burzum con la etapa raw de los mismos Burzum? ¿El atrevimiento de Satyricon en Rebel Extravaganza con el glorioso pandemonio de los Immortal de Battles In The North? Ya te lo digo yo: nada de nada. Cada banda era única en su especie, y no entremos ya en el prog vikingo que pronto empezaron a practicar Enslaved, o el industrial de Mysticum, o las elucubraciones de Ulver, o lo que plantearon Hades… Todas caminaron solas.

Y podemos ir más lejos en el tiempo: encontraremos ciertos elementos comunes siempre, pero Bathory, Sarcófago, Beherit, Mortuary Drape o Master’s Hammer ya presentaban sus propios rasgos distintivos. Unas más salvajes, otras más sinfónicas, aquélla más experimental. Una que lo creó todo… Blasphemy publicaron su demo Blood Upon The Altar en 1989, así que podríamos decir que el war metal, black death o bestial black ya nació ahí. Ramificaciones perpetuas, desde su misma génesis y por doquier. Reinvención y avance por norma, desde Blut Aus Nord pasando por Deathspell Omega, Covenant o Limbonic Art. Summoning llevan en activo desde el 93 y Arcturus desde el 90, ¿estás seguro de que el black atmosférico es algo nuevo?

Yo, con la mano en el corazón, te diría que el black para nada ha perdido su espíritu y que está en un estado de forma envidiable. Steelfest, Under The Black Sun, Throne Fest… eventos totalmente dedicados al estilo y que se petan. Hay millones de bandas a descubrir, cada día surgen nuevas, y lo mejor de todo: su industria discográfica, por minoritaria que sea, funciona a todo trapo. Agotan tiradas de vinilo, CD o cassette, y viven al margen de los vaivenes de los demás estilos. La gente del black es devota del físico, tiene sellos y distris fetiche a las que compra a ciegas y siempre, siempre, está indagando para conseguir lo más oscuro, puro y exclusivo del movimiento.

¿Que ya no hay tanto morbo o sensacionalismo? Bueno, pregúntale a una tal Natalia, que en no sé qué bolo se le ocurrió pillar una birra del backstage de Deiphago y le dejaron la cara como un mapa. Como ya he dicho, conozco a un músico que fue apuñalado por Watain a gritos de “¡Eres enemigo de mi fe!”. Quiero decir que, el que cree que el black ha perdido su alma, que es un estilo donde ya no se publican obras relevantes, básicamente está mostrando una total ignorancia hacia lo que se cuece hoy en día. Iron Bonehead, Shadow Kingdom, Invictus Productions, Hammerheart Records, Nuclear War Now!, Profound Lore, Norma Evangelium Diaboli, World Terror Committee, Signal Rex, Dark Descent… podría estar horas citando sellos que siguen publicando increíble underground y a los que les va cojonudamente con su nicho. ¡Por favor, pero si parece que el war metal esté de moda! Hay cientos y cientos de grupos practicando el estilo más ofensivo que haya existido. Es como una red internacional de narcotráfico para sólo verdaderos creyentes, y está oculta, y hay que rebuscar, pero existe si uno le pone un poco de ganas.

Yo no tengo problema alguno con Deafheaven o Der Weg einer Freiheit, de hecho a los alemanes les he ayudado tanto como he podido desde RockZone, y los americanos tampoco se pueden quejar del trato que han recibido en la revista. Lo que me molesta, y ahora sí lo expreso abiertamente, es el tipo de gente que les sigue. He visto a Deafheaven dos o tres veces y qué quieres que te diga, el cantante sobreactúa y su banda podría estar interpretando versiones de los Beach Boys. No desprenden agresividad ni ningún tipo de garra. Pero claro, llegan los popes a pontificar. La nueva esperanza del black, el aire fresco, su revolución. ¿Pero qué sabrás tú, que no has escuchado Antaeus en tu puta vida? Igual capitanean un nuevo subestilo, pero uno entre los miles que han surgido ya. No les vi en el bolo de Darvaza de hace mes y medio en la Upload, tampoco cuando vinieron Darkened Nocturn Slaughtercult. Cómo van a saber qué es un concierto de black metal.

El otro día, 15 personas en el show de Rorcal. A mí lo que me molesta es el entorno de estas formaciones, no ellas en sí. Gente que va a ver a Deafheaven o Zeal & Ardor, pero luego nunca los verás en un bolo de Kampfar, o Inquisition, o Mystifier, o en el Move con Impaled Nazarene. Respeto a quien va a ver a Deafheaven y Darvaza, pero no al que sólo asiste a Deafheaven. ¿Me va a venir a mí un jodido snob a contar por qué Zeal & Ardor están innovando en el metal extremo? Lo siento, pero igual yo soy más respetuoso. Nunca se me ocurriría escribir una crítica sobre Weezer o un grupo de emo. Sobre lo que no conozco a la perfección no escribo. Te digo yo que el impacto de la banda de Manuel Gagneux en el black ha sido nulo, inexistente. Teitanblood es lo que causa sensación, ésa es la influencia actualmente, y te graban ese atentado al ladito de casa.

