Entrevista a Einar Solberg, vocalista de Leprous: ‘Odio cuando la gente habla mientras tocamos nuestras canciones’

Fotografía: Manu Damea

Sí que es cierto que con Leprous y especialmente con Einar tenemos una relación muy constante y que aparecen cada poco en Science of Noise, pero… ¿qué queréis que os diga…? Es que en esta revista nos gustan mucho Leprous y disfrutamos de todos sus pasos discográficos (incluso del Pitfalls (2019)). Personalmente me hacía ilusión ya que era la primera vez que hablaba con Einar y confirma todas las sospechas positivas que tenía hacia él y hacia Leprous: son tan geniales como músicos como en las distancias cortas.

Si te gusta el rock progresivo más emocional dudo que exista en la actualidad alguna banda que pueda acercarse a ellos en cuanto a nivel, y lo mejor de todo es que han conseguido su propio sonido, una marca. El motivo de reunión ha sido la edición de Aphelion (2021) y un poco el retorno (si es que algún día se fueron) a sus antiguas sonoridades. Un disco que mucho me temo que encantará a sus fans.

Hola, Einar, felicidades por el nuevo disco, la verdad es que está muy, muy bien… Empecemos por el título, si te parece. La definición de la palabra «Aphelion» es el momento más lejano entre la Tierra y el Sol. ¿Por qué este nombre como título del disco?

Mmmmm… en realidad la primera idea para titular el disco era Adapt, más que nada porque teníamos muy en cuenta la situación vital en la que nos encontramos actualmente y con la que llevamos año y medio conviviendo. Cuando algo como esto ocurre te hace valorar la vida anterior y las cosas anteriores a la pandemia, y entonces te toca “adaptarte” en la forma que uno puede. La verdad es que no nos convencía para nada ese título. Así que nos tocaba buscar otros conceptos similares para explicar esa misma cosa con una palabra más bonita. Y como bien has dicho, estamos muy lejos de la luz, más lejos de lo que nunca hemos estado. Así es como nos encontramos ahora, hablando metafóricamente, y así es como hemos vivido estos últimos 18 meses. Pero al mismo tiempo, creo que podemos transformarlo todo de una forma positiva. Básicamente ese vendría a ser el concepto.

Parece que Aphelion es el disco más especial de Leprous y todo ha sido debido a estas circunstancias. Habéis necesitado tres estudios diferentes, al principio la banda planeó un EP, el coronavirus paró toda actividad en directo… ¿Crees que Aphelion es lo que queríais hacer o simplemente es algo que sucedió? Quiero decir … ¡no había nada planeado creo!

¡Absolutamente! No teníamos plan alguno. Siempre que escribimos música, y yo me considero un compositor muy intuitivo, nos pasó que esta intuición se amplificaba más que en situaciones, digamos… “normales”. Pero el caso es que no teníamos nada previsto más allá del seguir disfrutando de la mera composición musical. Era crear algo en una situación complicada, algo que fuera bueno a pesar de lo estamos viviendo. Ese era el único objetivo. Cambió todo, incluso la forma en la que había que trabajar. Ves a muchos grupos que tenía prevista una gira y que, al no poder hacerla, te saca un disco, por lo que no creo que sea una cosa exclusiva nuestra en estos tiempos que nos toca vivir.

Tengo que decirte que mis canciones favoritas son los singles: «Castaway Angels» y, especialmente, «The Silent Revelation». ¿Estás de acuerdo si te digo que Aphelion me parece como una mezcla entre Malina y Pitfalls?

Bien… no es la peor comparación que nos han hecho… Sí que hay cierto de lo que dices hasta cierto punto, pero no lo podría simplificar de esta forma. Sí que hay algunos elementos de los dos discos que citas, pero es que también puedes encontrar ciertos elementos de los primeros trabajos de Leprous, a la vez que otros muchos elementos que nunca antes habíamos hecho hasta la fecha. Considero que es un álbum muy versátil. Si te vas fijando minuciosamente vas a encontrar partes y momentos de todas las etapas de Leprous.

Otra de mis canciones favoritas es la primera: “Running Low”. Me encantan los arreglos orquestales y el solo de violonchelo. ¿Habéis tocado alguna vez junto a una orquesta o hay planes de hacer algo así?

