Desmontando al monstruo: Sôber – Reddo (Especial 20º Aniversario)

Ficha técnica

Publicado el 16 de febrero de 2004
Discográfica: Muxxic / Universal Spain
 
Componentes:
Carlos Escobedo - Voz, bajo
Jorge Escobedo - Guitarra
Antonio Bernardini - Guitarra
Alberto Madrid - Batería

Temas

1. Una hora más (3:57)
2. Cientos de preguntas (3:43)
3. El hombre de hielo (4:58)
4. La nube (4:27)
5. Penitencia (3:58)
6. Solo (3:59)
7. Lo perdí (3:19)
8. Refeljo (4:11)
9. La burbuja de cristal (4:46)
10. 12 + 1 (4:19)
11. Blanco y negro (4:17)

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Resulta curioso el motivo por el que uno siente cierta atracción por algunos discos en concreto. Nunca me he considerado un fan de Sôber, pero recuerdo cuando les descubrí en 2004 a raíz de la publicación de Reddo (2004). Uno de sus discos más controvertidos pasó a ser uno de los que más escuché ese mismo año. Conecté con Sôber con un disco a priori menor, y para un servidor, siempre será un disco especial.

Los madrileños venían de consagrar su propuesta y cambiar el panorama del metal y rock nacional con el increíble Paradÿsso (2002), un disco con un impacto comercial brutal. Tan contundente como melódico y con once canciones, todas ellas de una trascendencia atemporal brutal. Entonces, ¿qué camino tomar para su quinto disco?

Pues Sôber se embarcaron en un disco conceptual. «Reddo» significa «reflejo» en latín, un reflejo que podemos incluso ver en la portada del disco, gris metalizada formando una especie de espejo. Según la banda:

“Lo único que pretendemos con estas nuevas canciones, en las que todos nos podemos sentir identificados con sus letras, es que todos miremos un poco más dentro de nosotros mismos, y que veamos tanto lo bueno como lo malo que tenemos.»

Reddo mostró una faceta más melódica y más orientada a la radio fórmula. Cosa que provocó la ira de los primeros fans y también la aproximación de nuevos seguidores a la banda. “La Nube”, su primer adelanto y canción más famosa, sonó repetidamente en Los 40 Principales. La producción más clara permitió que esta faceta más melódica predominara sobre la metalizada.

El disco cuenta con 11 canciones que suman 45 minutos de nueva música. Grabado de nuevo en sus propios Estudios Cube de Madrid y fue mezclado en Los Ángeles por Scott Humphrey, que ha colaborado con grupos como Metallica, The Cult, Rob Zombie o Monster Magnet. La mayoría de canciones y sus letras fueron compuestas por Carlos Escobedo, líder natural además de cantante y bajista de la banda.

Reddo arranca con la dura “Una hora más”, una de las más enérgicas del disco. La primera muestra de que la producción es más curada que nunca. Vemos rápidamente que Sôber ha decidido mostrar una cara más amable y accesible que en sus discos posteriores. La canción habla claramente de la reciente paternidad de Carlos. Buen trabajo de letras con su siempre emotiva interpretación por parte de Escobedo. También hay un buen trabajo de guitarras con su respectivo solo.

“Cientos de preguntas”, una de mis preferidas por cierto, sigue con la dinámica rockera pero ésta tiene mucho más gancho que la pista inicial. Canción con esa dosis de existencialismo tan Sôber: Me hago viejo y mis arrugas no me esperarán ni un día más”.

Rompemos el rock más duro para abrazar las típicas power balads de la banda con la bonita “El hombre de hielo”, otra de las más queridas del disco. Y aterrizamos a la que parece que es la canción más amada del disco: “La nube”. La cuarta pieza de Reddo habla sobre un amor terminado, y lo hace con contundencia. Carlos canta como nunca e inclusa juguetea con el falsete por primera vez. Canción de letras obsesivas y turbias. Según la banda:

“La nube refleja el propio problema de la pareja, el punto negro de su situación. Ella se siente como una marioneta ante su manipulación y sólo quiere romper el cristal que les une y echar a volar”.

Saltamos directamente a la rara avis “Solo”, canción con una clara experimentación. En ella tenemos una instrumentación inusual además de unos coros que dotan de emotividad la pieza. Gustará más o menos, pero es hermosa. Y entramos en la última gran pieza del disco, “La burbuja de cristal”, otra de las más queridas por su elegancia y su estribillo. Aunque no me iré sin reclamar más atención para “Blanco y negro”, la canción que cierra Reddo es una de las más bonitas de Sôber.

Tras muchos años buscando ascender a la cima de metal en español, Reddo provocó que Sôber de disolvieran. Media banda formó Skizoo, la otra mitad Savia. Tras alcanzar el éxito, tras abrirse camino con sudor y sangre y llegar al sitio que ansiaban, la banda se disolvió.

Opinión del autor

Quizás por lo expuesto en el inicio, Reddo siempre será un disco especial para un servidor. Un disco con melodías preciosas, con dureza pero también con una gran dosis de sentimientos impresos en él. Amor, desamor, pérdida, pasión, la familia.. muchas ideas, muchos sabores. Si, hay un tramo central con piezas menores, pero bien podemos separar la mitad y considerarlas grandes canciones.

Entiendo la bajona que supuso esta “comercialización” del sonido de Sôber para los fans más antiguos de la banda. Pero este cambio les permitió entrar en muchos hogares a los que ni soñando hubieran entrado previamente. La única pena de todo esto fue la partición de la banda y el hecho de que Alberto Madrid nunca más se sentó detrás de los tambores de la banda.

Beto Lagarda
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