Meteos en vuestros asuntos, que dais penita, sobre todo porque aún no habéis comprendido lo más importante: que el black metal no es un estilo musical, o no ‘sólo’ es un estilo musical. Es una forma de comprender la vida a través del nihilismo más exacerbado, la celebración de la soledad y la más absoluta misantropía. El odio ciego y visceral hacia la hipocresía de esta vomitiva sociedad judeocristiana. Esto corre por tu sangre o no corre. Si te pones March To The Black Holocaust de Vlad Tepes y Belkètre y no se te pone la piel de gallina, lo siento, pero esto no es para ti. Nunca vas a comprender nada. Es algo que surge de muy adentro. Se tiene o no se tiene.

SofN: De hecho, en motivo del concierto que Behemoth dieron en Barcelona hace unas semanas, hablé contigo y luego leí tu indignación ante lo que se han convertido los polacos a tus ojos. ¿No crees que es positivo para el black metal o la música extrema en general que haya bandas que actúen de punta de lanza entre un sector un poco más mainstream?

Sinceramente, creo que malinterpretaste mis palabras y que sin duda alguna no leíste mi crónica en RockZone. En primer lugar, yo ya hace mucho tiempo que no me indigno por nada en el mundo de la música. Bueno, sólo cuando los gafapastas intentan hablar de black metal, ya lo has visto… Jajaja. Ahora en serio, ya sólo distingo entre si me interesa o no me interesa. Lo reitero: soy muy pragmático. Otra cosa es que, cuando me expreso verbalmente, sea muy apasionado. Siempre lo soy cuando hablo de metal, pero nada tiene que ver con la indignación. Hay otra excepción, cuando hablo de Emperor con Richard Royuela, pero dejémoslo… Jajaja. Para mí Behemoth no se han convertido en nada, sólo son Behemoth en 2019 con dos obras que han pegado el pelotazo.

¿Si me parece bien que bandas de metal extremo trasciendan al mainstream? Por supuesto que sí. Prefiero mil veces que los chavales accedan a un mensaje revelador y transformador, por muy hollywoodiense que pueda ser el envoltorio, a que pierdan el tiempo entre sonoridades absurdas, dignas de encefalogramas planos. Además, en cinco años podrían estar escuchando Revenge o Demoncy, así que eso sólo puede ser positivo. Es un umbral hacia algo más profundo y poderoso.

¿Qué no me gustó del último show de Behemoth? Que sea una banda que ha llegado a la cima siendo consecuente con sus principios estéticos, que ya conquistó las grandes salas a través de elegancia y claroscuros, y que ahora, para conservarlo, nos presentaran un marrampiño digno de feriantes de indiscutible mal gusto. Lucecitas para bebés, gorros de Piratas Del Caribe, confeti del cumple de mi sobrino, más muecas de machorro que Joey DeMaio con epilepsia… Un show cutre, hortera y chabacano que nada tuvo que ver con el de The Satanist, que ya fue de gran formato y para amplias audiencias. Ésa es mi única crítica al grupo, y como puedes observar, nada tiene que ver con conspiraciones y traiciones. Irónicamente, esa misma semana tocaron Architects y, con las mismas armas, les dieron un repaso en cuanto a clase y sobriedad. Una producción como ésa, con ésos láseres y esa niebla, tendrían que haber traído Behemoth, y no ese esperpento digno de una verbena de San Juan.

SofN: Ésta es una pregunta que suelo hacer a los músicos a los que entrevisto, pero creo que te aplica perfectamente a ti también: Considerando que ya llevas un puñado de años en esto y que en gran parte eres tu propio jefe, supongo que a lo largo de tu carrera habrás tenido que tomar un montón de decisiones importantes. Con la perspectiva del tiempo, ¿de cuáles estás más orgulloso, cuáles crees que habías tenido que tomar antes y en cuáles crees que la cagaste?

Las mejores decisiones que he tomado en mi vida han sido abandonar el mundo del periodismo deportivo, largarme de Barcelona para vivir en el campo y volver a hacer deporte antes de convertirme en una gigantesca bola tragona. Sobre lo demás, mi batalla siempre es contra el tiempo: el día no tiene suficientes horas, básicamente. Hace ya muchos meses me di cuenta de que Blood Fire Death debía empezar a exportar grupos, faltaba el empuje europeo, y eso es algo a lo que he dedicado muchísimo tiempo en conseguir. Yo no soy de quejarme y resignarme, yo soy un hombre de acción. Si quieres algo, no hagas un twit lloriqueando. Peléalo y consíguelo. Por fin vamos a hacer cosas importantes internacionalmente gracias a todos estos meses de contactos y negociación.