Nos encantaría hacer algo así, pero sale muy caro (risas). El contar con toda una orquesta completa sería genial, ¡imagínatelo! Pero calculas cuánta gente necesitas para cada instrumento y sale todo por una suma muy elevada. Es un lujo que no nos podemos permitir todavía.

Vale, pero me estás confirmando que es una idea que tienes en mente…

Bueno… Te digo que a todo grupo que trabaja con arreglos orquestales le encantaría hacer en algún momento de su trayectoria, pero ya te digo que no es una idea que tengamos ahora mismo pensada. No hay planes al respecto porque sale muy caro, y más si lo quieres hacer de la forma adecuada. Si surgiera la oportunidad de hacerlo sin perder grandes cantidades de dinero sí que iríamos a por ello.

Probablemente la canción más especial de todas las del disco sea la última “Nighttime Disguise”. Todo fluye y me encanta ese final con growls ¿Estáis planeando un video para este?

Esa es una canción muy interesante porque es la primera que compusimos con los fans en el estudio en un streaming que duró seis días. Cuando entramos en el estudio no teníamos nada hecho, así que le preguntamos a la gente que había pagado el ticket para el concierto que votasen que parámetros e ideas querían para el tema, qué tiempos preferían para las canciones, en qué clave preferían la canción, si querían instrumentaciones clásicas en los arreglos… todo eso. Con todas esas ideas nos pusimos luego a componer una canción. Y todo a tiempo real, con toda esa gente viéndolo en directo. Ellos vieron cómo nacía la canción. Así que sí, esta canción es muy especial por este sentido. No creíamos para nada que esa composición llegase a funcionar de la forma en que ha quedado, porque claro, entran en el juego muchísimas restricciones impuestas por el “juego”. Para nada son los parámetros que hubiésemos escogido nosotros para componerla, pero bueno, supuso un reto tremendo para el grupo. Con ello hemos llegado a sitios (musicalmente hablando) a los que nunca habíamos llegado antes. Eran las preferencias escogidas por esos fans y todo aquello terminó en un caos random de diferentes parámetros, y eso es lo que nos tocaba seguir. También vimos que nuestros fans tienen unas preferencias muy variadas y un poco es porque ya llevamos mucho tiempo con el grupo, y nuestro sonido ha ido variando mucho a través de los años. Así que podemos decir que tenemos diferentes tipos de fans también (risas). Te diría que no me parece el típico single ya que ha quedado muy larga, pero ya veremos… siempre podemos pensar en algo más allá de lo que tenemos actualmente entre manos. Pero creo que no sería un video con nosotros tocando, eso seguro.

Toca hablar ahora de la portada: una pirámide en medio de un paisaje noruego y de noche… ¿Por qué los símbolos del sol y la luna y por qué un humano solitario dentro de la pirámide?

Sí, es alguien en medio de un paisaje noruego. Y esa pirámide es un edificio que existe en realidad en algún sitio en medio de las montañas, en el Oeste de Noruega. Un poco representa que estás atrapado en un pequeño edificio sin posibilidades de ir a ninguna parte, pero a la vez, puedes ver todo ese maravilloso mundo que te rodea sin la posibilidad de acceder a él o de ir a ninguna parte. Estás confinado allí, en una pequeñísima área. Toda esta idea habla un poco de las muchas restricciones que hemos estado viviendo en el último año y medio, pero que a la vez, tú eres capaz de hacer algunas cosas, muy a pesar de las restricciones a las que te ves sometido. Ese sería el concepto del que te he hablado antes.

Todas vuestras portadas me parecen muy interesantes, la verdad. Por otro lado, quiero hablarte de la identidad de Leprous. Yo creo que el hecho diferencial que hace que algunas bandas sean más especiales que otras es el cantante. Siempre que escucho a Leprous sé a qué banda estoy escuchando, pero cuando escucho la voz de Einar, también estoy más que seguro de que eres tú el que cantas. Eres muy reconocible. ¿Cómo conseguiste esta maravillosa y personal voz y esos falsetes? ¿Tuviste que trabajarlo mucho o es más como eso que me dijo una vez Glenn Hughes sobre su voz: “Es un regalo de Dios”?

(Risas) Muchísimas gracias. Yo pienso que es el resultado de muchas cosas que no puedes conseguir solamente con el talento. Necesitas experiencia, necesitas trabajar tu voz también. Obviamente no me creo que alguien suba a un escenario por primera vez en su vida y consiga el mejor concierto que nunca haya hecho. Así que el talento no lo es todo. Si piensas eso vas a estar equivocado. También creo que basarlo todo en los ensayos sería erróneo. Es la combinación de todo. Te diría que parte de mi talento viene de mi madre ya que ella es una profesora de canto clásico, otra parte viene de la genética, luego están las horas de práctica, pero lo que más pesa en todo ello te diría que es la experiencia. La experiencia y el llegar a ese punto en el que no intentas cantar como alguien en concreto, en el que estás cómodo cantando como tú eres. Con todo lo positivo y negativo que eso conlleva. Eso es cuando tu consigues tu propia personalidad y sonido, aquí es cuando ya dejas de esforzarte tanto en conseguirlo. Me ha encantado que hayas hecho esta pregunta porque esto es lo más importante para mí. Cuando yo escucho a un grupo no busco la calidad del todo, eso es fantástico, claro, pero lo que a mi me gusta es encontrar algo que yo sea capaz de reconocer. Es decir: yo escucho a Bob Dylan y no me parece un gran cantante, pero lo escuchas y lo reconoces, no hay nadie que se le parezca. Cuando escuchas a Rammstein en ese mismo momento sabes que son ellos. No necesitas que te gusten para reconocerlos. Hay una seña de identidad y unas características, y eso es muy importante en la música para mí. El conseguir esas señas es el objetivo, el tomar las riendas e ir a por ello y a la vez no obsesionarte en el control excesivo de todo. Si tratas de controlarlo todo para llevarlo a la perfección vas a perder ese carácter que te decía antes.

Pues lo habéis conseguido, y es lo más meritorio en mi opinión: que Leprous suene a ellos mismos.

Gracias, es algo difícil y a la vez fácil porque, a la vez que es algo muy difícil eso de dejarte ir y no obsesionarte con ese control que te decía, cuando lo consigues, y te dejas llevar, ves que es la cosa más fácil de hacer. Porque básicamente consiste en ser tu mismo. No se trata de hacer probaturas una vez conseguido, pero claro, llegar a ese nivel necesita de muchos años de trabajo y pasar por muchos errores. Eso conlleva la experiencia y te lleva a confiar en ti mismo para lograrlo.

Parece ser que Leprous va a tocar dos conciertos en streaming antes del lanzamiento de Aphelion. Supongo que vais a tocar todo el disco en su totalidad, pero, ¿podemos esperar otras sorpresas?

¡Pues no! Vamos a tocar dos conciertos en un día, así que tenemos de cuidar de nosotros mismos un poquito para el segundo show, por lo que será solo todo el disco entero dos veces. Si hay más sorpresas que estas eso podría ser nefasto para nosotros. ¡Sólo faltarían más añadidos a lo que nos toca hacer! Va a ser un día muy importante. Creemos que no podemos dar este estreno una semana antes de que salga el disco porque eso sería demasiado pronto. Así que queríamos que saliera justo antes así que lo pusimos a mitad de semana. Cuando hagamos el primer show, todo Estados Unidos, que es un gran mercado para nosotros, ¡estarán trabajando! Es por eso que tuvimos la idea de hacer dos shows completos. Es lo más justo. Así que por todo esto es que no queremos más sorpresas, es más, la gran sorpresa es justo el disco, para todos aquellos que todavía no lo han escuchado. El disco puede que sea la gran sorpresa que dices (risas).

Mi primera experiencia con Leprous fue en el Be Prog de Barcelona en 2015. En ese festival asistí por primera vez a conciertos de Leprous y Haken, y pensé que ambas bandas podrían ser el futuro del rock y el metal progresivo. Creo que tenía razón en ese momento. ¿Son bandas como Haken y Leprous el futuro de la música progresiva?