Creo que en un aspecto donde la cagué es en cerrarme, de inicio, a llevar bandas de thrash metal. Estábamos en ese momento en que el revival más cansino se había vuelto, y en serio, estaba ya harto de todo ese rollo. Pasaron unos años y luego vi que me estaba perdiendo a un montón de buenos grupos, sobre todo en un Estado como éste, tan dado al thrash, así que amplié mi espectro de bandas y tan tranquilo. ¡Vayan pasando! Jejeje…

SofN:  Bien, como hablábamos antes, tengo entendido que tienes un familiar lejano que se llama Von Päx, vocalista de Barbarian Swords… ¿ha usado sus influencias contigo para conseguir abrir para Vidres a la Sang en su esperado concierto de retorno del próximo 8 de marzo en la Sala Bóveda? ¿Qué esperas de esa velada, a la que como mínimo supongo que asistirás como espectador? 😀

Te aseguro que cualquier aspecto referente a Vidres A La Sang pasa el escrupuloso examen de Eloi y el grupo, así que si Barbarian Swords no les convencieran, seguramente no estarían ahí. Que montemos la fecha entre los dos y tal ayuda, claro, más cuando hay cierto dinero de por medio para pagar alquileres y demás, pero la banda siempre tiene la última palabra en todo. Faltaría más. Sobre el show en sí de este viernes, la verdad es que hasta hace un día o dos no he sido plenamente consciente de la magnitud del evento. Vidres A La Sang vuelven a los escenarios… Me cago en Dios. Has sido una parte importante de este retorno. ¡Me cago en Dios! Barbarian Swords serán la primera banda en abrir para Vidres A La Sang en casi una década y ante una Bóveda hasta los topes. ¡¡Me cago en Dios!! Empieza la cuenta atrás… ¡Aaaarrgh! Será histórico, uno de los días más felices de mi vida en todos los aspectos.

SofN: ¿Cuáles son los planes a corto y medio plazo de Barbarian Swords? ¿Qué le gustaría ver a Von Päx cuando eche la vista atrás a finales de 2019?

Me ladra Von Päx que no esperéis un nuevo lanzamiento de Barbarian Swords este año, no… ¡Más bien dos, y muy especiales! Está ya todo atado, nuevos sellos menos Fair Warning para el vinilo. Uno de casa que les hace especial ilusión, otro de fuera que empieza a adquirir cierto culto. Ofertas de fuera las tienen, pero Barbarian Swords girarán por Europa cuando les dé la real gana y les vaya bien, como siempre hacen.

SofN: Y si Von Päx pudiera montar una gira con las cuatro bandas que quisiera, siendo Barbarian Swords una de ellas, ¿cuáles crees que escogería y por qué?

Qué chulada. Puestos a fantasear, sería con la reunión de Immortal con Abbath, ésa que se producirá en cuanto se ponga la suficiente pasta sobre la mesa. Son mi banda favorita de todos los tiempos. Luego estarían Summoning, aunque no han dado un bolo en su vida, y por último, Archgoat o Inquisition, que me chiflan sumamente. Siendo más realistas, igual molaría pegarse un buen tute europeo con Morbosidad de cabezas de cartel, luego Muert, la banda con la que seguramente más se entienden Barbarian Swords dentro y fuera de los escenarios, y después los maleantes de Macabro Genocidio, de Milán. Igual Barbarian no saldrían vivos de ésta, pero sería memorable y un dignísimo final.

SofN: Bueno, pues esto es todo. Muchas gracias de nuevo por tu tiempo y te deseo mucho éxito en todos tus frentes. ¡Vamos hablando!

Muchas gracias a ti y a todas y todos los que hayan conseguido llegar hasta aquí. ¡Récord de verborrea, tanto por ti como por mí! Jajaja… Vaya palazo de entrevista, santo cielo… Jajaja. Ha sido un auténtico placer, nos vemos en las salas. Siempre disponible para la buena gente, ya lo sabes.

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Sobre Albert Vila 702 Artículos
Siempre me ha encantado escribir y siempre me ha encantado el rock, el metal y muchos más estilos. De hecho, me gustan tantos estilos y tantas bandas que he llegado a pensar que he perdido completamente el criterio, pero es que hay tanta buena música ahí fuera que es imposible no seguirse sorprendiendo día a día. Tengo una verborrea incontenible y, si habéis llegado aquí, seguro que ya os habéis dado cuenta. Como medio, formar parte de una escena tan enérgica y con tanta gente apasionada que vive lo que hace con tanto amor y sin esperar nada a cambio es un disfrute constante y auténtico privilegio. En Science of Noise queremos ayudar día a día a que esta escena crezca y se solidifique, sin rivalidades y con la máxima ilusión. Porque seremos pocos, pero somos poderosos.