Sí… pero el caso es que nosotros ya no somos jóvenes ni lo vamos a volver a ser. Ninguno de nosotros ni tampoco los Haken creo que sean tan jóvenes. Todos los que formamos Leprous nos aburrimos rápido, y al fin y al cabo, es algo que no nos pasaba antes. Yo ya tengo 36 y algunos de Haken son incluso mayores que nosotros. Me siento muy alagado por nuestra presencia en la escena prog y compartimos fans con Haken, pero también hay bastantes des sus fans que nos odian. Yo sigo pensando que hay como dos facciones en la escena progresiva. Creo que Haken representan la parte más instrumental, esa facción que es la nueva generación. Y cuando te hablo de nueva generación considero todo lo que sale después de Dream Theater. Un poco hay una serie de bandas que recogen ese testigo y lo continúan. No quiero decir que sean continuistas, pero sí que tienen esos elementos tan propios de Dream Theater. A su vez le añaden a su música muchos elementos propios. Pero en esas bandas hay un peso instrumental muy marcado. Hay solos de guitarra, de teclado… Es una música muy instrumental. Creo que Leprous es una banda mucho más emocional. Es un tipo de música en la que está más contenida. Ambas bandas representan las facciones que te digo que yo veo en la escena progresiva. Y bien, hay fans que les gustan los dos tipos de estilos dentro delprog. Así que debería decirte que no tengo mucha idea de si nosotros podemos ser el futuro del rock progresivo. Es muy difícil de poderlo decir. También añado que yo me veo ya bastante viejo para que me puedas considerar “futuro” (risas). Veo más esta etiqueta como que te la puedan poner cuando tienes veinti-pocos (risas). A esa edad sí que puedes pensar en futuro. No lo sé, es difícil de decir. Creo que debería ser una cosa gradual, un crecimiento desarrollado hasta ahora.

Hace dos meses, estaba haciendo la reseña del disco de Esa Holopainen (Amorphis) y hay una canción brillante que se llama “Ray of Light” en la que tú participas. Entrevisté a Esa y le pregunté si esa canción era su mejor canción pop. Dijo que SÍ y que le encantaba tu trabajo. Debo decir que «Ray of Light» es genial. ¿Cómo fue eso de trabajar con Esa Holopainen?

Muchas gracias por tu opinión, la verdad es que fue muy divertido. Él me escribió pues somos viejos amigos y ya hemos girado dos veces juntos. Por dos giras enteras hemos sido teloneros de Amorphis. La primera vez fue en 2011, así que ya hace mucho tiempo que nos conocemos. En esos días Leprous era una banda muy pequeñita. Así que me escribió… y claro, le dije que sí, que iba a participar. “Vamos allá” le dije. De verdad que fue muy fácil trabajar con él. A mi es que me encanta cuando me dan libertad para hacer lo que me parece y sin ataduras. Siempre que alguien me pregunta si quiero cantar en su disco digo que sí, pero necesito cierta libertad. No me gusta eso de tener que escuchar las líneas vocales de otras personas antes. Quiero crear yo esas líneas vocales, a mi antojo, pues esa es mi única forma de trabajar y en la que me siento cómodo. Así surge todo de una forma natural y es como consigo que suene a mí mismo. Así que con él fue todo muy fácil a la hora de trabajar. Incluso, lo que es el verso en la canción es lo que pensó en primera instancia Esa para el estribillo, y lo que es el estribillo, es lo que él había pensado para el verso. Luego le pregunté porque me vi capaz de cantar lo que él quería (canta el estribillo). Para mí estaba genial, pero yo lo veía más como el estribillo y no como el verso de la canción. Le pregunté si le parecía y bien y que si podíamos intercambiar verso por estribillo… y me dijo que perfecto, que para él estaba bien. Así que fue superfácil trabajar con Esa. Eso suele suceder cuando trabajas con gente experimentada y muy profesional. Sueles creer que van a ser mucho más estrictos de lo que son realmente, pero ellos tienen muy claro de antemano lo que quieren y transmiten esa seguridad. También suelen dejar que la gente que participa se exprese y aporte ideas. Eso mismo pude hacer con alguna otra banda más pequeña hace ya algún tiempo y la verdad es que la experiencia fue mucho más dura y trabada en plan: “No, no, no, eso tiene que ser así y sonar así”. No había mucho espacio para aportar nuevas ideas. Es ese control desesperado de todo. Así que con Esa de Amorphis fue todo fácil. Siempre ha sido un tipo genial y sin problemas a la hora de añadir aportaciones ajenas a lo que él tenía planeado.

¿Por qué elegiste el nombre Leprous para la banda? Es decir, es una enfermedad extraña algo asquerosa y no es lo que esperas de una banda progresiva como vosotros.

(Risas) Exacto, suena a banda de death metal. Pero es que nosotros tampoco empezamos como una banda de rock progresivo. Ten en cuenta que elegimos el nombre cuando teníamos 15 o 16 años. En ese momento nos parecía un nombre muy bueno. En esos días mirábamos el diccionario buscando opciones y tampoco dominábamos el inglés como lo dominamos ahora. Teníamos allí un montón de palabras que tampoco sabíamos qué significaban hasta que nos topamos con Leprous. “¿Qué quiere decir esta palabra? Viene de lepra y es una enfermedad… ¡es perfecta, ya lo tenemos!”. Sonaba muy diabólica, era algo malo y daba miedo, así que nos la quedamos. Y simplemente nunca la cambiamos, nos quedamos con ese nombre. Así que a día de hoy es Leprous y mucho me temo que seguiremos siendo Leprous (risas). Ya es demasiado tarde para cambiarlo. Es una palabra random y te diría que muchos de los nombres de las bandas son “malotes”, pero son realmente nombres bastante “cutres”. A veces se toman como algo temporal, pero… consigues algo de fama, y claro, ya no puedes cambiarlo. Es en plan: “no vamos a poder cambiar el nombre”. Dudo mucho que si empezásemos ahora optáramos por llamarnos Leprous.

Sí… esto de los nombres de bandas merece un estudio. Hay la vertiente de los animales… nombres como Scorpions o Pantera, si te fijas hay poca sustancia allí…

¡Rotting Christ! (risas). Si te pones ese nombre vas a estar toda tu vida en la escena metal.

Algo que experimenté en vuestros conciertos es que, a veces, algunas personas están hablando cuando la banda está tocando canciones más suaves o baladas. ¿Qué piensas cuando la gente empieza a hablar y no mira el escenario? Odio estos momentos en los que la gente habla, y te lo digo estando yo entre el público… así que supongo que es mucho peor cuando estás tocando encima del escenario. ¿Qué piensas cuando la gente empieza a hablar en tus conciertos?

Es extremadamente molesto. Y a mí me encanta tocar en España y en el Sur de Europa. Fue en esas latitudes donde aprendimos a no meter muchas canciones lentas en nuestros set lists (risas). Es que allí dais una respuesta muy entusiasta. Después de cada canción siempre hay mucho ruido, y eso me parece perfecto, pero… también hay mucho ruido DURANTE las canciones. Bueno, eso también es algo que nos suele suceder en Noruega, pero lo de nuestro país es más debido a que la gente habla durante las canciones y luego no te dan esa respuesta que tenéis vosotros al terminar las canciones. Así que te diría que en Noruega es peor. Pero sí que es algo que me pone de los nervios porque Leprous no es una banda que… a ver, te lo digo mejor con un ejemplo. Odio el ir a un concierto con un amigo y que empiece a charlar durante la canción… y es en plan: “tío, estoy aquí para mirar el concierto, no para escucharte a ti, De verdad que no me interesa tu opinión, y menos ahora”. Es algo que yo nunca he entendido. Yo pienso que sucede porque la gente se va emborrachando a medida que avanza el concierto, y es algo que no puedo entender porque a mí no me gusta beber (risas). Ha habido momentos en los que me ha tocado silenciar a la gente en alguno de los momentos más tranquilos de la canción. Pero no lo volveré a hacer nunca más en España, ya lo hice una vez, y bueno… digamos que conseguí un amplio silencio para lo que se puede considerar en esas tierras (risas). Allí hay mucho fuego y volumen.

Si miro para atrás a las bandas progresivas en Noruega… me vienen a la cabeza nombres como Conception, Pagan’s Mind, Borknagar, Green Carnation … ¿Fueron todas estas bandas grandes influencias para Leprous?

No, ninguna de esas bandas. Nunca he escuchado a ninguna de las bandas que mencionas. La mayoría de ellas tienen diversos elementos del prog, pero no las he escuchado mucho. La única banda progresiva de Noruega que he llegado a escuchar, y de eso hace ya mucho tiempo, son Wobbler. Es una banda de rock progresivo con una influencia totalmente de los años 70. Otra de las que solía escuchar son los Shining de Noruega. Todo lo que han hecho me parece genial, pero ahora han cambiado drásticamente su estilo. Pero nunca he llegado a escuchar, por ejemplo, a Pagan’s Mind, que son muy buenos, pero no va con mi estilo. No es lo que suelo escuchar. Es demasiado próximo al power metal para mi gusto (risas).

Dentro del rock progresivo hay muchas bandas que crean canciones realmente largas, pero este no es este vuestro caso. ¿Esto es algo que aún no está planeado o quizá algún día veremos una canción de 25 minutos por parte de Leprous?

Desde mi punto de vista sí que te diría que tenemos canciones largas, pero claro, todo depende desde la perspectiva de cada uno (risas). Tenemos por ejemplo «The Sky Is Red» de nuestro anterior disco que se va a los 11 minutos y hay otras que llegan a los 10. La única forma de hacer canciones largas, y que sea justificable esa duración, es si juntas a varias canciones diferentes en una. Yo creo que solo hay una canción muy larga que me guste y es de Porcupine Tree y se titula «Anesthetize» del Fear of the Blank Planet. Esa llega a los 17 minutos y no te puedes aburrir con ella. Pero luego hay muchas otras canciones que se alargan mucho y son extremadamente aburridas. Y te diré que no me parece especialmente complicado el crear una canción larga. Puedes escribirla, con sus muchos elementos, pero claro, las cosas que metes tienen que funcionar y ser buenas para que se justifique lo largo de la canción. Y bueno, tenemos el caso de «The Sky Is Red», que bueno, un poco es la única canción larga de ese disco. Sencillamente ocurrió por que sentíamos que la canción lo necesitaba. Simplemente la sección final del tema parecía que nos lo pedía. Salió de esa forma y así la grabamos. “Necesitamos alargarlo y hay que hacerlo para lograr ese sentimiento”. Un poco tienes que llegar a sentirlo. Si en algún momento percibimos que hay que hacer un tema de 25 minutos lo haremos, pero no le veo ningún tipo de beneficio en el hecho de alargarte tanto en una canción.

Quiero preguntarte sobre tu infancia y juventud en Noruega. ¿Estabas metido en el black metal y en bandas como Mayhem, Satyricon, Darkthrone o Emperor?

Bueno… cuando yo era un niño no me gustaban, obviamente, pues las veía muy de miedo y me parecía una música muy extraña. Cuando era muy jovencito recuerdo (NDT: en ese momento para un control policial al coche de Einar)… recuerdo que era el cumpleaños de mi hermano en nuestra ciudad y Ihsahn (cantante de Emperor) también acudió, pues iba a su clase en el instituto y recuerdo que fue la primera vez que le vi. Tenía una larga melena negra, uñas largas y una gran calavera colgando de su cuello. Daba bastante miedo, pero me acerqué y pude decirle un tímido: “Hola”. Y luego mira: pasa el tiempo y ahora está casado con mi hermana. Es un miembro muy cercano de mi propia familia. Así que sí que estoy relacionado con la escena black metal. Y creo un poco como lo que opina él, que cuando escucho material más actual de la escena black lo encuentro bastante… digamos que poco interesante y conservador, sin intención de hacer cosas nuevas. Cuando empezó en su día sí era muy interesante e innovador. Yo puedo apreciar muchos de esos trabajos primigenios, pero bueno, mi opinión general sobre este estilo es que… como que no me lo pondría cada día en casa para escucharlo. Actualmente mi banda favorita en el black metal contemporáneo no son precisamente de Noruega, son Behemoth. Ellos son los que más me gustan. Sus últimos discos son lo que más me motivan dentro de lo que podemos llamar metal extremo. Les he escuchado bastante estos últimos años. Yo entiendo y aprecio el concepto del black metal noruego, pero los últimos años me parecen un poco cansinos. Se repiten las mismas historias una y otra vez. No te puedes llegar a imaginar la de versiones que he escuchado de esas mismas recurrentes historias y veo a esas mismas bandas que hace 25 años atrás tratando de hacer exactamente las mismas cosas de entonces, y eso a mi me cansa. Antes sí que era innovador y nuevo, pero eso mismo ya no lo va a ser nunca más.

En todas las entrevistas pregunto cuál es el primer álbum que compraste con tu propio dinero.

Mmmmm… Déjame pensar. Pues quizás fuera uno de Cypress Hill, el Temples of Boom. Juraría que fue ese. Yo escuchaba mucho hip hop de joven y sigo escuchándolo a día de hoy.

Jordi Tàrrega
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Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.